Lémurie: compartir- Seth ~ Las relaciones en las reencarnaciones. I – II – III

Origen: Lémurie: compartir- Seth ~ Las relaciones en las reencarnaciones. I – II – III

 

viernes, 8 de abril de 2016

compartir- Seth ~ Las relaciones en las reencarnaciones. I – II – III

 

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Seth ~ Las relaciones en las reencarnaciones. I


SESIÓN 55O, 28 DE SEPTIEMBRE DE 197O 21.35 LUNES(Del 7 al 19 de septiembre hicimos una gira de radio y televisión en siete ciudades, para hacer publicidad del libro de Jane El material de Seth. La experiencia resultó estimulante e instructiva; Seth incluso habló por televisión en Boston y fue muy bien recibido.)

(Hemos mantenido sólo dos sesiones desde nuestra vuelta a casa, para contestar preguntas y tratar otros temas surgidos en el curso de la gira. Ahora que ya habíamos terminado este trabajo, Jane estaba ansiosa de que Seth continuara con su libro.)

(Carl y Sue Watkins asistieron a la sesión. Sue llevaba una lista de preguntas, que añadimos a otras que ya teníamos nosotros.)

Buenas noches.

(—Buenas noches, Seth.)

Y buenas noches a los amigos viajeros presentes. Vamos a comenzar el capítulo siguiente, que se va a llamar «Las relaciones en las reencarnaciones».

Bien. Las existencias de las distintas reencarnaciones, os permiten expandir vuestra conciencia, vuestras ideas, vuestras percepciones y vuestros valores. Rompéis con las restricciones que habéis adoptado, y crecéis espiritualmente en la medida en que aprendéis a liberaros de concepciones y dogmas que os limitan.

Sin embargo, vuestro ritmo de aprendizaje depende enteramente de vosotros. Tener conceptos limitados, dogmáticos o rígidos sobre el bien y el mal puede frenaros. Las ideas estrechas sobre la naturaleza de la existencia pueden seguiros a través de varias vidas, si no elegís ser flexibles espiritual y psíquicamente.

Estas ideas rígidas pueden actuar verdaderamente como cadenas, que os forzarían a describir círculos como un cachorro atado a una cuerda. En tales casos, y quizás a lo largo de una serie de existencias, os podríais encontrar batallando contra los conceptos del bien y del mal y metidos en un círculo de confusión, duda y ansiedad.

A vuestros amigos y conocidos les preocuparán los mismos problemas, ya que atraéis a aquellos que tienen vuestras mismas preocupaciones. Por lo tanto, os repito: muchos de vuestros conceptos del bien y del mal están muy distorsionados y ensombrecen la comprensión que tenéis sobre la naturaleza de la realidad.

Si dais forma en vuestra mente a una culpa, ésta se volverá real para vosotros, y tendréis que resolverla. Pero muchos de vosotros creáis culpas para las que no existe una causa justificada, y os cargáis a vosotros mismos con esas culpas sin motivo alguno. En vuestra dimensión de actividad parece haber una terrible variedad de males. Permitidme deciros que aquel que odia un mal se limita a crear otro.

(21.45.) Bien, desde vuestro punto de referencia normalmente os resulta difícil percibir que todos los acontecimientos tienen como objetivo la creatividad, o confiar en la creatividad espontánea de vuestra propia naturaleza. Dentro de vuestro sistema, matar es obviamente un crimen moral, pero matar a otro por castigo sólo agrava el error original. Alguien muy bien conocido que fundó una iglesia —o, si lo queréis, una civilización-dijo una vez: «Si te atacan ofrece la otra mejilla». Sin embargo, debería entenderse el significado original de esta frase. Debéis ofrecer la otra mejilla porque os dais cuenta de que, básicamente, el atacante sólo se ataca a sí mismo.

En ese caso quedáis libres, y la reacción es buena. Si, en cambio, ofrecéis la otra mejilla sin entender esto, sintiendo resentimiento, o por un sentimiento de superioridad moral, entonces la reacción está muy lejos de ser la adecuada.

Bien, todo esto puede aplicarse a las relaciones en vuestras reencarnaciones, y también, por supuesto, a vuestra experiencia diaria corriente. Si odiáis a otra persona, ese odio puede ataros a ella durante tantas vidas como vosotros permitáis que el odio os consuma. Vosotros atraéis, en esta existencia y en todas las otras, aquellas cualidades en las que concentráis vuestra atención. Si os preocupáis intensamente por las injusticias que creéis que os han hecho, atraeréis más ese tipo de experiencia; y, si continuáis de esa manera, eso se reflejará en vuestra siguiente existencia, si bien en el período entre vidas hay un «tiempo» para la contemplación y la comprensión.

Aquellos que no aprovechen en esta vida las ventajas de tales oportunidades, normalmente tampoco lo harán cuando ésta acabe. La conciencia debe expandirse. Debe crear. Debe

Por lo tanto es inútil decir: «Cuando termine esta vida analizaré mis experiencias y corregiré mis acciones.» Eso sería como si un hombre joven dijera: «Cuando sea viejo y me retire, usaré todas las capacidades que estoy desarrollando ahora.» El escenario para vuestra «próxima» vida lo preparáis ahora. Los pensamientos que pensáis hoy se convertirán, de una manera u otra, en el tejido de vuestra próxima existencia. No existen palabras mágicas capaces de convertiros en sabios, de llenaros de comprensión y compasión, y de expandir vuestra conciencia. volverse del revés para hacerlo. No existe nada a excepción de vosotros mismos que os pueda forzar a comprender estas cuestiones o a hacerles frente.

(21.58.) Vuestros pensamientos y la experiencia cotidiana contienen las respuestas. Cualquier éxito en esta vida, cualquier capacidad los habéis desarrollado en las experiencias pasadas. Os corresponden por derecho. Habéis trabajado para desarrollarlos. Si miráis a vuestro alrededor a vuestros parientes, amigos, conocidos y compañeros de trabajo, también veréis qué tipo de personas sois, pues estáis atraídos hacia ellos, como ellos lo están hacia vosotros, a través de similitudes internas muy básicas.

Si examináis vuestros pensamientos durante cinco minutos algunas veces al día, varias veces al mes, tendréis una impresión correcta del tipo de vida que hasta ese momento os habéis preparado para la próxima existencia. Si no estáis contentos con lo que descubrís, será mejor que empecéis a cambiar la naturaleza de vuestros pensamientos y sentimientos.

Como más adelante veréis en este libro, sois capaces

Podéis tomar vuestro descanso. de hacerlo. No existe una ley que diga que en cada vida deberéis encontrar a aquellos que habéis conocido antes; y, sin embargo, debido a la naturaleza de la atracción, sucede así a menudo.

(-Gracias. -Yo estaba bromeando.)

(Con sentido del humor:) No te mantengo ocupado todo el tiempo, porque eres un gran amigo.

(—Muchas gracias.)

(22.04. El ritmo de Jane había sido bueno, con pocas pausas. Durante el descanso, los cuatro nos pusimos a charlar sobre nuestras actividades de la noche del sábado anterior; después de ir a bailar, habíamos acabado en el Toby’s Bar and Grill, donde habíamos comido bocadillos calientes de salchichas y pimientos. Continuamos a las 22.15.)

Bien. No puedo competir con un bocadillo de salchicha. Por suerte, ahora no tenéis uno, así que continuaremos con el dictado.

Hay varias razones que os hacen nacer en vuestra familia actual. Puede ser que después de la muerte os encontréis con una relación emocional muy fuerte con una personalidad de una vida pasada. Por ejemplo, si estáis casados y la relación con vuestro compañero no es verdadera, podría suceder que encontrarais una esposa o un marido de otra vida esperando por vosotros.

A menudo, los miembros de un grupo -militares, eclesiásticos, grupos de cacería-, establecen relaciones de familia en otra vida para resolver viejos problemas de una manera nueva. Las familias deben ser consideradas como una Gestalt de actividad psíquica; poseen identidad subjetiva, por más que ningún miembro particular del grupo sea consciente de ello.

Las familias tienen propósitos subconscientes comunes, aun cuando sus miembros individuales estén persiguiendo esas metas sin conocimiento consciente. Estos grupos se establecen con antelación, por así decirlo, en los períodos entre existencias físicas. A veces, un grupo de cuatro o cinco individuos se plantea un reto concreto y asigna a sus distintos miembros los diferentes papeles de una obra y posteriormente desarrollan esos papeles en una existencia física.

El ser interno es siempre consciente de los mecanismos ocultos de estas Gestalts familiares. Aquellos que han estado estrechamente vinculados por lazos emocionales prefieren permanecer unidos por relaciones físicas más o menos estrechas que pueden continuar durante muchas vidas. Sin embargo, siempre se recomienda establecer nuevas relaciones para evitar formar en las reencarnaciones «familias» limitadas, de crecimiento cerrado. Muchas de ellas forman organizaciones físicas que realmente son manifestaciones de grupos internos.

He hablado anteriormente de lo que sucede cuando se tienen conceptos rígidos sobre el bien y el mal. No hay más que una manera de evitar este problema: sólo la verdadera compasión y el verdadero amor conducen al entendimiento de la naturaleza del bien, y sólo estas cualidades sirven para aniquilar los conceptos erróneos y distorsionados sobre el mal.

(22.28.) Simplemente, ocurre que, si creéis en el concepto del mal, éste se hace realidad en vuestro sistema y siempre lo vais a encontrar manifestado. Por consiguiente, esa creencia vuestra en él os parecerá sumamente justificada. Si seguís acarreando estos conceptos a través de las sucesivas generaciones, a través de las encarnaciones, entonces estáis ampliando su realidad.

Permitidme intentar arrojar algo de luz sobre lo que estoy intentando deciros. Ante todo, el amor siempre debe ir acompañado de libertad. Si un hombre dice que os ama, pero niega vuestra libertad, normalmente lo odiaréis. No obstante, sus palabras harán que no justifiquéis vuestra emoción. Este tipo de enredo emocional puede conducir por sí mismo a otros enredos continuos que duran varias vidas.

Si odiáis el mal, debéis tener cuidado con vuestra concepción del término. El odio es restrictivo: estrecha el campo de vuestra percepción. Es realmente un cristal oscuro que ensombrece la totalidad de vuestra experiencia. Él hace que cada vez encontréis más y más cosas que odiar, y que llevéis esos elementos odiados a vuestra propia experiencia.

Bien. Si, por ejemplo, odiáis a uno de vuestros padres, os resultará relativamente fácil odiar a cualquier padre, porque en su cara veréis y proyectaréis siempre al que os ofendió originalmente. En las vidas siguientes podéis también veros empujados hacia una familia y encontraros enredados en las mismas emociones, ya que el problema son las emociones en sí y no los elementos que parecen provocarlas.

Si odiáis la enfermedad podéis atraer una vida siguiente de enfermedades, pues es el odio el que las ha atraído hacia vosotros. Si por el contrario sentís…

(22.35. Jane, como Seth, se interrumpió. Nuestro gato, Willy, se había despertado de su siesta y había saltado a su regazo. Yo lo alcé, pero el contacto de su garra sobre la pierna de Jane la hizo salir del trance. Metía Willy en el lavabo. Mientras tanto, Jane permaneció sentada tranquilamente; luego continuó con el dictado.)

Bien. Si vosotros expandís vuestro sentido del amor, o de la salud y de la existencia, en esta vida y en otras estaréis atraídos hacia esas cualidades, porque es en ello en lo que os concentráis. Una generación que odie la guerra (Jane miró a Cari) no traerá la paz. Una generación que ame la paz traerá la paz.

El morir con odio hacia una causa o una persona es una gran desventaja. Ahora tenéis todo tipo de oportunidades para recrear vuestra experiencia personal por caminos más benéficos, y para cambiar vuestro mundo.

En vuestra próxima vida vais a trabajar con esas aptitudes que son vuestras ahora. Si ahora insistís en hacer crecer el odio en vuestro interior, es muy probable que continuéis haciendo lo mismo. Por otro lado, esos chispazos de verdad, intuición, amor, alegría, creatividad y realización conseguidos ahora seguirán siendo vuestros más adelante al igual que lo son ahora.

Ellos son las únicas realidades verdaderas, los únicos cimientos reales de la existencia. Es absurdo, como dijo Ruburt una vez, odiar una tormenta, o amenazarla con el puño e insultarla. Os reís cuando pensáis en los niños o en los nativos que hacen ese tipo de cosas. Es inútil asignarle personalidad a una tormenta, tratarla como si fuera un demonio, y enfocarse en sus elementos destructivos, o en aquellos elementos que a vosotros os parecen destructivos.

El cambio de forma no es destructivo. La energía explosiva de una tormenta es altamente creativa. La conciencia no puede ser destruida. La tormenta forma parte de la creatividad. Vosotros la veis desde vuestra propia perspectiva, pero otro individuo puede sentir que dentro de una tormenta está el infinito ciclo de la creatividad, mientras que para otro representará un trabajo del diablo.

A lo largo de vuestra vida interpretáis a vuestra propia manera la realidad que veis y eso tiene cierto efecto sobre vosotros y, a su vez, sobre los demás. El hombre que odia prejuzga la naturaleza de la realidad de acuerdo con su propia y limitada comprensión.

Bien, en este capítulo sobre la reencarnación pongo énfasis en el tema del odio porque sus resultados pueden ser desastrosos. Un hombre que odia siempre se justifica a sí mismo, ya que nunca odia algo que reconozca como bueno. Por lo tanto, cree ser justo en su odio, pero el odio es en sí mismo una afirmación muy fuerte que lo seguirá durante sus vidas sucesivas, hasta que aprenda que el único destructor es el propio odio.

Ahora podéis hacer un descanso. Empezad vuestra charla y yo os escucharé.

(-Bien.)

¿Puedes comprender este material?

(-Desde luego. ¿Por qué lo preguntas?)

(Inclinándose hacia adelante con sentido del humor:) Tú eres mi primer lector.

(22.51. El descanso llegó entre las risas de Sue y Cari. El ritmo de Jane había sido rápido la mayor parte del tiempo. Continuamos a las 23.08 de igual manera.)

Extracto de Habla Seth II

La eterna validez del alma

a través de Jane Roberts

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http://www.trabajadoresdelaluz.com.ar/index.php?ndx=3824

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Seth ~ Las relaciones en las reencarnaciones. II

Nada más lejos de mi intención que interrumpir vuestra edificante conversación. Recordad de qué hablabais y lo dejaremos así. Ahora continuaremos con el dictado.

Me gustaría dejar claro que tampoco se gana nada odiando al odio, pues se cae en la misma trampa.

Lo que hace falta es confiar plenamente en la naturaleza de la vitalidad, y tener fe en que todos los elementos de la experiencia se utilizan para un bien mayor, aunque no podáis percibir la manera en que el «mal» se transmuta en creatividad. Aquello que amáis también formará parte de vuestra experiencia en esta vida y en otras.

El concepto más importante que debéis recordar es que nadie os impone la experiencia de determinada vida, sino que ella se conforma fielmente de acuerdo con vuestras emociones y creencias. (Jane, como Seth, transmitió este material vigorosamente y con ritmo rápido.) El gran poder de la energía del amor y la creatividad resulta evidente en el mero hecho de vuestra existencia. Ésta es una verdad olvidada muy a menudo: que [la combinación de] la conciencia y la existencia continúan y absorben aquellos elementos que os parecen tan destructivos a vosotros.

(Pausa a las 23.13.) El odio es poderoso si creéis en él; sin embargo, aunque odiéis la vida, continuaréis existiendo. Cada uno de vosotros ha concertado citas que habéis olvidado, citas que, por así decirlo, habéis concertado antes de nacer en esta existencia. En muchos casos, los amigos que hacéis eran vuestros íntimos mucho antes de que los encontrarais en esta vida presente. Esto no quiere decir que todas vuestras amistades actuales hayan sido conocidos vuestros, y ciertamente no implica un disco aburrido que se repite y se repite, ya que cada encuentro es nuevo en sí mismo a su manera. Si recordáis lo que dije sobre las familias, comprenderéis que también los pueblos y las ciudades pueden estar compuestos por los habitantes pasados de esos mismos pueblos y ciudades, transportados con experiencias e historiales nuevos con los que el grupo intenta distintas experiencias.

Bien, a veces también hay variaciones, como por ejemplo que los habitantes de cierta ciudad de Idaho podrían ser los mismos habitantes renacidos que vivieron, digamos, en 1632 en una pequeña aldea irlandesa.

Algunas personas que quisieron viajar del Viejo al Nuevo Mundo podrían renacer en el Nuevo. Debéis recordar también que las capacidades adquiridas en vuestras vidas pasadas están a vuestra disposición para vuestro uso actual: cosecháis vuestros propios premios. A menudo se os da información sobre esto durante el sueño, y también existe un tipo de sueño a manera de Gestalt, un sueño raíz, a través del cual se comunican entre sí aquellos que se conocieron en vidas pasadas.

En estos sueños se da información general colectiva, que luego las personas pueden usar según su deseo. Se hacen planes globales para el desarrollo, y los miembros de un grupo -digamos, de una ciudad- toman decisiones sobre su destino. Algunos individuos siempre escogen nacer formando parte de algún grupo -es decir, renacen con contemporáneos del pasado-, mientras que otros desdeñan tales esfuerzos y vuelven en posiciones mucho más solitarias.

(23.25.) Esta es una cuestión de sentimientos psicológicos. Ciertos individuos se encuentran más cómodos, más seguros y más capaces trabajando en compañía. Podríamos considerar la analogía de una persona que llega a la universidad con su clase del jardín de infancia. En sus reencarnaciones, esta persona siempre escogería volver con sus compañeros. Otros, en cambio, saltarían de escuela en escuela y aparecerían solos -hablando relativamente—, con una libertad y un reto mayores, pero sin el reconfortante marco de seguridad que escogen los anteriores.

En todos los casos el individuo es el juez, no sólo de cada vida sucesiva, de su tiempo, su entorno y la fecha histórica, sino también de su carácter superior y los métodos para lograrlo. Por consiguiente, hay tantas maneras distintas de reencarnarse como seres internos, y cada ser interno escogerá sus propios métodos característicos.

Terminaré la sesión ahora que está empezado el capítulo. Tengo el sentimiento de que en cualquier caso tendremos alguna sesión extra. Les deseo una buena noche a mis amigos presentes. Espero que, en vuestro próximo viaje (Seth había estado ayudando a Carl y Sue en sus viajes astrales), traigáis los recuerdos de vuelta, y (dirigiéndose a mí) también tú.

(-Muy bien. Buenas noches, Seth, y gracias.)

(23.34. El trance de Jane había sido profundo, con los ojos muy abiertos y oscuros. «Seth está aquí todavía», nos dijo.)

(En ese momento brotó una conversación muy animada entre nosotros cuatro. Sue trajo a colación el tema de la superpoblación. Si cierto número de entidades son los responsables de la creación de nuestro mundo físico, ¿de dónde vienen los seres humanos extra?, preguntó. Yo le dije que, de acuerdo con Seth, cada una de las personalidades que forma una entidad se puede manifestar físicamente tan a menudo como quiera. Entonces nos interrumpió Seth; eran las 23.40.)

Bien. Concededme un momento. (Pausa.) Lo primero de todo es que, como raza, vosotros os habéis considerado separados del resto de la naturaleza y de la conciencia.

Vuestra propia supervivencia como especie ha sido vuestra principal inquietud. Sólo considerabais a las otras especies a la luz del uso que pudierais darles. No habéis tenido ninguna concepción verdadera de lo sagrada que es toda conciencia, ni de vuestra relación con ella. Estabais perdiendo el control de esa enorme verdad.

En las circunstancias presentes continuáis manteniendo la idea de la supervivencia racial sin tener en cuenta sus consecuencias, la idea de cambiar el entorno para adaptarlo a vuestros propósitos; y eso os ha llevado a descuidar las verdades espirituales.

Por consiguiente, ahora estáis viendo los resultados en la realidad física. Bien, esas personalidades que están volviendo lo hacen por varias razones. Algunos de ellos se ven arrastrados de nuevo a la vida física debido a sus actitudes. Son aquellos que, en el pasado -hablando en vuestros términos-, deseaban fervientemente la existencia física sin considerar los derechos de las otras especies. Son sus propios deseos los que los conducen de vuelta.

La raza debe aprender el valor del hombre individual. También está aprendiendo su dependencia de las otras especies, y empieza a comprender su posición en el marco total de la realidad física.

Bien. Ciertos individuos renacen en este tiempo, simplemente para ayudaros a comprender. Están forzando el problema y están forzando la crisis, pues aún tenéis tiempo para cambiar de actitud. Estáis trabajando en dos problemas principales, pero ambos conciernen a lo sagrado del individuo, y la relación del individuo con los demás y con toda

El problema de la guerra os va a enseñar antes o después que, cuando matáis a otro hombre, básicamente acabáis matándoos a vosotros mismos. El problema de la superpoblación os enseñará que, si no os preocupáis con cariño por el entorno en el que vivís, a la larga éste no podrá manteneros, ya que no seréis conciencia orientada físicamente.

dignos de él. No vais a destruir el planeta. No vais a destruir los pájaros y las flores, o los cereales y los animales. Vosotros no seréis dignos de ellos y ellos, os destruirán a vosotros.

Habéis creado el problema para con vosotros mismos dentro de vuestro marco de referencia. No entenderéis cuál es vuestra parte dentro del marco de la naturaleza hasta que realmente os veáis a vosotros mismos en peligro de destrozarla. No podéis destruir la conciencia. Ni tan siquiera podéis anular la conciencia de una simple hoja; pero, en vuestro contexto, si no se solucionan los problemas, ellos se desvanecerán de vuestra experiencia.

Sin embargo, la crisis es un tipo de terapia. Es un método de enseñanza que habéis creado para vosotros, porque lo necesitabais. Y lo necesitáis ahora

, antes de que vuestra raza se embarque en viajes a otras realidades físicas. Debéis aprender ahora las lecciones en vuestro patio trasero, antes de poder viajar a otros mundos. Así que habéis traído esto sobre vosotros con ese propósito y vais a aprender. (Fin de la sesión a las 23.55.)

Extracto de Habla Seth II

La eterna validez del alma

a través de Jane Roberts

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Seth ~ Las relaciones en las reencarnaciones. III

Buenas noches.

(-Buenas noches, Seth.)

Continuaremos con el dictado.

En cada vida debéis examinar el entorno exterior para así aprender sobre vuestra condición interna. El exterior es reflejo del interior.

Debéis comprender la naturaleza de vuestro ser interno, y manifestarlo en el exterior. Cuando se hace esto, las circunstancias exteriores deberían cambiar para mejor, a medida que el ser interno se vuelve más consciente de su propia naturaleza y capacidades. Entonces, teóricamente, en cada vida os volveríais más fuertes, más saludables, más ricos y más sabios; pero, por muchas razones, esto no funciona así. Como he mencionado anteriormente, muchas personalidades adoptan distintos tipos de experiencias, y se enfocan en el desarrollo de ciertas áreas específicas, quizá desdeñando otras durante una serie de vidas.

Ninguna conciencia tiene las mismas experiencias ni las interpreta de igual manera; por tanto, cada individuo utiliza las oportunidades de la reencarnación a su manera. Por ejemplo, los cambios de sexo son necesarios. Algunos individuos alternan su sexo en cada vida (sucesiva). Otros tienen una serie de vidas femeninas y luego una serie de vidas masculinas, o viceversa, pero el marco total de reencarnaciones debe incluir ambas experiencias sexuales.

No es posible desarrollar todas las capacidades siguiendo una línea unisexual. Las experiencias de la maternidad y de la paternidad son necesarias. Cuando llegáis al punto en que os dais cuenta de que sois vosotros mismos los que conformáis vuestra existencia diaria y la vida que conocéis, podéis empezar a alterar vuestros patrones mentales y psíquicos y, por tanto, cambiar vuestro entorno diario.

(21.25.) Sin embargo, esta comprensión debería correr paralela a un profundo conocimiento intuitivo de las capacidades del ser interno. Estos dos factores juntos pueden haceros salir de cualquier dificultad que haya surgido en las vidas pasadas. La estructura total de vuestra existencia empezará a cambiar con esta comprensión, y se producirá una aceleración del crecimiento psíquico y espiritual.

Existe una lógica interna en vuestras relaciones, actitudes y experiencias corrientes. Por ejemplo, si en una vida alguien ha odiado a las mujeres, es muy probable que en la próxima vida sea mujer. Sólo así podrá ser capaz de relacionarse con la experiencia de la feminidad y, a la vez, enfrentar como mujer esas actitudes que él mismo tuvo en el pasado hacia las mujeres.

Si alguien no tuvo compasión por los enfermos, puede ser que nazca con una enfermedad seria y, repito, escogida por él mismo, y encontrarse luego haciendo frente a esas actitudes que una vez lo caracterizaron. No obstante, una existencia de este tipo a menudo esconde otros asuntos. No se escoge una existencia por un solo motivo, sino que ésta sirve para un gran número de experiencias psicológicas.

Por ejemplo, una existencia con una enfermedad crónica, puede también ser una medida de disciplina, pues permite hacer uso de capacidades más profundas que se desdeñaron en una vida en que se gozaba de buena salud. O una vida en que se sea perfectamente feliz puede parecer espléndida “superficialmente” pero ser esencialmente simple y hacer poco por el desarrollo de la personalidad.

Sin embargo, una existencia “verdaderamente” feliz es profundamente satisfactoria y llevará consigo sabiduría espontánea y alegría espiritual. En otras palabras, no estoy diciendo que el sufrimiento lleve “necesariamente” a la realización espiritual, ni siquiera que una enfermedad se escoja con semejante propósito, pues no es éste el caso.

(21.35.) La enfermedad es con frecuencia resultado de la ignorancia y de los hábitos mentales perezosos, aunque, en ocasiones, este tipo de disciplina es adoptado por ciertas personalidades que deben tomar drásticas medidas consigo mismas debido a otras características. Existe un patrón de conjunto en las relaciones dentro de las vidas, pero eso no quiere decir que vayáis a viajar por varias existencias con el mismo número de amigos y conocidos ligeramente alterados, a la manera de actores que sólo cambiasen la cara o la ropa.

Hay grupos de individuos que vienen juntos en varias vidas por ciertos propósitos; luego se separan, y pueden volver de nuevo, juntos o no, en un tiempo y un lugar diferentes. Pero repito que no hay una regla rígida. Algunas familias son literalmente la encarnación de sus antepasados, pero esto no es en ningún modo una regla general. Las relaciones profundas suelen continuar de una u otra manera. Otras desaparecen.

El punto que quiero dejar claro es que las oportunidades de desarrollo y de conocimiento están tan presentes en este momento, en esta vida, como lo estarán siempre. Si desdeñáis ahora las oportunidades de desarrollo de la vida diaria, nadie podrá forzaros a aceptar y utilizar capacidades mayores después de la muerte, o en el espacio entre vidas. Los maestros están allí, en la experiencia después de la muerte, pero también hay maestros aquí en vuestra existencia actual.

Algunas familias vienen juntas en una vida particular, no porque hayan sentido una gran atracción o un gran amor en una existencia pasada, sino por la razón contraria. En ese caso, las familias estarían compuestas por individuos que se detestaban los unos a los otros en el pasado y que vendrían con una relación estrecha en la que tendrían que trabajar juntos para conseguir una meta común, aprender a entenderse mejor entre ellos, y solucionar los problemas en un tipo de contexto diferente.

Cada generación tiene su propio propósito conjunto: perfeccionar el conocimiento interior y materializarlo lo más fielmente posible en el mundo exterior. La cambiante escena física a través de los siglos, como los conocéis vosotros, representa las imágenes internas que han pasado por las mentes de los individuos que han vivido en el mundo durante las distintas eras. Ahora podéis tomar vuestro descanso.

(21.48. La transmisión de Jane había sido rápida, a pesar de que, según dijo, su trance no había sido tan profundo como de costumbre. Le habían molestado los ruidos de la gente caminando arriba y abajo en el descansillo de nuestro apartamento. Normalmente ella no habría notado una cosa así. Continuamos a las 22.05.)

Bien. No es necesario que conozcáis vuestras vidas pasadas, aunque puede servir de ayuda si entendéis que habéis escogido las circunstancias de vuestro nacimiento esta

Si examináis cuidadosamente vuestra propia vida, resultarán evidentes los retos que os habéis marcado. Esto no es algo fácil de hacer, pero está dentro del alcance de cualquier persona. Si os despojáis del odio, automáticamente os liberaréis de cualquier relación de ese tipo en el futuro, o de cualquier experiencia basada en el odio. vez.

Es inútil conocer vuestra experiencia en las reencarnaciones, si no conocéis la verdadera naturaleza de vuestro presente. No podéis racionalizar o justificar vuestras circunstancias presentes diciendo: “Esto es por algo que hice en una vida pasada”; ya que ahora poseéis la capacidad de cambiar las influencias negativas. Puede que las hayáis traído a vuestra vida por un motivo dado, pero ese motivo siempre tiene que ver con la comprensión, y la comprensión elimina esas influencias.

No podéis decir: “Los pobres lo son sencillamente porque escogieron la pobreza; por tanto, no hay necesidad de que los ayude.” Esta actitud podría atraer fácilmente la pobreza en vuestra próxima experiencia.

(22.13. De nuevo el trance de Jane fue interrumpido por nuestro gato, Willy, que saltó a su regazo. Una vez más lo metí en el lavabo mientras Jane me dirigía una mirada de “está bien”. La verdad es que Willy no nos interrumpe muy a menudo; pero esta vez tomé nota mental de que tendríamos que volver a la antigua rutina de ponerlo en otra habitación antes de empezar la sesión. Willy reaccionaba vivamente a las sesiones cuando éstas comenzaron en 1963. Continuamos a las 22.15.)

No todos los individuos están en el mismo nivel de logro, ni siquiera al final del ciclo de las reencarnaciones. Algunos poseen ciertas cualidades que no encuentran equivalente dentro de la experiencia humana. La experiencia física en sí misma tiene distintos efectos en las diferentes personas. Algunas encuentran que es una excelente vía de expresión y desarrollo. Están dotados para ella, y tienen la destreza de poder expresarse físicamente y de objetivar fielmente los sentimientos internos. A otras les resulta difícil, y en cambio pueden hacerlo mucho mejor en los otros niveles de la realidad.

Hay “almas robustas” que medran en la realidad física, y que pueden tener dificultades para aclimatarse en otras áreas de actividad no físicas. Sin embargo, en todas esas áreas nunca se niegan las relaciones emocionales o espirituales profundas. Los amigos íntimos de vidas pasadas se comunican a menudo con vosotros cuando estáis en estado de sueño cuando están en posición de hacerlo, y la relación continúa aunque no os deis cuenta conscientemente.

De una manera inconsciente, tenéis conocimiento del nacimiento a la vida física de alguien que habéis conocido en el pasado. Por supuesto, los desconocidos que encontráis a menudo en sueños son personas que están vivas ahora -contemporáneos- y que habéis conocido también en vidas pasadas.

También existen las relaciones casuales, contactos que se realizan y luego se abandonan. Por ejemplo, un compañero de otra vida puede o no ser alguien con quien tenéis un lazo perdurable profundo; podéis casaros con alguien debido a sentimientos ambiguos de una vida pasada, y escoger una relación de matrimonio que no está basada en el amor, aunque el amor puede surgir.

Por cierto, los gemelos casi siempre implican una profunda relación psíquica permanente, a menudo de naturaleza fuertemente obsesiva. Me refiero a los gemelos idénticos.

Sugiero que toméis vuestro descanso.

(22.29. Estaba claro que no era nuestra noche. De nuevo Jane, al salir de trance, dijo que había oído los pasos de la gente que pasaba arriba y abajo en el vestíbulo ante la puerta de nuestro cuarto de estar. Yo había esperado que su trance fuera más profundo esta vez. Continuamos a las 22.37.)

Los logros de las reencarnaciones varían enormemente. Quiero subrayar que la reencarnación es una herramienta que usan las personalidades. Cada una la usa a su manera. Algunas gozan con las existencias femeninas, o les gustan más las vidas masculinas. A pesar de que deben vivirse ambas, existe una gran abanico de posibilidades y de actividad. Algunas personalidades tienen dificultades en seguir una línea determinada, y se desarrollan con relativa facilidad en otros caminos.

Esto no implica que haya predeterminación, ya que tanto el reto como las circunstancias se escogen siempre. Por ejemplo, algunos problemas se pueden posponer durante algunas existencias.

Algunas personalidades quieren enfrentarse a sus problemas más graves y solucionarlos de una vez, a lo mejor viviendo una serie de existencias muy difíciles con circunstancias exageradas.

Otros, de naturaleza más plácida, resolverán los problemas uno a uno. También se pueden tomar períodos de descanso, que son muy terapéuticos. Se puede escoger, por ejemplo, una vida excelente y satisfactoria con un mínimo de problemas, bien como preludio a una vida con un gran reto, o bien como premio por una vida previa difícil. Aquellos que gozan intensamente del medio físico, pero sin estar obsesionados por él, realmente lo hacen muy bien. Las personalidades individuales adaptan las “leyes” de la reencarnación de acuerdo con sus necesidades.

Sugiero que terminemos la sesión a no ser que tengáis alguna pregunta.

(-No.)

Mis más cariñosos saludos.

(-Buenas noches, Seth.)

(22.47. Por fin el trance de Jane había sido mejor. “Justo empezaba asentir que estaba entrando en un estado más profundo -dijo-. Al menos no me daba cuenta de nada;pero ahora todo ha terminado.”)

SESIÓN 551, 30 DE SEPTIEMBRE DE 197O 21.17 MIÉRCOLES

Extracto de Habla Seth II

La eterna validez del alma

a través de Jane Roberts

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AGHARTAN: Seth ~ La experiencia. ¿Cómo se forman la realidad que conocéis?

Origen: AGHARTAN: Seth ~ La experiencia. ¿Cómo se forman la realidad que conocéis?

viernes, 14 de abril de 2017

Seth ~ La experiencia. ¿Cómo se forman la realidad que conocéis?

 
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Seth ~ La experiencia. ¿Cómo se forman la realidad que conocéis?


Jane mencionó por primera vez hace un par de semanas que Seth, su personalidad cuando está en trance, empezaría pronto otro libro. La idea le «vino» una noche después de cenar. No la habíamos tomado muy en serio, ya que acabábamos de corregir el primer libro de Seth, Habla Seth: La eterna validez del alma, el mes anterior; no estábamos preparados para el hecho de que él era muy capaz de proponer otro proyecto similar con tanta prontitud. Jane tampoco albergaba pensamientos conscientes sobre un tema, o un título, para otro libro de Seth.




No obstante, en nuestra última sesión de los miércoles, Seth había confirmado sus expectativas con precisión, pero sin fijar una fecha:




«Bien, Ruburt [Seth llama a Jane por el nombre de su entidad masculina] tiene razón. Nos estamos preparando para otro libro, y os damos un respiro entre medio.




»Los volúmenes unen automáticamente el material y lo presentan dentro de ciertos marcos de disciplina… Como ya sabes, tus notas llevan bastante tiempo, así que he esperado un poco.




»Ruburt percibió esto con bastante claridad y, como de costumbre, siente ansiedad por saber sobre qué voy a escribir y qué clase de libro será. Este libro se puede hacer de manera bastante normal, sin alterar vuestra rutina de sesiones; se sumará a vuestros propios conocimientos y, en definitiva, ayudará también a los demás. Sugiero un formato muy sencillo; siempre el menos complicado por lo que se refiere a su mecánica».




Cuando nos sentábamos para la sesión de esta noche, Jane dijo: «Bien, Seth está listo, y yo tengo ganas de seguir adelante. Quizás empezará su libro…». Ella no ha estado pensando en el tema de manera especial (o al menos no recuerdo que hablara mucho sobre ello).




La energía con que Jane da sus indicaciones todavía me impresiona, sobre todo cuando tengo en cuenta que pesa menos de cuarenta y cinco kilos. Con su permiso, Seth puede hacerse notar de una forma muy enérgica. Su modo de hablar ahora era normal. Con eso quiero decir que cuando Jane habla por Seth su voz cambia de registro, se vuelve un poco más alta, y adquiere el acento y ritmo pausados, que son propios de Seth. Jane se quitó las gafas y las colocó sobre la mesita de café que había entre nosotros. Poco después, cerró los ojos; estaba en pleno trance.










Buenas noches.




La experiencia es producto de la mente, el espíritu, los pensamientos y sentimientos conscientes, y los pensamientos y sentimientos inconscientes; juntos forman la realidad que conocéis. Así pues, rara vez estáis a merced de una realidad que exista aparte de vosotros o que se os imponga. Estáis tan íntimamente conectados con los acontecimientos físicos que componen vuestra experiencia de la vida que a menudo no podéis distinguir entre los sucesos aparentemente materiales, y los pensamientos, expectativas y deseos que los han originado.




Si en vuestros pensamientos más íntimos hay características marcadamente negativas, si ellos realmente conforman barrotes entre vosotros y una vida más plena, a menudo seguís mirando a través de los barrotes, sin verlos. Hasta que no se reconocen son impedimentos, pero incluso los obstáculos tienen una razón de ser. Si son vuestros, entonces depende de vosotros reconocerlos y descubrir las circunstancias que se esconden tras su existencia.




Los pensamientos conscientes pueden ser pistas importantes a la hora de desvelar estas obstrucciones. No estáis tan familiarizados con vuestros pensamientos como os imagináis. Se os pueden escapar como el agua se escurre entre los dedos, llevándose con ellos los nutrientes vitales que se extienden a lo largo del paisaje de la psique, y con frecuencia transportan los residuos y el lodo que obstruyen los canales de la experiencia y la creatividad.




Un examen de los pensamientos conscientes os dirá mucho acerca del estado de vuestra mente interior, vuestras intenciones y expectativas, y a menudo os llevará a enfrentaros con retos y problemas. Vuestros pensamientos, estudiados, os permitirán ver adónde os dirigís, pues ellos apuntan claramente hacia la naturaleza de los acontecimientos físicos. Lo que existe físicamente existió primero en pensamiento y sentimiento. No hay otra regla.




Poseéis una mente consciente por una buena razón: no estáis a merced




Cada pensamiento conlleva un resultado, tal como vosotros lo entendéis. El mismo tipo de pensamiento, repetido habitualmente, parecerá tener un efecto más o menos permanente. Si os gusta el efecto rara vez examinaréis el pensamiento. Pero si os veis acosados por dificultades físicas, empezaréis a preguntaros qué es lo que anda mal. de impulsos inconscientes a menos que los consintáis conscientemente. Los sentimientos y expectativas presentes pueden siempre utilizarse para comprobar vuestro progreso. Si no os gusta vuestra experiencia, debéis cambiar la naturaleza de vuestros pensamientos y expectativas conscientes. Debéis alterar la clase de mensajes que enviáis a través de los pensamientos a vuestro propio cuerpo, a amigos y a compañeros de trabajo.




A veces culpáis a los demás, a vuestro propio pasado (o a una vida anterior, si es que aceptáis la reencarnación). Quizás hagáis responsable a Dios o al diablo, o quizá simplemente digáis «Así es la vida», y aceptéis la experiencia negativa como una parte necesaria de la suerte.




Es posible, por último, que lleguéis a entender parcialmente la naturaleza de la realidad y os lamentéis: «Creo que yo he causado estos efectos negativos, pero me siento incapaz de invertir la situación».




Si éste es el caso, poco importa lo que os hayáis dicho hasta ese momento: seguís sin creer que sois los creadores de vuestra propia experiencia. Tan pronto como reconozcáis este hecho podéis empezar de inmediato a alterar esas condiciones que os causaron consternación o insatisfacción.




Nadie os obliga a pensar de una forma en particular. En el pasado quizás hayáis aprendido a considerar las cosas con pesimismo, y es posible que creáis que es una actitud más realista que el optimismo. Quizás incluso supongáis, como muchos lo hacen, que el dolor ennoblece, que es una señal de profunda espiritualidad, una marca de distinción, una disposición mental necesaria de los santos y poetas. ¡Nada más lejos de la verdad!




Toda conciencia lleva en su interior el insondable impulso permanente de emplear sus aptitudes en toda su plenitud, de ampliar sus capacidades, de aventurarse con júbilo más allá de las barreras aparentes de su propia experiencia. La misma conciencia de las moléculas más diminutas se opone con fuerza a cualquier idea de limitación. Todas ansían nuevas formas y experiencias. Incluso los átomos buscan constantemente unirse en nuevas organizaciones de estructura y significado, y lo hacen «instintivamente».




El hombre ha sido dotado -y se ha dotado a sí mismo- con una mente consciente para dirigir la naturaleza, forma y modo de sus creaciones. Todas las aspiraciones profundas y motivaciones inconscientes, todos los impulsos no expresados, emergen para la aprobación o desaprobación de la mente consciente, y aguardan su orientación.




Sólo cuando ésta abdica de sus funciones se ve influida por experiencias «negativas». Sólo cuando rechaza la responsabilidad cree encontrarse a merced de sucesos sobre los cuales parece




Los libros que sólo abordan el pensamiento positivo, aunque a veces son beneficiosos, no tienen normalmente en cuenta la naturaleza habitual de los sentimientos negativos, agresiones o represiones. A menudo éstos meramente se ocultan. no tener control.




Los autores de esos libros dicen que hay que ser positivo, compasivo, fuerte, optimista, lleno de alegría y entusiasmo, pero no explican qué hacer para salir del apuro en que podéis estar metidos, ni entienden el círculo vicioso que parece atraparos. Estos libros (insisto: aunque a veces son útiles) no explican cómo los pensamientos y las emociones provocan la realidad. No tienen en cuenta los aspectos multidimensionales del ser o el hecho de que en última instancia cada personalidad, aunque siga leyes generales definidas, debe hallar y seguir su propia manera de adaptarlos




Si no gozáis de mucha salud, podéis remediarlo. Si vuestras relaciones personales no son satisfactorias, podéis cambiarlas para mejor. Si vivís en la pobreza, podéis veros rodeados de abundancia. a las circunstancias personales.




Tanto si os dais cuenta de ello como si no, habéis buscado vuestro curso actual con determinación, y empleado muchos recursos, movidos por fines o razones que en cierto momento os parecían sensatos. Quizá digáis: «La enfermedad no me parece algo sensato», o «Una relación rota con mi pareja no es lo que yo perseguía», o «Ciertamente no he buscado la pobreza después de mis arduas horas de trabajo».




Si nacisteis pobres, o enfermos, os parece que estas circunstancias os vinieron impuestas. No lo fueron, y de una forma u otra pueden cambiarse para mejor.




Esto no significa que no se requiera un esfuerzo, ni determinación. Significa que no sois impotentes para cambiar las cosas y que cada uno, sin importar su posición, circunstancias o condición física, controla su propia experiencia personal.




Oís y sentís lo que esperáis ver y sentir. El mundo tal como lo conocéis es un cuadro de vuestras expectativas. El mundo tal como la raza humana lo conoce es la materialización en masa de vuestras expectativas individuales. De igual manera que los hijos proceden de vuestros tejidos físicos, el mundo es vuestra creación conjunta.




Escribo este libro para ayudar a cada individuo a solucionar sus problemas personales. Espero hacerlo mostrando exactamente la manera en que se crea la propia realidad, y explicaré cómo se la puede alterar en beneficio propio.




No ocultaremos la existencia de los así llamados pensamientos y sentimientos negativos, pero tampoco vuestra capacidad para tratarlos. Punto. Pues éstos están en gran medida bajo vuestro control, y hay métodos para utilizarlos como trampolines hacia la creatividad. En ningún momento se os pedirá que los reprimáis, que hagáis caso omiso de ellos. Aprenderéis a reconocerlos dentro de vuestra experiencia, a descubrir cuáles han escapado a vuestro control, y cómo tratar a los que parecen




Los métodos que resumiré requieren concentración y esfuerzo. También constituirán un reto para vosotros, y aportarán a vuestra vida una expansión de la conciencia con alteraciones muy gratificantes. estar fuera de vuestro control.




No soy una personalidad física. Pero, básicamente, tampoco lo sois vosotros. Vuestra experiencia ahora es física. Sois creadores que expresan sus expectativas en forma física. El mundo os sirve como punto de referencia. El aspecto exterior es una réplica del deseo interno. Podéis cambiar vuestro mundo personal, y de hecho lo cambiáis sin saberlo. Sólo tenéis que utilizar vuestras aptitudes conscientemente, examinar la naturaleza de vuestros pensamientos y sentimientos, y proyectar aquellos con los que básicamente estéis conformes.




Éstos se funden en los sucesos con los que estáis íntimamente familiarizados. Espero mostrar los métodos que os permitirán entender la naturaleza de vuestra propia realidad, e indicar un camino que os posibilite cambiar esa realidad de la forma elegida.










Fin del dictado.




Te daré el título y otra información pertinente en una sesión posterior y, si quieres, un esquema de los objetivos.




El libro explicará cómo se forma la realidad personal, y se prestará especial atención al modo de cambiar los aspectos desfavorables de la experiencia individual.




Evitará, así lo espero, la visión exageradamente optimista de muchos libros de autoayuda, y provocará en el lector un deseo entusiasta de comprender las características de la realidad aunque sólo sea para solucionar sus problemas. Los métodos que daré serán muy prácticos, viables y al alcance de cualquier persona sinceramente preocupada por los problemas inherentes a la naturaleza de la existencia humana.




Explicaré que toda sanación es el resultado de la aceptación de un hecho básico: la materia está compuesta por esas cualidades internas que le otorgan vitalidad, la estructura responde a la expectación, y en cualquier momento la materia puede cambiarse por completo mediante la activación de las facultades creativas inherentes a toda conciencia.




Por favor, ponle el título de «Prólogo» a lo que hemos hecho esta noche. La parte de dictado, se entiende. Que paséis unas muy buenas noches.




Pasaron seis meses hasta que conocimos el título del nuevo libro de Seth. Mientras Jane descansaba antes de la cena el 25 de octubre de 1972, le vino a la mente consciente el nombre entero: La naturaleza de la realidad personal: un libro de Seth. Celebramos la sesión número 623, y abarcamos los capítulos cuatro y cinco esa misma noche.


Extracto de Habla Seth III

A través de Jane Roberts


Pag. Anterior: Seth – Vuestro punto principal de discusión, la barrera emocional.

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Pag. Siguiente: Seth – Donde os encontráis el mundo y vosotros.

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AGHARTAN: compartir2- Seth ~ Las distintas posibilidades después de la muerte … I – II

Origen: AGHARTAN: compartir2- Seth ~ Las distintas posibilidades después de la muerte … I – II

lunes, 21 de marzo de 2016

compartir2- Seth ~ Las distintas posibilidades después de la muerte … I – II

 

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Seth ~ Las distintas posibilidades después de la muerte … I

Las distintas posibilidades después de la muerte y el procesos de transición. I

Después de la muerte tenéis una variedad ilimitada de experiencias disponibles, todas posibles, pero algunas menos probables que otras, de acuerdo con vuestro grado de desarrollo. Hablando de manera bastante general, hay tres áreas principales, aunque hay algunas excepciones y casos extraordinarios que pueden tomar otros caminos.

Podéis decidir encarnaros de nuevo. Podéis elegir enfocaros en vuestra vida pasada, usándola como base para nuevas experiencias, como hemos mencionado anteriormente, creando variaciones a los acontecimientos que habéis conocido, o corrigiéndolos, según escojáis. O podéis entrar enteramente en otro sistema de probabilidad, lo cual se aparta por completo de la existencia de reencarnación. En este caso estaríais dejando atrás toda idea sobre la continuidad del tiempo.

Bien. Algunos individuos, algunas personalidades, prefieren una organización de vida ligada al pasado, al presente y al futuro, en una estructura aparentemente lógica, por lo que suelen escoger la reencarnación. Otras prefieren experimentar los acontecimientos de una manera extraordinariamente intuitiva, donde sea el proceso asociativo el que les proporcione organización, y escogen un sistema de probabilidades para su siguiente tarea principal.

A algunos simplemente no les gusta el sistema físico, así que lo abandonan. Sin embargo, si se ha escogido el ciclo de reencarnaciones, no se puede abandonar hasta que se lo haya completado; por tanto, esta última elección sólo es posible para aquellos que han desarrollado sus capacidades a través de la reencarnación hasta el grado máximo en ese sistema.

Algunos que ya han terminado con la reencarnación pueden escoger reentrar en el ciclo para actuar como profesores, y en esos casos siempre hay algún tipo de reconocimiento de una identidad superior. También hay un estado intermedio de relativa indecisión, un medio plano de existencia, un área de descanso, hablando comparativamente. Es esa área desde donde suelen tener lugar las comunicaciones de los parientes, y es asimismo por lo general el nivel que visitan los vivos en las proyecciones desde el estado de sueño.

Podéis tomar vuestro descanso.

(De 22.45 a 22.54.)

Sin embargo, antes del tiempo de la elección hay un período de autoexamen, donde la totalidad de vuestra <> está disponible para vosotros. Entendéis la naturaleza de la entidad, y sois aconsejados por otras porciones de esa entidad más <> que vosotros.

Seréis, por ejemplo, conscientes de vuestros otros “yoes” reencarnados. Habrá lazos emocionales con otras personalidades que habéis conocido en otras vidas pasadas, y algunas de ellas podrían reemplazar vuestras relaciones de la última vida pasada. No obstante, ése es también un lugar de encuentro con individuos de vuestro propio sistema.

A aquellos que estén desorientados se les darán las explicaciones necesarias. A aquellos que no se den cuenta de que están muertos se les informará de su verdadera condición, y se hará lo posible para estimular sus energías y su ánimo. Es un tiempo de estudio y comprensión. Es en esa área donde algunas personalidades perturbadas tienen sueños en los que vuelven al entorno físico.

Es un lugar para la comunicación entre sistemas, por así decirlo. Las condiciones y el desarrollo son más importantes que la duración de la estancia de un individuo en esa área. Se trata de un paso intermedio, pero es un paso importante. Habéis estado allí en vuestros sueños.

Fin del dictado. Quería acabar un capítulo y empezar el otro. Terminaré la sesión, a no ser que tengáis preguntas.

(–Supongo que no.)

Mis más cariñosos deseos para los dos. Que paséis una buena noche.

(–Buenas noches, Seth, y muchísimas gracias.– 23.05.)

SESIÓN 541, 13 DE JULIO DE 1970

20.40 LUNES

(No tuvimos sesión el ocho de julio, a pesar de estar programada. El editor de Jane de Prentice–Hall, Tam Mossman, nos llamó esa mañana para decirnos que las primeras copias de su libro El material de Seth habían llegado a Prentice–Hall procedentes de la imprenta. En el día de hoy le va a enviar a Jane un libro por correo.)

(Esta tarde, cuando estaba acostado, me di a mí mismo indicaciones para tener una experiencia de proyección, pero no tuve éxito. Luego, poco después de la cena, tuve una experiencia visual como la que describí en las notas de la sesión 534, del capítulo ocho, y se la fui explicando a Jane a medida que ocurría. De nuevo ella se preocupó, pero yo, como es habitual, no me alarmé. La experiencia duró aproximadamente media hora.)

(En el capítulo ocho, Seth había dicho que ésa era mi manera de buscar modelos para mi pintura. Yo esperaba ver algo verdaderamente bueno esa noche ahora que ya estaba preparado, pero no ocurrió nada. El único efecto posterior fue un ligero dolor de cabeza, al igual que la otra vez, pero pasó pronto.)

(Quizá, pensé, la experiencia fue una reacción retardada a las indicaciones de proyección. Justo antes de la sesión había hecho algunas preguntas a mi péndulo, aunque no estaba muy seguro de que esa técnica debiera usarse para explorar otra cosa que no fuesen datos físicos. Normalmente obtengo excelentes resultados con el péndulo; ahora me contestó que los efectos de mi interferencia visual los habían causado mis fracasados intentos para percibir una forma mental enviada por una personalidad superviviente. Eso confirmaba las razones dadas entonces por Seth concernientes al fenómeno que experimenté en la vista.

Normalmente usamos el péndulo para tener acceso a la información que está justo bajo la consciencia de la vigilia.)

(También supe que no se trataba de ningún cuadro mío en particular, y que tampoco era debido a mis esfuerzos de esa tarde para hacer la proyección; que la personalidad superviviente me era desconocida, y que el péndulo no me podía decir quién era esa personalidad.)

(Con esta explicación, no me pareció necesario preguntarle a Seth por mi experiencia. Tenía esperanzas de que me hiciera algún comentario al respecto, pero no lo hizo… Por una vez. Jane y yo estábamos listos para la sesión antes de tiempo.)

Os deseo unas tempranas y buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Continuamos con el dictado. La reencarnación implica mucho más que la simple decisión de vivir otra existencia física. En ese período intermedio del que estoy hablando, hay, pues, que considerar varios asuntos.

Cuando la mayoría de la gente piensa en la reencarnación, la considera una progresión lineal en la que el alma se va perfeccionando en cada vida sucesiva, lo cual es una explicación muy simple. Hay un número interminable de variaciones sobre ese tema, variaciones individuales. El proceso de la reencarnación se usa de muchas maneras, por tanto, y en ese tiempo de descanso los individuos deben decidir cuál será la manera en que la reencarnación resultaría más efectiva.

(20.45.) Por ejemplo, algunos escogen aislar varias características de una vida dada, y trabajar casi exclusivamente en ellas, basando así la existencia en lo que podría llamarse un tema principal. Vista desde un punto de vista físico, esa personalidad parecería muy unilateral y muy alejada de un individuo bien desarrollado.

Puede que en una vida el intelecto haya tenido expresamente un papel preponderante y esos poderes de la mente hayan llegado tan lejos como el individuo haya podido llevarlos. Esas cualidades son entonces estudiadas a fondo por la totalidad de la personalidad, la cual sopesa cuidadosamente tanto los aspectos benéficos como los perjudiciales del intelecto. A través de la experiencia en otra vida, ese mismo individuo puede especializarse en el desarrollo emocional, y dejar voluntariamente a un lado sus cualidades intelectuales.

Repito que el cuadro físico no tiene necesariamente que ser el de una personalidad bien desarrollada y equilibrada. De igual manera pueden programarse cualidades creativas específicas. Si vieseis esas vidas como una serie de progresiones, muchas de vuestras preguntas quedarían sin repuesta. A pesar de ello el desarrollo sucede, pero son los individuos los que escogen la manera en que prefieren que el desarrollo tenga lugar.

(20.51.) Negándose el desarrollo intelectual en una vida, por ejemplo, una personalidad puede aprender el valor y el propósito de aquello que no posee. Entonces nace en su interior el deseo de poseerlo (en el caso, por ejemplo, de que anteriormente no hubiera conseguido entender el propósito del intelecto). Así pues, en el momento de la elección, las personalidades deciden la manera en que podrán desarrollarse en la siguiente encarnación.

Algunos escogerán progresar a un ritmo más fácil y de una manera más equilibrada. Ayudarán a mantener todas las partes de la personalidad trabajando a la vez, por así decirlo, e incluso volverán a encontrarse una y otra vez con personas que han conocido en otras vidas. Resolverán sus problemas con un ritmo más suave, en lugar de hacerlo de una manera <>. Medirán sus pasos, como hacen los bailarines.

Durante ese tiempo de descanso y elección, se dan todo tipo de consejos. Algunas personalidades llegan a reencarnarse antes de lo aconsejado y lo hacen por muchas razones. Suele ser algo desafortunado a corto plazo, ya que la planificación necesaria no ha tenido lugar; pero a largo plazo se pueden aprender grandes lecciones de ese <>. No hay un tiempo programado, pero a pesar de ello es muy poco frecuente que un individuo espere más de tres siglos entre una y otra vida, ya que eso crearía dificultades en la orientación, y debilitaría enormemente los lazos emocionales con la Tierra.

Deben establecerse las relaciones para la próxima vida, y esto implica la comunicación telepática entre todos los implicados. Es, pues, un tiempo de muchas proyecciones. Hay algunos que son realmente solitarios y se reencarnan sin importarles demasiado los períodos históricos de la Tierra. Hay otros a los que les gusta volver cuando sus contemporáneos de determinado tiempo histórico pasado vuelven de nuevo, y, por consiguiente, hay patrones de grupo que implican ciclos de reencarnaciones en los que hay muchos involucrados.

(Dirigiéndose a mí, ahora, a las 21.02.) Tú, por ejemplo, no operaste dentro de un ciclo así. Hay ciclos personales en los que pueden reencarnarse familias enteras, que adoptan diferentes relaciones entre ellos, y tú has estado implicado en varios de ese tipo.

En las existencias de reencarnación puede investigarse con distintos niveles de profundidad. Algunos escogen <>. Esas personalidades se especializan en la existencia física, y su conocimiento de ese sistema es muy extenso. Pasan por cada uno de vuestros tipos raciales, un requisito que no es imprescindible para todos, y se preocupan grandemente por los períodos históricos. Muchas de estas personalidades viven unas vidas “comparativamente” cortas, aunque muy intensas, y experimentan más vidas que la mayoría de los individuos. En otras palabras, vuelven al mayor número posible de períodos históricos, para finalmente ayudar a conformar el mundo que conocéis vosotros.

Podéis tomaros un descanso.

(21.08. El ritmo de Jane había sido bastante rápido la mayor parte del tiempo y su voz tranquila. Cuando salía del trance oímos al mensajero que subía las escaleras. Le pagué.)

(No mucho después de que empezaran las sesiones, hace unos cuantos años, Seth nos dijo a Jane y a mí que nosotros tres habíamos vivido en la Dinamarca del 1600. Desde entonces he pensado que mi interés por el arte de Europa Occidental de ese período, especialmente por la obra de Rembrandt y Vermeer, Van Dyck y Rubens y otros, era algo más que una mera coincidencia. En ese momento mencioné a Jane mi curiosidad por saber si mi carrera artística tendría alguna conexión con la vida de Dinamarca. En tal caso también quería conocer más sobre esa vida.)

(Continuamos a ritmo más lento a las 21.20.)

Prosigue el dictado. De una u otra manera todos sois viajeros, incluso antes de empezar vuestro primer ciclo de reencarnación. Poniéndolo lo más simple que puedo, debo decir que no todos tenéis necesariamente el mismo historial cuando “entráis” en el sistema de realidad físico. Como ya he mencionado antes, la existencia en la Tierra es un período de entrenamiento, pero a pesar de ello me gustaría que olvidaseis en lo posible los conceptos comunes sobre la progresión.

Los conceptos de <>, <>, <>, por ejemplo, pueden producir confusión. Estáis aprendiendo a ser tan completos como sea posible. De alguna manera estáis aprendiendo a crearos a vosotros mismos. Y, al hacerlo así durante el ciclo de reencarnación, enfocáis vuestras capacidades principales en la vida física para desarrollar las cualidades y características de la vida humana y abrir nuevas dimensiones de actividad. Eso no quiere decir que el bien no exista o que –según vuestros términos– no <>, pero los conceptos que tenéis del bien y de la progresión están muy distorsionados.

Muchas personalidades tienen talentos extraordinarios en determinados ámbitos, y éstos pueden aparecer una y otra vez en existencias sucesivas. Se los puede templar y usar en distintas combinaciones, pero aún así seguirán siendo la principal marca de individualidad y singularidad de una personalidad. Aunque la mayoría de las personas adoptan oficios, ocupaciones e intereses distintos a lo largo del ciclo de reencarnaciones, hay otras que tienen una notable línea de continuidad; puede interrumpirse en ocasiones, pero siempre continúa presente. Podrían ser, por ejemplo, casi exclusivamente sacerdotes o profesores.

Volveremos a hablar de la reencarnación, pero quiero señalar aquí que, durante ese tiempo de elección entre vidas, hay muchos más asuntos en cuestión que la simple materia de un posible renacimiento.

En ciertas circunstancias, a algunas personalidades se les “puede” conceder una excepción a la regla general para que se tomen un año sabático (con sentido del humor) de las reencarnaciones, un viaje colateral, por así decirlo, a otro estrato de realidad, del que luego vuelven. Sin embargo, esos casos no son muy comunes. Ese tipo de cuestiones también se deciden en ese tiempo. Aquellos que escogen dejar este sistema, una vez que han acabado el ciclo de reencarnaciones, tienen que tomar muchas más decisiones.

La entrada en el campo de las probabilidades puede compararse a la entrada en el ciclo de reencarnaciones. Habrá un enfoque continuo de la consciencia y una existencia en un tipo de realidad enteramente distinto, en la que se aprovecharán los poderes latentes que posee la personalidad multidimensional, apenas vislumbrados.

La experiencia psicológica difiere considerablemente de la que conocéis, aunque hay indicios de ella dentro de vuestra psique. Aquí la personalidad debe aprender a agrupar los acontecimientos de una manera enteramente diferente y sin apoyo alguno de la estructura del tiempo tal y como la conocéis.

(21.40.) En esta realidad, como en ninguna otra, las capacidades intelectuales e intuitivas finalmente trabajan juntas tan bien que hay muy pocas distinciones entre ellas. El ser que se decide por la existencia de reencarnación es el mismo ser que escoge la experiencia dentro de un sistema probable. No obstante, la estructura de la personalidad “dentro” del sistema es bastante diferente. Las estructuras de personalidad que os son familiares sólo son una variedad de las muchas formas de consciencia que tenéis disponibles. Por tanto, el sistema probable es tan complicado como el de reencarnación.

Os he dicho que toda acción es simultánea; por tanto, por un lado, existís en ambos sistemas a la vez. Sin embargo, para explicaros que hay decisiones implicadas, y para separar esos acontecimientos, debo simplificarlos hasta cierto punto. Digámoslo así: una porción del ser total se enfoca en el ciclo de reencarnaciones y se ocupa del desarrollo dentro de él. Otra porción se enfoca en las probabilidades y allí se ocupa del desarrollo. (También hay, por supuesto, un sistema probable en el que no existen los ciclos de reencarnaciones y un ciclo de reencarnaciones en el que no existen las probabilidades.) La apertura y flexibilidad de la personalidad son extremadamente importantes. Puede suceder que se abran puertas a otras existencias y que la personalidad se niegue a verlas.

Por otro lado, toda existencia probable es abierta, y la consciencia puede fabricar una puerta donde no había una. Hay guías y maestros en este tiempo de elección y decisión, para señalar alternativas y explicar la naturaleza de la existencia. No todas las personalidades están en el mismo nivel de desarrollo. Por consiguiente, hay maestros avanzados y maestros de niveles <>.

(21.51.) Pero éste no es un tiempo de confusión, sino al contrario: de gran iluminación y retos increíbles. Más adelante hablaré sobre el concepto de Dios, lo cual os ayudará a entender algunas cosas que no incluimos en este capítulo.

Bien. Aquellos que escojan combinar acontecimientos de la última vida pasada –como, por ejemplo, intentar vivirla de nuevas maneras– también deberán recibir lecciones. En muchos de esos casos hay un serio problema y una cierta rigidez derivados de las características perfeccionistas mencionadas anteriormente.

Los años de la Tierra podrán ser experimentados otra vez, pero no necesariamente con continuidad. Los acontecimientos pueden utilizarse de cualquier manera que escoja el individuo; se pueden alterar o repetir tal como pasaron para ver el contraste, al igual que un actor pondría una y otra vez una vieja película suya para poder estudiarla. Sólo que en este caso, por supuesto, el actor puede cambiar su papel e incluso el final, ya que posee total libertad sobre los acontecimientos de esos años.

Por supuesto, los otros actores son formas mentales, a no ser que algunos de sus contemporáneos se junten para vivir la misma historia. Ahora podéis tomaros vuestro descanso.

(22.00. Durante la transmisión del párrafo anterior alguien empezó a moverse en el piso de arriba. Una vez fuera del trance, Jane dijo que le había molestado el estrépito que hubo sobre nuestras cabezas, pero que ella <> hasta el descanso. Continuamos al mismo ritmo lento a las 22.12.)

En esas condiciones, la personalidad manipula los acontecimientos conscientemente y estudia sus consecuencias, para lo cual ha de concentrarse intensamente.

Se le explica la naturaleza de aquellos que participan con él. Es consciente, por ejemplo, de que son formas mentales, y creaciones suyas. Pero las formas mentales, como he dicho, poseen cierta realidad y consciencia. No son para él actores de cartón que pueda empujar de un lado a otro a su voluntad. Por tanto, debe tomarlos en consideración, y tiene una cierta responsabilidad hacia ellos.

Su consciencia crecerá, y ellos continuarán su propia línea de desarrollo en diferentes niveles. De alguna manera, todos somos formas mentales, algo que explicaré más adelante en el material que trata del concepto de Dios. Debéis entender, sin embargo, que no quiero decir que a nosotros nos falte iniciativa para la acción, para la individualidad o para el propósito. Y recordad también que vosotros vivís de dentro hacia afuera; quizá así esta declaración tenga más significado para vosotros.

En ese tiempo de elección se consideran todos estos temas, y se hacen los preparativos apropiados, pero la planificación en sí misma forma parte de la experiencia y el desarrollo. La existencia intermedia, por tanto, es tan importante en sí misma como el período que se elija. En otras palabras, aprendéis a planificar vuestras existencias. En esos períodos de descanso también hacéis amistades con quienes os encontráis una y otra vez, y a veces sólo durante las existencias intermedias.

Con ellos podéis discutir vuestra experiencia durante los ciclos de reencarnaciones, pues son como viejos amigos. Los profesores también están dentro de un ciclo; los más avanzados ya se han enfrentado con los sistemas de reencarnación y de probabilidades, y están decidiendo sobre la <> naturaleza de su experiencia. No obstante, sus elecciones no son las nuestras, como veremos más adelante.

Bien. Dadnos un momento. Fin del dictado. (Pausa a las 22.27.)

(Al verme bostezar, añadió divertido:) ¿Estás despierto y alerta?

(–Sí.)

Entonces aguardad… Tenemos dos períodos para ti. Uno muy corto de 1611 a 1635, en Dinamarca. Luego otro de 1638 a 1674. La información que te di (hace algunos años) es de uno de ellos. Yo era un mercader de especias que viajaba mucho. También llevaba pigmentos de pintura, o lo que acababa siendo pigmentos de pintura. Esperad. (Pausa.)

Había un grupo de tres hombres pintores. Os daremos lo que podamos. La pronunciación es de baja calidad. Hay un nombre que suena como “eme”, a y luego Daimeer (ésta es mi interpretación fonética). No sé si se llamaba Madaimeer. Hay una conexión aquí con la música y con una suite de Peer Gynt. ¿Me sigues?

(–Sí.)

Maderas y cartón. Brasas. Creo que eres tú, que estás trabajando en el suelo de una cabaña, implicado en el proceso final de hacer carbón. (Larga pausa.)

Una conexión con Van Elver, aunque no estoy seguro de hasta qué punto.

(Yo he pintado un retrato de Van Elver, que es un artista del siglo catorce [danés o noruego] del que Seth recibe información sobre técnicas de pintura.)

El nombre de Wedoor (fonético) y una compañía germánica que se ocupaba entonces de suministros a los artistas y que también era famosa por el teñido de telas y ropas.

Lo difícil es “reunir” este material, no conseguirlo.

Van Elver el joven. (Las ciudades eran) fuentes de ingresos para los artistas del campo, pero muchos otros pintores hacían retratos de granjeros ricos y de sus establecimientos y sus tierras. Estos se colgaban, por supuesto, en los lugares de honor de las casas.

Incluso los campesinos y granjeros más pobres compraban retratos suyos, quizá a artistas menos dotados, y muchos desconocidos aceptaban habitación y comida como pago por los retratos, lo que hacía que los pintasen lo más despacio posible.

(Jane, como Seth, se inclinó hacia adelante sonriendo.) Bien. Tú fuiste durante un tiempo un artista menor de esa naturaleza, aunque no durante toda tu vida. Conseguiste algo más que habitación y comida, y compraste una tierra donde decidiste establecerte.

No obstante, dos amigos tuyos continuaron viajando y pintando y te visitaban de vez en cuando, y tú sentías cierta envidia. Uno de ellos llegó a ser bastante conocido en su tiempo. Su nombre era Van Dyck, pero no el famoso. Tú amabas tu tierra, pero también le echabas la culpa, pues pensabas que podrías haber llegado a ser conocido como artista si no la hubieras tenido.

Creías que te establecerías y pintarías en tu hermosa granja, pero en lugar de ello te convertiste en granjero y bastante lujurioso, por cierto. Aquí hay cierta conexión con tus sentimientos ambiguos actuales hacia el dinero y las posesiones, ¿sabes?

El apellido es algo como Raminkin o Ramanken (ambos según mi interpretación fonética). Las letras hache, e, i, eme forman parte del nombre o están incluidas en el apellido que acabo de dar. (Enfáticamente:) También pintaste mi retrato “entonces”.

(–Eso es muy interesante.– Jane, como Seth, señaló mi retrato de Seth; estaba colgado en la pared detrás de mí, de manera que ella estaba frente a él sentada en su mecedora.)

Esta vez te ha salido mejor.

(–Menos mal.)

Ésa fue mi “última” reencarnación completa, que adopté entonces porque amaba el mar, y servía a mi firme propósito de propagar ideas de un país a otro. Los hombres que viajaban conmigo también estaban implicados en sembrar las ideas. Las propagábamos alrededor del mundo que se conocía entonces.

Frank Withers era un fragmento de mi personalidad. Luego él mismo continuó reencarnándose y siguió su propio camino. Muchos de nosotros dejamos fragmentos de nuestra personalidad al igual que vosotros dejáis los hijos. ¿Me sigues?

(–Sí.– Frank Withers era el nombre original que se nos había dado cuando comenzaron las sesiones, a finales de 1963.)

Y ahora os deseo que paséis una buena noche.

(–Buenas noches a ti, Seth. Muchísimas gracias.)

Me tienes que pintar a carbón algún día.

(–De acuerdo.)

Incluso puede que aparezca y pose para ti, aunque muy brevemente.

(–Bien.)

(22.57. El trance de Jane había sido profundo. Hasta ese momento habíamos recibido poca información sobre nuestras vidas pasadas, pues, por diversas razones personales, habíamos preferido esperar para tratar este asunto. Encontramos fascinantes los datos relativos a Dinamarca, aunque Jane y yo teníamos dudas sobre si yo había vivido dos vidas cortas, o una vida larga dividida en dos esferas de actividad.)

(Esto me llevó luego a preguntarme si la sesión de esa noche contradecía una que tuvimos hace algunos años, en la que Seth declaró que yo había vivido una larga vida en Dinamarca. Jane había sido mi hijo. Verdaderamente no existía ninguna contradicción: era una mala interpretación de nuestra parte. Más adelante Seth nos dio más detalles sobre todo esto.)

(También dibujo mucho al carbón en esta vida.)

Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS

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* * *

Seth ~ Las distintas posibilidades después de la muerte … II

Las distintas posibilidades después de la muerte y el procesos de transición. I

21.20 MIÉRCOLES

(Seth había suspendido el dictado de su libro durante las últimas cinco semanas. Dos semanas las pasamos nosotros de vacaciones, pero luego estuvimos muy ocupados. De las cuatro sesiones normales que mantuvimos en el tiempo restante, la mayor parte de ellas trataron sobre la inminente publicación el 4 de septiembre, del libro propio de Jane, El material de Seth, y la gira que habíamos proyectado en radio y televisión.)

(Por tanto, ahora que podíamos descansar un poco, confiábamos en que Seth continuaría con el trabajo de su libro en el capítulo once, a pesar de que Jane no le había puesto la vista encima desde hacía bastante tiempo. Y así sucedió.)

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Bien. Continuaremos con el dictado.

El tiempo que dura la elección depende de las condiciones y circunstancias del individuo después de la transición de la vida física. Algunos se toman más tiempo que otros para entender su verdadera situación.

Algunos deben ser despojados de muchos símbolos e ideas que los estorban, como expliqué anteriormente. El tiempo de elección puede venir casi inmediatamente, o puede posponerse durante un largo período mientras tiene lugar algún entrenamiento. Los principales impedimentos que se presentan en el tiempo de elección son, por supuesto, las ideas falsas que esconde un individuo.

La creencia en el cielo y el infierno, en ciertas condiciones, puede ser igualmente perjudicial. Algunos se niegan a aceptar la idea del trabajo, el desarrollo y sus retos posteriores, y creen en cambio que la situación convencional del Cielo es la única posibilidad que existe. Durante algún tiempo pueden realmente habitar un entorno así, hasta que, por propia experiencia, aprendan que la existencia exige el desarrollo, y que un Cielo tal sería estéril, aburrido y verdaderamente <>. Entonces están preparados para el tiempo de la elección.

Otros pueden insistir en que, debido a sus transgresiones, serán enviados al infierno, y la fuerza de esta creencia es tal, que durante algún tiempo pueden encontrar realmente esas condiciones. Sin embargo, en ambos casos, siempre hay maestros disponibles, que tratan de ayudar para acabar con estas falsas creencias.

En el caso del infierno, los individuos de alguna manera entran en razón más rápidamente, ya que sus propios miedos hacen funcionar dentro de ellos la respuesta liberadora. En otras palabras, su necesidad abre más rápidamente las puertas internas del conocimiento. Por consiguiente, ese estado no dura normalmente tanto como el estado de cielo.

Aún así, ambos estados demoran el tiempo de la elección y de la siguiente existencia. Hay aquí un punto que me gustaría mencionar: en todos los casos, el individuo crea su propia experiencia. Digo esto de nuevo incluso a riesgo de repetirme, ya que éste es un hecho básico de toda consciencia y existencia. No hay <>, situaciones o condiciones especiales después de la muerte en los que una personalidad “deba” tener alguna experiencia.

Los suicidas, por ejemplo, no tienen impuesto ningún <> particular, ni su condición es peor a priori: se los trata como a cualquiera. Sin embargo, cualquier problema no enfrentado en una vida, debe ser enfrentado en otra; pero esto no se aplica sólo a los suicidas.

Un suicida puede provocar su propia muerte debido a que rechaza las específicas condiciones de existencia que él mismo ha escogido. Si es éste el caso, entonces, por supuesto, tendrá que aprender de otro modo. No obstante, muchos otros escogen rechazar la experiencia mientras están en el sistema físico, y cometen un suicidio casi igualmente eficaz mientras están vivos físicamente.

(21.38.) Las condiciones conectadas al acto del suicidio también son importantes, así como la realidad interna y comprensión del individuo. Menciono esto aquí, porque muchas filosofías enseñan que los suicidas se enfrentan a un sino especial, casi vengativo, y no es éste el caso. Sin embargo, si una persona se mata creyendo que ese acto va a anular su consciencia para siempre, esa idea falsa puede retrasar gravemente su progreso, ya que éste se verá intensificado aún más por la culpa.

De nuevo, hay profesores disponibles para explicar la verdadera situación. Se usan varias terapias. Por ejemplo, la personalidad puede ser conducida de nuevo a los acontecimientos previos a la decisión, y se le permite cambiar su decisión. Se le induce un efecto de amnesia, de manera que olvide el suicidio. Sólo más tarde se informa al individuo de su acto, cuando es más capaz de enfrentarse a él y de entenderlo.

Pese a todo, es evidente que estas condiciones son impedimentos para el tiempo de elección. Ni qué decir tiene que la obsesión por las cuestiones terrenales también actúa de igual manera. En tales casos, a menudo la personalidad insiste en enfocar sus capacidades perceptivas y energías en la existencia física, como resultado de una negativa psíquica a aceptar la muerte. El individuo conoce bastante bien que está muerto, pero se niega a completar la separación psíquica.

Hay casos, por supuesto, en que los individuos afectados no son conscientes del hecho de la muerte: no es una cuestión de que se nieguen a aceptarla, sino de falta de percepción. Un individuo así estará también obsesionado por los asuntos terrenales, y errará probablemente desconcertado por toda su casa o sus alrededores. En un caso como éste, evidentemente, el tiempo de la elección también se pospone.

Por consiguiente, el proceso de transición es sumamente variable, al igual que lo es el proceso de la vida física. Muchos de los impedimentos que he mencionado frenan el progreso no sólo después de la muerte, sino también en vuestra existencia física. Esto, ciertamente, debe tenerse en consideración. Una exagerada identificación con las características sexuales también puede retrasar el progreso. Si un individuo considera intensamente su identidad como masculina o femenina, puede suceder que se niegue a aceptar el hecho de los cambios sexuales que ocurren en las existencias de reencarnación. Además, este tipo de identificación sexual impide el desarrollo de la personalidad durante la vida física.

Podéis tomaros un descanso y luego continuaremos.

(21.53. El trance de Jane había sido bueno, su ritmo bastante rápido, su voz tranquila. Sin embargo, no estaba tan activa o fuerte como lo había estado la noche pasada durante su clase de percepción extrasensorial. Continuamos a las 22.11.)

Aunque los hechos mencionados suelen actuar como impedimentos, siempre hay excepciones. Una creencia en el Cielo que no sea “obsesiva” puede ser usada como marco útil, como base de operaciones que permitirá que un individuo acepte más fácilmente las nuevas explicaciones que va a recibir.

Incluso la creencia en la existencia de un juicio es en muchos casos un marco útil, ya que, aunque no se impone un castigo, el individuo se encuentra preparado para alguna clase de examen y evaluación espirituales.

Aquellos que crean profundamente que la realidad se crea a sí misma tendrán menos dificultades, y quienes hayan aprendido a entender los mecanismos del estado de sueño y operar con ellos tendrán enormes ventajas. La creencia en el demonio resulta muy desventajosa después de la muerte, al igual que lo es durante la existencia física. Una teología de los opuestos es también perjudicial. Si creéis, por ejemplo, que todo bien debe ser equilibrado con el mal, os forzaréis a un sistema de realidad que es sumamente limitante, y que contiene en su interior las semillas de un gran tormento.

En ese tipo de sistema, incluso el bien resulta sospechoso, porque se cree que debe ser seguido de un mal igual. Todas las creencias de dioses contra diablos, ángeles contra demonios, animales y ángeles enfrentados, son distorsiones que constituyen impedimentos. En vuestro sistema de realidad tenéis establecidos grandes contrastes y factores opuestos, que operan en vuestra realidad como creencias fundamentales.

Estas creencias son extremadamente superficiales y en gran parte resultado de capacidades intelectuales mal usadas. El intelecto solo no puede comprender lo que la intuición indudablemente conoce. Al tratar de encontrar un sentido en la existencia física, el intelecto ha establecido estos factores opuestos. <>, dice, pues quiere las cosas explicadas en compartimientos definidos. Si existe un arriba, debe existir un abajo. Debe haber equilibrio. Sin embargo, el ser interno sabe que, con un criterio más amplio, el mal es sencillamente ignorancia, y que <> y <> son términos aplicados a un espacio que no conoce tales direcciones.

(22.25.) No obstante, una fuerte creencia en tales fuerzas opuestas es sumamente perjudicial, ya que impide la comprensión de los hechos, los hechos de la unidad interna y la unicidad, de la interconexión y la cooperación. Por consiguiente, una creencia obsesiva en estos factores opuestos es quizá el elemento más perjudicial, no sólo después de la muerte, sino también durante la existencia.

Algunos individuos no han experimentado nunca durante la vida física ese sentido de armonía y unicidad en que se fusionan tales factores opuestos. Estos individuos deben pasar por muchos estadios después de la transición, y tienen por lo general muchas otras vidas físicas <> ellos.

Al igual que vosotros creáis vuestra existencia física tanto de manera individual como colectivamente, después del tiempo de la elección os reunís con otros que han decidido tener el mismo tipo de experiencia. Entonces comienza una gran aventura cooperativa a medida que se hacen los preparativos, los cuales variarán según el tipo de existencia escogida. Existen, por tanto, patrones generales. Ninguna realidad individual es idéntica a otra, pero hay grupos conjuntos.

Podéis tomaros vuestro descanso.

(22.34. Al principio creí que el anuncio del descanso era debido a que nuestro gato, Willy, había saltado al regazo de Jane mientras ella hablaba. Ella se había sobresaltado un poco, y pensé que la había interrumpido, pero cuando Jane salió del trance dijo que apenas recordaba el incidente. Su ritmo había sido rápido de nuevo. Continuamos de igual manera a las 22.44.)

Diciéndolo de una manera sencilla, una creencia en el bien sin creer en el mal os puede parecer algo sumamente irreal. Sin embargo, esa creencia es el mejor seguro que podéis tener, tanto para la vida física como para después. Vuestro intelecto puede sentirse insultado por tal creencia, y las pruebas recogidas por vuestros sentidos físicos pueden gritar que eso no es verdad, pero creer en el bien y no en el mal es en realidad sumamente realista, ya que ello mantendrá vuestros cuerpos más sanos en la vida física, os mantendrá psicológicamente libres de muchos miedos y dificultades mentales, y os dará un sentimiento de tranquilidad y espontaneidad con que podréis desarrollar vuestras capacidades más fácilmente. Después de la muerte os liberará de la creencia en el infierno y en el demonio, y el consiguiente castigo. Estaréis mejor preparados para entender la verdadera naturaleza de la realidad. Sé que este concepto puede ofender realmente a vuestro intelecto, y que vuestros sentidos parecen negarlo. Pero ya deberíais saber que vuestros sentidos os dicen muchas cosas que no son verdad; y os digo que la realidad que perciben vuestros sentidos físicos es el resultado de vuestras creencias.

Si creéis en demonios, sin duda los percibiréis. Hasta ahora vuestro mundo no ha intentado el experimento que os liberaría. El cristianismo no es más que una distorsión de esta verdad fundamental, y me refiero al cristianismo organizado tal como lo conocéis, no a los preceptos originales, a los que prácticamente no se les ha dado oportunidad alguna (hablaremos sobre esto más adelante).

El experimento que transformaría vuestro mundo se basaría en la idea fundamental de que vosotros creáis vuestra realidad de acuerdo con la naturaleza de vuestras creencias, de que toda existencia ha sido bendecida y de que en ella no existe el mal. Si estas ideas se siguieran individual y colectivamente, la evidencia que perciben vuestros sentidos físicos no encontraría contradicción, pues ellos percibirían el mundo y la existencia como algo bueno.

Éste es el experimento que aún no se ha hecho, y éstas las verdades que debéis aprender después de la muerte física. Algunos entienden esas verdades después de la muerte y escogen volver a la existencia física para explicarlas. Así se ha hecho a lo largo de los siglos. Así sucede también en el sistema de probabilidades que se origina en la realidad física.

Existen sistemas de probabilidad no conectados en absoluto al sistema de realidad que os es propio, mucho más avanzados que cualquiera que pudierais imaginar en la actualidad, y en ellos son bien conocidas las verdades de las que os he estado hablando. Allí los individuos crean las realidades de una manera creativa e intencionada, con conocimiento de cómo hacerlo y empleando todas las cualidades creativas de la consciencia.

(22.59.) Menciono esto aquí sencillamente para señalar que después de la muerte hay muchas otras condiciones que no están conectadas con vuestro sistema. Cuando, en ese período intermedio, hayáis aprendido todo lo posible según vuestra capacidad, estaréis preparados para progresar. Sin embargo, el período intermedio en sí mismo tiene muchas dimensiones de actividad y variedad de experiencias. Como podéis ver, y diciéndolo de la manera más sencilla posible, no todos <> a todos los demás.

En lugar de países o divisiones físicas, hay estados psicológicos. Para un individuo que esté en uno ellos, otro puede parecerle bastante extraño. En muchas de las comunicaciones con los que están en esos estados de transición, los mensajes que llegan a través de médiums pueden parecer muy contradictorios. Lo que sucede es que no todos los <> tienen la misma experiencia, sino que las condiciones y situaciones varían. Un individuo que explica su realidad sólo puede explicar aquello que conoce. De nuevo repito que ese material ofende a menudo al intelecto que pide respuestas claras y sencillas y descripciones que se correspondan.

Muchos individuos que están en esos estadios y que se comunican con sus parientes <> aún no han alcanzado el tiempo de la elección, y no han completado su período de formación.

(23.06.) Puede que aún estén percibiendo la realidad de acuerdo con sus antiguas creencias. Casi todas las comunicaciones proceden de ese nivel, especialmente cuando existe el vínculo de una relación de la vida inmediatamente anterior. No obstante, esos mensajes sirven a un propósito, incluso en ese nivel. Los comunicadores pueden informar a sus parientes vivos que la existencia continúa, y lo pueden hacer en términos comprensibles para los vivos.

Ellos pueden relacionarse con los vivos, ya que por lo general sus creencias no han cambiado; en circunstancias afortunadas pueden transmitir sus conocimientos a medida que aprenden. Sin embargo, sus intereses cambian gradualmente, ya que en su nueva existencia establecen nuevas relaciones.

En el tiempo de la elección, pues, la personalidad se prepara para partir hacia otra existencia. Según vuestra medición del tiempo, ese período intermedio puede durar siglos o sólo unos pocos años, aunque hay excepciones. Hay casos en los que la personalidad se va rápidamente a otra existencia física, incluso en, cuestión de horas. Normalmente se trata de un hecho desafortunado, causado por un deseo obsesivo de volver a la vida física.

Pero, en ocasiones, esa vuelta tan rápida es elegida por una personalidad encargada de un propósito especial, que descarta el cuerpo físico viejo y renace casi inmediatamente en uno nuevo para finalizar un proyecto importante y necesario que ha dejado inconcluso.

Ahora terminaremos la sesión, a no ser que tengáis alguna pregunta.

(–Supongo que no.)

Muy buenas noches para ambos.

(–Buenas noches, Seth.)

Tendrías que haber estado en la sesión de la clase de anoche. Te habría encantado…

(–Voy a leerla.– Yo estaba mecanografiando una sesión en mi estudio, mientras la clase tenía lugar en nuestro cuarto de estar. La sesión fue registrada por uno de los miembros de la clase, como siempre, y tendríamos su transcripción en unos días.)

… y no habrías tenido que tomar notas. (Pausa.) Esta noche estoy contigo de una manera muy fuerte, y, si te haces las sugerencias, te podré ayudar a salir de tu cuerpo. Date la orden de recordar.

(–Bien. Me encantará proyectarme.)

Hasta luego, entonces.

(–Buenas noches, Seth, y gracias.– 23.18. El trance de Jane había sido bastante profundo, y le costó más tiempo del habitual salir de él. En la última parte de la sesión yo había sentido con bastante intensidad la inmediatez de la presencia de Seth.)

(Jane me dijo que, <>, había captado una idea de Seth: podría grabar una sesión y así, en su transcurso, estaría libre para hacer una serie de bocetos de ella hablando como Seth. Y luego podría pintarla al óleo a partir de esos bocetos. Jane estaba segura de que la idea provenía de Seth, pues ella no había pensado en ello antes; ni yo tampoco, la verdad.)

(Cuando me fui a dormir intenté hacerme las sugerencias sobre la proyección mencionada por Seth, pero por la mañana no tenía nada interesante qué contar. Normalmente, si espero hasta el momento de irme a la cama tengo dificultad en hacerme las sugerencias; me duermo demasiado deprisa. Jane se aproxima al estado de sueño de una manera más pausada.)

SESIÓN 547, 24 DE AGOSTO DE 1970

21.10 LUNES

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Continuaremos con el dictado. (Jane, como Seth, me dirigió una mirada inquisitiva.) A no ser que tengáis alguna pregunta preliminar…

(–No.)

Hay algunos puntos que me gustaría comentar. El tiempo de la elección es algo más complicado si el último ciclo de reencarnaciones, hablando en vuestros términos, ya está completo.

Antes que nada debéis entender, repito, que ahora no conocéis vuestra verdadera identidad. Por el contrario, os identificáis con vuestro ego actual; así que cuando pensáis en la vida después de la muerte, en realidad pensáis en la vida futura del ego que conocéis. Al final del ciclo de reencarnaciones entendéis con bastante profundidad que la identidad básica, el núcleo interno de vuestro ser, es mucho más que la suma de vuestras personalidades reencarnadas.

Podríamos decir entonces que las personalidades sólo son divisiones de vuestro ser “aquí”. Entre ellas no hay competencia ni una división real, sino una aparente separación en la que vosotros representasteis diversos papeles, desarrollasteis distintas capacidades, aprendisteis a crear de maneras nuevas y diversas.

Esas personalidades reencarnadas continúan desarrollándose pero entienden también que su identidad principal es la vuestra.

Por consiguiente, cuando el ciclo termina, conocéis todas vuestras vidas pasadas, disponéis de toda la información, la experiencia y las capacidades, lo cual significa que entendéis vuestra realidad multidimensional de una manera práctica. He usado a menudo la palabra multidimensional, y como veis la uso bastante literalmente, pues vuestra realidad no sólo es la de las existencias de reencarnación, sino también la de las realidades probables que he mencionado anteriormente.

Por tanto, cuando llega el momento de elegir, las elecciones disponibles son mucho más variadas que las que son posibles para las personalidades que aún deben reencarnarse. Siempre existe la posibilidad de enseñar si tenéis inclinación y capacidades para ello, pero la enseñanza multidimensional es muy diferente de la enseñanza que conocéis ahora, y exige una formación rigurosa.

Un profesor de tal tipo debe ser capaz de instruir a varias porciones de una entidad a la vez. Digamos, por ejemplo, que una entidad particular tiene una reencarnación en el siglo XIV, otra en el ni??? a.C., otra en el año 260 d.C., y otra en tiempos de la Atlántida. El profesor estaría contactándose simultáneamente con esas distintas personalidades, y comunicándose con ellas en términos que pudiesen comprender. Ese tipo de comunicación requiere un conocimiento completo de las creencias fundamentales de esas eras, y del clima general del pensamiento científico y filosófico de ese tiempo.

(21.26.) También pudiera ser que la entidad estuviese explorando sistemas probables, y habría que establecer contacto asimismo con esas personalidades. La cantidad de conocimientos y entrenamiento necesarios en el oficio de profesor hace que ésta sea una tarea muy dura, pero es uno de los caminos disponibles, ya que el proceso de aprender esa información aumenta necesariamente el desarrollo y las capacidades del profesor. Tal tarea requiere una delicada manipulación de la energía y un constante viajar a través de las dimensiones. Una vez que se ha hecho esta elección, inmediatamente comienza la formación, siempre bajo la dirección de un experto práctico. Esa vocación –pues se trata de una vocación– lleva a ese maestro incluso a otros reinos de la realidad distintos de los que él conocía previamente.

Otros que poseen una naturaleza global diferente, una vez que terminan con la reencarnación pueden empezar el largo viaje que conduce a la vocación de creador. En un plano completamente distinto, esto se podría comparar con los genios que hay en el campo creativo en vuestra propia realidad.

En lugar de pinturas, pigmentos, palabras, notas musicales, los creadores comienzan a experimentar con las dimensiones de realidad, para impartir conocimientos de todas las formas posibles (y no me refiero a las formas físicas). Lo que vosotros llamáis tiempo se manipula como un artista podría manipular pigmentos, y lo que llamáis espacio se junta de diversas maneras.

El arte se crea entonces usando el tiempo –por ejemplo– como una estructura. En vuestros términos el tiempo y el espacio podrían mezclarse. Las bellezas de diversas épocas, las bellezas naturales, las pinturas, los edificios se recrean como método de aprendizaje para esos principiantes. Una de sus preocupaciones principales es crear belleza que afecte a tantas dimensiones de la realidad como sea posible.

Un trabajo así se percibiría en vuestro sistema como algo concreto, pero también se percibiría en las realidades probables, aunque quizá de una manera totalmente diferente. Es, pues, un arte multidimensional, tan libre y elemental que aparecería simultáneamente en muchas realidades.

Tal arte es difícil de describir en palabras, ya que su concepto no tiene equivalente verbal. Esos creadores se ocupan también de inspirar a aquellos que están en todos los niveles de realidad disponibles para ellos. Así, en vuestro sistema la inspiración es a menudo consecuencia del trabajo de esos creadores.

Podéis tomaros una pausa y continuaremos.

(De 21.44 a 22.00.)

Esas <> son frecuentemente representaciones simbólicas de la naturaleza de la realidad, que serán interpretadas de distintas maneras de acuerdo con la capacidad de aquellos que las perciben.

Desde vuestro punto de vista, podrían ser dramas vivientes. Sin embargo, siempre serán estructuras psíquicas que existen aparte de cualquier sistema de realidad dado, y que son percibidas por muchos, al menos parcialmente. Algunas existen en lo que vosotros podríais designar como el plano astral, y vosotros las percibís en vuestras visitas durante el estado de sueño.

(22.03. Nuestro gato Willy saltó repentinamente al regazo de Jane, exactamente como había hecho en la última sesión. Instintivamente le hablé un poco alto, por miedo a que sobresaltase a Jane y la sacara del trance. Ella pestañeó al oír mi voz, pero continuó hablando. Willy descendió de un salto.)

Otras son percibidas por vuestra mente temporal como vislumbres o en trozos, cuando estáis semidormidos o semidespiertos, o en otros momentos de disociación. Existen varias clases de arte multidimensional y, por tanto, muchos niveles en los que trabajan los creadores. Toda la historia de Cristo es una de esas creaciones.

(Pausa a las 22.06. Estornudé, y no por primera vez desde que la sesión había empezado.)

También existen aquellos que escogen ser sanadores, y esto, por supuesto, implica mucho más que la sanación que os es familiar. Esos sanadores deben ser capaces de trabajar con todos los niveles de experiencia de la entidad, ayudando directamente a todas aquellas personalidades que son parte suya. De nuevo, esto implica la utilización de los patrones de reencarnación y una gran diversificación. Un sanador empieza con los “yoes” reencarnados con diversas dificultades…

(Estornudé tres veces.) ¿Quieres que hagamos una pausa?

(–Creo que no. –Aún así, me tomé un momento para pensarlo.)

La sanación de la que hablamos es siempre psíquica y espiritual, y esos sanadores están disponibles para ayudar a cada personalidad de vuestro sistema, tal y como lo conocéis, en vuestro tiempo presente, y de otros sistemas.

En un contexto más amplio y con una formación mayor, los sanadores avanzados tratan las enfermedades espirituales de un vasto número de personalidades. También existen los que combinan las cualidades de maestro, creador y sanador. Otros escogen líneas de desarrollo particularmente afines a sus características personales.

Os sugiero que toméis un descanso.

(22.15. Willy había empezado a hacer de las suyas otra vez, así que lo deposité en otra habitación y cerré la puerta. Jane dijo que le habían molestado el gato y mis estornudos. Tenía un vago recuerdo del medio grito que le dirigía Willy. Mis energías personales, según dijo ella, estaban muy dispersas esa noche; eso es lo que había sentido. Sin duda era cierto que yo no estaba en plena forma. Seguí estornudando después de que ella continuó a las 22.25.)

Sin embargo, no quiero hablar aquí sobre el “propósito” de la existencia o el desarrollo continuo de la consciencia. Simplemente quiero mostrar que hay inmensas posibilidades de progresión, y resaltar el hecho de que toda personalidad tiene completa libertad.

Los desarrollos de la consciencia que tienen lugar son atributos naturales, estadios naturales. No se utiliza la coacción. Todos y cada uno de los desarrollos posteriores son inherentes a la personalidad que vosotros conocéis, a la manera en que el adulto está contenido en el niño.

Estas descripciones de los acontecimientos que ocurren después de la muerte os pueden sonar muy complicadas, especialmente si estáis acostumbrados al cuento simplista del Cielo y el descanso eterno. Desgraciadamente las palabras no pueden describir muchas de las ideas básicas que me gustaría que comprendieseis. Aún así, en vuestro interior tenéis la capacidad de liberar vuestra intuición y de recibir conocimiento interno.

Las palabras de este libro tienen el propósito de liberar vuestras capacidades intuitivas personales, a medida que lo leéis. Durante el tiempo de su lectura vuestros sueños os ampliarán la información, que estará en vuestra mente al despertar, si estáis alerta a ella. No existe ese simple final de la vida que os han enseñado, ni esa historia del Cielo. Existe la libertad de entender vuestra propia realidad, de desarrollar más vuestras capacidades, y de sentir más profundamente la naturaleza de vuestra propia existencia como parte de Todo lo que Es.

(22.34.) Éste es el final del capítulo y de nuestra sesión, a no ser que tengáis alguna pregunta.

(–No, supongo que no.– Me sentía demasiado cansado e incómodo.)

Mis más cariñosos saludos para ambos. Que paséis una buena noche.

(–Buenas noches, Seth.)

Una pequeña nota. Una parte tuya se ha proyectado antes al hospital donde está tu padre. Ruburt sentía la ausencia de esa parte tuya. Lo que intentabas era simplemente hacerle una visita. En lo más profundo de tu mente te preguntabas si él sabía que había tenido fiebre del heno, y fue “eso” lo que disparó la proyección inconsciente.

Tu ser inconsciente es una parte importante en nuestras sesiones, y fue por esa razón por lo que Ruburt sintió su ausencia. Y, ahora, buenas noches.

(–Buenas noches, Seth. Gracias.)

(22.39. La sesión terminó más temprano de lo habitual, por razones obvias. La información que dio Seth sobre mi proyección inconsciente era muy interesante. Un acontecimiento de este tipo bien pudo causar mis estornudos, ya que hay fuertes conexiones entre mi padre, la fiebre del heno y yo.)

(Esta es la estación de la fiebre del heno. Aunque ahora no me resulta tan molesta, en años pasados he sufrido mucho por su causa. Tuve el primer ataque a los tres años. Aproximadamente por la misma época mi padre se desembarazó de la suya para siempre. Seth me dijo hace algún tiempo que mi padre me había dado su fiebre del heno, y que por razones propias yo había aceptado el <>.)

(Mis síntomas fueron disminuyendo gradualmente a lo largo de la noche.)

FIN

SESIÓN 546, 19 DE AGOSTO DE 1970

Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS

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AGHARTAN: compartir2 – Seth ~ Las condiciones de la ‘muerte’ en la vida. I – II

Origen: AGHARTAN: compartir2 – Seth ~ Las condiciones de la ‘muerte’ en la vida. I – II

jueves, 3 de marzo de 2016

compartir2 – Seth ~ Las condiciones de la ‘muerte’ en la vida. I – II

 

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Seth ~ Las condiciones de la ‘muerte’ en la vida. I





21.07 LUNES

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Bien. Capítulo diez: <> (Seth repitió el título de este capítulo para asegurarse de que yo lo puntuaba correctamente.)

Las experiencias posteriores a la muerte no os resultarían tan extrañas e incomprensibles si os dierais cuenta de que os enfrentáis a situaciones similares como parte normal de vuestra existencia presente.

Cuando dormís y en estado de sueño, estáis metidos en la misma dimensión de existencia en la que luego tendréis vuestras experiencias de después de la muerte. Como no recordáis la parte más importante de esas aventuras nocturnas, las que sí recordáis os parecen por lo general estrafalarias o caóticas. Eso sucede sencillamente porque, en vuestro estado actual de desarrollo, no podéis desempeñaros conscientemente en más de un entorno.

Sin embargo, vosotros existís conscientemente en un estado coherente y decididamente creativo mientras el cuerpo duerme, y lleváis a cabo muchas de esas actividades que os he dicho que encontraréis después de la muerte. Lo único que ocurrirá es que vais a dirigir el enfoque principal de vuestra atención a una dimensión de actividad diferente, una en la que habéis estado operando continuamente.

(21.15.) Al igual que recordáis vuestra vida despierta y retenéis un gran volumen de esa memoria en los encuentros físicos diarios, y que esa fuente de memoria os da un sentido de la continuidad diaria, así también vuestro ser del estado de sueño tiene un volumen de memoria igualmente vasto. Hay continuidad en vuestra vida diaria, al igual que hay continuidad en vuestra vida de ensueño.

Por consiguiente, una parte vuestra es consciente de todos y cada uno de los encuentros y las experiencias de los sueños. No hay en los sueños más alucinación de la que hay en vuestra vida diaria. En lo que concierne a vuestro ser de ensueño, vuestro ser despierto físico es el soñador. Vosotros sois el soñador que él envía a hacer su camino. Vuestras experiencias diarias son los sueños que él sueña, así que, cuando miráis a vuestro ser de ensueño o pensáis en él, lo hacéis llenos de prejuicios, dando por sentado que vuestra <> es real y su realidad una ilusión.

(21.20.) Sin embargo, su realidad es mucho más natural a vuestro ser. Si no encontráis coherencia en el estado de sueño es debido a que os habéis hipnotizado a vosotros mismos para creer que ésta no existe. Por supuesto, al despertaros tratáis de traducir vuestras aventuras nocturnas a términos físicos e intentáis hacerlas encajar en vuestro concepto distorsionado y limitado de la naturaleza de la realidad.

Eso es natural hasta cierto punto. Estáis enfocados en la vida cotidiana por una razón: la habéis adoptado como un reto. Pero se supone que debéis crecer y desarrollaros dentro de su estructura, y extender los límites de vuestra consciencia. Es muy difícil admitir que, de alguna manera, sois más eficaces y creativos en el estado de sueño que en el estado de vigilia, y os abruma admitir que el cuerpo de ensueño puede volar realmente, desafiando tanto al espacio como al tiempo. Es mucho más fácil suponer que todas esas experiencias son simbólicas y no literales, y desarrollar complicadas teorías psicológicas para explicar los sueños en que se vuela.

La verdad es que, cuando soñáis que voláis, a menudo lo estáis haciendo. En el estado de sueño operáis más o menos en las mismas condiciones que son naturales a la consciencia no enfocada en la realidad física. Muchas de vuestras experiencias son precisamente aquellas que vais a encontrar después de la muerte: podéis hablar con parientes o amigos muertos, visitar el pasado, saludar a viejos compañeros de clase, caminar por calles que existieron cincuenta años atrás en el tiempo físico, viajar a través del espacio sin emplear tiempo físico para hacerlo, encontraros con los guías, recibir enseñanzas, enseñar a otros, hacer trabajos con un sentido, solucionar problemas, tener alucinaciones.

En la vida física existe un intervalo entre la concepción de una idea y su realización física. En la realidad del sueño eso no es así. Por tanto, la mejor manera de familiarizarse por anticipado con la realidad de después de la muerte es explorando y entendiendo la naturaleza de vuestro ser de ensueño, aunque son pocos los que están dispuestos a tomarse ese tiempo o a gastar su energía en ello.

Sin embargo, hay métodos disponibles, y aquellos que los usen no se sentirán perdidos cuando el enfoque de su atención se vuelva por completo en esa dirección después de la muerte.

Ahora podéis tomaros un descanso.

(De 21.34 a 21.47.)

A pesar de que abandonáis el cuerpo cuando dormís, la consciencia del estado de vigilia normalmente no recuerda nada de esto porque vuestra memoria consciente está fuertemente conectada a la consciencia “dentro” del cuerpo.

En el estado de sueño recordáis a todos aquellos con quienes os habéis encontrado en los sueños, aunque en vuestra existencia cotidiana podáis no conocerlos. Podéis relacionaros durante años con asociados muy íntimos que podrían vivir en otra parte del mundo completamente distinta y ser totalmente extraños para vosotros en el estado de vigilia.

Vuestras tareas diarias tienen un significado y un propósito, y lo mismo sucede con vuestras aventuras en los sueños, y en ellas incluso alcanzáis algunas metas propias. Así lo seguiréis haciendo en la experiencia de después de la muerte. La vitalidad, la fuerza, la vida y la creatividad de vuestra existencia física se generan en esa otra dimensión. En otras palabras, en cierta manera sois una proyección física de vuestro ser de ensueño.

Sin embargo, el ser de ensueño tal como lo concebís vosotros no es más que una sombra de su propia realidad, ya que es un punto psicológico de referencia y de continuidad que reúne todas las partes de vuestra identidad. Sólo los que estáis más desarrollados conocéis su naturaleza más profunda. En otras palabras, representa una poderosa faceta unificadora de vuestra identidad total. Sus experiencias son tan vívidas y su <> tan rica en su contexto como la personalidad física que vosotros conocéis (de hecho, es mucho más rica).

Imaginad durante un momento que sois un niño y que yo he asumido la particular tarea de intentar explicaros cómo será vuestro ser adulto desarrollado. En mi explicación, os digo que ese ser adulto es ya en cierto sentido parte vuestra, una consecuencia o proyección de lo que sois ahora. Y el niño dice: <>

De alguna manera, estoy en la misma posición cuando intento explicaros la naturaleza de ese ser interno, pues, aunque podéis ser conscientes de él en los sueños, no podéis apreciar totalmente su madurez y capacidades; no obstante las poseéis, de la misma manera que las capacidades del hombre también pertenecen al niño. En estado de sueño aprendéis, entre otras cosas, a crear vuestra realidad física día a día, de igual manera que después de la muerte aprendéis a crear vuestra siguiente vida física.

(22.07.) En los sueños resolvéis vuestros problemas. Durante el día conocéis conscientemente los métodos para resolver problemas que habéis aprendido en los sueños. En los sueños os fijáis vuestras metas, y después de la muerte fijáis las metas para la siguiente encarnación.

No hay estructura psíquica que sea fácil de explicar con palabras. Para explicar la naturaleza de la personalidad tal y como se conoce normalmente, se usan todo tipo de términos: ello, subconsciente, ego, superego; y todos ellos para diferenciar la interrelación de acciones que conforman la personalidad física. El ser de ensueño es igual de complicado. Así, se puede decir que ciertas partes suyas tratan con la realidad física, la manipulación física y sus proyectos; algunas, con los niveles más profundos de creatividad y logro que aseguran la supervivencia física; otras, con la comunicación y con otros elementos de la personalidad en general desconocidos; otras, con la experiencia y existencia continua de lo que vosotros llamaríais el alma o la entidad individual superior, el verdadero ser multidimensional.

El alma crea la carne. El creador raramente mira hacia abajo a su creación. El alma crea la carne y la existencia física por una razón, así que todo esto no es para llevaros a una aversión por la vida física, ni tampoco a una falta de aprecio por esos goces sensuales que os rodean. Todo viaje interno debería permitiros encontrar más belleza y significado en la vida que conocéis ahora; pero el goce y el desarrollo total también significan que debéis usar todas vuestras capacidades y explorar las dimensiones internas con el mismo asombro y entusiasmo. Por consiguiente, con una comprensión adecuada podéis hacer que los paisajes, entornos y experiencias que encontraréis después de la muerte os resulten familiares. Encontraréis que son tan vívidas como cualquiera de las que conocéis. Estas exploraciones cambiarán completamente las sombrías concepciones que tenéis sobre la existencia después de la muerte. Es, pues, muy importante que os desembaracéis de todas las ideas preconcebidas posibles, pues os impiden progresar.

Podéis tomaros un descanso corto.

(De 22.23 a 22.39.)

Por lo general, si estáis lo suficientemente satisfechos con la realidad física, estaréis en mejor posición para estudiar esos entornos internos.

En el caso de que sólo os veáis rodeados por el mal en la vida física, y os parezca que éste sobrepasa el bien, es que aún no estáis listos. No deberíais emprender una exploración de estas aventuras nocturnas si estáis deprimidos, pues en ese tiempo vuestro estado psíquico está predispuesto a las experiencias deprimentes, tanto en estado de sueño como despiertos. No deberíais emprender este tipo de estudios si esperáis sustituir la experiencia física por la experiencia interna.

Si sustentáis ideas rigurosas e inflexibles sobre el bien y el mal, no tendréis la comprensión que es necesaria para cualquier manipulación consciente en esa otra dimensión. En otras palabras, deberíais ser lo más flexibles mental, psicológica y espiritualmente posible, abiertos a nuevas ideas, creativos, y relativamente independientes de organizaciones o dogmas.

Deberíais ser bastante competentes y comprensivos, y estar lo suficientemente adaptados a vuestro entorno físico para ser capaces de manejar vuestra vida tal cual es. Necesitaréis de todos vuestros recursos. Ésta será una tarea y una exploración activa, no una renuncia pasiva, y mucho menos una retirada cobarde. Hacia el final de este libro explicaré ciertos métodos para que podáis explorar conscientemente las condiciones de después de la muerte, y tener cierto control sobre vuestras experiencias y progresos.

Pero ahora quiero describir estas condiciones algo más profundamente. En la vida física, vosotros veis lo que queréis ver; de todo el campo disponible de la realidad física; percibís ciertos datos, datos seleccionados cuidadosamente por vosotros mismos de acuerdo con vuestro concepto de lo que es la realidad. En primer lugar, sois vosotros los que creáis esos datos.

Si creéis que todos los hombres son malos, no podréis experimentar la bondad del hombre: estaréis completamente cerrados a ella. Y ellos, a su vez, os mostrarán su peor lado. Os esforzaréis telepáticamente para no gustar a los demás, y proyectaréis en ellos “vuestra” aversión.

(22.54.) En otras palabras, vuestra experiencia responde a vuestras expectativas. Lo mismo se aplica a la experiencia de después de la muerte y a la del sueño y a cualquier encuentro fuera del cuerpo. Si estáis obsesionados con la idea del mal, encontraréis condiciones malignas. Si creéis en el demonio, os encontraréis con demonios. Como he mencionado anteriormente, hay una gran libertad cuando la consciencia no está dirigida físicamente. Los pensamientos y las emociones se convierten en realidad sin que medie el lapso de tiempo físico. Así es que, si creéis que os vais a encontrar con un demonio, crearéis vuestra forma mental de un demonio, sin daros cuenta de que se trata de vuestra propia creación.

Por tanto, si estáis concentrados de esa manera en los demonios de la existencia física, no estáis preparados para este tipo de exploraciones. Desde luego, en esas condiciones es posible encontrarse con una forma mental que pertenezca a otra persona; pero, si de entrada no creéis en el demonio, reconoceréis la naturaleza de esos fenómenos y ellos no podrán dañaros.

Si se trata de vuestra propia forma mental, de hecho podéis aprender de ella preguntándoos qué es lo que representa, cuál es ese problema que habéis materializado. Ahora bien: podéis tener el mismo tipo de alucinación después de la muerte, utilizarla como símbolo, y emprender un tipo de batalla espiritual que, por supuesto, no sería necesaria si tuvieseis mayor entendimiento. Resolveréis vuestros problemas y dilemas de acuerdo con vuestro nivel de comprensión.

Final del dictado por esta noche. Terminaré la sesión, a no ser que tengáis alguna pregunta.

(–¿Sabes lo que le dije ayer a Jane, sobre lo de emprender un viaje de promoción de El material de Seth? ¿Tienes algo que decimos sobre ello?)

Eso lo hablaremos más adelante

(–De acuerdo.)

No en fecha muy lejana. Mis mejores deseos, entonces, y que paséis una buena noche.

(–Buenas noches, Seth. Ha sido muy interesante.)

Espero manteneros interesados en mi historia.

(23.02. Jane había tenido un buen trance. <>)

(Luego resultó que no volvimos a preguntar a Seth por la promoción y él tampoco volvió a tocar el tema. El material de Seth fue publicado en septiembre de 1970, e hicimos el viaje de promoción.)

SESIÓN 538, 29 DE JUNIO DE 1970

Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS

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* * *

Seth ~ Las condiciones de la ‘muerte’ en la vida. II

21.18 MIÉRCOLES

(Al final de la última sesión, que tuvo lugar antes de ayer. Jane me dijo que Seth ya tenía el resto del capítulo diez planeado; ahora, esta noche, me dijo que no tenía la más remota idea de cómo iría Seth a continuar su trabajo en el capítulo.)

(Había sido un día muy caluroso. Durante varias horas se estuvo fraguando una tormenta. Al cabo, a eso de las nueve, empezó a llover copiosamente con relámpagos y truenos. Nos preguntamos si la sesión tendría lugar, ya que Seth nos había dicho tiempo atrás que las manifestaciones eléctricas interferían con los estados de trance. Pero la sesión comenzó como de costumbre; a Seth, al menos, no parecieron molestarle.)

Bien. Continuamos con el dictado.

El entorno de después de la muerte existe a vuestro alrededor, ahora. Y punto.

Es como si vuestra situación presente y todos sus fenómenos físicos se proyectasen desde vuestro interior hacía el exterior, ofreciéndoos una película continua que os forzaría a percibir sólo aquellas imágenes que se han transpuesto, las cuales parecerían tan reales que reaccionaríais ante ellas constantemente.

(Pausa a las 21.23. En esos momentos la tormenta era tan ruidosa que Seth tuvo que aumentar el volumen de su voz.)

Sin embargo, ellas sólo sirven para enmascarar otras realidades bastante válidas que existen al mismo tiempo, aunque en realidad es en esas otras realidades donde obtenéis el poder y el conocimiento para realizar las proyecciones materiales. Vosotros podríais, por así decirlo, <>, parar la película y poner vuestra atención en esas realidades.

Ante todo, debéis daros cuenta de que existen. Como paso previo a los métodos que daré más adelante, sería una buena idea preguntaros a vosotros mismos de vez en cuando: <> Haced esto cuando vuestros ojos estén abiertos, y de nuevo cuando estén cerrados.

Cuando tengáis los ojos abiertos, no deis por sentado que sólo existen los objetos que percibís de inmediato. Mirad hacia donde el espacio parece vacío, y escuchad en medio del silencio. Hay estructuras moleculares en cada centímetro de espacio vacío, pero os habéis enseñado a no percibirlas. Hay otras voces, pero habéis entrenado vuestros oídos para que no las oigan. Usáis vuestros sentidos internos cuando estáis en estado de sueño, y hacéis caso omiso de ellos cuando estáis despiertos.

(En esos momentos las luces se apagaron un par de veces.)

Los sentidos internos están equipados para percibir datos que no son físicos. A ellos no los engañan las imágenes que vosotros proyectáis en la realidad tridimensional, pero también pueden percibir objetos físicos. Vuestros sentidos físicos son extensiones de esos métodos internos de percepción, y es en ellos en los que vais a apoyaros después de la muerte. Se usan también en las experiencias fuera del cuerpo, y operan constantemente bajo la consciencia despierta normal…

(Había habido un accidente o un incendio en nuestro barrio después de que estallara la tormenta, y varios camiones y coches pasaron a toda velocidad con chirriantes sirenas por Walnut Street, dos casas más abajo. Creí que todo ese estrépito iba a romper el trance de Jane, pero no fue así; hizo una pequeña pausa y luego continuó.)… así que incluso podéis familiarizaros con la naturaleza de la percepción de después de la muerte, ahora. Punto.

En otras palabras, el entorno, las condiciones y los métodos de percepción no os resultarán extraños. No se os va a lanzar a lo desconocido; lo desconocido forma parte de vosotros ahora. Formaba parte vuestra antes de vuestro actual nacimiento físico, y también lo hará después de vuestra muerte física. Sin embargo, estas condiciones han sido borradas de vuestra consciencia a lo largo de toda la historia física. La humanidad ha tenido varias concepciones de su propia realidad, pero le ha dado la espalda intencionadamente, según parece, en el último siglo. Existen muchas razones para ello, y vamos a intentar exponer algunas de ellas.

Tomad vuestro descanso.

(21.37. Este descanso llegó muy pronto, considerando la hora en que comenzó la sesión. <> Había sido especialmente consciente de las sirenas. Dijo que su trance había sido <> o a oleadas: un momento estaba bien <> y luego se veía arrastrada casi a su estado de consciencia normal. Pero, en mi opinión, el material tenía la calidad de siempre, y su manera de transmitirlo no había cambiado.)

(La lluvia, los relámpagos y los truenos continuaban incesantes, y el estruendo reinaba en toda la ciudad. Incluso nuestra casa, grande y sólida, se estremecía a veces. La voz de Jane seguía siendo más fuerte de lo habitual cuando continuamos, aunque a ritmo más lento, a las 21.52.)

En cierta manera, estáis <> ahora, tan muertos como siempre lo estaréis.

Cuando estáis haciendo vuestras tareas y quehaceres diarios, con la consciencia normal de despiertos, también estáis enfocados constantemente en otras realidades, reaccionando a estímulos de los que vuestra consciencia física no es consciente, percibiendo estados a través de los sentidos internos, “y experimentando acontecimientos que el cerebro físico ni siquiera registra”.

Lo que ocurre después de la muerte es que sois conscientes de esas dimensiones de actividad que ahora pasáis por alto. Ahora predomina la existencia física, pero luego no será así. Sin embargo, tampoco estará perdida para vosotros ya que, por ejemplo, podréis retener vuestros recuerdos. Simplemente saldréis de un marco de referencia particular. En ciertas condiciones, incluso seréis libres de utilizar los años que aparentemente se os han dado de diferentes maneras.

(22.01.) Os he dicho que el tiempo no consiste en una serie de momentos, uno después del otro, aunque ahora lo percibáis de esa manera. Los acontecimientos no son cosas que os suceden a vosotros: son experiencias materializadas creadas por vosotros de acuerdo con vuestras expectativas y creencias, y las partes internas de vuestra personalidad lo saben. Después de la muerte no estaréis concentrados en las formas físicas adoptadas por el tiempo y los acontecimientos. Podréis usar los mismos elementos, de igual manera que un pintor usa sus colores.

(22.07. En esos momentos llovía copiosamente.)

Quizá vuestro tiempo de vida sea de setenta y cinco años. Después de la muerte, en ciertas condiciones y si así lo escogéis, podréis experimentar los acontecimientos de esos setenta y cinco años con calma, “pero no necesariamente” como una continuidad. Podréis alterar los acontecimientos y manipular dentro de esa dimensión particular de actividad que representaron vuestros setenta y cinco años.

Si encontráis errores de juicio graves, podréis corregirlos. En otras palabras podréis perfeccionaros, aunque no podréis “entrar de nuevo en ese marco de referencia” para participar plenamente en el curso histórico del tiempo uniéndoos a esa existencia masivamente alucinada que es el resultado de la consciencia aplicada de vuestro ser y de vuestros <>.

Algunos prefieren escoger esto antes que la reencarnación o como estudio previo a una nueva reencarnación. Esas personas son a menudo grandes perfeccionistas. Tienen que ir hacia atrás y corregir. Tienen que enderezar sus errores. Utilizan la última vida pasada como un lienzo, y con ese mismo <> intentan hacer un cuadro mejor. Éste es un ejercicio mental y psíquico, utilizado por muchos, que exige una gran concentración y que no es más alucinatorio que cualquier existencia.

Ahora podéis tomaros un descanso.

(22.14. El trance de Jane había sido más profundo, pero le sorprendió la brevedad del material transmitido; creía haber estado fuera durante un período de tiempo mayor. La lluvia había menguado un poco ahora y hacía mas frío. <>, dijo ella. Continuamos a las 22.31.)

Podréis sentir que queréis <> ciertos episodios de vuestra vida para poder entenderlos mejor. Vuestra experiencia de vida, por tanto, os pertenece. Estas condiciones, ciertamente, no os son extrañas. En la vida ordinaria, a menudo os imagináis comportándoos de manera distinta de como lo hicisteis, o volvéis a experimentar acontecimientos en vuestra mente para comprenderlos mejor. Vuestra vida es vuestra propia perspectiva de la experiencia personal y cuando, después de la muerte, la sacáis del contexto del tiempo físico experimentado por la masa, podéis experimentarla de muchas maneras. Recordad: los eventos y los objetos no son absolutos, sino modelables. Los acontecimientos pueden cambiarse, tanto antes como después de haber ocurrido. No son estables o permanentes, aunque así lo parezcan en el contexto de la realidad tridimensional.

Cualquier cosa que conozcáis en la existencia tridimensional es sólo una proyección de una realidad mayor en esa dimensión. Los acontecimientos de que sois conscientes son sólo aquellos fragmentos que se introducen o aparecen en vuestra consciencia normal cuando estáis despiertos. En estado de sueño y por debajo de la consciencia despierta que utilizáis durante el día podéis conocer otras partes de esos acontecimientos.

(22.42. El ritmo de Jane era muy lento.) Si queréis saber qué es la muerte, debéis ser conscientes de vuestra propia consciencia cuando está divorciada de la actividad física. Encontraréis que es muy activa. Con práctica descubriréis que la consciencia normal de la vigilia es muy limitada y que lo que una vez creísteis que eran las condiciones de la muerte se parecen mucho más a las condiciones de la vida. Fin del dictado.

Bien. Hay cierta inestabilidad esta noche proveniente de la atmósfera, pero a pesar de todo hemos tenido la sesión.

(–Me ha parecido buena.)

Sin embargo, la vamos a terminar. En circunstancias como éstas hay una tensión adicional sobre Ruburt, y no tenemos necesidad de prolongarla. Os deseo que paséis una buena noche.

(–Y tu también, Seth.– 22.46. Jane dijo sentirse bien. Aunque en cierta manera sus trances habían sido variables esa noche, realmente la única <> que recordaba era cierta dificultad para volver a entrar en trance después de los descansos.)

(Luego charlamos sobre la reciente idea de Jane de mantener, por ejemplo, una sesión diaria durante seis días consecutivos, para ver cuánto haría Seth de su libro en ese período. Sería interesante ver alguna parte del libro producida de esta manera. La idea nunca llegó a materializarse, no obstante, a pesar de que Seth había expresado su deseo de intentar hacer algo así el pasado marzo, cuando estábamos en el capítulo tres [véanse las notas del descanso de las 22.31 en la sesión 519 y los posteriores comentarios de Seth]. Jane dejó de leer el libro en la sesión 521 del 30 de marzo; hoy es 1 de julio.)

SESIÓN 540, 6 DE JULIO DE 1970

21.29 LUNES

(–Buenas noches, Seth.)

Bien. Continuamos con el dictado. (Pausa.) Esas otras existencias y realidades que hemos descrito coexisten con la vuestra propia, y cuando estáis despiertos no sois conscientes de ellas. En vuestros sueños sois capaces a menudo de percibir esas otras situaciones, pero soléis envolverlas con vuestra particular parafernalia de los sueños, por lo que cuando despertáis tenéis un recuerdo de ellas poco claro.

De igual manera habitáis en medio de la vida con los llamados fantasmas y apariciones, y, por cierto, vosotros también les parecéis apariciones a otros, particularmente cuando enviáis formas mentales poderosas de vosotros mismos en estado de sueño, o incluso cuando viajáis inconscientemente fuera de vuestro cuerpo físico.

Evidentemente, hay tantas clases de fantasmas y apariciones como clases de personas. Están tan alerta o tan poco alerta a su situación como vosotros lo estáis a la vuestra. Sin embargo, no están totalmente enfocados en la realidad física, ya sea en la personalidad o en la forma, y eso es lo que los distingue principalmente. Algunas apariciones son formas mentales enviadas por personalidades supervivientes que padecen una profunda ansiedad, y obedecen al mismo tipo de comportamiento compulsivo que puede observarse en muchos casos en vuestra experiencia ordinaria.

El mismo mecanismo que, por ejemplo, lleva a una persona perturbada a ejecutar una acción repetitiva como un constante lavado y relavado de las manos, también hace que una clase particular de aparición vuelva a un lugar una y otra vez. En tales casos, el comportamiento está compuesto a menudo de acciones repetitivas.

Por diversas razones, tal personalidad no ha aprendido a asimilar su propia experiencia. Las características de esas apariciones son como las de la personalidad perturbada, aunque con algunas excepciones. Ante todo, la totalidad de la consciencia no está presente. La personalidad parece estar sufriendo una pesadilla, o una serie de sueños recurrentes, en los que vuelve al entorno físico. La personalidad en sí está <>, pero ciertas partes de ella trabajan en problemas no resueltos, y descargan la energía de esta manera.

(21.44.) Por sí mismas son bastantes inofensivas, pero vuestra interpretación de sus acciones puede causar dificultades. En medio de vuestra vida, de las condiciones de la vida, vosotros también aparecéis en ocasiones como fantasmas en otros niveles de realidad, donde vuestra <> provoca comentarios y da origen a muchos mitos, pese a que vosotros ni siquiera os dais cuenta de ello.

Ahora estoy hablando de manera general. De nuevo, hay excepciones en las que se conserva la memoria; pero habitualmente los fantasmas y las apariciones no son “más” conscientes de su efecto sobre los demás de lo que lo sois vosotros cuando aparecéis bastante inconscientemente como fantasmas en mundos que os resultarían bastante extraños.

La combinación de pensamiento, emoción y deseo crea formas, posee energía y está hecha de energía. Tiene que mostrarse a sí misma de tantas maneras como le sea posible. Vosotros sólo reconocéis las materializaciones físicas; pero, como mencioné anteriormente, enviáis fuera de vosotros pseudoformas vuestras de las que no sois conscientes; y esto es algo completamente aparte de la existencia del viaje o la proyección astral, lo cual es un asunto mucho más complicado.

Vosotros aparecéis en forma astral en realidades que están comparativamente más avanzadas que la vuestra, donde generalmente se os reconoce debido a vuestra desorientación. No sabéis cómo comportaros. (Con sentido del humor:) No conocéis las costumbres. Pero, tengáis o no forma física, si tenéis emociones o sentimientos, ellos tomarán forma. Tienen su realidad. Si pensáis intensamente en un objeto, aparecerá en algún lugar.

Si pensáis intensamente que estáis en otro lugar, una pseudoimagen vuestra se proyectará fuera de vosotros hacia ese lugar, sea percibida o no, y seáis conscientes de ella o no, o conscientes en ella. Esto se aplica tanto a aquellos que han dejado vuestro sistema físico como a aquellos que están en él.

(21.55.) Todas estas formas se conocen como <>, pues por regla general no poseen consciencia total de la personalidad. Son proyecciones automáticas.

En las creaciones primarias, una consciencia –que habitualmente está totalmente consciente y alerta– adopta una forma, no la suya <>, y la proyecta conscientemente, a menudo a otro nivel de realidad. Incluso esto es una tarea un poco complicada, y raramente usada con el propósito de comunicarse.

Hay otros métodos mucho más fáciles. He explicado hasta cierto punto la manera en que se elaboran las imágenes partiendo de un campo de energía disponible. Vosotros sólo percibís vuestras “propias” creaciones. Sin embargo, si un <> quiere contactar con vosotros, puede hacerlo a través de la telepatía, y vosotros mismos podéis crear la imagen correspondiente si así lo deseáis. O el individuo podría enviaros una forma mental al mismo tiempo que se comunica con vosotros telepáticamente. Vuestras habitaciones están llenas ahora de formas mentales que vosotros no percibís; y, repito, vosotros sois un fenómeno tan fantasmal ahora como podáis serlo después de la muerte. Simplemente no sois conscientes de ese hecho.

Vosotros hacéis caso omiso de ciertas variaciones de la temperatura y turbulencias del aire, creyéndolas producto de la imaginación cuando en realidad son indicativas de esas formas mentales. Enviáis al fondo de vuestra mente las comunicaciones telepáticas que suelen acompañar a esas formas, y os cerráis a todo tipo de pruebas de que existe otra realidad tan válida como la vuestra, y de que en medio de una existencia estáis rodeados de pruebas válidas pero intangibles. Las mismas palabras <> y <> sirven para limitar vuestra comprensión, para erigir barreras donde intrínsecamente no existen.

Podéis tomaros vuestro descanso.

(22.07. Jane salió fácilmente del trance. Su transmisión esa noche era algo distinta de lo habitual. Su voz estaba tranquila, con un aire y un ritmo casi coloquiales, aunque la velocidad variaba a veces. Continuamos de igual manera a las 22.18.)

Algunos de vuestros amigos y parientes muertos os visitan, y se proyectan desde su propio nivel de realidad al vuestro, pero por regla general no podéis percibir sus formas. Sin embargo, no son más fantasmales ni están más <> que vosotros cuando os proyectáis a su realidad, tal y como hacéis en estado de sueño.

Normalmente, ellos “pueden” percibiros en esas ocasiones, pero vosotros soléis olvidar que esos individuos están en distintos estadios de desarrollo. Algunos tienen conexiones más fuertes que otros con el sistema físico. La cantidad de tiempo que la persona lleva muerta –para vosotros– no tiene que ver con el hecho de que os pueda visitar o no; lo importante es la intensidad de la relación.

No obstante, como ya he mencionado, en estado de sueño podéis ayudar a personas muertas recientemente, aunque sean completos extraños, para que se aclimaten a las condiciones que encontrarán después de la muerte, aunque el conocimiento no esté disponible para vosotros por la mañana. Del mismo modo, otros, extraños, pueden comunicarse con vosotros cuando estáis durmiendo, e incluso guiaros durante diversos períodos de vuestra vida.

No es asunto fácil explicar las condiciones de vida como las conocéis vosotros; es, pues, extremada-mente difícil hablar sobre complejidades de las que no sois conscientes.

El punto importante de este capítulo es que ya estáis familiarizados con las condiciones que vais a encontrar después de la muerte, y hasta cierto punto podéis llegar a conocerlas. (Pausa y sonrisa a las 22.29.) Fin del capítulo.

Bien. Concedednos un momento.

SESIÓN 539, 1 DE JULIO DE 1970

Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS






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AGHARTAN: Seth ~ Las condiciones de la ‘muerte’ en la vida. I – II

Origen: AGHARTAN: Seth ~ Las condiciones de la ‘muerte’ en la vida. I – II

jueves, 3 de marzo de 2016

Seth ~ Las condiciones de la ‘muerte’ en la vida. I – II

 

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Seth ~ Las condiciones de la ‘muerte’ en la vida. I





21.07 LUNES

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Bien. Capítulo diez: <> (Seth repitió el título de este capítulo para asegurarse de que yo lo puntuaba correctamente.)

Las experiencias posteriores a la muerte no os resultarían tan extrañas e incomprensibles si os dierais cuenta de que os enfrentáis a situaciones similares como parte normal de vuestra existencia presente.

Cuando dormís y en estado de sueño, estáis metidos en la misma dimensión de existencia en la que luego tendréis vuestras experiencias de después de la muerte. Como no recordáis la parte más importante de esas aventuras nocturnas, las que sí recordáis os parecen por lo general estrafalarias o caóticas. Eso sucede sencillamente porque, en vuestro estado actual de desarrollo, no podéis desempeñaros conscientemente en más de un entorno.

Sin embargo, vosotros existís conscientemente en un estado coherente y decididamente creativo mientras el cuerpo duerme, y lleváis a cabo muchas de esas actividades que os he dicho que encontraréis después de la muerte. Lo único que ocurrirá es que vais a dirigir el enfoque principal de vuestra atención a una dimensión de actividad diferente, una en la que habéis estado operando continuamente.

(21.15.) Al igual que recordáis vuestra vida despierta y retenéis un gran volumen de esa memoria en los encuentros físicos diarios, y que esa fuente de memoria os da un sentido de la continuidad diaria, así también vuestro ser del estado de sueño tiene un volumen de memoria igualmente vasto. Hay continuidad en vuestra vida diaria, al igual que hay continuidad en vuestra vida de ensueño.

Por consiguiente, una parte vuestra es consciente de todos y cada uno de los encuentros y las experiencias de los sueños. No hay en los sueños más alucinación de la que hay en vuestra vida diaria. En lo que concierne a vuestro ser de ensueño, vuestro ser despierto físico es el soñador. Vosotros sois el soñador que él envía a hacer su camino. Vuestras experiencias diarias son los sueños que él sueña, así que, cuando miráis a vuestro ser de ensueño o pensáis en él, lo hacéis llenos de prejuicios, dando por sentado que vuestra <> es real y su realidad una ilusión.

(21.20.) Sin embargo, su realidad es mucho más natural a vuestro ser. Si no encontráis coherencia en el estado de sueño es debido a que os habéis hipnotizado a vosotros mismos para creer que ésta no existe. Por supuesto, al despertaros tratáis de traducir vuestras aventuras nocturnas a términos físicos e intentáis hacerlas encajar en vuestro concepto distorsionado y limitado de la naturaleza de la realidad.

Eso es natural hasta cierto punto. Estáis enfocados en la vida cotidiana por una razón: la habéis adoptado como un reto. Pero se supone que debéis crecer y desarrollaros dentro de su estructura, y extender los límites de vuestra consciencia. Es muy difícil admitir que, de alguna manera, sois más eficaces y creativos en el estado de sueño que en el estado de vigilia, y os abruma admitir que el cuerpo de ensueño puede volar realmente, desafiando tanto al espacio como al tiempo. Es mucho más fácil suponer que todas esas experiencias son simbólicas y no literales, y desarrollar complicadas teorías psicológicas para explicar los sueños en que se vuela.

La verdad es que, cuando soñáis que voláis, a menudo lo estáis haciendo. En el estado de sueño operáis más o menos en las mismas condiciones que son naturales a la consciencia no enfocada en la realidad física. Muchas de vuestras experiencias son precisamente aquellas que vais a encontrar después de la muerte: podéis hablar con parientes o amigos muertos, visitar el pasado, saludar a viejos compañeros de clase, caminar por calles que existieron cincuenta años atrás en el tiempo físico, viajar a través del espacio sin emplear tiempo físico para hacerlo, encontraros con los guías, recibir enseñanzas, enseñar a otros, hacer trabajos con un sentido, solucionar problemas, tener alucinaciones.

En la vida física existe un intervalo entre la concepción de una idea y su realización física. En la realidad del sueño eso no es así. Por tanto, la mejor manera de familiarizarse por anticipado con la realidad de después de la muerte es explorando y entendiendo la naturaleza de vuestro ser de ensueño, aunque son pocos los que están dispuestos a tomarse ese tiempo o a gastar su energía en ello.

Sin embargo, hay métodos disponibles, y aquellos que los usen no se sentirán perdidos cuando el enfoque de su atención se vuelva por completo en esa dirección después de la muerte.

Ahora podéis tomaros un descanso.

(De 21.34 a 21.47.)

A pesar de que abandonáis el cuerpo cuando dormís, la consciencia del estado de vigilia normalmente no recuerda nada de esto porque vuestra memoria consciente está fuertemente conectada a la consciencia “dentro” del cuerpo.

En el estado de sueño recordáis a todos aquellos con quienes os habéis encontrado en los sueños, aunque en vuestra existencia cotidiana podáis no conocerlos. Podéis relacionaros durante años con asociados muy íntimos que podrían vivir en otra parte del mundo completamente distinta y ser totalmente extraños para vosotros en el estado de vigilia.

Vuestras tareas diarias tienen un significado y un propósito, y lo mismo sucede con vuestras aventuras en los sueños, y en ellas incluso alcanzáis algunas metas propias. Así lo seguiréis haciendo en la experiencia de después de la muerte. La vitalidad, la fuerza, la vida y la creatividad de vuestra existencia física se generan en esa otra dimensión. En otras palabras, en cierta manera sois una proyección física de vuestro ser de ensueño.

Sin embargo, el ser de ensueño tal como lo concebís vosotros no es más que una sombra de su propia realidad, ya que es un punto psicológico de referencia y de continuidad que reúne todas las partes de vuestra identidad. Sólo los que estáis más desarrollados conocéis su naturaleza más profunda. En otras palabras, representa una poderosa faceta unificadora de vuestra identidad total. Sus experiencias son tan vívidas y su <> tan rica en su contexto como la personalidad física que vosotros conocéis (de hecho, es mucho más rica).

Imaginad durante un momento que sois un niño y que yo he asumido la particular tarea de intentar explicaros cómo será vuestro ser adulto desarrollado. En mi explicación, os digo que ese ser adulto es ya en cierto sentido parte vuestra, una consecuencia o proyección de lo que sois ahora. Y el niño dice: <>

De alguna manera, estoy en la misma posición cuando intento explicaros la naturaleza de ese ser interno, pues, aunque podéis ser conscientes de él en los sueños, no podéis apreciar totalmente su madurez y capacidades; no obstante las poseéis, de la misma manera que las capacidades del hombre también pertenecen al niño. En estado de sueño aprendéis, entre otras cosas, a crear vuestra realidad física día a día, de igual manera que después de la muerte aprendéis a crear vuestra siguiente vida física.

(22.07.) En los sueños resolvéis vuestros problemas. Durante el día conocéis conscientemente los métodos para resolver problemas que habéis aprendido en los sueños. En los sueños os fijáis vuestras metas, y después de la muerte fijáis las metas para la siguiente encarnación.

No hay estructura psíquica que sea fácil de explicar con palabras. Para explicar la naturaleza de la personalidad tal y como se conoce normalmente, se usan todo tipo de términos: ello, subconsciente, ego, superego; y todos ellos para diferenciar la interrelación de acciones que conforman la personalidad física. El ser de ensueño es igual de complicado. Así, se puede decir que ciertas partes suyas tratan con la realidad física, la manipulación física y sus proyectos; algunas, con los niveles más profundos de creatividad y logro que aseguran la supervivencia física; otras, con la comunicación y con otros elementos de la personalidad en general desconocidos; otras, con la experiencia y existencia continua de lo que vosotros llamaríais el alma o la entidad individual superior, el verdadero ser multidimensional.

El alma crea la carne. El creador raramente mira hacia abajo a su creación. El alma crea la carne y la existencia física por una razón, así que todo esto no es para llevaros a una aversión por la vida física, ni tampoco a una falta de aprecio por esos goces sensuales que os rodean. Todo viaje interno debería permitiros encontrar más belleza y significado en la vida que conocéis ahora; pero el goce y el desarrollo total también significan que debéis usar todas vuestras capacidades y explorar las dimensiones internas con el mismo asombro y entusiasmo. Por consiguiente, con una comprensión adecuada podéis hacer que los paisajes, entornos y experiencias que encontraréis después de la muerte os resulten familiares. Encontraréis que son tan vívidas como cualquiera de las que conocéis. Estas exploraciones cambiarán completamente las sombrías concepciones que tenéis sobre la existencia después de la muerte. Es, pues, muy importante que os desembaracéis de todas las ideas preconcebidas posibles, pues os impiden progresar.

Podéis tomaros un descanso corto.

(De 22.23 a 22.39.)

Por lo general, si estáis lo suficientemente satisfechos con la realidad física, estaréis en mejor posición para estudiar esos entornos internos.

En el caso de que sólo os veáis rodeados por el mal en la vida física, y os parezca que éste sobrepasa el bien, es que aún no estáis listos. No deberíais emprender una exploración de estas aventuras nocturnas si estáis deprimidos, pues en ese tiempo vuestro estado psíquico está predispuesto a las experiencias deprimentes, tanto en estado de sueño como despiertos. No deberíais emprender este tipo de estudios si esperáis sustituir la experiencia física por la experiencia interna.

Si sustentáis ideas rigurosas e inflexibles sobre el bien y el mal, no tendréis la comprensión que es necesaria para cualquier manipulación consciente en esa otra dimensión. En otras palabras, deberíais ser lo más flexibles mental, psicológica y espiritualmente posible, abiertos a nuevas ideas, creativos, y relativamente independientes de organizaciones o dogmas.

Deberíais ser bastante competentes y comprensivos, y estar lo suficientemente adaptados a vuestro entorno físico para ser capaces de manejar vuestra vida tal cual es. Necesitaréis de todos vuestros recursos. Ésta será una tarea y una exploración activa, no una renuncia pasiva, y mucho menos una retirada cobarde. Hacia el final de este libro explicaré ciertos métodos para que podáis explorar conscientemente las condiciones de después de la muerte, y tener cierto control sobre vuestras experiencias y progresos.

Pero ahora quiero describir estas condiciones algo más profundamente. En la vida física, vosotros veis lo que queréis ver; de todo el campo disponible de la realidad física; percibís ciertos datos, datos seleccionados cuidadosamente por vosotros mismos de acuerdo con vuestro concepto de lo que es la realidad. En primer lugar, sois vosotros los que creáis esos datos.

Si creéis que todos los hombres son malos, no podréis experimentar la bondad del hombre: estaréis completamente cerrados a ella. Y ellos, a su vez, os mostrarán su peor lado. Os esforzaréis telepáticamente para no gustar a los demás, y proyectaréis en ellos “vuestra” aversión.

(22.54.) En otras palabras, vuestra experiencia responde a vuestras expectativas. Lo mismo se aplica a la experiencia de después de la muerte y a la del sueño y a cualquier encuentro fuera del cuerpo. Si estáis obsesionados con la idea del mal, encontraréis condiciones malignas. Si creéis en el demonio, os encontraréis con demonios. Como he mencionado anteriormente, hay una gran libertad cuando la consciencia no está dirigida físicamente. Los pensamientos y las emociones se convierten en realidad sin que medie el lapso de tiempo físico. Así es que, si creéis que os vais a encontrar con un demonio, crearéis vuestra forma mental de un demonio, sin daros cuenta de que se trata de vuestra propia creación.

Por tanto, si estáis concentrados de esa manera en los demonios de la existencia física, no estáis preparados para este tipo de exploraciones. Desde luego, en esas condiciones es posible encontrarse con una forma mental que pertenezca a otra persona; pero, si de entrada no creéis en el demonio, reconoceréis la naturaleza de esos fenómenos y ellos no podrán dañaros.

Si se trata de vuestra propia forma mental, de hecho podéis aprender de ella preguntándoos qué es lo que representa, cuál es ese problema que habéis materializado. Ahora bien: podéis tener el mismo tipo de alucinación después de la muerte, utilizarla como símbolo, y emprender un tipo de batalla espiritual que, por supuesto, no sería necesaria si tuvieseis mayor entendimiento. Resolveréis vuestros problemas y dilemas de acuerdo con vuestro nivel de comprensión.

Final del dictado por esta noche. Terminaré la sesión, a no ser que tengáis alguna pregunta.

(–¿Sabes lo que le dije ayer a Jane, sobre lo de emprender un viaje de promoción de El material de Seth? ¿Tienes algo que decimos sobre ello?)

Eso lo hablaremos más adelante

(–De acuerdo.)

No en fecha muy lejana. Mis mejores deseos, entonces, y que paséis una buena noche.

(–Buenas noches, Seth. Ha sido muy interesante.)

Espero manteneros interesados en mi historia.

(23.02. Jane había tenido un buen trance. <>)

(Luego resultó que no volvimos a preguntar a Seth por la promoción y él tampoco volvió a tocar el tema. El material de Seth fue publicado en septiembre de 1970, e hicimos el viaje de promoción.)

SESIÓN 538, 29 DE JUNIO DE 1970

Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS

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* * *

Seth ~ Las condiciones de la ‘muerte’ en la vida. II

21.18 MIÉRCOLES

(Al final de la última sesión, que tuvo lugar antes de ayer. Jane me dijo que Seth ya tenía el resto del capítulo diez planeado; ahora, esta noche, me dijo que no tenía la más remota idea de cómo iría Seth a continuar su trabajo en el capítulo.)

(Había sido un día muy caluroso. Durante varias horas se estuvo fraguando una tormenta. Al cabo, a eso de las nueve, empezó a llover copiosamente con relámpagos y truenos. Nos preguntamos si la sesión tendría lugar, ya que Seth nos había dicho tiempo atrás que las manifestaciones eléctricas interferían con los estados de trance. Pero la sesión comenzó como de costumbre; a Seth, al menos, no parecieron molestarle.)

Bien. Continuamos con el dictado.

El entorno de después de la muerte existe a vuestro alrededor, ahora. Y punto.

Es como si vuestra situación presente y todos sus fenómenos físicos se proyectasen desde vuestro interior hacía el exterior, ofreciéndoos una película continua que os forzaría a percibir sólo aquellas imágenes que se han transpuesto, las cuales parecerían tan reales que reaccionaríais ante ellas constantemente.

(Pausa a las 21.23. En esos momentos la tormenta era tan ruidosa que Seth tuvo que aumentar el volumen de su voz.)

Sin embargo, ellas sólo sirven para enmascarar otras realidades bastante válidas que existen al mismo tiempo, aunque en realidad es en esas otras realidades donde obtenéis el poder y el conocimiento para realizar las proyecciones materiales. Vosotros podríais, por así decirlo, <>, parar la película y poner vuestra atención en esas realidades.

Ante todo, debéis daros cuenta de que existen. Como paso previo a los métodos que daré más adelante, sería una buena idea preguntaros a vosotros mismos de vez en cuando: <> Haced esto cuando vuestros ojos estén abiertos, y de nuevo cuando estén cerrados.

Cuando tengáis los ojos abiertos, no deis por sentado que sólo existen los objetos que percibís de inmediato. Mirad hacia donde el espacio parece vacío, y escuchad en medio del silencio. Hay estructuras moleculares en cada centímetro de espacio vacío, pero os habéis enseñado a no percibirlas. Hay otras voces, pero habéis entrenado vuestros oídos para que no las oigan. Usáis vuestros sentidos internos cuando estáis en estado de sueño, y hacéis caso omiso de ellos cuando estáis despiertos.

(En esos momentos las luces se apagaron un par de veces.)

Los sentidos internos están equipados para percibir datos que no son físicos. A ellos no los engañan las imágenes que vosotros proyectáis en la realidad tridimensional, pero también pueden percibir objetos físicos. Vuestros sentidos físicos son extensiones de esos métodos internos de percepción, y es en ellos en los que vais a apoyaros después de la muerte. Se usan también en las experiencias fuera del cuerpo, y operan constantemente bajo la consciencia despierta normal…

(Había habido un accidente o un incendio en nuestro barrio después de que estallara la tormenta, y varios camiones y coches pasaron a toda velocidad con chirriantes sirenas por Walnut Street, dos casas más abajo. Creí que todo ese estrépito iba a romper el trance de Jane, pero no fue así; hizo una pequeña pausa y luego continuó.)… así que incluso podéis familiarizaros con la naturaleza de la percepción de después de la muerte, ahora. Punto.

En otras palabras, el entorno, las condiciones y los métodos de percepción no os resultarán extraños. No se os va a lanzar a lo desconocido; lo desconocido forma parte de vosotros ahora. Formaba parte vuestra antes de vuestro actual nacimiento físico, y también lo hará después de vuestra muerte física. Sin embargo, estas condiciones han sido borradas de vuestra consciencia a lo largo de toda la historia física. La humanidad ha tenido varias concepciones de su propia realidad, pero le ha dado la espalda intencionadamente, según parece, en el último siglo. Existen muchas razones para ello, y vamos a intentar exponer algunas de ellas.

Tomad vuestro descanso.

(21.37. Este descanso llegó muy pronto, considerando la hora en que comenzó la sesión. <> Había sido especialmente consciente de las sirenas. Dijo que su trance había sido <> o a oleadas: un momento estaba bien <> y luego se veía arrastrada casi a su estado de consciencia normal. Pero, en mi opinión, el material tenía la calidad de siempre, y su manera de transmitirlo no había cambiado.)

(La lluvia, los relámpagos y los truenos continuaban incesantes, y el estruendo reinaba en toda la ciudad. Incluso nuestra casa, grande y sólida, se estremecía a veces. La voz de Jane seguía siendo más fuerte de lo habitual cuando continuamos, aunque a ritmo más lento, a las 21.52.)

En cierta manera, estáis <> ahora, tan muertos como siempre lo estaréis.

Cuando estáis haciendo vuestras tareas y quehaceres diarios, con la consciencia normal de despiertos, también estáis enfocados constantemente en otras realidades, reaccionando a estímulos de los que vuestra consciencia física no es consciente, percibiendo estados a través de los sentidos internos, “y experimentando acontecimientos que el cerebro físico ni siquiera registra”.

Lo que ocurre después de la muerte es que sois conscientes de esas dimensiones de actividad que ahora pasáis por alto. Ahora predomina la existencia física, pero luego no será así. Sin embargo, tampoco estará perdida para vosotros ya que, por ejemplo, podréis retener vuestros recuerdos. Simplemente saldréis de un marco de referencia particular. En ciertas condiciones, incluso seréis libres de utilizar los años que aparentemente se os han dado de diferentes maneras.

(22.01.) Os he dicho que el tiempo no consiste en una serie de momentos, uno después del otro, aunque ahora lo percibáis de esa manera. Los acontecimientos no son cosas que os suceden a vosotros: son experiencias materializadas creadas por vosotros de acuerdo con vuestras expectativas y creencias, y las partes internas de vuestra personalidad lo saben. Después de la muerte no estaréis concentrados en las formas físicas adoptadas por el tiempo y los acontecimientos. Podréis usar los mismos elementos, de igual manera que un pintor usa sus colores.

(22.07. En esos momentos llovía copiosamente.)

Quizá vuestro tiempo de vida sea de setenta y cinco años. Después de la muerte, en ciertas condiciones y si así lo escogéis, podréis experimentar los acontecimientos de esos setenta y cinco años con calma, “pero no necesariamente” como una continuidad. Podréis alterar los acontecimientos y manipular dentro de esa dimensión particular de actividad que representaron vuestros setenta y cinco años.

Si encontráis errores de juicio graves, podréis corregirlos. En otras palabras podréis perfeccionaros, aunque no podréis “entrar de nuevo en ese marco de referencia” para participar plenamente en el curso histórico del tiempo uniéndoos a esa existencia masivamente alucinada que es el resultado de la consciencia aplicada de vuestro ser y de vuestros <>.

Algunos prefieren escoger esto antes que la reencarnación o como estudio previo a una nueva reencarnación. Esas personas son a menudo grandes perfeccionistas. Tienen que ir hacia atrás y corregir. Tienen que enderezar sus errores. Utilizan la última vida pasada como un lienzo, y con ese mismo <> intentan hacer un cuadro mejor. Éste es un ejercicio mental y psíquico, utilizado por muchos, que exige una gran concentración y que no es más alucinatorio que cualquier existencia.

Ahora podéis tomaros un descanso.

(22.14. El trance de Jane había sido más profundo, pero le sorprendió la brevedad del material transmitido; creía haber estado fuera durante un período de tiempo mayor. La lluvia había menguado un poco ahora y hacía mas frío. <>, dijo ella. Continuamos a las 22.31.)

Podréis sentir que queréis <> ciertos episodios de vuestra vida para poder entenderlos mejor. Vuestra experiencia de vida, por tanto, os pertenece. Estas condiciones, ciertamente, no os son extrañas. En la vida ordinaria, a menudo os imagináis comportándoos de manera distinta de como lo hicisteis, o volvéis a experimentar acontecimientos en vuestra mente para comprenderlos mejor. Vuestra vida es vuestra propia perspectiva de la experiencia personal y cuando, después de la muerte, la sacáis del contexto del tiempo físico experimentado por la masa, podéis experimentarla de muchas maneras. Recordad: los eventos y los objetos no son absolutos, sino modelables. Los acontecimientos pueden cambiarse, tanto antes como después de haber ocurrido. No son estables o permanentes, aunque así lo parezcan en el contexto de la realidad tridimensional.

Cualquier cosa que conozcáis en la existencia tridimensional es sólo una proyección de una realidad mayor en esa dimensión. Los acontecimientos de que sois conscientes son sólo aquellos fragmentos que se introducen o aparecen en vuestra consciencia normal cuando estáis despiertos. En estado de sueño y por debajo de la consciencia despierta que utilizáis durante el día podéis conocer otras partes de esos acontecimientos.

(22.42. El ritmo de Jane era muy lento.) Si queréis saber qué es la muerte, debéis ser conscientes de vuestra propia consciencia cuando está divorciada de la actividad física. Encontraréis que es muy activa. Con práctica descubriréis que la consciencia normal de la vigilia es muy limitada y que lo que una vez creísteis que eran las condiciones de la muerte se parecen mucho más a las condiciones de la vida. Fin del dictado.

Bien. Hay cierta inestabilidad esta noche proveniente de la atmósfera, pero a pesar de todo hemos tenido la sesión.

(–Me ha parecido buena.)

Sin embargo, la vamos a terminar. En circunstancias como éstas hay una tensión adicional sobre Ruburt, y no tenemos necesidad de prolongarla. Os deseo que paséis una buena noche.

(–Y tu también, Seth.– 22.46. Jane dijo sentirse bien. Aunque en cierta manera sus trances habían sido variables esa noche, realmente la única <> que recordaba era cierta dificultad para volver a entrar en trance después de los descansos.)

(Luego charlamos sobre la reciente idea de Jane de mantener, por ejemplo, una sesión diaria durante seis días consecutivos, para ver cuánto haría Seth de su libro en ese período. Sería interesante ver alguna parte del libro producida de esta manera. La idea nunca llegó a materializarse, no obstante, a pesar de que Seth había expresado su deseo de intentar hacer algo así el pasado marzo, cuando estábamos en el capítulo tres [véanse las notas del descanso de las 22.31 en la sesión 519 y los posteriores comentarios de Seth]. Jane dejó de leer el libro en la sesión 521 del 30 de marzo; hoy es 1 de julio.)

SESIÓN 540, 6 DE JULIO DE 1970

21.29 LUNES

(–Buenas noches, Seth.)

Bien. Continuamos con el dictado. (Pausa.) Esas otras existencias y realidades que hemos descrito coexisten con la vuestra propia, y cuando estáis despiertos no sois conscientes de ellas. En vuestros sueños sois capaces a menudo de percibir esas otras situaciones, pero soléis envolverlas con vuestra particular parafernalia de los sueños, por lo que cuando despertáis tenéis un recuerdo de ellas poco claro.

De igual manera habitáis en medio de la vida con los llamados fantasmas y apariciones, y, por cierto, vosotros también les parecéis apariciones a otros, particularmente cuando enviáis formas mentales poderosas de vosotros mismos en estado de sueño, o incluso cuando viajáis inconscientemente fuera de vuestro cuerpo físico.

Evidentemente, hay tantas clases de fantasmas y apariciones como clases de personas. Están tan alerta o tan poco alerta a su situación como vosotros lo estáis a la vuestra. Sin embargo, no están totalmente enfocados en la realidad física, ya sea en la personalidad o en la forma, y eso es lo que los distingue principalmente. Algunas apariciones son formas mentales enviadas por personalidades supervivientes que padecen una profunda ansiedad, y obedecen al mismo tipo de comportamiento compulsivo que puede observarse en muchos casos en vuestra experiencia ordinaria.

El mismo mecanismo que, por ejemplo, lleva a una persona perturbada a ejecutar una acción repetitiva como un constante lavado y relavado de las manos, también hace que una clase particular de aparición vuelva a un lugar una y otra vez. En tales casos, el comportamiento está compuesto a menudo de acciones repetitivas.

Por diversas razones, tal personalidad no ha aprendido a asimilar su propia experiencia. Las características de esas apariciones son como las de la personalidad perturbada, aunque con algunas excepciones. Ante todo, la totalidad de la consciencia no está presente. La personalidad parece estar sufriendo una pesadilla, o una serie de sueños recurrentes, en los que vuelve al entorno físico. La personalidad en sí está <>, pero ciertas partes de ella trabajan en problemas no resueltos, y descargan la energía de esta manera.

(21.44.) Por sí mismas son bastantes inofensivas, pero vuestra interpretación de sus acciones puede causar dificultades. En medio de vuestra vida, de las condiciones de la vida, vosotros también aparecéis en ocasiones como fantasmas en otros niveles de realidad, donde vuestra <> provoca comentarios y da origen a muchos mitos, pese a que vosotros ni siquiera os dais cuenta de ello.

Ahora estoy hablando de manera general. De nuevo, hay excepciones en las que se conserva la memoria; pero habitualmente los fantasmas y las apariciones no son “más” conscientes de su efecto sobre los demás de lo que lo sois vosotros cuando aparecéis bastante inconscientemente como fantasmas en mundos que os resultarían bastante extraños.

La combinación de pensamiento, emoción y deseo crea formas, posee energía y está hecha de energía. Tiene que mostrarse a sí misma de tantas maneras como le sea posible. Vosotros sólo reconocéis las materializaciones físicas; pero, como mencioné anteriormente, enviáis fuera de vosotros pseudoformas vuestras de las que no sois conscientes; y esto es algo completamente aparte de la existencia del viaje o la proyección astral, lo cual es un asunto mucho más complicado.

Vosotros aparecéis en forma astral en realidades que están comparativamente más avanzadas que la vuestra, donde generalmente se os reconoce debido a vuestra desorientación. No sabéis cómo comportaros. (Con sentido del humor:) No conocéis las costumbres. Pero, tengáis o no forma física, si tenéis emociones o sentimientos, ellos tomarán forma. Tienen su realidad. Si pensáis intensamente en un objeto, aparecerá en algún lugar.

Si pensáis intensamente que estáis en otro lugar, una pseudoimagen vuestra se proyectará fuera de vosotros hacia ese lugar, sea percibida o no, y seáis conscientes de ella o no, o conscientes en ella. Esto se aplica tanto a aquellos que han dejado vuestro sistema físico como a aquellos que están en él.

(21.55.) Todas estas formas se conocen como <>, pues por regla general no poseen consciencia total de la personalidad. Son proyecciones automáticas.

En las creaciones primarias, una consciencia –que habitualmente está totalmente consciente y alerta– adopta una forma, no la suya <>, y la proyecta conscientemente, a menudo a otro nivel de realidad. Incluso esto es una tarea un poco complicada, y raramente usada con el propósito de comunicarse.

Hay otros métodos mucho más fáciles. He explicado hasta cierto punto la manera en que se elaboran las imágenes partiendo de un campo de energía disponible. Vosotros sólo percibís vuestras “propias” creaciones. Sin embargo, si un <> quiere contactar con vosotros, puede hacerlo a través de la telepatía, y vosotros mismos podéis crear la imagen correspondiente si así lo deseáis. O el individuo podría enviaros una forma mental al mismo tiempo que se comunica con vosotros telepáticamente. Vuestras habitaciones están llenas ahora de formas mentales que vosotros no percibís; y, repito, vosotros sois un fenómeno tan fantasmal ahora como podáis serlo después de la muerte. Simplemente no sois conscientes de ese hecho.

Vosotros hacéis caso omiso de ciertas variaciones de la temperatura y turbulencias del aire, creyéndolas producto de la imaginación cuando en realidad son indicativas de esas formas mentales. Enviáis al fondo de vuestra mente las comunicaciones telepáticas que suelen acompañar a esas formas, y os cerráis a todo tipo de pruebas de que existe otra realidad tan válida como la vuestra, y de que en medio de una existencia estáis rodeados de pruebas válidas pero intangibles. Las mismas palabras <> y <> sirven para limitar vuestra comprensión, para erigir barreras donde intrínsecamente no existen.

Podéis tomaros vuestro descanso.

(22.07. Jane salió fácilmente del trance. Su transmisión esa noche era algo distinta de lo habitual. Su voz estaba tranquila, con un aire y un ritmo casi coloquiales, aunque la velocidad variaba a veces. Continuamos de igual manera a las 22.18.)

Algunos de vuestros amigos y parientes muertos os visitan, y se proyectan desde su propio nivel de realidad al vuestro, pero por regla general no podéis percibir sus formas. Sin embargo, no son más fantasmales ni están más <> que vosotros cuando os proyectáis a su realidad, tal y como hacéis en estado de sueño.

Normalmente, ellos “pueden” percibiros en esas ocasiones, pero vosotros soléis olvidar que esos individuos están en distintos estadios de desarrollo. Algunos tienen conexiones más fuertes que otros con el sistema físico. La cantidad de tiempo que la persona lleva muerta –para vosotros– no tiene que ver con el hecho de que os pueda visitar o no; lo importante es la intensidad de la relación.

No obstante, como ya he mencionado, en estado de sueño podéis ayudar a personas muertas recientemente, aunque sean completos extraños, para que se aclimaten a las condiciones que encontrarán después de la muerte, aunque el conocimiento no esté disponible para vosotros por la mañana. Del mismo modo, otros, extraños, pueden comunicarse con vosotros cuando estáis durmiendo, e incluso guiaros durante diversos períodos de vuestra vida.

No es asunto fácil explicar las condiciones de vida como las conocéis vosotros; es, pues, extremada-mente difícil hablar sobre complejidades de las que no sois conscientes.

El punto importante de este capítulo es que ya estáis familiarizados con las condiciones que vais a encontrar después de la muerte, y hasta cierto punto podéis llegar a conocerlas. (Pausa y sonrisa a las 22.29.) Fin del capítulo.

Bien. Concedednos un momento.

SESIÓN 539, 1 DE JULIO DE 1970

Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS






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Compartir3 – Seth ~ El dormir, los sueños y la consciencia. I – II – III | AGHARTAN

Origen: Compartir3 – Seth ~ El dormir, los sueños y la consciencia. I – II – III | AGHARTAN

Jan
21
 

Compartir3 – Seth ~ El dormir, los sueños y la consciencia. I – II – III

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Seth ~ El dormir, los sueños y la consciencia. I





21.24 MIÉRCOLES

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

No todas las personas necesitan la misma cantidad de sueño, y no existe píldora alguna que pueda eximir del sueño, pues se hace mucho trabajo en ese estado. Sin embargo, éste podría hacerse mucho más eficazmente si, en lugar de un período de sueño, se tuvieran dos de menor duración.

Dos períodos de tres horas cada uno serían más que suficientes para la mayoría de las personas, si antes de dormir se dieran a sí mismas las indicaciones apropiadas para asegurar la completa recuperación del cuerpo. En la mayoría de los casos, diez horas de sueño, por ejemplo, son bastante perjudiciales, pues producen pereza de cuerpo y mente. En este caso ocurre sencillamente que el espíritu ha estado fuera del cuerpo durante un período demasiado largo, y se produce una pérdida de flexibilidad muscular.

(El ritmo de Jane era bastante rápido ahora, y así continuó a lo largo de la sesión.)

Así como tomar varios tentempiés es mucho más beneficioso que hacer tres comidas grandes al día, es más efectivo hacer pequeñas siestas en lugar de dormir un período muy extenso de sueño. De esa forma se obtendrían otros beneficios. El “yo” consciente recordaría mejor sus aventuras en los sueños como algo natural, y gradualmente el ego las añadiría a la totalidad de su experiencia tal y como él la comprende.

También conseguiríais picos más altos de enfoque de consciencia, como resultado de períodos de sueño más cortos y frecuentes, al igual que una renovación más estable de la actividad física y psíquica. No existiría una división tan definida entre las distintas áreas o niveles del “yo”, y habría un uso más económico de la energía y de los nutrientes. La consciencia, tal como la conocéis vosotros, también se volvería mucho más móvil y flexible.

Esto no causaría una consciencia o un enfoque menos claros; por el contrario, esa mayor flexibilidad permitiría un enfoque de la consciencia más perfecto. La aparente división que existe entre el “yo” despierto y el “yo” dormido, es, en gran parte, resultado de la división que existe en sus funciones, pues ambos están mucho tiempo separados, ya que a uno se le ha asignado un período de tiempo, y al otro uno aún mayor. Por tanto, los mantenéis separados debido al uso que hacéis del tiempo.

(21.36.) En un principio vuestra vida consciente seguía la luz del día. Hoy en día, y gracias a la luz artificial, no es necesario que eso sea así. Existen, pues, oportunidades que se derivan de vuestra tecnología, de las que no os estáis beneficiando en el presente. Dormir durante todo el día y trabajar toda la noche no es ni mucho menos la respuesta; eso sería sencillamente la inversión de vuestros hábitos actuales. En cambio, sería mucho más efectivo y eficiente dividir el período de veinticuatro horas de una manera diferente.

De hecho, hay distintas posibilidades que serían preferibles a vuestro sistema actual. Lo ideal sería dormir un período de cinco horas para obtener el máximo beneficio; cualquier período superior no es realmente provechoso. Los que necesiten más sueño, podrían hacer, digamos, una siesta de dos horas. Para otros un período de sueño de cuatro horas y dos siestas sería altamente beneficioso. Si se le dan indicaciones claras, el cuerpo se puede recuperar en la mitad de tiempo que dedicáis ahora al sueño. En cualquier caso, es mucho más vigorizante y eficiente que el cuerpo físico esté activo en lugar de mantenerlo inactivo durante un período, digamos, de ocho a diez horas.

Habéis entrenado a vuestra consciencia para seguir ciertos patrones que no le son necesariamente naturales, y esos patrones aumentan la sensación de alejamiento entre el “yo” despierto y el “yo” que sueña. En cierta manera drogáis al cuerpo con vuestras indicaciones, y éste cree que debe dormir cierta cantidad de tiempo en un solo período. Los animales duermen cuando están cansados, y luego se despiertan de una manera mucho más natural.

Recordaríais mucho más vuestras experiencias subjetivas y vuestro cuerpo estaría más saludable, si cambiaseis esos patrones de sueño. De seis a ocho horas de sueño en total serían más que suficientes con las siestas antes indicadas. Incluso aquellos que piensan que necesitan más cantidad de sueño de la indicada descubrirán que no es así, si no concentran todo el tiempo en un solo período. Todos los sistemas, el físico, el mental y el psíquico resultarían beneficiados.

Las divisiones entre el “yo” no serían tan grandes. El trabajo mental y físico sería más fácil, y el cuerpo obtendría para sí mismo períodos estables de estímulo y descanso. Ahora, por regla general y sea cual sea su condición, debe esperar por lo menos dieciséis horas. Por otras razones que tienen que ver con las reacciones químicas que se producen en el estado de sueño, también mejoraría la salud del cuerpo. Este horario particular sería de ayuda para la esquizofrenia y, generalmente, también para las personas con problemas de depresión o de inestabilidad mental.

(21.52.) Además vuestro sentido del tiempo sería menos rígido y riguroso. Las capacidades creativas se acelerarían, y se resolvería el gran problema del insomnio que tienen muchas personas, ya que lo que les asusta es a menudo el largo período de tiempo en que la consciencia, como ellos la conciben, parece estar extinguida.

En ese caso se tomarían pequeñas comidas o refrigerios.

Este método de comer y dormir serviría de gran ayuda para muchas dificultades metabólicas, y también para el desarrollo de la capacidad espiritual y psíquica. Por diferentes razones, la actividad física durante la noche tiene un efecto diferente en el cuerpo que la actividad física durante el día, y lo ideal sería obtener ambos efectos.

En ciertos momentos de la noche, los iones negativos del aire son mucho más fuertes o numerosos que durante el día, por ejemplo; en consecuencia, la actividad durante ese período, especialmente un paseo o cualquier actividad al aire libre, sería altamente beneficiosa para la salud.

El período anterior al alba representa a menudo un punto crítico para las personas seriamente enfermas. La consciencia ha estado ausente del cuerpo durante un período demasiado largo y, cuando vuelve, encuentra dificultades al tener que vérselas con el mecanismo de un cuerpo enfermo. Por ello, la práctica corriente en los hospitales de dar medicinas a los pacientes para que duerman toda la noche es perjudicial. En muchos casos es demasiado grande el esfuerzo que debe hacer la consciencia que retorna para hacerse cargo de nuevo del mecanismo debilitado.

Ese tipo de medicamentos a menudo impide ciertos ciclos de sueños necesarios que pueden ayudar a la recuperación del cuerpo, y eso hace que la consciencia resulte enormemente desorientada. Algunas de las divisiones entre las distintas partes del ser, por tanto, no son realmente necesarias sino que obedecen a la costumbre y a la conveniencia.

En tiempos pasados, y a pesar de que no había luz eléctrica, los períodos nocturnos de sueño no eran largos y continuados, pues los refugios no eran muy seguros. El hombre de las cavernas, por ejemplo, tenía que estar alerta mientras dormía, debido a los depredadores. Los aspectos misteriosos de la noche que reinaba en el exterior lo mantenían parcialmente alerta. Se despertaba a menudo, y vigilaba la tierra cercana y también su lugar de refugio.

(22.04.) No dormía durante largos períodos, como hacéis vosotros. Por el contrario, sus períodos de sueño eran de dos o tres horas a lo largo de la noche desde el atardecer hasta el alba, pero alternados con períodos de intensa actividad, despierto y alerta. También se deslizaba fuera para buscar comida cuando creía que los depredadores estaban dormidos.

Eso desencadenaba una movilidad de consciencia que aseguraba verdaderamente su supervivencia física, y, cuando estaba despierto, le permitía recordar aquellas intuiciones que le aparecían en estado de sueño y beneficiarse de ellas.

La causa de muchas enfermedades es sólo esa división vuestra y ese largo período de inactividad corporal, y el prolongado enfoque de la consciencia, “ya sea” en la realidad del sueño o en la del despertar. Vuestra consciencia normal se puede beneficiar de las excursiones a esos otros campos de realidad en los que se entra en los sueños, y la llamada consciencia del sueño se beneficiará también de excursiones frecuentes al estado de vigilia. Podéis tomaros un descanso.

(22.10. El trance de Jane había sido profundo, y su ritmo rápido a lo largo de la sesión. A pesar de ello recordaba parte del material, cosa que no es frecuente. No había leído nada sobre los sueños últimamente. «Todo esto me sobrepasa –dijo–. No me había parado a pensar este tipo de cosas, al menos conscientemente.» Continuamos de la misma manera a las 22.22.)

Traigo a colación estos asuntos aquí, porque tales cambios en los patrones habituales tendrían como resultado un entendimiento mayor de la naturaleza del ser. Las partes internas de la personalidad que sueñan os resultan extrañas, no sólo por la diferencia esencial de enfoque, sino porque dedicáis claramente partes opuestas del ciclo de veinticuatro horas a esas áreas del ser.

Vosotros las separáis lo más posible y, de ese modo, dividís limpiamente vuestras capacidades intuitivas, creativas y psíquicas de vuestras capacidades físicas, manipuladoras y objetivas. No importa cuántas horas de sueño consideréis necesarias: os sentiríais mucho mejor durmiendo durante varios períodos de tiempo más cortos, y realmente necesitaríais dormir menos tiempo. El período de sueño de mayor duración debería ser durante la noche; pero, repito, la eficacia del sueño disminuye después de seis u ocho horas de inactividad física; y hay también otras desventajas.

Las funciones de las hormonas y de las sustancias químicas, y en especial los procesos suprarrenales, serían más eficaces con estos períodos alternos de actividades que he mencionado. El desgaste natural del cuerpo se minimizaría, mientras que, a su vez, los poderes regenerativos funcionarían al máximo. Y se beneficiarían por igual las personas con metabolismo alto y bajo.

Los centros psíquicos se activarían más frecuentemente, y la identidad total de la personalidad estaría mejor mantenida y más fortalecida. La movilidad y flexibilidad de consciencia resultantes redundarían en una mayor concentración de consciencia, y los niveles de fatiga permanecerían siempre por debajo de los picos peligrosos. También se conseguiría un mayor equilibrio mental y físico.

Estos horarios se pueden adoptar con bastante facilidad. Aquellos que tengan un horario de trabajo partido podrían dormir cuatro o seis horas durante la noche, según las necesidades individuales, y hacer una siesta después de la comida. Un período superior a seis u ocho horas de sueño continuo trabaja en contra vuestra, y uno de diez horas puede ser bastante perjudicial. Cuando os levantáis en ese caso, no os sentís descansados, sino vacíos de energía.

Si no comprendéis que durante los períodos de sueño vuestra consciencia normal abandona realmente vuestro cuerpo, todo lo que he dicho no tiene significado alguno. Vuestra consciencia vuelve a veces para comprobar los mecanismos físicos, y la simple consciencia de átomos y células –la consciencia del cuerpo permanece siempre con el cuerpo para que éste no quede vacío. Pero las partes del ser altamente creativas dejan el cuerpo durante largos períodos de tiempo, cuando dormís–.

(22.39.) Muchos casos de comportamiento neurótico son resultado de vuestros hábitos de sueño actuales. También el sonambulismo está conectado en cierta manera a estos hábitos. La consciencia quiere volver al cuerpo, pero ha sido hipnotizada con la idea de que el cuerpo no se debe despertar. Entonces aparece un exceso de energía nerviosa que pone los músculos en actividad, pues el cuerpo sabe que ha estado demasiado tiempo inactivo y que de ello resultarán fuertes calambres musculares.

Lo mismo sucede con vuestros hábitos alimentarios. Alternadamente, atiborráis de comida los tejidos o les hacéis pasar hambre, lo cual tiene claros efectos sobre la naturaleza de vuestra consciencia, vuestra creatividad y vuestro grado de concentración. De igual manera, matáis de hambre al cuerpo durante la noche, y así “aumentáis” el proceso de envejecimiento de vuestro cuerpo, negándole la comida durante todas esas largas horas. Todo esto se refleja en la fortaleza y naturaleza de vuestra consciencia.

Deberíais dividir los alimentos que tomáis a lo largo del período de veinticuatro horas, y no solamente durante el período que permanecéis despiertos; si cambiáis los patrones de sueño como os he sugerido, también comeríais durante la noche. Tendríais que comer mucho menos a las «horas de comida» habituales. Tomar pequeñas cantidades de comida más frecuentemente sería mucho más beneficioso que vuestras costumbres actuales, tanto desde un punto de vista físico como mental y psíquico.

El cambio de los patrones de sueño haría cambiar automáticamente los patrones de alimentación. Descubriríais que sois una identidad más unida, seríais mucho más conscientes de vuestras capacidades de clarividencia y telepatía, por citar algunas, y no sentiríais la profunda separación que ahora percibís entre el “yo” despierto y el “yo” dormido. Esta sensación de alejamiento se desvanecería en grado sumo.

También aumentaría vuestro disfrute de la naturaleza, pues por lo general no estáis muy familiarizados con la noche. Podríais sacar muchas más ventajas del conocimiento intuitivo que ocurre en el momento de los sueños, y vuestro humor no sufriría altibajos tan marcados como ahora. Os sentiríais más seguros en todas las áreas de vuestra existencia.

Los problemas de senilidad se reducirían también, ya que los estímulos no se minimizarían durante un período tan largo de tiempo. Y la consciencia, al tener una mayor flexibilidad, entraría más en contacto con el sentido de la alegría que le es propio.

Podéis tomaros un descanso. (Repentinamente en voz más alta:) Y si vosotros no probáis todo esto, ¿cómo podéis esperar que lo hagan los demás?

(Bromeando: –No tengo ni idea.)

También vuestros períodos de trabajo creativo serían más efectivos y eficientes si siguierais los consejos que os he dado.

(–Bien. Veremos lo que podemos hacer.)

(22.53. De nuevo el trance de Jane había sido profundo y su ritmo rápido. La verdad es que su velocidad me había dejado la mano casi entumecida. Esta pausa resultó ser el final de la sesión.)

(A continuación, y por segunda vez en poco tiempo, Seth y yo tuvimos una charla placentera sin que yo tomara notas. Me explicó más detalladamente cómo con el nuevo patrón de sueño mejoraría considerable-mente mi pintura. Después que hubo terminado, lamenté no haber tomado notas de la conversación, pues contenía mucha información que se podría haber aplicado también a los demás. Jane terminó la sesión diciendo que ella «esta noche ni siquiera tenía ganas de tener la sesión».)

(Desde esta sesión –hoy, cuando la estoy pasando a máquina, es día uno de junio– Jane y yo hemos estado experimentando los nuevos patrones de sueño, y debo decir que la sugerencia de Seth resultó ser fácilmente practicable. Después de un período nocturno de sueño más corto, no tenemos ninguna dificultad en despertarnos con facilidad, alerta y preparados para ponernos en marcha. Completamos este patrón con uno o dos períodos de descanso durante el día. Este sistema nos da una desacostumbrada agudeza de apreciación en todas nuestras actividades.)



SESIÓN 532, 27 DE MAYO DE 1970 –
Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS





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Seth ~ El dormir, los sueños y la consciencia. II





21.20 LUNES

(Seth nos transmitió cinco páginas de datos personales para Jane y para mí, antes del material que sigue. Continuó con el dictado del capítulo ocho de su libro después de una pausa a las 22.10.)

(Divertido:) Dictado.

(–Muy bien.)

Es bien conocido que en el estado de sueño hay fluctuaciones de consciencia y lucidez. Algunos períodos de actividad de los sueños “reemplazan” verdaderamente algunos estados de vigilia. Pero también existen fluctuaciones en la consciencia normal cuando se está despierto, ritmos de intensa actividad de consciencia seguidos de períodos mucho menos activos.

Algunos estados de vigilia son, por supuesto, muy parecidos a los estados de sueño. A veces uno se funde con el otro y así el ritmo pasa desapercibido. Estas gradaciones de consciencia están acompañadas de cambios en el organismo físico. En los períodos más indolentes de la consciencia despierta hay una falta de concentración, un mayor o menor aislamiento de los estímulos, un aumento de accidentes y, por lo general, un descenso del ritmo corporal.

(22.28.) Debido a vuestra costumbre de dormir durante un período largo de tiempo, seguido de un largo período despiertos, no podéis beneficiaros de estos ritmos de la consciencia. Los puntos máximos se suavizan hasta cierto punto, e incluso pasan desapercibidos. Los contrastes agudos y la eficacia natural de la consciencia despierta se utilizan muy raramente.

Bien. Os doy este material ahora, porque os ayudará a comprender y usar vuestras capacidades presentes. Le estáis exigiendo demasiado a vuestra consciencia normal de la vigilia, ya que suavizáis sus altibajos de actividad y a veces le pedís que vaya adelante a toda marcha cuando está en un período de baja actividad, con lo que os negáis a vosotros mismos esa posibilidad de gran movilidad que posee.

(22.33.) Las sugerencias que os he dado anteriormente en este capítulo sobre vuestros hábitos de dormir traerán consigo el uso natural de esos ritmos. Podréis experimentar más frecuentemente el apogeo de la consciencia, con lo que aumentará la concentración, se verán los problemas con mayor claridad, y se utilizará mejor la capacidad de aprender.

(Con anterioridad, durante el día, yo había comentado con Jane que el adverbio «mucho» estaba apareciendo en el texto del material con bastante frecuencia. En ese momento Seth–Jane se inclinó hacia adelante y sonrió burlonamente.)

Iba a decir: «y se utilizará mucho mejor.»

(–Sí.) Ese largo período que tiene la consciencia en estado de vigilia sin períodos de descanso desarrolla sustancias químicas en la sangre que luego se eliminan durante el sueño. Pero, mientras permanecen en el cuerpo, le producen indolencia y bajan el nivel de concentración consciente. En consecuencia, el período largo de sueño al que estáis acostumbrados resulta necesario. Entonces se entra en un círculo vicioso. Esto fuerza a la sobreestimulación durante la noche, aumenta el trabajo del cuerpo, y lo obliga a realizar constantemente durante largos períodos purificaciones físicas que podrían realizarse perfectamente en períodos de descanso más breves. El ego se siente amenazado por la larga «ausencia» que debe soportar, se vuelve receloso del sueño, y pone barreras a los sueños. Gran parte de todo este proceso es muy artificial.

(22.42.) El resultado es una aparente dualidad y la desconfianza de una parte del ser hacia la otra. Durante este proceso se pierde mucho material creativo de gran valor práctico. Los procedimientos mencionados permitirían un mayor acceso a esa información, y el “yo” despierto se sentiría más descansado. El simbolismo de los sueños aparecería con más claridad, en lugar de perderse, como ahora, en las muchas horas dedicadas al sueño.

La fuerza muscular resultaría beneficiada. La sangre haría una limpieza más eficaz que cuando el cuerpo permanece postrado durante tanto tiempo. Y, sobre todo, habría –si me lo permitís– mucha mejor comunicación entre las capas subjetivas del ser, una mayor sensación de seguridad y, particularmente en los niños, aparecerían más tempranamente signos de habilidades creativas.

Ahora podéis tomar un descanso o terminar la sesión, como prefiráis.

(–Nos tomaremos un descanso. De 22. 50 a 23. 04.)

Una consciencia clara, ordenada, brillante y poderosa necesita períodos frecuentes de descanso si quiere mantener su eficacia e “interpretar correctamente la realidad”. De lo contrario distorsiona todo lo que percibe.

Las curas de sueño o de descanso –períodos muy extensos de sueño– resultan de ayuda como terapia en algunos casos, no porque el dormir durante un largo período sea beneficioso, sino porque la persona ha creado tantas toxinas que necesita dormir durante esos largos períodos. Los procesos de aprendizaje resultan claramente obstaculizados con vuestros hábitos cotidianos, ya que hay ciertos períodos en los que la consciencia está sintonizada con el aprendizaje, y en cambio vosotros forzáis el aprendizaje durante períodos mínimos no reconocidos. Las capacidades psíquicas y creativas resultan postergadas a causa de esta división artificial, lo cual trae consigo dualidades que afectan todas vuestras actividades.

En algunos casos, literalmente os forzáis a dormir cuando vuestra consciencia podría estar en un punto de máximo rendimiento. Esto sucede, casualmente, en el período anterior al alba. Por el contrario, en ciertos momentos de la tarde la consciencia baja y necesita un descanso que le es negado.

Si los estados de consciencia despierta se examinasen como se examinan actualmente los estados de sueño, advertiríais que hay un rango de actividad mucho mayor de lo que podríais suponer. Ciertos estados de transición se pasan totalmente por alto. Podría decirse que la consciencia realmente parpadea y varía su intensidad; no es, por ejemplo, un rayo de luz continua.

Ahora terminaré el dictado. Mis más cariñosos saludos a ambos.

(–Lo mismo para, ti, Seth. Gracias.)

(23.15. Cuando Jane salió del trance quedó sorprendida del rápido final de la sesión.)



SESIÓN 533, 1 DE JUNIO DE 1970
Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS





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Seth ~ El dormir, los sueños y la consciencia. III





21.05 LUNES

(No tuvimos la sesión del pasado miércoles 3 de junio.)

(A las 20.30 de esta tarde Jane y yo hablábamos de los progresos de Seth en su libro. Jane estaba algo preocupada. Ahora no leía el libro, pero se daba cuenta de que Seth no estaba siguiendo fielmente el esquema que nos había dado antes de empezar el dictado capítulo a capítulo. Le dije que, en mi opinión, Seth lo estaba presentando tal como él quería que quedara; estuvo de acuerdo en que ella debía limitarse a relajarse y dejar que continuase.)

(Quisiera describir ahora dos episodios que nos sucedieron a Jane y a mí antes de que diese comienzo la sesión. Además, mi experiencia se transformó en otra después de empezar la sesión. Pero ya lo relataré mas adelante.)

(1. Cuando estábamos sentados esperando que comenzase la sesión. Jane me dijo que la cara de Joseph, en mi viejo retrato al óleo de Ruburt y Joseph,3 le estaba sonriendo desde su lugar en la pared del cuarto de estar. Cuando Jane se dio cuenta de la sonrisa, apartó la mirada del cuadro y luego volvió a mirarlo rápidamente. La sonrisa seguía allí, dijo ella; duró aproximadamente dos minutos, justo hasta antes de comenzar la sesión a las nueve.)

(Jane estaba frente al cuadro, sentada en su mecedora Kennedy, pero yo le daba la espalda debido a mi posición en el sofá. Las distintas veces que me volví para mirarlo, no noté nada fuera de lo normal. Jane me dijo que Joseph, que representa a mi propia entidad, le estaba sonriendo ampliamente, algo que la pintura no muestra. Primero le había cambiado la expresión de los ojos, y desde allí la sonrisa se extendió hasta su boca. La frente no se movió. Era como si la pintura hubiese cobrado vida repentinamente, a pesar de que la cara de Ruburt en el cuadro no había cambiado.)

(A Jane no le gusta mucho el cuadro y nunca había visto ese cambio hasta ahora.)

(2. En cuanto a mí, el efecto a que me refiero consiste en una interferencia en mi visión, sin llegar realmente a perder la vista. No tuvo ningún efecto posterior esa noche, ni tampoco los había tenido en años anteriores, a excepción de un ligero dolor de cabeza. Esa noche no tuve dolor de cabeza. Aunque parezca extraño, nunca me ha alarmado este fenómeno. Como mi naturaleza es algo reservada, no he sentido la necesidad, ni siquiera cuando era niño, de contárselo a mis padres o de acudir al médico. Probablemente la ausencia de efectos secundarios y la continua claridad de mis procesos mentales, me deben de haber tranquilizado.)

(La experiencia, que siempre me recuerda a un espejismo, comenzó con una pequeña luz brillante en forma de diente de sierra, justo a la derecha de mi línea central de visión. Al rememorar entonces episodios casi olvidados, supe que este dibujo brillante y trémulo podía extenderse de tal manera que, si yo miraba a un objeto, éste se borraría aunque yo conservara la visión periférica.)

(A veces la interferencia había cubierto un área lo suficientemente vasta para producirme dificultades en ver, por ejemplo, el papel de dibujo que tenía ante mí, o el lápiz que tenía en la mano. El resplandor solía variar en intensidad. En una ocasión me tendí y cerré los ojos, porque eso era lo mejor que podía hacer. Tales efectos solían durar como máximo una hora, a veces menos.)

(Esta vez me cuestioné de nuevo mi tranquilidad respecto a este fenómeno a lo largo de mi vida, respecto a algo cuyos orígenes estaban más allá de mi conocimiento. Cuando la interferencia había sido lo bastante grande para cubrir la mayor parte de mi campo visual, había experimentado una sensación peculiar de oscuridad y luz a la vez, mientras el mundo objetivo se volvía indistinguible dentro de lo que sólo puedo describir como un campo de dibujos alternados de luz y oscuridad que poseían un fondo aterciopelado.)

(La experiencia de esa noche no había sido tan intensa. Empecé a notar sus efectos alrededor de las 20.50, e inmediatamente comencé a darme indicaciones para minimizarlos, porque no quería alarmar a Jane retrasando la sesión. En ese momento Jane comenzó a describirme la sonrisa que percibía en el cuadro; cuando me pidió que lo comprobase, pude ver el cuadro bastante bien, aunque el efecto de mi visión estaba en progreso. Mis indicaciones para reducirlo resultaron acertadas, sin embargo, y a la hora de comenzar la sesión, las 11. 05, me di cuenta de que no sólo mi experiencia ya había llegado tan lejos como le era posible, sino que ya había comenzado a retirarse. A las 21.15 sus últimos vestigios se habían ido y mi visión era normal.)

(Aún hay más, pues cuando el efecto hubo desaparecido, fue reemplazado por un evento de otra índole, el cual me resultaba nuevo y muy interesante. Las notas que siguen, y también el propio Seth, explican lo que ocurrió a medida que avanzaba la sesión. Debo añadir que el nuevo efecto incluyó la pérdida gradual, primero de mi habilidad para deletrear, y luego para escribir…)

(Jane comenzó a hablar por Seth a un ritmo bastante lento que contrastaba con el ritmo rápido de las últimas sesiones. Cuando empezó la sesión tuve que esforzarme un tanto para ver claramente la página y poder escribir.)

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

(Justo antes de la sesión yo había comentado que la tarde era muy apacible y calurosa.)

Espero no quebrantar vuestra paz.

(–No.)

Continuaremos con el dictado. (Pausa, una de las muchas que hubo.) La consciencia tiene muchas características, algunas de las cuales conocéis, por supuesto. No obstante, muchas de las características de la consciencia no son tan evidentes, ya que generalmente utilizáis vuestra consciencia de tal forma que sus percepciones distan mucho de aparecer de una manera «natural». En otras palabras, sois conscientes de vuestra propia consciencia por intermedio de vuestro propio mecanismo físico. No sois tan conscientes de vuestra propia consciencia cuando no está operando de una manera primaria a través de la mediación del cuerpo, como hace durante las experiencias fuera del cuerpo y en otras condiciones de disociación.

(Cuando escribí la última frase ya me estaba dando cuenta –y, repito, sin llegar a preocuparme– de que me estaba costando más de lo normal hacer mis abreviaturas o símbolos para palabras tan corrientes como «hace», «como» e «incluso», algo que debería haber sido automático. Pero, en cambio, la interferencia visual estaba desapareciendo.)

(A las 21.12 empecé a deletrear algunas palabras incorrectamente. Para clarificar lo que estaba pasando incluyo entre paréntesis, después de la palabra corregida, algunas de las faltas que había en mis notas.)

Las características de la consciencia son las mismas (mesmas), esté o no dentro de un cuerpo. Los altibajos de la consciencia que he mencionado existen hasta cierto punto en todas las consciencias, independientemente de la forma que adopten (adepten) después de la muerte (morte). La naturaleza de vuestra consciencia no es esencialmente (ecencailmente) diferente de lo que es ahora, a pesar de que quizá no seáis conscientes de todas sus características.

(Me di cuenta de que estaba omitiendo la palabra «no» de la última frase y ahora ya era bastante consciente de que algo estaba ocurriendo. Cada vez tenía que hacer un esfuerzo mayor para conseguir tomar las notas correctamente. En el texto que sigue, no podía acordarme de algunos de los símbolos que uso y tuve que escribir las palabras completas.)

Vuestra consciencia es, por ejemplo, telepática y clarividente aunque vosotros no os deis cuenta. En sueños, cuando (cuandor) a menudo presuponéis que sois inconscientes (inconcientes), podéis ser mucho más conscientes de lo que lo sois ahora;

Lo que sucede es que estáis utilizando facultades de la consciencia que no aceptáis como reales o válidas (váledas) en vuestra vida despiertos (destiertos). Por esta razón las excluís (excluím) de vuestra experiencia (experienca) consciente. La consciencia, la mía y la vuestra, es bastante independiente tanto (panto) del espacio como del tiempo. Y, después de la muerte, lo que sucede es que sois conscientes de los grandes poderes de la consciencia que existen en vuestro interior todo el tiempo.

(21.21. Tuve muchos problemas para poder escribir las frases que siguen. Muchas de las palabras estaban mal escritas, algunas tan mal que las tachaba e intentaba escribirlas otra vez, con el cómico resultado de que las correcciones también tenían errores. Mi visión era ahora muy clara.)

(Por primera vez reconocí que, quizás, debería pedir a Seth que fuese más despacio, a pesar de que me daba cuenta de que su ritmo era lento. No le pregunté qué era lo que pasaba. Él me contemplaba a través de los ojos de Jane sin mostrar el menor signo de que algo fuera de lo común estuviese sucediendo en la sesión…)

Como ellos existen realmente, ahora podéis descubrirlos y aprender a usarlos. Eso os ayudará directamente (dreactamente) en vuestra experiencia después (descues) de la muerte. No os asombraréis tanto de la naturaleza de vuestras reacciones (reac–conse) si, por ejemplo, comprendéis de antemano que vuestra consciencia no sólo no está encarcelada en vuestro cuerpo físico, sino (simo) que puede crear otras partes a su voluntad. Aquellos que «sobreidentifiquen» a su consciencia con su cuerpo sufren sin razón alguna un tormento (tortmento) que ellos mismos han creado al permanecer atados al cuerpo. En efecto, serán como almas desamparadas que piensan que no tienen adónde ir.

(En el párrafo anterior, en lugar de «antemano» escribí «ainsemouna»; luego lo taché y lo tuve que intentar dos veces más. En ese momento hice un esfuerzo deliberado, para deletrear correctamente y escribir claro, y eso me ayudó. Fue como salir de un sueño profundo e inmediatamente hacer un gran esfuerzo para concentrarme en la realidad física.)

Como he dicho antes, ahora sois un espíritu, y este espíritu posee consciencia. Por tanto, la consciencia pertenece al espíritu, pero ambos no son lo mismo. El espíritu puede apagar y encender la consciencia. La consciencia puede parpadear y fluctuar por naturaleza, pero el espíritu no lo hace.

A mí no me gusta especialmente la palabra «espíritu» debido a las distintas implicaciones que tiene, pero ella (elli) sirve a nuestro propósito en el sentido de que implica independencia del cuerpo físico.

La consciencia no descansa durante el sueño: simplemente está sintonizada en otra dirección. Por tanto, la consciencia no duerme y, aunque pueda apagarse, no es igual a una luz.

(21.28. La dificultad que estaba teniendo para deletrear las palabras volvió repentinamente y con mayor intensidad. Además de deletrear mal y tachar las palabras, tenía que esforzarme simplemente para seguir el lento ritmo de Seth. Por primera vez pensé pedir un descanso, aunque aún no estaba preocupado. Tuve problemas con todo el párrafo.)

Cuando se la apaga no se extingue (expetgutri) tal como desaparece una luz (lis) al utilizar el interruptor. Siguiendo con la analogía (anelogis), si la consciencia fuese (fuerse) como (cemo) una luz que os perteneciese (pirtenecies), incluso cuando la apagaseis habría una especie de crepúsculo, pero no oscuridad (oscurda) total.

(Ahora estaba sentado muy tenso en el borde del sofá, inclinado sobre el cuaderno que estaba en la mesita ante mí. Esa es una posición que raramente uso; quizá, pensé, me ayudará a vencer esta experiencia. Le pedí a Seth que esperase un minuto.)

Sin embargo, el espíritu no permanece nunca en la nada, con la consciencia extinguida. Es por tanto, muy importante que se comprenda esto, ya que…

(El resto de la frase es ininteligible en mis notas.)

(Bastante consternado volví a pedir a Seth que esperase un momento. Aquí perdí un par de frases, y estuve apunto de dejar de tomar notas. A pesar de todo, pensé que podía intentarlo otra vez. Jane, como Seth, estaba sentada y aguardaba en silencio, con los ojos abiertos.)

Es muy importante comprender que la consciencia nunca se extingue…

(21.35. Otra vez perdí el hilo del dictado. Cuando advertí que había escrito «ichstantale»por «extingue», le pedí a Seth que hiciéramos una pausa, y eso hicimos. Yo estaba perplejo. Tenía la mente completamente despejada, pero era incapaz de seguir tomando notas. Aún así, no estaba alarmado.)

(Cuando empecé a explicarle a Jane por qué había tenido que detenerme, descubrí que, además, tenía problemas para hablar coherentemente. Seth volvió entonces por un momento y me sonrió. Recuerdo que me dijo lo siguiente:)

Has estado poniendo en práctica el material esta noche, Joseph…

(De inmediato comprendí lo que pasaba, aunque el efecto no desapareció tan rápidamente. Cometí muchas faltas al hablar con Jane, pero la dificultad del habla no era tan grande como la de la escritura. Al principio Jane se preocupó mucho por mis experiencias previas a la sesión y en su transcurso; más tarde me dijo que en ese punto estuvo a punto de no continuar la sesión. Finalmente creyó mis promesas tranquilizadoras y comprobó que yo me encontraba bien físicamente.)

(Seth suspendió el dictado de su libro a petición mía, pero durante un pequeño intervalo sugirió que mandase a Jane encender el resto de las luces de la habitación cuando saliese del trance. Entonces yo debería imaginar que mi consciencia se hacia más y más brillante hasta llenar la habitación como si fuese una luz; comprobaría así que recuperaba todas mis facultades. No pude recordar parte de la información posterior.)

(Así es que yo había experimentado esa noche estados alterados de la vista, la escritura y la palabra: evidentemente, todos ellos aspectos de mis medios físicos de comunicación. Sentado en el fulgor de la habitación totalmente iluminada, le conté a Jane con todo detalle lo que había pasado, incluyendo mis sucesos con la vista de años anteriores. Ella se preguntaba si mi pérdida de la capacidad de comunicación no tendría algo que ver con la senilidad de mi padre y su retiro físico. Yo lo ignoraba. Recientemente no me había pasado nada extraño que tuviese relación con él.)

(Poco a poco comencé a trabajar en mis notas. Estaba muy deseoso de que Seth me lo explicase todo. Y tenía razón, pues a las 22.30 ya me sentía mejor. Finalmente conseguí poner en orden mis notas, y le dije a Jane que estaba listo para que continuase la sesión. A partir de aquí recibimos el material más interesante de todos, relacionado con mi curiosa falta de alarma por los incidentes de la noche. Continuamos a ritmo más rápido a las 22.47.)

Bien. En la demostración en la que Joseph nos ha ayudado tan amablemente, hemos demostrado varios puntos para ampliar el material recién dado.

Antes dije que sólo os son familiares aquellas características de vuestra consciencia que utilizáis a través de la mediación de vuestro cuerpo. Confiáis en el cuerpo para expresar las percepciones de vuestra consciencia. Tenéis tendencia, repito, a identificar la expresión de vuestra consciencia con el cuerpo.

En nuestra demostración, para la que indudablemente Joseph dio su permiso, él permitió que su consciencia se retirara, y luego cortó parcialmente su expresión física. Él no fue consciente de este permiso, sencillamente porque este tipo de demostraciones no pueden tener lugar si la consciencia del estado normal despierto lo sabe. Automáticamente le hubiera entrado el pánico. Mientras yo hablaba de la reducción de la consciencia, Joseph la experimentó.

(22. 55. Éste puede ser o no un punto conflictivo. Seth empleó la palabra «reducción». No cabe duda de que mis facultades de expresión física se habían reducido considerablemente, pero mi mente se mantuvo clara y alerta y, contrariamente a mi costumbre, profundamente ocupada tratando de usarlas… Tampoco había me había dado cuenta de ningún tipo de consciencia acrecentada, o de repentinos poderes telepáticos o de clarividencia.)

(Ahora ya no tenía problemas al tomar notas.)

Eso fue en realidad un ejercicio de manipulación de la consciencia. En momentos cercanos a la muerte sucede algo similar aunque en distintos grados, cuando la consciencia se da cuenta de que ya no puede expresarse a través de la mediación del cuerpo. Si el moribundo está demasiado identificado con su cuerpo, puede fácilmente ser presa del pánico al advertir que se ha interrumpido toda expresión y, por tanto, que su consciencia está a punto de extinguirse.

Ese tipo de creencias sobre la extinción, esa certeza de que la identidad será borrada el próximo minuto, es una experiencia psicológica muy dura que puede producir reacciones desafortunadas. Por el contrario, lo que sucede es que encontraréis la consciencia intacta y su expresión mucho menos limitada de lo que estaba anteriormente. Joseph escogió subconscientemente interrumpir los medios de expresión que estaba usando en aquel momento, simplemente para que la interferencia llamara la atención.

Habiendo dado todo este material introductorio por considerarlo conveniente, continuaremos con unos capítulos sobre la naturaleza de la existencia después de la muerte física y en el momento de la muerte, y sobre la muerte física definitiva al final del ciclo de reencarnaciones. Era necesario que comprendieseis algo sobre la naturaleza y comportamiento de vuestra propia consciencia antes de que pudiéramos empezar.

Podéis tomaros un descanso.

(23.06. Esta vez el ritmo de Jane había sido considerablemente más rápido. En el último párrafo, tuve alguna dificultad para escribir un par de palabras. Continuamos más lentamente a las 23.20.)

Tú también adquiriste algún conocimiento, Joseph, en nuestra experiencia pasada, cuando tu función motriz quedó dañada en tu enfermedad terminal. Eso fue en Dinamarca. Esto último es una nota colateral, más que dictado estricto.

(Según Seth, nosotros tres estuvimos relacionados en Dinamarca en el 1600. Yo era propietario de tierras. Jane era mi hijo, y Seth un mercader de especias.)

Ahora terminaré este capítulo y con él pondremos fin a la primera parte del libro. Concedednos un momento… y fin del dictado.

(Pero Seth aún no había terminado con su libro. El texto que sigue muestra la relación entre lo sucedido a mi visión y los acontecimientos de la sesión. Es muy interesante el hecho de que yo hubiese escogido esa noche precisamente para tratar de conseguir datos visuales, si bien en los últimos días yo había estado buscando mentalmente temas para mi próximo cuadro. No había comentado nada de esto con Jane.)

Estas recientes experiencias de visión fueron intentos preliminares fallidos a un nivel inconsciente para escoger imágenes de modelos para tus cuadros. Los modelos habrían aparecido en la parte oscura borrosa. ¿Me entiendes?

(–Sí)

Las áreas borrosas representaban una confusión de vibraciones. No pudiste obtener el material en un nivel físico visual, a pesar de que lo intentaste, pero en aquel momento tampoco pudiste recibirlo como visión interna. En lugar de ello llegaste a hacer casi una sustitución. Había siempre una sensación de movimiento en el fondo que fue interpretada visualmente como inestabilidad, una concentración de borrones.

Vosotros disteis la aprobación para nuestro experimento temprano en la noche, cuando Ruburt y tú hablasteis en la mesa (durante la cena). Ruburt conocía telepáticamente el convenio, aunque no conscientemente. En cierta manera la sonrisa del retrato que vio Jane fue obra tuya. Ruburt conocía el convenio para la demostración, pero también estaba un poco asustada por cómo podrías interpretar la experiencia. Lo de la sonrisa del retrato era para darle seguridad, más bien a Jane que a Ruburt. Tú le transmitiste seguridad. Ruburt se dejó tranquilizar por Joseph. ¿Me sigues?

(–Sí–.Y pensé que era un método muy efectivo.)

Bien. Ahora voy a terminar por esta noche.

(–Ha sido muy interesante.)

Te agradezco tu ayuda, Un cariñoso deseo de que paséis buena noche.

(23.36. –Buenas noches, Seth. –De nuevo tuve algún problema para escribir dos o tres palabras después del último descanso. Y eso fue todo.)



SESIÓN 534, 8 DE JUNIO DE 1970
Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS





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Jan
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Seth ~ Potenciales del alma. I





21.19 MIÉRCOLES

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Bien. Retomamos el dictado. Estamos comenzando el capítulo ocho. (Nota: esto parece ser un error de pronunciación.)

Vosotros creéis que sólo tenéis una forma, la física que percibís, y ninguna otra. También creéis que vuestra forma sólo puede estar en un lugar a la vez. Os aseguro que tenéis otras formas que no percibís, y también creáis varias clases de formas para distintos propósitos, aunque éstas tampoco las percibís físicamente.

Vuestro principal sentido de identidad está basado en vuestro cuerpo físico, y por eso es tan difícil para vosotros, por ejemplo, el imaginaros sin él, o fuera de él, o desconectados de él de alguna manera. La forma es el resultado de la energía concentrada, y su patrón es consecuencia de las ideas de imágenes psíquicas o emocionales dirigidas vívidamente. La intensidad es de suma importancia. Si tuvierais, por ejemplo, un deseo muy vívido de estar en algún otro lugar, entonces, sin daros cuenta conscientemente, una forma pseudofísica idéntica a la vuestra podría aparecer en ese lugar. El deseo acarreará la impresión de vuestra personalidad e imagen, aún cuando no seáis conscientes de esa imagen o de su aparición en ese otro lugar.

Aunque, “generalmente”, esta imagen–pensamiento no puede ser vista por otras personas, es bastante probable que en el futuro haya instrumentos científicos capaces de percibirla. Tal y como están las cosas ahora, esa imagen sólo puede ser percibida por aquellos que han desarrollado el uso de sus sentidos internos. Cualquier acto mental intenso –emoción o pensamiento– no sólo se traduce de alguna manera física o pseudofísica, sino que también acarreará hasta cierto punto la impronta de la personalidad que la concibió originalmente.

(21.30.) Existen muchas de esas formas latentes o incipientes. Para ayudaros a imaginar lo que os estoy explicando, podéis concebirlas como imágenes fantasmas, o imágenes de sombras, aunque esto no es más que una analogía; son las formas que están justo detrás, las que aún no han emergido completamente a la realidad física que vosotros conocéis, pero que, sin embargo, son lo suficientemente vívidas para conformarse. La verdad es que, si pudierais verlas, pensaríais que son bastantes reales.

En realidad cada individuo envía frecuentemente esas imágenes–réplica de sí mismo, aunque el grado de materialización puede variar; algunas formas, por ejemplo, son más indefinidas que otras. No obstante, esas formas no son meras proyecciones o imágenes «planas». Tienen un efecto definido sobre el ambiente. Se «hacen sitio» a sí mismas de una manera que es bastante difícil de explicar, aunque a veces pueden coexistir con formas u objetos físicos, e incluso se les pueden superponer, en cuyo caso hay una clara interacción, un intercambio que –de nuevo– está más allá de la percepción física.

Vosotros podríais, por ejemplo, desear fervientemente estar en una playa conocida, lejana y muy querida. Este deseo intenso actuaría inmediatamente como un núcleo de energía proyectada hacia afuera desde vuestra propia mente y tendría una forma: la vuestra. El lugar que habíais visualizado atraería entonces la forma, e inmediatamente ella estaría allí. Esto pasa con gran frecuencia.

Esa forma no podría ser vista en circunstancias normales. Por otro lado, si el deseo fuese aún más intenso, el núcleo de energía sería mayor, y una parte de vuestro propio flujo de energía se uniría a la forma, de tal manera que durante un momento en vuestra habitación podría sentirse repentinamente el olor del aire salado, o percibir de alguna otra manera el entorno en el que está esa pseudoimagen.

(21.44.) El alcance de la percepción variará enormemente. Para empezar, vuestra forma física es resultado de vuestro enfoque emocional. La maravillosa energía de vuestra psique no sólo ha creado vuestro cuerpo físico, sino que también lo mantiene.

El cuerpo no es algo continuo, aunque a vosotros os parece bastante permanente mientras dura. Está en constante estado de pulsación y, debido a la naturaleza de la energía y de su constitución, el cuerpo en realidad se enciende y se apaga.

Esto resulta difícil de explicar, y no es estrictamente necesario para nuestro propósito actual que comprendáis la razón de esta pulsación; pero, incluso físicamente, estáis «no aquí» casi tan a menudo como estáis aquí. Además de vuestro cuerpo físico, vuestra intensidad y enfoque emocionales crean otras formas, cuya duración y grado dependen de la intensidad del origen emocional.

Así pues, vuestro espacio está lleno de formas incipientes, bastante vívidas, que se encuentran bajo la estructura normal de la materia que percibís vosotros.

(Jane, como Seth, se inclinó hacia la mesita que había entre nosotros para coger mi vaso de cerveza, que estaba medio lleno. Hago esta nota debido a lo que sigue.)

Ruburt te lo agradece. No es necesario que anotes esto. Ahora iremos más despacio de vez en cuando, para poder escoger la palabra adecuada, pues algunas partes de este material son algo difíciles.

(–Muy interesante.– Ya había notado las variaciones casi regulares en el ritmo de transmisión de Jane poco después de comenzar la sesión. Algunos segmentos eran muy rápidos, otros lentos, y algunos párrafos a ritmo normal. Ese efecto era más evidente esa noche que otras.)

Bien. Estas proyecciones realmente se emiten constantemente. Unos instrumentos científicos más sofisticados que los que tenéis ahora podrían mostrar no sólo la existencia de estas formas, sino también las vibraciones de las cambiantes ondas de intensidad que rodean a esos objetos físicos que vosotros percibís.

(21.57.) Para aclarar este punto, mirad la mesa que está en la habitación. Es un objeto físico, sólido y podéis percibirlo fácilmente. Ahora, para esta analogía, imaginad que tras la mesa hay otra mesa exactamente igual, pero no tan sólida, y tras esa otra, y otra detrás de aquélla, cada una más difícil de percibir que la anterior, diluyéndose en la invisibilidad. Y delante de la mesa hay una exactamente igual, sólo que con una apariencia un poco menos física que la mesa «real», y que también tendrá otra sucesión de mesas cada vez menos físicas que se extiende hacia adelante. Y lo mismo ocurre a cada lado de la mesa.

Bien. Todo lo que aparece en un nivel físico, existe también en otros niveles que vosotros no percibís. Vosotros sólo podéis percibir las realidades cuando alcanzan un cierto «punto», cuando parece que se incorporan a la materia. Pero realmente también existen en otros niveles y con bastante validez.

Ahora podríais tomaros un descanso y relajaros en otro nivel.

(De 22.02 a 22.20.) También hay realidades (pausa) que son «relativamente más válidas» que la vuestra, en las que, siguiendo con la analogía, vuestra mesa física parecería una sombra, como aquellas otras mesas más indefinidas que hemos imaginado; tendríais, pues, una especie de «supermesa». El vuestro, sin embargo, no es un sistema de realidad que esté formado por la concentración de energía más intensa: es simplemente aquel con el que estáis sintonizados y del que sois parte. Y es simplemente por esa razón por la que lo percibís.

No obstante, hay otras partes vuestras que no conocéis conscientemente que moran en lo que vosotros llamaríais un supersistema de realidad en el que la consciencia aprende a manipular y percibir concentraciones de energía más fuertes, y a elaborar «formas» de naturaleza verdaderamente distinta.

Vuestro concepto del espacio resulta sumamente distorsionado, ya que para vosotros el espacio es sencillamente aquel lugar en el que no se percibe nada. Es evidente que está lleno de todo tipo de fenómenos (pausa) que no hacen impresión alguna en vuestros mecanismos de percepción. En algunas ocasiones conseguís sintonizar con esas otras realidades hasta cierto punto, y lo hacéis de modo intermitente, aunque en algunos casos la experiencia se pierde porque no se la registra físicamente.

(Pausa a las 22.30.) Volved a pensar en aquella forma que enviasteis al mar. Aunque no estaba equipada con vuestros sentidos físicos, era en sí misma capaz de percibir, hasta cierto punto. Vosotros la proyectasteis sin saberlo, pero siguiendo leyes bastante naturales. Era una forma elaborada a partir de un intenso deseo emocional. (Pausa.) Esa imagen sigue entonces las leyes de su propia realidad y, hasta cierto punto –y en grado menor que vosotros–, tiene su propia consciencia. (Pausa.)

Volviendo a usar una analogía, vosotros habéis sido enviados fuera por un superyó que deseó fuertemente la existencia en forma física. Pero no sois un títere de ese superyó; seguís vuestra propia línea de desarrollo y, con unos medios demasiado complicados para explicarlos aquí, añadís experiencia al superyó y ampliáis la naturaleza de su realidad. También aseguráis vuestro propio desarrollo, y podéis beneficiaros de la experiencia del superser.

Tampoco seréis nunca tragados por el “yo” que, así explicado, parece tan superior. Debido a que existís, enviáis fuera proyecciones vuestras, como hemos dicho antes. En la realidad de la consciencia no hay límites, ni tampoco en sus medios de materialización. Y tampoco existe límite alguno en los posibles desarrollos de cada identidad.

Bien. Quería empezar este capítulo esta noche para que pudiéramos tener un buen comienzo. Sin embargo, tendremos una sesión fácil y cómoda.

(–Estoy bien.)

Has bostezado bastante a menudo.

(–Eso no importa. Ahora me siento muy bien.)

Tomaos un pequeño descanso y luego continuaremos.

(22.43. El trance de Jane había sido bueno, y el ritmo regular. Volvemos con más lentitud a las 22.54.)

Dejadme que lo aclare de nuevo: vuestra personalidad actual, como la concebís vosotros, es verdaderamente «indeleble» y después de la muerte continúa creciendo y desarrollándose.

Lo vuelvo a mencionar para que no os sintáis perdidos, negados o insignificantes. Obviamente existe un número infinito de gradaciones en los tipos y clases de formas de las que hemos estado hablando. Esa energía que proyecta nuestro «superyó», esa chispa de intensa identidad que desencadenó vuestro nacimiento físico, ese ímpetu único, en cierto sentido tiene muchas similitudes con el viejo concepto del alma, excepto que sólo contiene una parte de la historia.

(Larga pausa a las 23.01. Jane hacía ahora pausas muy marcadas entre frases, mientras transmitía el material.)

Mientras continuáis existiendo y desarrollándoos como individuos, vuestro ser total, o alma, tiene un potencial tal que nunca puede expresarse totalmente a través de una sola personalidad, como ya expliqué someramente en un capítulo anterior.

Vosotros podéis crear una forma a través de un enfoque emocional intenso y proyectarla a otra persona, que puede entonces percibirla. Esto se puede hacer consciente e inconscientemente, y es bastante importante. Aquí no incluimos a la llamada forma astral, que es algo totalmente diferente. El cuerpo físico es la materialización de la forma astral.

(23.05.) Sin embargo, ella no abandona el cuerpo en ningún momento, y no es ella la que se proyecta en casos como los de la analogía de la orilla del mar que usamos anteriormente. En el presente no sólo estáis enfocados en el cuerpo físico, sino, también, en una frecuencia de acontecimientos que interpretáis como tiempo. Simultáneamente existen otros períodos históricos igualmente válidos, y otros “yoes” reencarnados, pero no estáis sintonizados con esas frecuencias.

Podéis saber lo que sucedió en el pasado y tener historia, ya que, de acuerdo con las reglas del juego que habéis aceptado, creéis que podéis percibir el pasado, pero no el futuro. Podríais tener la historia del futuro en el presente, si las reglas del juego fueran diferentes. ¿Me sigues?

(–Sí.)

(Larga pausa a las 23.11.) En otros niveles de realidad, las reglas del juego cambian. Después de la muerte –hablando en vuestros términos– estáis bastante abiertos a la percepción, y el futuro os parece tan claro como el pasado. Sin embargo, incluso esto es muy complicado, pues no hay un solo pasado. Vosotros aceptáis como reales sólo cierta clase de acontecimientos, y desdeñáis otros. No obstante, hay también pasados probables que existen más o menos fuera de vuestra comprensión. Escogéis un grupo particular de esos acontecimientos y os aferráis a ellos como si fuesen los únicos posibles, sin daros cuenta de que habéis seleccionado de una variedad infinita de acontecimientos pasados.

Obviamente, también existen futuros probables y presentes probables. Estoy intentando explicar esto en vuestros términos, ya que, básicamente, las palabras «pasado», «presente» y «futuro» carecen de significado en lo que se refiere a la verdadera experiencia, tanto como las palabras «ego», «consciente» o «inconsciente».

Terminaré ahora el dictado por esta noche. (Risueño:) En esta noche probable elijo esta alternativa probable. Mis mejores deseos para vosotros dos.

(23.20. A continuación Seth nos transmitió dos páginas de material muy interesante, relativo a un psíquico–escritor y a su mujer, que fueron testigos de la suprimida sesión 529, del pasado lunes 18 de mayo. La sesión de esta noche terminó realmente a las 23.35.)


SESIÓN 530, 20 DE MAYO DE 1970
Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS





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Seth ~ Potenciales del alma. II





21.22 LUNES

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Bien. Retomemos el dictado.

No sólo sois parte de otros “yoes” independientes, cada uno de los cuales está enfocado en su propia realidad, sino que existe también una interrelación. Debido a ella, vuestra experiencia no necesita, por ejemplo, estar limitada por los mecanismos físicos de percepción. Podéis tener acceso al conocimiento que pertenece a esos otros “yoes” independientes. Podéis aprender a enfocar vuestra atención fuera de la realidad física, para aprender nuevos métodos de percepción que os permitan ampliar vuestro concepto de la realidad y expandir enormemente vuestra experiencia.

(21.28. La transmisión de Jane comenzó a acelerar su ritmo.)

Pero, como creéis que la existencia física es la única válida, no se os ocurre mirar a otras realidades. Cosas tales como la clarividencia y la telepatía os pueden dar pruebas de otros tipos de percepción, pero también estáis involucrados en experiencias bastante definidas, tanto cuando estáis en el estado normal despierto como cuando dormís.

El llamado flujo de consciencia es simplemente eso: un pequeño flujo de pensamientos, imágenes e impresiones, que forma parte de un río más profundo de consciencia que representa vuestra propia existencia y consciencia principales. Vosotros perdéis todo vuestro tiempo examinando este pequeño flujo, de manera que quedáis hipnotizados por su fluir y hechizados por su movimiento. Simultáneamente esos otros flujos de percepción y consciencia pasan por vuestro lado sin que os deis cuenta, y, sin embargo, ellos son una parte vuestra muy importante y representan aspectos, acontecimientos, acciones y emociones bastante válidos, con los que también estáis comprometidos en otros niveles de realidad.

(21.35.) Estáis implicados tan vívida y activamente en estas realidades como lo estáis en esa otra en la que ahora tenéis enfocada vuestra atención principal. Como por lo general sólo estáis interesados en vuestro ser y vuestro cuerpo físicos, fijáis la atención en el flujo de consciencia que os parece que está relacionado con ellos. Esos otros flujos de consciencia, no obstante, están conectados con otras formas del “yo” que no percibís. En otras palabras, el cuerpo es simplemente una manifestación de lo que sois en una realidad, pero también tenéis formas en esas otras realidades.

«Vosotros» no estáis separados de esos otros flujos de consciencia en manera alguna; lo que ocurre es que el enfoque de vuestra consciencia os cierra a ellos, y también a los acontecimientos que les conciernen. Pero, si imagináis que vuestro flujo de consciencia es transparente, podréis aprender a mirar a través de él y bajo él a otros que están en otros planos de realidad. También podéis aprender a saliros de vuestro flujo de consciencia presente y percibir otros que –siguiendo con la analogía– corren paralelos a él. El hecho es que estaréis limitados por el “yo” que conocéis, si pensáis que sólo sois eso y no os dais cuenta de que ese “yo” es una ínfima parte de vuestra identidad total.

A menudo sintonizáis con esos otros flujos de consciencia sin advertir que lo habéis hecho, pues, repito, son parte del mismo río de vuestra identidad, por el cual todos están conectados.

Todo trabajo creativo os implica en un proceso cooperativo por el que aprendéis a profundizar en esos otros flujos de consciencia, para conseguir una percepción que tiene muchas más dimensiones que la que hay en ese flujo de consciencia normal y estrecho que conocéis. Por esta razón, la gran creatividad es multidimensional. Su origen no tiene lugar en una sola dimensión, sino en muchas, y tiene el matiz de la multiplicidad de ese origen.

(21.49.) La gran creatividad siempre parece mayor que su dimensión y realidad puramente físicas. En contraste con lo llamado normal, parece casi una intrusión. Corta la respiración. Una creatividad tal automáticamente recuerda a todo hombre su propia realidad multidimensional. Por tanto, la máxima «conócete a ti mismo» tiene mucho más significado del que mucha gente podría suponer.

En momentos de soledad podéis conocer alguno de esos otros flujos de consciencia. A veces podéis oír palabras o ver imágenes que aparecen fuera de contexto en vuestros pensamientos. De acuerdo con vuestra educación, creencias y formación, podéis interpretarlas de múltiples maneras; a ese respecto, incluso podrían originarse en fuentes distintas. Sin embargo, en muchas ocasiones habéis sintonizado inadvertidamente con uno de esos flujos de consciencia, y habéis abierto momentáneamente un canal a esos otros niveles de realidad en que habitan otras partes vuestras.

Algunos de esos flujos pueden incluir pensamientos de lo que vosotros llamaríais un “yo” reencarnado, enfocado en otro período de la historia, según la conocéis vosotros. También podríais «pescar» un acontecimiento en el que estuviese involucrado un “yo” probable, de acuerdo con vuestra inclinación, vuestra flexibilidad psíquica, vuestra curiosidad y vuestro deseo de conocimiento. En otras palabras, podéis ser conscientes de una realidad mucho mayor que la que conocéis, usar capacidades que no sabéis que poseéis, conocer más allá de toda duda que vuestra consciencia e identidad propias son independientes del mundo en el que enfocáis ahora vuestra atención principal. Si todo esto no fuera verdad, yo no estaría escribiendo este libro y vosotros no lo estaríais leyendo.

(Con sentido del humor:) Ahora vosotros podéis tomaros un descanso.

(–Gracias.– De las 22.01 a las 22.10.)

Ahora bien: esas otras existencias vuestras siguen alegremente su curso aunque estéis despiertos o dormidos, aunque normalmente las bloqueáis cuando estáis despiertos. En estado de sueño sois mucho más conscientes de ellas, si bien hay un proceso final en el sueño que frecuentemente enmascara las experiencias psicológicas y psíquicas intensas y, desafortunadamente, lo que soléis recordar es la versión onírica final.

En esa versión final convertís la experiencia principal en algo que sea lo más parecido posible a los términos físicos; por tanto, llega distorsionada. Aún así, los niveles más profundos del ser no hacen ese proceso final de arreglo, sino que es algo mucho más cercano a un proceso consciente de lo que creéis.

Una pequeña aclaración podría explicar lo que quiero decir aquí. Si no queréis recordar un sueño en particular, vosotros mismos censuráis la memoria en unos niveles bastante cercanos a la consciencia. A menudo incluso podéis sorprenderos en el acto de suprimir deliberadamente el recuerdo de un sueño. El proceso de arreglo ocurre casi en el mismo nivel, aunque no del todo.

Aquí se disfraza apresuradamente a la experiencia principal con ropas lo más parecidas posible a las físicas. Eso no lo hacéis porque queráis entender la experiencia, sino porque rehusáis aceptar que sea esencialmente no física. No todos los sueños son de esa naturaleza; algunos tienen lugar en áreas psíquicas o mentales conectadas con vuestra actividad diaria, en cuyo caso el proceso del disfraz no es necesario. Pero en niveles muy profundos de la experiencia del sueño –aquellos que, casualmente, aún no han sido investigados por los científicos en los llamados laboratorios de sueños– entráis en comunicación con otras partes de vuestra propia identidad, y con las otras realidades en las que existen.

(22.20.) En ese estado os dedicáis a trabajos y labores que pueden estar conectados o no a vuestros intereses, tal y como los conocéis. Aprendéis, estudiáis, jugáis; hacéis cualquier cosa excepto dormir (sonrisa), según la idea que tenéis del término. Estáis muy activos. (Con sentido del humor.) Estáis inmersos en el trabajo de fondo, en el verdadero núcleo de la existencia.

Permitidme señalar aquí que lo que ocurre sencillamente es que no estáis inconscientes. Sólo lo parece, ya que por regla general no recordáis nada de esto por la mañana. Sin embargo, hay personas que son parcialmente conscientes de estas actividades, y existen métodos que os permitirán recordarlos hasta cierto punto.

No quiero minimizar la importancia de vuestro estado de consciencia, como, por ejemplo, el que tenéis cuando estáis leyendo este libro. Presumiblemente estáis despiertos; pero, en gran parte, cuando estáis despiertos descansáis mucho más de lo que lo hacéis en el llamado estado inconsciente nocturno. En él conocéis mucho más ampliamente vuestra propia realidad, y sois libres para usar esas capacidades que desdeñáis o negáis durante el día.

(22.26.) Por ejemplo, a un nivel muy simple, vuestra consciencia abandona a menudo vuestro cuerpo en estado de sueño. Os comunicáis con personas que habéis conocido y que están en otros niveles de realidad, y, lo que es más, mantenéis y revitalizáis creativamente vuestra imagen física. Procesáis la experiencia diaria, la proyectáis en lo que vosotros pensáis como futuro, escogéis entre un infinito número de acontecimientos probables que vais a hacer físicos, y comenzáis los procesos psíquicos y mentales que los traerán al mundo de la sustancia.

Y, al mismo tiempo, hacéis que esta información esté disponible para todas esas otras partes de vuestra identidad que habitan en realidades totalmente diferentes, a la vez que recibís de ellas información recíproca. No perdéis el contacto con vuestro “yo” ordinario despierto: sencillamente no estáis enfocados en él, sino que centráis la atención en otra parte. Durante el día simplemente invertís el proceso. Si mirarais vuestro ser normal diario desde el otro punto de vista, encontraríais a vuestro ser físico despierto tan extraño como encontráis al ser dormido. En realidad, esta analogía no es cierta porque vuestro ser dormido tiene mucho más conocimiento que vuestro ser despierto, por muy orgullosos que estéis de éste.

(22.35.) La aparente división no es arbitrarla, ni tampoco se os impone. Está causada sencillamente por vuestro estado actual de desarrollo, y es cambiante. Muchas personas hacen excursiones a otras realidades; nadan, por así decirlo, por otros flujos de consciencia, y esto forma parte de sus vidas normales en estado de vigilia. ¡A veces pululan extraños peces por esas aguas!

Evidentemente yo soy ahora uno de ellos –hablando en vuestros términos–, que nada a través de otras dimensiones de la realidad y observa una dimensión de existencia que es vuestra y no mía. Existen, por tanto, canales entre todos esos flujos de consciencia, entre todos esos ríos simbólicos de la experiencia psíquica y psicológica, y se pueden hacer viajes tanto desde de vuestra dimensión como desde la mía.

Bien. Inicialmente Ruburt, Joseph y yo formábamos parte de la misma entidad o identidad total, así que, simbólicamente hablando, hay corrientes psíquicas que nos unen. Todo esto confluye en lo que se ha comparado a menudo con un océano de consciencia, un pozo del que brota toda realidad. Empezad por cualquier consciencia y, teóricamente, encontraréis a todas las otras.

(Pausa a las 22.43.) Bien. A menudo el ego actúa como si fuese una presa, para mantener alejadas otras percepciones; no porque fuese ése su objetivo, o porque esté en su naturaleza comportarse de esa manera, ni siquiera porque ésa sea la función principal de un ego, sino sencillamente porque se os ha enseñado que el objetivo de un ego es restrictivo en lugar de expansivo. Vosotros creéis realmente que el ego es una parte muy débil del “yo”, que debe defenderse de otras partes del “yo” que son mucho más fuertes y persuasivas e incluso más peligrosas; así que lo habéis entrenado para que lleve anteojeras y se comporte en contra de sus inclinaciones naturales.

La verdad es que el ego quiere entender e interpretar la realidad física, y relacionarse con ella. Quiere ayudaros a sobrevivir en la existencia física; pero, al ponerle anteojeras, impedís su percepción y su flexibilidad originales. Y, una vez vuelto inflexible, decís que ésa es la función y la característica del ego.

Éste no puede relacionarse con una realidad que vosotros le impedís percibir, y mal podrá ayudaros a sobrevivir si no le permitís usar sus capacidades para descubrir las verdaderas condiciones en que debe operar. Vosotros le ponéis las anteojeras, y luego decís que no puede ver.

Podéis tomaros un descanso.

(22.49. Jane había estado desligada. «Esta noche he estado fuera, en verdad te lo digo…» Su ritmo había sido bueno, con pausas cortas de vez en cuando. Continuamos a las 23.02.)

Ése era el final del dictado. Ahora dadnos un momento.

(Siguiendo su patrón de los últimos días, Seth acabó la sesión con un par de páginas de otro material. Esta vez trataban sobre los motivos que había habido para los años que pasó Jane entrenándose escribiendo poesía y obras de ficción. Pensé que era muy ingenioso. Seth nos explicó cómo la poesía de Jane había sido siempre «un producto creativo de su deseo de entender la naturaleza de la existencia y de la realidad, su manera de probar psíquicamente […] otros reinos […] un método de investigación y un método de explorar los resultados.»)

(Sus obras de ficción, añadió Seth, eran «su manera de probar otras probabilidades y de tratar de entender a otras personas. Toda su [obra] forma parte de su vida creativa, pero ahora ella está investigando mucho más directamente la naturaleza de la realidad […] Hay una gran unidad entre los intereses principales de la personalidad. Nada se queda atrás. El “yo” creativo está trabajando, ¿comprendéis?, yendo exactamente a donde quiere ir».)

(Las experiencias psíquicas de Jane, dijo Seth, iniciarían por sí mismas otras tareas creativas que la llevarían a ahondar en aguas aún más profundas de la creatividad universal, literalmente sin fin…)

(Fin a las 23.21.)


SESIÓN 531, 25 DE MAYO DE 1970
Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS





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Origen: compartir3 – Kryon ~ Los Filtros Humanos. Principal.-Libertad y Elección.- Seth ~ El alma y la naturaleza de su percepción. | AGHARTAN

 

Jan
2
 

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Kryon ~ Los Filtros Humanos. Principal.





Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

Hay mucho para decir, que no puedo decir. La razón de no poder decirlo es que no existen palabras. No hay palabras que expresen adecuadamente lo que sentimos por ustedes. Hemos hablado a un grupo tras otro, como el grupo de ustedes, con respecto a cosas que son importantes para nosotros y para ustedes; la fusión entre nosotros, la forma en que sentimos con respecto a ustedes, las felicitaciones que tenemos para ustedes.

Queridos, la cosa principal que vemos dentro de ustedes, es nosotros. Dios está en ustedes. No importan todos los otros mensajes de todos los demás, los que canalizan, los que leen, lo que sea; si no les dicen que Dios está en ustedes, aléjense. La historia de la creación de este planeta dice que está Dios en ustedes, los Maestros que caminaron sobre la Tierra dijeron que Dios está en ustedes; todos ellos. Este es el tema del día. Lo que estamos tratando de hacer en este punto es conectar. Tal vez es la razón para que hayan venido a una canalización en lugar de ir a otra reunión. A escuchar las joyas del Espíritu, las cosas con que se pueden relacionar, lo que es el amor.

En estos momentos mi socio se hace a un lado; hemos usado las palabras “él desecha sus filtros.” De eso quiero hablar esta noche, queridos, porque si hay algo que impide que ustedes y yo nos reunamos en uno y vean la luz del Espíritu en su corazón, eso son sus filtros. Quiero hablar sobre qué son los filtros, por qué son lo que son, y luego cómo pudo reducirlos mi socio. Hacemos esto por una razón: existe un deseo abrumador de conexión de ustedes con nuestro lado.

¿Qué piensan respecto a Dios? ¿Qué les han dicho? ¿Tal vez les han contado sobre una especie de padre que los juzga, que les dispensa un mal, o que podría destruirlos o lastimarlos o dañarlos, o hacerlos sufrir? ¿Pueden ver la característica humana en eso? ¿Pueden entender que es simplemente una copia de una paternidad humana, de una mala paternidad? No es Dios; ¡es lo mejor que ustedes tienen! Y nosotros no somos eso.

Ustedes provienen de la Fuente Creadora, hechos a imagen del Creador, y esa imagen es una metáfora del amor. Todo ser humano tiene la capacidad de amar; cada uno de ellos. Incluso aquellos de los que ustedes dirían: “Imposible, miren quiénes son, miren lo que han hecho.” Les digo: Todos ustedes fueron creados iguales en esta forma: tienen la opción de seguir el camino alto hacia Dios o no. Esa es la dualidad que vive en cada uno. O van a un lugar oscuro a hablar de cosas oscuras, o ven al Creador en sí: la luz. Siempre ha sido así, y los humanos están empezando a cambiar.

Quiero hablarles de sus filtros. Si están sentados aquí y les resulta difícil creer que esto es real, explicaremos por qué. Si creen que es real, pero tienen dificultad para creer en algunas cosas de las que hablo, explicaré por qué. No se los juzga por ser así, queridos seres humanos. Es simplemente maravilloso que hayan llegado tan lejos como lo hicieron. Lo que voy a llamar filtros es experiencia de vida. Lo voy a separar en cinco lugares, o áreas, o categorías, todo eso, porque son conceptos.

No uso los números ociosamente; ellos son nuestras metáforas para decir otras cosas. Busquen el cinco en la numerología, incluso en la más sencilla, y verán por qué elegí cinco. Existen razones detrás de la razón y, en tanto les hablo, quiero que sepan y entiendan que esto viene de la Fuente Central, la fuente del amor, con una mano extendida hacia ustedes ahora mismo, diciendo que los amamos tanto que podemos discutir y hablar sobre lo que entendemos respecto a ustedes, que es mucho.

El primer filtro lo llamaremos crianza. Es su filtro social. Al crecer en su sociedad fueron aprendiendo todo. En ese proceso de ser un humano y crecer de pequeño a grande, recibieron lecciones a lo largo del trayecto, sobre qué creer, qué no creer, cómo sobrevivir, cómo otros no sobrevivieron, qué vigilar, de qué cuidarse. Aprendieron qué los hace felices y qué los pone tristes, desarrollaron lo que ustedes llaman personalidad social. Aprendieron sobre otros seres humanos. Según dónde nacieron y según qué hicieron sus padres, ustedes vinieron y se transformaron en alguien que confía o no confía, que cuestiona todo o no cuestiona nada. Todo eso es un filtro.

Ahora les daremos la definición de filtro. Si consideras algo puro, tal vez la luz blanca, la luz más pura que puedas imaginar, cualquier cosa que pongas delante de esa luz que la disminuya, la cambie, la altere, le dé color, sería un filtro. La crianza es un filtro que te forma como ser humano de cierto modo, y ese modo es el que usas para manejar tu vida. Ahora bien; la mayoría está totalmente cómoda con esto: eso eres tú. Es tu naturaleza humana. También está en 3D. Por ahora, para ti, crecer en este planeta es total y completamente tridimensional y en modo supervivencia. Y aquí estás, escuchando un mensaje multidimensional lleno de luz. ¿Qué estás haciendo con tu filtro? Porque este filtro con que creciste no necesariamente te dirá que esto sea correcto, creíble, o siquiera real.

Algunos de ustedes han tenido que manejarlo; cambiarlo, alterarlo; pero ustedes todavía son ustedes. Este es uno de los mayores filtros que tiene el ser humano, el más comprensible de los que tiene. Queridos, ¿alguna vez conocieron a alguien de un país lejano muy diferente del suyo, tanto que su filtro era distinto? Lo que hace al comer es distinto; las cosas que considera elegantes, son distintas; (se ríe) ustedes pueden hacer algo que los ofenda, que les choque, y para ustedes es normal. Allí ven que el filtro del otro es distinto del suyo, de modo que pueden notar que cada filtro que ustedes tienen, que llamamos “social” o “de crianza” es propio.

Ahora bien: hay algo que integra todo esto y lo discutiremos en un momento. Este era el primero de los cinco. Empaña lo que ves, lo que crees, lo que otros te dicen que creas. Es fuerte; si alguien quiere cambiártelo es amenazador. Es el número uno.

El número dos se desplaza un poco. Es el filtro espiritual. ¿Qué te contaron sobre Dios? ¿Quién es Dios? ¿Cómo se llega a Dios? ¿Cómo se le habla a Dios? ¿Puedes hablar con Dios? ¿Qué es Dios? ¿Crees en Dios? ¿Será posible que haya un Creador del Universo que conozca tu nombre? A algunos de ustedes les dijeron que hay un Creador del Universo que quiere castigarlos si encuentran algo oscuro durante su vida. A todos se los castiga igualmente para siempre. ¿Es así tu Dios?

Cambia; tu filtro se desplaza cuando aceptas o rechazas lo que otros te han enseñado. A veces es, en realidad, parte del primer filtro, porque es parte de la crianza. Tus padres te llevan a la iglesia o a una reunión espiritual y tú lo adoptas, es tuyo porque es de ellos. Si al adulto le gusta, entonces debe estar bien, y lo adoptas como tuyo hasta que encuentras algo mejor o más lógico. Los filtros espirituales a veces son peculiares para cada creencia; ¿qué pasa con el tuyo?

El filtro espiritual que tienes está lleno de tu pasado, de lo que has hecho, de lo que has visto, de lo que te has dado cuenta. En los cambios que hiciste y que te permitieron venir a sentarte aquí, sin embargo, todavía tienes un filtro.

En metafísica, ¿qué aprendiste que es correcto e incorrecto? (se ríe). Queridos, ¡la mente humana es excelente para poner todo en compartimientos! Y ustedes han hecho eso con Dios, a su manera. Ustedes dicen que deben establecer un límite a la creencia. Algunos todavía se preguntan si la transmisión que les estoy dando ahora – por usar esa palabra – proviene del hombre o del otro lado del velo. Y luego, si proviene del otro lado del velo ¿es totalmente correcta o está filtrada por él? Ese es tu filtro juzgando a un filtro.

Tu filtro espiritual es importante para ti, no en tu crianza, sino en la vida. Porque la forma en que ves al Creador influye sobre cómo va tu vida, lo que harías, a qué temes, si tienes alegría. ¿Crees que el fin de una vida crea otra vida, o crea castigo y juicio? Esto es un filtro fuerte para muchas personas. Para algunas no es un filtro. Lo que sigue siendo un filtro. Si no crees en la Fuente Creadora, tu filtro entonces no la dejará entrar si la ves. Es un filtro. Eso es el número dos. Si colocas ambos filtros juntos, harán más difícil que veas lo que tratas de ver. Cada filtro disminuye la luz que querrías ver y que es pura. Cada uno. Si te presento un escenario que nunca viste antes, o que nunca viste cuando crecías, y está fuera de tu caja de espiritualidad, ¿qué harían tus dos filtros? Estarían en su lugar, firmemente asegurados, y estarías sosteniéndolos con ambas manos, para no tener una sorpresa. Eso es naturaleza humana; proteger tu filtro. Es parte de cómo piensas, es tu mente, y en un momento te diré por qué.

El siguiente, muy importante, lo crean o no, es su filtro de género. Cada uno de ustedes actúa de cierto modo, se comporta de cierto modo, según con quién están, a causa de quién es y de su género. El modelo para su género, lo su mamá les dijo sobre cómo debía ser una mujer. Lo honran y lo cumplen, o se rebelan y no lo hacen, pero tiene su efecto. El género que tienes, si eres mujer, tal vez te portas como una dama; o no, dependiendo de la posición de ese filtro. Pero igual eres muy consciente y actúas de cierta manera por ser mujer.

Al hombre le pasa lo mismo. Señor, ¿qué le dijo su padre que hace un verdadero hombre? Habrá algunos para quienes un verdadero hombre nunca retrocede en una discusión; otros dirán que un hombre verdadero tiene compasión para todos. Dos tipos distintos de instrucciones, dos filtros diferentes, que te dicen quién eres como varón.

El filtro de género es muy fuerte; te define a ti con los otros géneros. Tienes camaradería con tu mismo género, porque te han dicho las mismas cosas, y te relajas en esa situación. Tal vez estés incómodo cuando estás con los que no son de tu género, y si es así tu filtro está excedido.

Es resolver el acertijo; porque no eres de ese género, y el filtro es fuerte. ¿Qué trae esto a la luz, dirías? ¿Qué tiene que ver tu género con eso de mirar una luz blanca pura que puede ser la Fuente Creadora? ¿En qué sentido lo puedes interpretar distinto si eres hombre o mujer? ¿Lo haces? Y la respuesta es: ¡Oh, sí! ¡Sí que lo haces, realmente!

El filtro del varón, que es un filtro de género propio del varón, sería menos receptivo ante lo que es suave y dulce de lo que sería el de la mujer. Y la Fuente Creadora de todas las cosas es lo más suave y gentil, benévola, de amor fácil – fácil significa que fluye; no tienes que arrancárselo, no tienes que pedirlo, ni empujar, ¡fluye hacia dentro de ti si se lo permites! Pero a veces el filtro de género masculino dice: “No; tiene que ser diferente para que me interese.” Este hombre que están viendo fue una nuez dura de romper; tenía un filtro masculino que decía: “Yo no voy a llorar en tus términos. No voy a llorar.” Le mostramos qué diferente era él. Le mostramos que podía llorar de alegría al descubrir la verdad, y cuando se dio cuenta de eso, todo lo que su padre le había dicho sobre lo que pasa si un hombre llora, voló por la ventana. Él realineó su filtro. Pero el filtro de género fue uno de los más difíciles para él.

Mujeres: ustedes tienen sus propias cuestiones en lo que concierne a los filtros de género. Una de ellas, créanlo o no, es que Dios siempre es, o parece ser, un varón. (se ríe). Ese es un filtro que deberás eludir. ¿Cómo te sientes cuando entras en la estructura de una religión organizada y son todos varones y debes confesar tus pensamientos más hondos a un varón llamado “padre”? Eso es un filtro; el cómo te sientes al respecto, es un filtro. ¿Le dirías las mismas cosas a una mujer? Más aún: ¿qué tal si no hubiera ningún intermediario, si estuvieras simplemente hablando directamente con el Espíritu? Entonces el filtro se aplica cuando hablas sobre Dios con un humano, pero no cuando hablas a Dios sobre Dios. Ese es un filtro. Ese fue el número tres.

Es difícil saber cuál de ellos es el más profundo; depende de quién eres, de cómo fuiste criado, de cuál es tu – llamémoslo así – tu tendencia con respecto a la vida.

Aquí hay un filtro que puedes tener o no, pero todos tienen uno específico, algún fuerte y otros débil; es lo que llamamos el filtro lógico. Todo debe tener sentido, incluso para aquellos que no se consideran científicos ni lógicos; para que participen, la cosa debe tener sentido. Hay lógica en todas las decisiones basadas en la supervivencia. Existe lógica en algunas decisiones basadas en los otros filtros. El filtro lógico se superpone sobre todos ellos, sopesa los que están debajo y toma una decisión – real o no real – basado en la lógica de ese día (se ríe). Tu filtro lógico es limitado; solo puedes juzgar qué es lógico de acuerdo a la lógica que has visto que es lógica. Si nunca viste algo, no puedes juzgar si es lógico o no, porque no hay una experiencia que agregar a los cálculos; pero igual es un filtro. Puede ser un filtro que luche por la lógica, pero igual está allí.

El filtro lógico quiere evaluar el sentido común de aquello que se presenta ante ti. Si alguien trata de venderte algo, por ejemplo el Puente de Brooklyn (se ríe) tu filtro lógico se reirá en su cara porque sabes de qué se trata (el otro no es dueño del puente) De todos modos, no te alcanzaría el dinero. Ese es tu filtro lógico; descartas la cosa fácilmente y el otro se aleja.

El hombre se sienta en la silla y canaliza; ¿y qué hace tu filtro lógico? Muchos lo descartarán completa y automáticamente, como si les hubiera ofrecido el Puente de Brooklyn; no es posible, no está en el reino de lo factible. Es muy grande, basado en tus instintos de supervivencia. ¿Qué haces con tu filtro lógico cuando canalizo? Se acomoda encima de todos los demás. Ese fue el número cuatro. ¿Cuánto se está oscureciendo esa luz?

Ese es el fin de los filtros, ahora que están firmemente unidos y se modifican uno a otro. Y todavía no terminé.

No todos tienen el número cinco, pero muchos sí; todos los profesionales lo tienen, porque se llama el filtro profesional. ¿Qué has aprendido? ¿Qué aprendiste sobre la realidad en la ciencia, la Física, la Química, las Matemáticas, la Historia, la Antropología, la Biología? Por ejemplo, ¿eres médico? ¿Eres alguien empapado en las cuestiones legales que sabe cómo funciona el mundo y las reglas que existen? ¿Cuál es tu profesión, que pueda ser un filtro que interferiría para ver la luz del Creador? Porque, para que esto sea real, todo lo que has aprendido debe ser dejado de lado.

El filtro profesional funciona muy, pero muy bien con el primero, el que llamamos de crianza. La razón de eso es que no quieres quedar como un tonto. Un tonto no sobrevive; el tonto es perseguido por los que lo rodean y luego echado fuera. No quieres ser un tonto. Y el primer filtro de crianza y comportamiento social viene a combinarse con el último filtro del profesionalismo, porque si has aprendido que las cosas son de cierta manera, y se te ocurre por un momento creer que todo esto es real, enseguida te preguntas qué pensará de ti la gente, según el filtro de la crianza. Está allí.

Es complejo. Si eres físico y te digo que tus leyes universales están incompletas, algo hay dentro de ti, incluso si estás sentado en esta reunión, que se retuerce, porque estoy diciendo que estás equivocado (se ríe). Y te pasaste la vida haciendo todo lo posible para calcular y entender todo eso. No nos da el corazón para decirte cuán equivocado estás (se ríe); sólo el descubrimiento te lo mostrará, y entonces estará bien – porque lo hicieron los humanos. Puedes tener un descubrimiento que va a poner todo lo que aprendiste sobre una mesa para hacerlo de nuevo. Y lo celebrarás, especialmente si eres parte del equipo que lo descubrió. Ese es un filtro que puedes reformar por ti mismo automáticamente, pero si se trata de que yo lo reforme, es muy distinto. Ese es un filtro. Ahora ya tienes cinco.

Imagina que estás mirando la brillante luz de la Fuente Creadora con una Física de la que no sabes nada y con una espiritualidad que no puedes comprender, con la profundidad y la integridad y la delicadeza que ni siquiera puedes concebir, de amor por tu alma. Pones todos los cinco filtros delante de ella, y te preguntarás incluso si es que hay alguna luz o no. ¿Estás entendiendo lo que digo? La dificultad que tiene el ser humano si no hace nada.

Y ahora te diremos por qué son importantes. Cada filtro que tienes, desde el de crianza hasta el de ser profesional y saber de ciencia o de lo que sea, ha sido traído a ti por un ser humano en quien confías. A veces es un padre, una madre o una hermana, que te enseña cómo es la vida; son tus mentores, tu molde, tu modelo, los amas; si en el camino alguien te dice que es distinto de lo ellos te dijeron, es como un insulto a aquel que amas y que probablemente ya no esté contigo. ¿Comprendes la emoción de este cambio? ¡Tu filtro está asegurado en su lugar por el amor y la admiración a quienes a tu alrededor te enseñaron y te dieron lo mejor que tenían! ¡Qué contrasentido sería que el filtro fijado por el amor de quienes te dieron lo que tienes, tenga que ser dejado de lado por el amor de Dios! Si solo supieras que estaban todos juntos, que había una confluencia, un sistema, de quitar los filtros del camino para que pudieras ver la luz, que todo se integra perfectamente y sin embargo todos funcionan juntos, ¿lo harías?

Algunos de ustedes lo están haciendo. Ojalá el oyente lo entienda así como se lo estoy dando a ustedes. Mi socio tenía filtros severos. Como ingeniero, había aprendido las cosas de cierta forma, profesionalmente, su crianza, un filtro grande de espiritualidad por crecer dentro de una religión organizada. Tuvo que quitar muros, ¡y sin embargo, todo se lo había enseñado una fuente amorosa! Él pensaba que estaba todo bien. ¿Qué se hace con un filtro como ese? ¿Cómo se lo puede dejar de lado, siquiera por un momento? ¿Qué harías tú en su lugar? Les diré qué descubrió. Quiero que escuchen, y algunos lo comprenderán y recibirán, y algunos no. No importa qué te enseñaron, querido, realmente no importa. Las personas que te lo enseñaron, ya sea tus padres, tus amigos, tus maestros, tus seres queridos, muchos se han ido ya. Quiero que sepas qué están haciendo ellos: están aquí mismo en este salón, mirándote, diciéndote que hay más que lo que ellos podían saber, que hicieron lo mejor que pudieron, ¡pero que escuches! Porque ellos quieren darte – ¡ellos quieren darte! – filtros nuevos. La verdad, como es del otro lado del velo para quienes lo han atravesado tal vez y te dieron lo que tienes, la confluencia de energía que hará transparentes los filtros aunque sea por un momento para que puedas ver la luz y comprender, ¡es el amor!

Cuando mi socio se sentó por primera vez en la silla, ¡no le dijimos nada! No oyó voces. No había canalización. ¡Hubiera salido corriendo! Le dimos amor, y él lloró. Fue el gran ecualizador; el primer filtro de la lógica se descartó completamente y totalmente por el amor. Todo lo que él pensaba que no era posible si se sentaba en la silla y asumía que entonces se conectaría con el otro lado del velo estaba en contra de lo que le habían enseñado en su caja religiosa. Todo se disipó en un instante cuando nuestros brazos lo abrazaron, y lloró. Se sintió bien. Aun cuando estaba sorprendido, asombrado, incluso algo enojado por estar fuera de control. Él tiene otro filtro llamado control; ese es suyo, ¡no de ustedes! Y luego lo hizo otra vez. Se sentó en la silla una, y otra, y otra vez. Ahora se sienta y ese mismo amor que sintió entonces, lo siente ahora; en este momento no está con ustedes, está en otro lugar, escuchando. Está en un lugar que ya hemos descripto, que es hermoso. Está sujeto, para que no se pueda ir hacia la Luz. Eso les dará una idea de dónde está. Eso es lo que le mostramos cuando se sentó en la silla: quién es. La luz de Dios que está dentro de él. De pronto, todos sus filtros empezaron a volverse transparentes; ya no importaba qué le habían enseñado; podía ver la perspectiva más amplia.

Los seres humanos necesitan un marco de tiempo donde sanar sus filtros, volverlos transparentes, reacomodarlos y reescribirlos por la repetición constante, tal vez, como hizo él en su silla. Es duro eliminar un filtro como el de la crianza y cambiarlo en un instante; reescribir todo lo que has aprendido; no sucede así, sucede gradualmente.

Cada uno de ustedes en este salón, y de los que escuchan esto, tiene su propio conjunto de filtros, que tendrá que reescribir gradualmente si así lo elige. Los filtros son interactivos: cada uno afecta a los demás. Y tan pronto como puedan reescribir uno, por ejemplo el de la lógica, o el espiritual, empiezan a comprender mejor los otros. “Bueno, esto puede cambiar si este otro cambia, bueno, tal vez este no estaba correcto.”

Quiero contarles sobre el filtro de Dios, el que nosotros tenemos para ustedes, el filtro del amor (se ríe). Comienza a darles una impresión de compasión, y ustedes empiezan a entender que los que les enseñaron lo que sabían, les dieron lo mejor que tenían. Y si ahora ustedes saben algo más que ellos, no significa que ellos estaban equivocados; de hecho están celebrando que ustedes hayan comprendido más que lo que ellos pudieron, ya sea un maestro de escuela que les enseñó ciencia, y que ahora está superado por una ciencia mayor, o el pastor de una iglesia que les presentó el amor de Dios. Ya sea su madre o su padre que les dijeron cómo eran las cosas, y ustedes aprendieron algo distinto. El filtro general del amor te da compasión por ellos, no sientes que los insultas si te mueves hacia adelante. Eso se llama sabiduría.

Los filtros se aclararán lentamente por sí solos, a veces están más claros que otras veces. Cuando meditas, o cuando estás aquí tal vez en un grupo, o cuando otros trabajan contigo como yo lo hago en este estado, el filtro se abre y tienes un “ajá” que tal vez no llegaría por un tiempo, cuando estás en casa.

Cuanto más trabajas con estos, cuanto más aplicas el sentido común de Dios a todos ellos, más pides claridad y discernimiento, más claros se vuelven. Y luego, cuando ya están claros, tienes tu personalidad. Pero no es la de cuando crecías; es la que eliges ahora con sabiduría.

El género al que perteneces, varón o mujer, no es lo que te dijeron que debía ser, pero luego cobra una vida propia en la vida que tú eliges; qué hace o cómo es una mujer, o cómo es un varón, que se ama a sí mismo. No es lo que tus padres te dijeron, o que alguien te contó. Es lo que tú te dijiste a ti, conectándote con la Fuente del Amor; tú creando un filtro que es nuevo en el planeta; el humano compasivo, el nuevo humano. Ese es el que tú eres.

El filtro espiritual es el que estás abriendo, y entendiendo y creando por ti mismo, no por lo que te dijeron. Vas a descartar todo lo que te dijeron y crear el tuyo propio, según tus sentimientos espirituales actuales y los sucesos, con una energía nueva en el planeta que nunca estuvo aquí cuando empezaste.

Profesional: no importa qué hayas aprendido; tu sabiduría dice que no sabes lo que no sabes. Hay mejores formas de hacer las cosas que lo que aprendiste en todas las ciencias, incluso en lo legal. Mejores formas que las que conoces, y están llegando. Van tener más sentido para ti, personalmente. El país, la Tierra; están llegando sistemas. Algún día te darás una palmada en la cabeza y dirás: “¿Por qué no hicimos esto antes? ¿En qué estábamos pensando?” Porque no sabes lo que no sabes. El filtro de la inteligencia empieza a moverse con sabiduría, todas las cosas que abrazarán la luz en lugar de atenuarla.

Queridos: hemos usado metáforas esta noche; demasiadas. Les dimos cosas en qué pensar. Les pregunto dónde están ustedes en este escenario de los filtros. ¿Qué es lo que no quieren soltar y por qué? ¿Por qué se aferran a ciertas cosas cuando tal vez quienes les dieron esas ciertas cosas están aquí en forma esotérica, mirándolos y diciendo: “¡Escucha! ¡Está bien!”?

El amor de Dios está aquí. Eso es todo lo que importa ahora; es tu conexión con el Espíritu. Te va a dar el discernimiento que quieres. Te dará una vida más larga, una vida pacífica. Una presencia autoequilibrante. Se resolverán los enigmas.

Yo soy Kryon, enamorado de la humanidad. Ahora ya saben por qué.

Magníficos. En todas las cosas.

Y así es.


Kryon


Lee Carroll http://audio.kryon.com/en/Totowa-main-2015.mp3
Desgrabación y traducción: M. Cristina Cáffaro http://www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar
http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
Canalización de Kryon por Lee Carroll
Totowa, Nueva Jersey, 27 de junio 2015
http://www.kryon.com





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Libertad y Elección.Todos nosotros estamos en nuestro propio Sendero de Ascensión creado exclusivamente para y por nosotros, basado en donde somos sabios de la consciencia. Esto me recuerda a un mensaje que vi en Facebook en el que alguien dijo que había tantas realidades en Facebook que la confundían. Me di cuenta de que esta persona no estaba cotejando con su propia guía sino más bien buscando información de fuentes externas. En realidad ella tiene razón en ver tantas realidades diferentes, porque realmente estamos operando desde nuestra propia conciencia. Me recordó que todos estamos en la fase que sea que estemos para evolucionar. Mientras que algunos están experimentando una vida totalmente nueva, otros todavía están liberando, mientras que otros todavía están eligiendo. La ascensión siempre es elegida primero por el Alma y dependiendo de si una persona es guiada por el Alma o impulsada por el ego es lo que indicará en dónde están. Por supuesto, muchos no quieren ver cambiar sus cómodas vidas, incluso si lo “cómodo” también incluye dolor y drama. Lo que comparto hoy es una visión generalizada de dónde estamos potencialmente. Es tu elección ver si esto se ajusta a ti, si esto es un suave empujón o si simplemente no te resuena en absoluto.

Libertad … hemos llegado a otro nuevo nivel de esta Esencia del Alma. La libertad significa diferentes cosas para diferentes personas. Puede significar Libertad de, o Libertad para. Yo elijo la libertad para ser más. Esto trae consigo la Libertad de Expresión, una forma más libre de ser, un Abundancia más libre y mucho más. Sobre todo significa la Libertad para ser quien vinimos a ser guiados y elegidos por el Alma. Ciertamente la Libertad también trae la Conciencia de cuando el ego separado nos recuerda que todavía está aquí. ¡Pues sí! Sin ego no estamos en lo físico. El ego iluminado es la expresión del Alma en lo físico, a través de nuestra mente y a través de nuestros Corazones. El miedo no es un punto de parada cuando somos verdaderamente libres. Es un lugar de descanso para revisar lo que lo creó y luego la Libertad ofrece una oportunidad para ser más … para caminar a través del miedo hasta el otro lado en Gracia. Sepan que el miedo es algo creado por las viejas creencias para refrenarnos en lo viejo y lo pequeño.

El Solsticio y toda la actividad de las llamaradas solares y las Lunas Llenas y Nuevas nos han impulsado a esta nueva fase de la Libertad. Esta Libertad nueva y expandida representa un poderoso cambio de vida hacia la Autenticidad. Cuando hablo de Autenticidad, hablo de estar fusionado con el Alma. Estar fusionado con el Alma significa que estamos siendo auténticamente nosotros sin el tire y afloja del ego versus el Alma y la cabeza versus el Corazón. Cuando la gente dice: “Yo hago lo que dicen mis entrañas”, recuerden que esto habla del Plexo Solar, que es el intelecto. Por lo tanto, la guía de las entrañas es nada más que seguir las antiguas creencias del intelecto, pues el intelecto sólo conoce el pasado. Ser verdaderamente libre es no hacer ningún cambio que no esté en alineación con nuestro Ser Auténtico.

Parte de la Libertad es estar libre de apegos. Los apegos son verdaderas adicciones basadas en la necesidad, que es una vieja creencia de que necesitamos algo “allá afuera” para ser completos. Un apego es a cualquier cosa o persona sin la cual o sin los cuales pensamos que no podemos vivir. Por supuesto, esto incluye a las elecciones compulsivas, inconscientes que incluyen esas cosas que normalmente vemos como adicciones tales como la comida, el sexo, el amor, ir de compras, TV, etc. También podemos estar apegados a nuestra forma de pensar de cómo deberían verse o ser las cosas. Hay otras cosas que también pueden ser apegos, como tomarse continuamente selfies, postear todas las cosas negativas del mundo, y hay un gran apego a la dualidad en la que una persona se obsesiona con “esto es bueno. esto es malo. ” Los apegos pueden ser sutiles o evidentes. Algunos los conoces y de otros puede que no seas consciente. Una forma de saberlo es permanecer consciente en el Momento, porque cuando se entra en la ignorancia, te vuelves inconsciente y haces cosas sin ninguna Consciencia. Así que permanezcan despiertos, amigos. Es el único camino para ser verdaderamente libres.

Cuando estás completamente despierto tienes la oportunidad de cambiar todo lo que no es congruente con el Alma. Podemos cambiar instantáneamente cualquier pensamiento o comportamiento en el Momento. Esto conlleva a mantenerse despierto y consciente y a estar a cargo de cuáles son las opciones que, o bien elevan tu vibración o bien la bajan. Como nos hemos convertido en soberanos absolutos, no es suficiente con ir detrás de cualquier cosa que se presenta, como si no tuvieras otra opción. Somos responsables de todo lo que permitimos en nuestras vidas y depende por completo de nosotros el elegir el camino en el que queremos estar sin tener que ir con algo sólo porque está allí. Algunos, por supuesto, continuarán eligiendo caminos que no hacen nada para su evolución y se les presentará una y otra vez con opciones similares hasta que “caigan”. Algunos incluso elegirán lo que saben no es “bueno” para ellos, porque no creen que son lo suficientemente poderosos como para elegir algo diferente. Yo veo esto mucho en las relaciones. Uno elige estar en relación y luego en algún momento se queja de la otra persona. Recuerda, nunca se trata del otro, excepto para que ellos sostengan un espejo de lo que no estás viendo en ti mismo. En el punto de reconocimiento, hay una enorme “¡Ajá!”, y esa persona hace un gran salto hacia adelante. Así como el apego, hay una vieja energía de necesidad, sea que una persona la reclame para sí misma o no. Recuerda que no necesitas a nadie para llenar algún espacio vacío en tu interior. Una vez que te das cuenta de que eres soberano y totalmente completo por dentro vas a atraer a otra vibración del mismo grado, y luego hay gran Amor y Expansión para ambos dos. Atraes lo que eres y tienes la opción de entregarte a esa elección y aprender de la misma o de elegir no participar.

Estamos preparados para ser creadores absolutos de nuestras vidas. Esto es lo que significa ser libre y completamente despierto. Ya no hay más vida sucediéndote a ti, porque esta es energía de víctima.Sólo hay vida creadora basada en tu conciencia y en tus decisiones conscientes. A medida que actualizas tu conciencia (al grado en el que sabes que eres Divino) en tu interior, eres luego consciente de tus opciones y sabrás qué hacer basado en los sentimientos de tu Corazón (no en las reacciones viscerales). Ahora estamos en un lugar donde somos mucho más grandes en nuestro Ser Auténtico de lo que nunca hemos sido antes. En este momento estamos integrando la Verdad de nosotros y por ello lo más importante es mantenerse presentes y conscientes de nuestra Divinidad. Esto significa no sólo saber esta Verdad, sino Ser esta Verdad. Se necesita estar en el Momento y tener todas tus opciones alineadas con tu Conocimiento Superior. Se necesita hacer la pregunta, “¿Esto me ayudará a evolucionar o a mantener lo viejo en su lugar?” todas y cada una de las veces en que se te da la oportunidad de elegir. No respondas automáticamente, en cambio tómate tu tiempo para elegir lo que quieres. Esto es la Manifestación en su nivel más alto. Se puede sentir un poco incómodo el no sólo reaccionar de la misma manera instantánea, ya que todo esto es nuevo. Sentirse incómodo al hacer algo nuevo es natural. Con el tiempo, va a ser muy natural una vez que lo Nuevo es totalmente integrado. Sepan que verdaderamente hay una nueva forma de elegir lo que están dispuestos a aceptar y lo que no. Hay una nueva manera de Ser, en lugar de hacer de forma automática lo que siempre han hecho.

Sí, estamos en un nuevo lugar en la integración de nuestra Presencia YO SOY, el de ser recién nacido como Alma. Como parte de esta integración, es vital que reduzcas la velocidad y cuides de ti mismo. Suelta el empujar, el buscar o la intelectualización. En su lugar, céntrate en el interior, coloca tu mano sobre tu Corazón y respira en la Belleza que te rodea. Tómate tu tiempo para simplemente Ser. Sigue a tu propia energía y encontrarás que todo se lleva a cabo. Te encontrarás automáticamente haciendo ciertas cosas con Facilidad y en Alegría. No vas a pensar en ello o a planearlo, simplemente te encontrarás haciendo una cosa determinada. Esto es porque tu Alma eres tu y todo realmente es fácil sin pensarlo. En este espacio del Ser, puedes ver todo objetivamente, incluso a tu pasado. Recibirás recordatorios de quién eras y luego te regocijarás en quien eres ahora. Las relaciones y acontecimientos del pasado ya no tienen poder sobre ti. Son un recuerdo y de hecho, puedes cambiar tu perspectiva de cómo los ves. Mira a cada uno y descubre el don que cada uno aportó.

Si decides seguir la energía, será claro en cuanto a lo que es fácil y lo que es más difícil. La Facilidad te abre en Gracia y Fluidez. La Dificultad, o la percepción de dificultad, te pone inmediatamente en un espacio de dificultad y resistencia, lo cual crea una vida difícil para ti. Presta atención a tu sabiduría interior, tu Intuición, y a la sensación alrededor de tu Corazón y sabrás qué camino tomar. En cualquier momento puedes cambiar de opinión y cambiar tus percepciones, así como tus elecciones. ¿Quieres conflicto o alivio? Esto es Manifestación. Al escoger todo con Conciencia, verás que estás manifestando lo que quieres, pues donde sea y en lo que sea que te enfoques, manifiestas en una miríada de formas y experiencias. Todo es tan simple cuando sigues a la energía.

A medida que soltamos nuestra reacción a lo externo, empoderamos nuestra conciencia interior. Elegimos basándonos en nuestro conocimiento interno. En lo que te enfocas se convierte en tu realidad y continúa siendo creada y manifestada basada en ese enfoque. Cuando eliges centrarte en otra cosa diferente de la que ha sido tu foco previo, por ejemplo en el Amor o la Alegría o la Paz. creas tu nueva realidad basada en eso.

¿No es esto tan increíble? Al cambiar nuestro enfoque, creamos una experiencia totalmente nueva. ¿Ves cuan poderosos somos ahora? Una vez que dejas ir la vieja manera de ser controlado y manipulado por las circunstancias externas, eres realmente libre de ser mucho más de lo que jamás creíste posible. El enfoque no es tan sólo desear. Es alinearse con lo Nuevo mental, emocional y físicamente. Es tomar acción sobre tus elecciones. Estamos escribiendo una historia completamente nueva, una historia que continúa creciendo y expandiéndose tal como nosotros.

¿Te encuentras entusiasmado ante la vida? ¿Estás viendo mucho más de los dones de la Naturaleza, como si los vieras por primera vez tal como lo hace un niño pequeño? ¿Estás maravillado por la Simplicidad y la Belleza que están presentes a tu alrededor? ¿Tienes alguna duda de que es porque has limpiado de tus ojos el polvo de la vida antigua y estas viendo claramente lo que la vida te está ofreciendo? Cada vez que te maravillas con algo, estás haciendo una elección por el Amor, porque este es un enfoque que crea y manifiesta en tu vida. La vida realmente parece milagrosa y mágica cuando la miras de esa manera, sin expectativas o apegos. Sólo la Libertad de ver y de Ser Amor.

por Kara Schallock
http://www.soulsticerising.com/
9 de Julio 2015
Traducción: Marcela Borean
http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm

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Seth ~ El alma y la naturaleza de su percepción. I22.00 LUNES

(La sesión comenzó tarde esa noche debido a que estuve ocupado con un cuadro; trabajé hasta tarde, y necesitaba un pequeño descanso. Jane se sentía bien. Su ritmo era bastante rápido, el más rápido, creo, desde que Seth comenzó su libro. Jane estaba cómoda y relajada, con un tono de voz normal y los ojos cerrados con cierta frecuencia.)

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Bien. Tendremos una sesión corta y comenzaremos a dictar el próximo capítulo.

Con la pequeña información que os he dado hasta ahora, podemos por fin empezar a tratar el tema de este libro: la eterna validez del alma. Incluso cuando estemos explorando otros asuntos, trataremos de ilustrar el aspecto multidimensional de ese ser interno. Hay muchos conceptos erróneos sobre ella, y antes que nada vamos a intentar descartarlos.

En primer lugar, el alma no es algo que vosotros tenéis: es lo que vosotros sois.

 
 
 

 Normalmente utilizo el término «entidad» con preferencia al término «alma», sencillamente porque la palabra «entidad» no tiene conectados esos conceptos erróneos y sus connotaciones no son excesivamente religiosas.

El problema reside en que vosotros consideráis frecuentemente el alma o entidad como «algo» acabado y estático que os pertenece, pero que no es vosotros.

El alma o entidad –en otras palabras, vuestra identidad interna más íntima y poderosa– está cambiando siempre, y así debe ser. No es, por tanto, algo así como una reliquia de familia muy querida. Está viva, es sensible y curiosa. Conforma la carne y el mundo que conocéis, y está en estado de realización.

Bien. En la realidad tridimensional en la que enfocáis principalmente vuestro ego, realizar presupone una consecución o un destino, un final de aquello que ha estado en situación de realización. Pero la existencia principal del alma o entidad está en otras dimensiones, y en ellas la realización no depende de la consecución de cosa alguna, sea espiritual o no.

El alma o entidad está continuamente en estado de cambio, o aprendiendo, y ocupada en desarrollos que tienen que ver más con la experiencia subjetiva que con el espacio y el tiempo. Esto no es tan misterioso como suena. Cada uno de mis lectores juega a un juego en el que el ser egotista consciente simula no saber lo que el ser total definitivamente conoce. Como el ego es claramente parte del ser total, debe necesariamente ser consciente de tal conocimiento. Sin embargo, en su intenso enfoque en la realidad física, finge no saber, hasta que se siente capaz de utilizar esa información en términos físicos.

Por tanto, vosotros tenéis acceso al ser interno. Casi nunca estáis desconectados de vuestra propia alma o entidad. El ego prefiere considerarse a sí mismo como el capitán que está en el timón, por así decirlo, ya que es él el que se enfrenta más directamente a los acontecimientos, a veces tumultuosos, de la realidad física, y no quiere que lo distraigan de su cometido.

Los canales, ya sean psicológicos o psíquicos, existen siempre, y envían comunicaciones en ambos sentidos entre los distintos niveles del ser, y el ego acepta la información y los datos necesarios que le llegan de las distintas partes internas sin cuestionárselas. De hecho, su posición depende en gran manera de esta aceptación no cuestionada de la información interna. En otras palabras, el ego, ese ser «exterior» que vosotros creéis que es vuestro ser, mantiene su seguridad y su aparente mando precisamente porque las capas internas de vuestra propia personalidad lo sostienen, tienen al cuerpo físico operando constantemente, y permiten la comunicación con los numerosos estímulos que llegan tanto de las condiciones exteriores como de las interiores. El alma o entidad no disminuye, sino que se expande a través de las distintas reencarnaciones y a través de las experiencias y existencias en realidades probables (esto es algo que explicaré más adelante).

(22.19. Nótese la cantidad de material dado desde las 22.00.) Si os empeñáis en que vuestra propia entidad es casi estéril en su singularidad, es simplemente porque tenéis una concepción muy limitada de ella. Hay millones de células en vuestro cuerpo, pero nombráis a vuestro cuerpo como una sola unidad y lo consideráis vuestro. Sois vosotros los que lo formáis, del principio al final, y lo hacéis a partir de sustancia viviente, y cada mínima partícula tiene su propia consciencia viviente. Así como hay racimos de materia, hay también racimos de consciencia particulares con su destino, capacidad y potencialidad propios. No existen limitaciones a vuestra propia entidad; así pues, vuestra entidad o alma no tiene fronteras, ya que éstas la encerrarían y negarían su libertad.

Podéis tomaros un descanso.

(22.24. Jane continuó con el mismo ritmo rápido a las 22.33.) A menudo piensa que el alma es una especie de piedra preciosa, que finalmente presentaremos a Dios como regalo, o la consideramos igual que algunas mujeres solían considerar su virginidad: algo altamente apreciado que algún día se perderá, y cuya pérdida será un hermoso regalo para el receptor.

Esta idea aún perdura en ciertas filosofías, según las cuales el alma retornará a su dador primigenio o se disolverá en un estado nebuloso en algún lugar entre el ser y el no ser. Sin embargo, el alma es ante todo creativa, y se la puede considerar desde distintos puntos de vista. Hasta cierto punto, es posible detallar sus características, y la verdad es que la mayoría de mis lectores podrían descubrirlas por sí mismos, si estuvieran lo suficientemente motivados y si ése fuese su interés principal. El alma o entidad es en sí misma la unidad de consciencia más motivada, más llena de energía y más potente conocida en cualquier universo.

Es energía concentrada hasta un grado que os resulta impensable. Contiene un potencial ilimitado, pero debe conformar su propia identidad y crear sus propios mundos. Lleva en su interior la carga de todo lo que es. En su interior existen potenciales de personalidad más allá de vuestra comprensión. Recordad que estoy hablando tanto de vuestra alma o entidad propia como de las almas o entidades en general. Vosotros sois una manifestación de vuestra propia alma. ¿Cuántos de vosotros querríais limitar vuestra realidad, vuestra total realidad, a la experiencia que conocéis ahora? Eso es lo que hacéis cuando os imagináis que vuestro ser actual es vuestra personalidad completa, o cuando insistís en que vuestra identidad se mantendrá sin cambios a través de toda la infinita eternidad.

(22.43.) Ésa sería una eternidad verdaderamente muerta. En cierta manera el alma es un dios incipiente, y más adelante en este libro discutiremos el «concepto de dios». No obstante, por ahora nos ocuparemos simplemente de la entidad o alma, el “yo” superior que, incluso en este momento, está susurrando en los más oscuros rincones de la experiencia de cada lector. No sólo espero poder convenceros de la eterna validez del alma o entidad, sino también ayudaros a sentir en vuestro interior su realidad vital. Pero, ante todo deberéis tener alguna idea de cómo es vuestra estructura psíquica y psicológica. Cuando podáis comprender hasta cierto punto quién y qué sois, entonces podré explicaros más claramente quién y qué soy yo. Confío en poder llegar a haceros conocer esos aspectos profundamente creativos de vuestro propio ser, a fin de que podáis usarlos para extender y expandir vuestra experiencia propia.

(Algo divertido.) Éste es el final del dictado. Concededme un momento. (Pausa.)

Quería comenzar este capítulo, porque eso hace que Ruburt se sienta mejor. Así termina la intriga (sonriendo) sobre lo que será el próximo capítulo. Pero concededme otro momento ahora. (Pausa.)

Debes tener en cuenta en tu retrato el sentido del juego y la ligereza. De lo contrario perderás tus brillantes colores y acabarás en una lobreguez que no deseabas. Recuerda que el alma es clara tras la fachada que veis vosotros; que incluso el cuerpo está en un estado constante de actividad casi mágica, a pesar de que lo pintes sentado en su silla y esté físicamente inmóvil.

(Aquí, inesperadamente, Seth se refirió al enorme retrato en el que yo había estado trabajando durante el último mes y que me había dado tanto trabajo ese día. El retrato es de un paciente del hospital donde está mi padre. El modelo está sentado mudo y bastante rígido en su silla de ruedas. Todo había ido bien hasta el momento en que me encontré con dificultades respecto al color de su ropa. Finalmente eso me pareció tan irritante, que acabé haciéndolo todo de nuevo.)

(Como de costumbre, las observaciones de Seth sobre pintura eran excelentes; ya he dicho esto muchas veces con anterioridad. Nunca he oído a Jane hablar sobre pintura de la manera en que lo hace Seth. Ambas personalidades enfocan el tema desde puntos de vista totalmente divergentes.)

Bajo ese aparente estado de inmovilidad, tú quieres señalar el sentimiento de actividad acelerada y contenida que no puede ser expresada físicamente; eso es lo que debería irradiar del cuadro a pesar de la evidente e ilusoria apariencia que tiene la figura que estás pintando.

Quizá estés resaltando demasiado los detalles de la silla, como elementos constrictivos que mantienen a tu figura más o menos inmóvil. Él también crea la silla, por supuesto, como ya sabéis, y por tanto también las limitaciones. Creo que existe cierta dificultad, o existió (¡desde luego que la hubo!), con el ángulo inferior de la mano derecha; es cuestión quizá de darle más luces transparentes, aunque no demasiado evidentes. Tú ya estás resolviendo estos problemas. ¿Tenéis alguna pregunta?

(–Supongo que no. Estoy demasiado dormido para pensar.)

Entonces cerraré la sesión. Mis mejores deseos y que paséis una buena noche.

(–Gracias, Seth. Ha sido muy bueno.)

Gracias por tomar el dictado cuando estabas cansado.

(–Bueno, no ha sido tan terrible.)

(22.58. El ritmo de Jane había sido bueno hasta el final de la sesión.)

SESIÓN 526, 4 DE MAYO DE 1970
Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS

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* * *

Seth ~ El alma y la naturaleza de su percepción. II

21.12 LUNES

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Bien. Continuaremos con el capítulo que habíamos empezado.

Algunas personas imaginan que el alma es un ego inmortalizado, olvidando que el ego, tal y como vosotros lo conocéis, es sólo una pequeña parte del ser; de ese modo, proyectan ad infinitum esa pequeña porción de la personalidad. Como no comprendéis las dimensiones de vuestra realidad, es inevitable que vuestros conceptos sean limitados. Cuando el ser humano considera la «inmortalidad», parece esperar un mayor desarrollo del ego, e incluso en ese caso pone objeciones a la idea de que ese desarrollo implique un cambio. Sus religiones dicen que realmente posee un alma, sin tan siquiera pararse a pensar qué es el alma; y a menudo parece pensar en ella, repito, como un objeto de su posesión.

Ahora bien: la personalidad, tal y como la conocéis vosotros, cambia constantemente, y no siempre de manera previsible; de hecho, muy a menudo lo hace de una manera bastante imprevisible. Vosotros insistís en enfocar vuestra atención en las similitudes presentes a lo largo de vuestro comportamiento; y sobre eso basáis la teoría de que el ser sigue un patrón, sin daros cuenta de que sois vosotros los que se lo habéis inculcado. Y el patrón inculcado os impide ver cómo es realmente el ser. Por consiguiente, también proyectáis ese punto de vista distorsionado a vuestra concepción de la realidad del alma, y veis el alma a la luz de esas concepciones erróneas que tenéis sobre la naturaleza de vuestros seres mortales.

(21.25.) Como veis, incluso el ser mortal es mucho más maravilloso y milagroso de lo que vosotros podéis percibir, y posee muchas más capacidades de las que le adjudicáis. Todavía no comprendéis la verdadera naturaleza de la percepción, ni siquiera en lo que concierne al ser mortal, de modo que apenas podéis comprender las percepciones que tiene el alma, ya que el alma, sobre todo, percibe y crea. Recordad otra vez que sois un alma.

El alma que está en vuestro interior, por tanto, está percibiendo ahora. Sus métodos de percepción son los mismos ahora que los que poseía antes de vuestro nacimiento físico, y que los que poseerá después de vuestra muerte física. Así que, básicamente, vuestra parte interna, la sustancia del alma, no va a cambiar repentinamente después de la muerte física, ni sus métodos de percepción, ni sus características.

En consecuencia, ahora mismo podéis descubrir lo que es el alma. No es algo que os estará esperando después de la muerte, y tampoco algo que debéis salvar o redimir; asimismo, nunca podréis perderla. La frase «perder o salvar el alma» ha sido mal interpretada y distorsionada, ya que ésa es vuestra parte verdaderamente indestructible. Abundaremos sobre este particular en una parte del libro que trata sobre la religión y el concepto de Dios.

Vuestra propia personalidad tal y como la conocéis, esa parte vuestra más preciada, la que consideráis más exclusivamente vuestra, nunca podrá ser destruida o perdida. Es una parte del alma. No será engullida por el alma, ni borrada por ella, ni subyugada por ella; ni siquiera se separará jamás de ella. Pero, sin embargo, es sólo uno de los aspectos de vuestra alma. Vuestra individualidad, como quiera que os guste pensar en ella, continúa existiendo.

Continúa creciendo y desarrollándose; pero su crecimiento y desarrollo dependen enormemente de su comprensión del hecho de que, aunque sea distinta e individual, sólo es una manifestación del alma. Y, de su grado de comprensión de este punto, depende que aprenda a desplegar su creatividad y a usar esas capacidades que permanecen inherentes en su interior.

Desdichadamente, sería más fácil deciros sencillamente que vuestra individualidad continúa existiendo, y dejar el asunto ahí. Pero, aunque esto constituya una parábola bastante razonable, ya ha sido contada con anterioridad de esa manera, y existe peligro hasta en la simplicidad del cuento. La verdad es que la personalidad que sois ahora y la personalidad que habéis sido y seréis –tal como vosotros entendéis el tiempo–, todas esas personalidades son manifestaciones del alma, de vuestra alma.

(21.42.) Vuestra alma, por tanto, el alma que sois, el alma de la que formáis parte, es un fenómeno mucho más creativo y milagroso de lo que podáis imaginar. Cuando esto no se entiende claramente, y cuando el concepto se diluye en pro de la simplicidad, como hemos dicho anteriormente, la intensa vitalidad del alma no puede ser entendida jamás. Vuestra alma, por tanto, posee la sabiduría, la información y el conocimiento que forman parte de la experiencia de todas esas personalidades, y en vuestro interior tenéis acceso a esa información; pero sólo en el caso de que lleguéis a comprender la verdadera naturaleza de vuestra realidad. Permitidme subrayar de nuevo que esas personalidades independientes existen en vuestro interior y son parte del alma, y cada una de ellas es libre para crecer y desarrollarse.

Sin embargo, existe una comunicación interna, y el conocimiento que posea una está disponible para todas, no después de la muerte física, sino ahora, en el momento presente. Ahora bien: el alma en sí misma, como ya hemos mencionado, no es estática. Crece y se desarrolla gracias a la experiencia de esas personalidades que la componen, y es –diciéndolo de la manera más simple posible– mucho más que la suma de sus partes.

(21.50.) En la realidad no existen sistemas cerrados. En vuestro sistema físico, la naturaleza de vuestra percepción limita hasta cierto punto vuestra idea de la realidad, porque vosotros decidís expresamente enfocaros dentro de determinado «escenario». Pero la consciencia no puede ser nunca un sistema cerrado, y toda barrera de esa naturaleza no es más que mera ilusión. Por consiguiente, el alma en sí misma no es un sistema cerrado. No obstante, cuando examináis el alma pensáis en ella de esa manera; la consideráis inamovible, una especie de alcázar psíquico o espiritual. Pero un alcázar no sólo mantiene alejados a los invasores: también impide la expansión y el desarrollo.

Hay aquí muchos temas muy difíciles de expresar en palabras, ya que tenéis tanto miedo a vuestro sentido de la identidad que os resistís, por ejemplo, a la idea de que el alma es un sistema espiritual abierto, un faro de creatividad que dispara en todas las direcciones… y éste es en verdad el caso.

Os digo esto, y a la vez os recuerdo que vuestra personalidad presente no se pierde nunca. Bien. Otra palabra para el alma es la de entidad. Como veis, no es simplemente una cuestión de daros una definición del alma o de la entidad, porque incluso para poder tener una vislumbre de ella en términos lógicos tendríais que entenderla en términos espirituales, psíquicos y electromagnéticos y comprender también la naturaleza básica de la consciencia y de la acción. Pero podéis descubrir intuitivamente la naturaleza del alma o entidad, y, en muchos aspectos, el conocimiento intuitivo es superior a cualquier otro.

Un requisito para esa comprensión intuitiva del alma es el deseo de conseguirla. Si el deseo es lo suficientemente fuerte, seréis conducidos automáticamente a experiencias que desembocarán en conocimiento vívido e inequívocamente subjetivo. Hay para ello métodos que os comentaré más adelante.

(22.02.) Por el momento, he aquí un ejercicio bastante simple y efectivo. Cerrad los ojos, después de que hayáis leído este capítulo hasta este punto, e intentad sentir dentro de vosotros la fuente de poder de la cual proceden vuestra fuerza de vida y vuestra respiración. Algunos de vosotros lo lograréis con éxito al primer intento; otros necesitaréis más tiempo. Cuando sintáis esa fuente en vuestro interior, intentad sentir su poder brotando hacia afuera desde la totalidad de vuestro ser físico, por las puntas de los dedos de las manos y de los pies, por los poros de vuestro cuerpo, irradiando desde vuestra forma física en todas las direcciones, con vosotros como centro. Imaginad unos rayos gigantes que alcanzan el follaje y las nubes en el cielo, que llegan hasta el centro de la tierra bajo vuestros pies, y se extienden hasta los más lejanos confines del universo.

No quiero decir que éste sea un ejercicio meramente simbólico, porque, aunque pueda empezarse con imaginación, está basado en el hecho de que las emanaciones de vuestra consciencia y la creatividad de vuestra alma verdaderamente se extienden hacia afuera de esa manera. Este ejercicio os permitirá haceros una idea de la verdadera naturaleza, creatividad y vitalidad del alma, de la cual podéis sacar vuestra propia energía y de la que sois una porción individual y única.

(Con sentido del humor:) Podéis tomaros un descanso.

(–Gracias.)

(22.10. El trance de Jane había sido profundo; su ritmo, rápido y con pocas pausas. Digo que Seth podría haber continuado alegremente sin parar. Pidió la pausa sólo porque yo dejé caer mi mano cansada sobre el sofá. Jane se sentía bien. No se había dado cuenta de que había pasado una hora. Obsérvese la cantidad de material transmitido.)

(Como sucede a menudo, Jane dijo que no recordaba la primera parte del capítulo, dada el cuatro de mayo. Continuamos al mismo ritmo rápido a las 22.27.)

Todo este estudio no pretende ser una presentación esotérica con poco significado práctico para vuestras vidas dianas. El hecho es que, mientras mantengáis conceptos limitados de vuestra propia realidad, no podréis aprovechar las muchas capacidades que os son propias; y, mientras tengáis conceptos limitados sobre el alma, os aisláis hasta cierto punto de la fuente de vuestro propio ser y creatividad.

Esas capacidades operan aunque no lo sepáis, pero a menudo operan a pesar vuestro, más que con vuestra cooperación consciente; y muchas veces, cuando os dais cuenta de que las estáis utilizando, os asustáis, os desorientáis y os confundís. No importa lo que os hayan enseñado: debéis comprender, por ejemplo, que las percepciones no son físicas de la manera en que normalmente se usa el término. Si percibís información que no procede de vuestros sentidos físicos, deberéis aceptar que ésa es la manera en que funciona la percepción.

Lo que suele ocurrir es que vuestra concepción de la realidad es tan limitada que os entra pánico cuando percibís cualquier experiencia que se sale de vuestra concepción de la realidad (y no estoy hablando meramente de las capacidades llamadas imprecisamente «percepciones extrasensoriales»). Estas experiencias os parecen extraordinarias porque habéis negado durante largo tiempo la existencia de cualquier percepción que no llegara a través de los sentidos físicos.

La llamada percepción extrasensorial sólo os da una idea burda y distorsionada de los principales modos en que el ser interno recibe información, pero la concepción de la percepción extrasensorial está al menos más cerca de la verdad, y como tal representa un avance sobre la idea de que toda percepción es esencialmente física.

Es casi imposible separar una exposición sobre la naturaleza del alma de una exposición sobre la naturaleza de la percepción. Veamos algunos puntos muy resumidos. Vosotros formáis la materia física y el mundo físico que conocéis. Se puede decir realmente que los sentidos físicos crean el mundo físico, y por ello os fuerzan a percibir de un modo físico cualquier campo de energía disponible e imponen un patrón altamente especializado sobre ese campo de realidad. Cuando usáis los sentidos físicos no podéis percibir la realidad de ninguna otra manera.

(22.44.) Esa percepción física no altera en manera alguna la percepción innata, fundamental y desprovista de trabas característica del ser interno, es decir, de la parte del alma que está en vuestro interior. El ser interno conoce su relación con el alma. Podríamos decir que es la parte del ser que actúa como mensajero entre el alma y vuestra personalidad actual. Debéis daros cuenta también que cuando utilizo los términos «alma» o «entidad», «ser interno» y «personalidad actual», lo hago sólo por conveniencia, ya que uno forma parte del otro, por lo que no existe un punto en el que uno empiece y el otro termine.

Podéis ver esto fácilmente por vosotros mismos si consideráis la manera en que los psicólogos usan los términos «ego», «subconsciente» e incluso «inconsciente». Lo que parece ser subconsciente en un instante, puede ser consciente el siguiente. Un motivo inconsciente puede también ser consciente en un momento dado. Incluso tratándose de estos términos vuestra experiencia debería deciros que las palabras en sí mismas hacen divisiones que no existen en vuestra experiencia propia.

Os parece que percibís exclusivamente a través de los sentidos físicos, pero bastaría con que ampliarais vuestra idea egotista de la realidad para advertir que vuestro ego acepta con bastante facilidad la existencia de la información no física.

(Pausa a las 22.53.) Y, al hacerlo así, también sus ideas respecto a su propia naturaleza cambiarán y se expandirán en un instante, ya que habréis quitado las limitaciones que impedían su crecimiento. Ahora bien: todo acto de percepción cambia al que lo percibe, así que el alma, considerada como la que percibe, debe también cambiar. No existe una diferencia real entre el que percibe y la cosa aparentemente percibida; en cierta manera, la cosa percibida es una extensión del que percibe. Esto puede parecer extraño, pero todos los actos son mentales o, si lo preferís, psíquicos. Ésta es una explicación muy simple, pero el pensamiento crea la realidad. Entonces el creador del pensamiento percibe el objeto, y no entiende la conexión existente entre él y esa cosa aparentemente separada.

Esta característica de materializar pensamientos y emociones en realidades físicas es un atributo del alma. En vuestra realidad, esos pensamientos se hacen físicos, mientras que en otras realidades pueden ser «elaborados» de una manera completamente diferente. Vuestra alma, eso que sois, crea, pues, para vosotros, vuestra realidad física diaria a partir de la naturaleza de vuestros pensamientos y expectativas.

Por tanto, podéis comprender fácilmente lo importante que son realmente vuestros sentimientos subjetivos. Este conocimiento –el de que vuestro universo es la materialización de ideas– puede daros inmediatamente pistas que os permitan cambiar de una manera benéfica vuestro entorno y vuestras circunstancias. Cuando no comprendéis la naturaleza del alma y no os dais cuenta de que vuestros pensamientos y sentimientos forman la realidad física, os sentís impotentes para cambiarla. En otros capítulos de este libro espero poder daros información práctica que os permitirá alterar prácticamente la naturaleza y estructura de vuestra vida diaria.

(Jane, como Seth, se inclinó hacia adelante sonriendo.) ¿Estás cansado?

(–No me vendría mal un breve descanso.– Jane, que continuaba en trance, no dejaba de mirarme. Tenía los ojos muy oscuros–, Estoy bien –le dije–. ¿Quieres continuar? Yo estoy bien.)

No quiero echar esto sobre mi conciencia. Lo que verdaderamente necesitamos es un juego extra de dedos para ti. Tómate un descanso por encima de todo. (Divertido.) No tengo intención de que dure mucho.

(–No hay problema.)

(Repentinamente en voz alta y poderosa:) Una noche podría estar dictando toda la noche, y así adelantaríamos tres sesiones.

(–Estoy seguro de que eres capaz.)

(23.09. De nuevo el trance de Jane había sido profundo, y de nuevo yo tenía la mano acalambrada. No dudaba que Seth era capaz de hablar toda la noche; las limitaciones que había eran las nuestras. Jane sentía una energía muy fuerte.)

(Esta pausa marcó el final del dictado por esa noche, anunció Seth cuando volvió a las 23.28. Luego transmitió aproximadamente una página de material personal para Jane y para mí, y terminó la sesión con un talante jovial a las 23.35.)

SESIÓN 527, 11 DE MAYO DE 1970
Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS

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Seth ~ El alma y la naturaleza de su percepción. III

21.03 MIÉRCOLES

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

(Sonrisas.) Es la hora del escritor; así que continuaremos con el dictado.

El alma percibe todas las experiencias directamente. La mayoría de las experiencias de las que sois conscientes llegan en un envoltorio físico, y vosotros confundís el envoltorio con la experiencia, y no pensáis en buscar dentro de ella. El mundo que conocéis es una de las infinitas materializaciones de la consciencia, y sólo es válido como tal.

El alma, sin embargo, no necesita seguir las leyes y principios que son parte de la realidad física, y no depende de la percepción física. Las percepciones del alma son actos y acontecimientos mentales, que están, por así decirlo, bajo los acontecimientos físicos que vosotros conocéis. Las percepciones del alma no dependen del tiempo, pues el tiempo es un camuflaje físico y no se aplica a la realidad no física.

Resulta difícil explicaros de qué manera trabaja realmente la experiencia directa, pues es un campo total de percepción que no tiene en cuenta atributos físicos como el color, el tamaño y el peso, con los que se viste vuestra percepción física.

(21.19.) Las palabras se usan para contar una experiencia, pero evidentemente no son la experiencia que intentan describir. Sin embargo, vuestra experiencia física subjetiva está tan inmersa en las palabras pensadas, que os resulta casi imposible concebir una experiencia que no esté orientada hacia el pensamiento expresado en palabras.

Cada acontecimiento del que sois conscientes es de por sí la expresión de un acontecimiento interno, psíquico o mental, que el alma percibe directamente y que las partes físicamente orientadas del ser traducen a términos que tengan sentido físico.

Es evidente, entonces, que el alma no necesita el cuerpo físico para experimentar la percepción, que la percepción no depende de los sentidos físicos, que la experiencia continúa ya sea en esta vida o en otra, y que los métodos básicos de percepción del alma están operando también dentro de vosotros ahora, mientras leéis este libro. Es evidente, asimismo, que vuestra experiencia en el sistema físico depende de la forma y los sentidos físicos, puesto que ellos interpretan la realidad y la convierten en datos físicos. Por tanto, se pueden obtener algunas pistas de la experiencia directa del alma desconectando momentáneamente los sentidos físicos, o evitando usarlos como perceptores y recurriendo a otros métodos. Ahora hacéis esto hasta cierto punto en estado de sueño, aunque en muchos sueños tenéis tendencia a traducir la experiencia a términos físicos como si fueran alucinaciones. La mayoría de los sueños que recordáis son de esa naturaleza.

En ciertas profundidades del sueño, sin embargo, la percepción del alma opera relativamente sin estorbos. En ellos bebéis, por así decirlo, directamente del pozo puro de la percepción. Os comunicáis con las profundidades de vuestro ser y con la fuente de vuestra creatividad. Como estas experiencias no se traducen físicamente, no permanecen por la mañana, no las recordáis como sueños. No obstante, más tarde, esa misma noche, pueden formarse sueños a partir de la información conseguida durante lo que llamaré «la experiencia profunda». Esos sueños no serán una traducción exacta de la experiencia, sino algo así como una parábola onírica (algo completamente diferente, como veis).

(21.35.) Ese nivel particular de consciencia que ocurre en estado de sueño no ha sido aún descubierto por vuestros científicos. En su transcurso se genera la energía que hace posible el estado de sueño. Es verdad que los sueños permiten al ser físicamente orientado asimilar la experiencia del momento, pero también es verdad que luego la experiencia vuelve a sus componentes iniciales; se rompe en mil pedazos, por así decirlo. Algunas partes de ella se retienen como datos de sensaciones físicas del «pasado», pero la totalidad de la experiencia retorna a su estado directo inicial.

Luego existe «eternamente», desprovista del ropaje físico que necesitáis para poder entenderla. La existencia física es uno de los caminos que escoge el alma para experimentar su propia realidad. El alma, en otras palabras, ha creado un mundo para que vosotros lo habitéis y lo cambiéis: una esfera completa de actividad en la que pueden emerger nuevos desarrollos y, por supuesto, nuevas formas de consciencia.

Dicho de otra manera, vosotros creáis continuamente vuestra alma al igual que ella os crea continuamente a vosotros.

Podéis tomaros un descanso.

(21.43. En ciertos momentos Jane se aproximaba a la velocidad de la última sesión. Continuamos más lentamente a las 22.05.)

El alma no puede disminuir nunca, y tampoco puede hacerlo esencialmente ninguna parte del ser.

El alma puede ser considerada como un campo de energía electromagnética, del cual formáis parte. Cuando se la considera bajo esa luz, es un campo de acción concentrada, una «central de energía» de probabilidades o de acciones probables que buscan la expresión, un grupo de consciencias físicas que no obstante se conoce a sí mismo como identidad. Miradlo de esta manera: la joven mujer a través de la que hablo lo explicó en un poema, y lo cito: «Estos átomos hablan, y se llaman a sí mismos por mi nombre.»

Vuestro cuerpo físico es un campo de energía con una cierta forma; sin embargo, cuando alguien os pregunta por vuestro nombre, vuestros labios lo pronuncian, aunque ese nombre no pertenece a los átomos y moléculas de los labios que pronuncian las sílabas. El nombre sólo tiene significado para vosotros. No podéis tocar con el dedo vuestra propia identidad en algún lugar de vuestro cuerpo. Si pudierais viajar dentro de éste, no podrías encontrar el lugar donde reside la identidad; pero a pesar de ello decís: «Éste es mi cuerpo» y «Éste es mi nombre».

(22.14.) Si no os podéis encontrar dentro de vuestro cuerpo, entonces ¿dónde está esa identidad vuestra que dice que tiene órganos y células propios? Evidentemente vuestra identidad tiene alguna conexión con vuestro cuerpo, ya que no tenéis problemas al distinguir vuestro cuerpo de otro, y ciertamente no tenéis problemas para distinguir entre vuestro cuerpo y una silla, digamos, en la que os podéis sentar.

De una manera más amplia, la identidad del alma puede ser contemplada desde el mismo punto de vista. Conoce quién es, y está más segura de su identidad, evidentemente, de lo que vuestro ser físico lo está de la suya. Y, sin embargo, ¿dónde puede encontrarse en el campo de energía electromagnética la identidad del alma como tal?

Ella genera todas las otras partes del ser, y os da la identidad que os es propia. Y cuando se le pregunta «¿Quién eres?», ella responderá sencillamente: «Yo soy yo», y también contestará por vosotros.

(Pausa a las 22.20.) Desde el punto de vista de la psicología, tal y como la entendéis vosotros, el alma se podría considerar como la principal identidad, que es en sí misma una Gestalt de otras muchas consciencias individuales: un ser ilimitado capaz de expresarse a sí mismo de muchas maneras y formas; y aún así capaz de mantener su propia identidad, su propia condición de «yo soy», a pesar de darse cuenta de que su condición de «yo soy» puede ser parte de otra condición de «yo soy». Estoy seguro de que esto puede parecerles inconcebible, pero el hecho es que esa condición de «yo soy» se conserva aunque, figurativamente hablando, pueda fusionarse con otros campos de energía y desplazarse a través de ellos. En otras palabras, existe un toma y daca entre almas o entidades, y no hay límite a las posibilidades, tanto de desarrollo como de expansión. Y, repito, el alma no es un sistema cerrado.

Pero vuestra existencia presente está tan enfocada en un área estrecha, que ponéis unos límites estrictos a vuestras definiciones y a vuestro ser, y luego los proyectáis sobre vuestros conceptos del alma. Os preocupáis por vuestra identidad física y limitáis el alcance de vuestra percepción, temerosos de que, si controláis más, no conservaréis vuestra autenticidad.

El alma no tiene miedo a su identidad: está segura de sí misma y está siempre buscando. No teme sentirse abrumada por la experiencia o la percepción. Si tuvierais una comprensión más profunda de la naturaleza de la identidad no tendríais, por ejemplo, miedo a la telepatía, ya que tras este miedo está la preocupación de que vuestra identidad sea borrada por las sugerencias o pensamientos de otros.

No existe un sistema psicológico cerrado, y ninguna consciencia está cerrada, a pesar de las apariencias contrarias que existen en vuestro sistema. El alma es viajera, como ya se ha dicho tan a menudo; pero también es creadora de toda la experiencia y de todos los destinos. Crea el mundo tal y como va, por decirlo así.

Bien. Ésa es la verdadera naturaleza del ser psicológico del que formáis parte. Como ya he mencionado, más adelante en este libro os daré algunas sugerencias prácticas que os permitirán reconocer algunas de vuestras capacidades más profundas, y utilizarlas para vuestro propio desarrollo, placer y educación.

La consciencia no está esencialmente construida sobre esos preceptos del bien y el mal que tan a menudo os preocupan. Por deducción, tampoco lo está el alma. Esto no quiere decir que en vuestro sistema, y en algunos otros, no existan estos problemas, ni que lo bueno no sea preferible a lo malo. Sencillamente quiere decir que el alma conoce que el bien y el mal no son más que manifestaciones diferentes de una realidad aún mayor.

Podéis tomaros un descanso ahora.

(De 22.37 a 22.44.)

Bien. Quiero resaltar de nuevo que, pese a que todo esto parece difícil cuando se dice, resultará más claro intuitivamente cuando aprendáis a experimentar lo que sois (aunque no podáis viajar al interior de vuestro cuerpo físico para buscar vuestra identidad, sí podéis hacerlo a través de vuestro ser psicológico).

Hay muchas más maravillas que percibir a través de esta exploración interna de lo que nunca podríais imaginar hasta que comencéis ese viaje por vosotros mismos. Vosotros sois un alma, una manifestación particular de un alma, y es un auténtico disparate pensar que debéis permanecer ignorantes de la naturaleza de vuestro propio ser. Puede que no seáis capaces de expresar vuestro conocimiento en palabras, pero ello no negará en manera alguna el valor o la validez de la experiencia que haréis vuestra una vez que comencéis a mirar en vuestro interior.

Podéis llamar a esto exploración espiritual, o psíquica, o psicológica, como prefiráis. No vais a intentar buscar vuestra alma; por lo que a eso respecta, no hay nada que encontrar. No está perdida, y vosotros no estáis perdidos. Las palabras que uséis no harán diferencia alguna, pero vuestro intento si lo hará.

Fin del dictado. Y ahora dadnos un momento, por favor.

(Pausa a las 22.51. Como en la última sesión, Seth cerró el trabajo de esa noche transmitiéndonos una página de material personal para Jane y para mí. Acabamos a las 23.01.)

(Jane no había leído el libro de Seth en los últimos días. Después de oír mi descripción de esta sesión, sin embargo, me pidió una copia de un par de páginas después de mecanografiadas. Quería leerlas en su clase de percepción extrasensorial.)

SESIÓN 528, 13 DE MAYO DE 1970
Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS

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Seth ~ Dramas de reencarnación. I





(Jane comenzó a, hablar a buen ritmo, con voz regular aunque con alguna pausa.)

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Empezaremos ahora nuestro próximo capítulo. Es, creo, el número cuatro.

(–Sí.)

Vuestro entorno contiene muchas más cosas de lo que podéis suponer. Anteriormente me he referido a vuestro entorno en cuanto a la existencia física diaria y sus alrededores con los que estáis conectados normalmente. En realidad, sólo sois conscientes de una pequeña parte de vuestro entorno, que es mucho más amplio y extenso. Considerad a vuestro ser actual como el actor de una obra de teatro; no es una analogía nueva, pero es apropiada. La acción transcurre en el siglo XX. Vosotros creáis los accesorios, el decorado, el tema; de hecho escribís y producís la totalidad de la producción y actuáis en ella, vosotros y cualquier otra persona que tome parte en ella.

Sin embargo, estáis tan concentrados en vuestros papeles, tan interesados por esa realidad que habéis creado, tan implicados en los problemas, retos, esperanzas y penas de vuestro papel, que habéis olvidado que se trata de vuestra propia creación.

Ese drama tan intenso y conmovedor, con todas sus alegrías y tragedias, se puede comparar a vuestra vida actual y su entorno, tanto a nivel individual como general.

Pero existen otras obras simultáneas en las que también actuáis vosotros. Esas tienen también su propio escenario, sus propios accesorios. Suceden en distintas épocas. Una se podría llamar «La vida en el siglo XII d.C.», otra «La vida en el siglo XVIII» o «en el año 500 a.C.» o «en el 3000 d.C.». También sois vosotros los que creáis esas obras y actuáis en ellas. Sus decorados representan vuestro entorno, el entorno que rodea la totalidad de vuestra personalidad.

Me estoy refiriendo a la parte vuestra que actúa en la obra correspondiente a esta época en particular, y esa porción de vuestra personalidad total está tan enfocada en ese drama, que no sois conscientes de aquellos otros en los que también tenéis un papel. No entendéis vuestra propia realidad multidimensional; por eso parece extraño e increíble cuando os digo que vivís muchas existencias a la vez. Os resulta difícil poder imaginar el hecho de que sea posible estar en dos lugares al mismo tiempo, e incluso aún más difícil en dos o más épocas o siglos.

(Pausa a las 21.24.) Para decirlo de una manera simple, el tiempo no consiste en una serie de momentos. Las palabras que pronunciáis, los actos que realizáis parecen tener lugar en el tiempo, al igual que una silla o una mesa parecen ocupar un espacio. Esas apariencias, sin embargo, forman parte de la complicada escenografía que habéis preparado con «antelación», y tenéis que admitirlas como reales dentro de la obra.

Las cuatro de la tarde, por ejemplo, resulta una referencia muy cómoda. Podéis decirle a un amigo: «Nos vemos a las cuatro en la esquina», o en un restaurante, para tomar una copa, comer o charlar, y vuestro amigo sabrá exactamente dónde y cuándo encontraros. Aunque «las cuatro de la tarde» no tiene un significado básico, os entenderéis porque es una designación acordada (un acuerdo entre caballeros, si así lo preferís). Si vais al teatro a las nueve de la noche, pero la acción transcurre en la mañana y se ve a los actores tomando el desayuno, lo aceptáis como el tiempo de la obra y también vosotros fingís que es por la mañana.

Todos vosotros formáis parte de una producción mucho mayor en la que todos os habéis puesto de acuerdo sobre ciertas presunciones básicas, que sirven como estructura dentro de la que transcurre la obra. Esas presunciones son que el tiempo es una serie de momentos correlativos, que existe un mundo objetivo independientemente de vuestra propia creación y de la percepción que tenéis de él; que estáis estrechamente vinculados al cuerpo físico que habéis recibido, y que estáis limitados por el espacio y el tiempo.

(21.35.) Otras presunciones aceptadas por la misma razón incluyen la idea de que toda percepción os llega a través de los sentidos físicos; en otras palabras, que toda la información nos llega desde fuera y que no hay información que provenga de dentro. Por consiguiente, estáis obligados a concentraros intensamente en la acción de la obra. Ahora bien: esas distintas obras, esas piezas de época creativas, representan lo que vosotros llamaríais vuestras vidas de reencarnación.

Básicamente existen todas a la vez, pero a aquellos que aún estáis envueltos en esos cursillos de obras pasionales tremendamente complicados llamados existencia de reencarnación, os resulta difícil ver más allá de ellos. Otros que descansan entre producción y producción, por así decirlo, tratan de comunicarse con los que están actuando; pero ellos mismos están aún entre bastidores y sólo alcanzan a ver hasta una cierta distancia.

Las obras parecen sucederse unas tras otras, y por eso esas comunicaciones parecen intensificar la falsa idea de que el tiempo consiste en una serie de momentos que se suceden en línea, desde un principio inconcebible hasta un final igualmente inconcebible.

¿Tienes los dedos cansados?

(–No. –Eran las 21.42.)

Eso os induce a pensar en un progreso muy limitado, tanto desde el punto de vista individual, como con respecto a vuestra especie como un todo. Entonces aquellos de vosotros que incluso consideran la reencarnación, pensáis: «Bueno, ciertamente la raza ha progresado desde la Edad Media», aunque en el fondo teméis que no ha sido así; o miráis el progreso tecnológico y decís: «Al menos en esa dirección hemos llegado muy lejos.»

Podéis reíros y pensar que es difícil imaginar a un senador romano dirigiéndose a la multitud a través de un micrófono, o a sus hijos viendo su actuación por la televisión. Pero todo esto sólo alimenta la confusión. El progreso, tal como lo consideráis vosotros, no existe, ni tampoco el tiempo.

En todas las obras, tanto individualmente como en grupos, suelen surgir distintos problemas. Se puede medir el progreso según la manera particular en que esos problemas se resolvieron o no. En ciertos períodos se ha avanzado mucho; por ejemplo, hubo importantes consecuencias que vosotros quizá no consideraríais progreso.

Podéis tomaros un descanso.

(21.51. Jane salió del trance con rapidez. «¡Vaya! Seth tiene un montón de cosas que decir sobre este tema; puedo sentirlo aquí arriba –dijo tocándose la frente–, A cada momento recibo una gran avalancha de algo que me resulta difícil poner en palabras. ¿Sabes lo que quiero decir? Pero él nos los va a desvelar.»)

(«Es curioso –continuó–. No me sentía especialmente psíquica esta noche, pero el material es bueno. Ya ha pasado otras veces. Cuando hay aquí alguien que no me gusta, o que por alguna razón me hace desconectar, no es posible mantener la sesión; el material no viene. Pero no tengo necesidad de sentirme especialmente psíquica cuando estamos solos; el material aparece a pesar de todo y es siempre bueno.»)

(Jane continuó a ritmo más lento a las 22.15.)

Bien. Por cierto (jocoso), esto no necesitas anotarlo. Mis «Bien» al comenzar una frase son como para daros la entrada, y no necesariamente deben estar en el guión.

(–De acuerdo, entiendo.)

Bien (jocoso y más alto): en algunas obras, hablando de manera general, los actores trabajan en lo que parece una porción de un minuto de duración de un problema mucho mayor, que la obra resolverá por sí misma.

Aunque aquí utilice la analogía de un drama, esas «obras» son hechos totalmente espontáneos en los que los actores tienen total libertad dentro de la estructura de la obra. Y, para garantizar esas presunciones de las que hemos hablado, los ensayos no existen. Hay observadores, como podréis ver más adelante en nuestro libro. Como en las buenas producciones teatrales, hay un tema central en cada obra. Los grandes artistas, por ejemplo, no aparecieron en un tiempo particular simplemente porque nacieron allí o (porque) las condiciones eran favorables.

(Según Seth, todo individuo escoge el tiempo y el lugar de cada «vida» de su ciclo de reencarnación.)

La obra en sí misma tiene como finalidad la realización de la verdad intuitiva en lo que vosotros llamaríais forma artística, con una creatividad de resultados tan amplios y abrumadores que estimulan las capacidades latentes en cada actor y sirven como modelo de comportamiento.

Los períodos de renacimiento –artístico, espiritual o psíquico– ocurren porque aquellos que forman parte del drama dirigen su intenso foco interno hacia esas metas. El reto puede ser diferente en cada obra, pero los grandes temas sirven de faro a todas las consciencias. Sirven como modelo.

(22.17.) El progreso no tiene nada que ver con el tiempo, sino con el enfoque psíquico y espiritual. Toda obra es completamente diferente de cualquier otra. No es correcto, por tanto, suponer que vuestros actos de esta vida estén causados por una existencia previa o que se os esté castigando en esta vida por crímenes de una vida pasada. Todas las vidas son simultáneas.

Vuestra personalidad multidimensional está tan bien dotada que puede tener todas esas experiencias a la vez y mantener su identidad. Pero no cabe duda de que las distintas obras en las que aparece la afectan. Hay comunicación instantánea o, si lo preferís, un sistema instantáneo de retroacción.

Rara vez estas obras carecen de propósito. En ellas la personalidad multidimensional aprende a través de sus propios actos; pone a prueba una variedad infinita de posturas, patrones de comportamiento y actitudes, y como resultado hace cambiar a otros.

La palabra «resultado» como podéis ver, sugiere automáticamente causa y efecto; la causa ocurriría antes que el efecto, y esto es sólo un pequeño ejemplo de la fuerza que tienen las distorsiones y de las dificultades inherentes al pensamiento verbal, pues implica siempre un esquema de vía única.

(22.26.) Vosotros sois el ser multidimensional que tiene todas esas existencias, que crea esas obras de pasión cósmica y toma parte en ellas, por así decirlo. Pero, como sólo enfocáis vuestra consciencia en ese papel actual en particular, identificáis a la totalidad de vuestro ser con él. Existe una razón por la que habéis establecido esas reglas. La consciencia está siempre en estado de transformación, y debido a ello el ser multidimensional del que hablo no es una estructura psicológica completa y acabada, sino que también está en continua transformación.

Está aprendiendo el arte de la realización. Contiene en él infinitos recursos de creatividad, ilimitadas posibilidades de desarrollo, pero aún le queda por aprender la manera de realizarse y debe encontrar en su interior la manera de dar forma a esas creaciones no reveladas que tiene dentro.

(22.32.) Por tanto, crea una gran variedad de condiciones en las qué operar, y crea también sus propios retos, algunos de los cuales están –según vuestros términos– condenados al fracaso, al menos inicialmente, porque antes debe crear las condiciones para poder producir nuevas creaciones. Y todo esto se hace con gran espontaneidad e infinita alegría. (Pausa.)

Por eso creáis muchos más entornos de los que sois capaces de percibir. Ahora bien: todo actor que está actuando en su papel enfocado en la obra, tiene un guión interno. No se ve abandonado en una obra cuya propia creación ha olvidado: posee el conocimiento y la información que le llegan a través de los sentidos internos.

(Larga pausa a las 22.39.) Tiene, por tanto, otras fuentes de información además de las que se le han dado en los confines estrictos de la producción. Todos los actores lo saben intuitivamente, y hay períodos programados dentro de la obra donde se permite a los actores retirarse para poder renovarse. En ellos, sus sentidos internos le informan de sus otros papeles, y él se da cuenta de que es mucho más que el ser que aparece en una obra concreta.

Durante esos períodos comprende que fue él quien escribió la obra y que está libre de aquellas presunciones que lo atan cuando está implicado en las actividades del drama. Esos períodos, por supuesto, coinciden con vuestro dormir y las condiciones de los sueños; pero hay también otras ocasiones en las que cada actor ve con bastante claridad que está rodeado de decorados, y en las que su visión consigue traspasar la aparente realidad de la producción.

(22.44.) Eso no quiere decir que la obra no sea real, o que no debiera ser tomada en serio; significa que está ejecutando un papel, un papel importante. Cada actor debe darse cuenta por sí mismo de la naturaleza de la producción y del papel que tiene en ella. Debe poder realizarse a sí mismo fuera de los confines tridimensionales de los decorados de la obra.

Existe una gran cooperación en esas producciones transcendentales, y al hacer su papel cada actor se realiza a sí mismo dentro de la realidad tridimensional. El ser multidimensional no puede actuar dentro de la realidad tridimensional hasta que consiga materializar en ella una porción de sí mismo. ¿Me comprendes?

(–Sí.)

En esa realidad, él produce todo tipo de creatividad y desarrollo que de otra manera no podrían aparecer. Debe entonces proyectarse a sí mismo desde ese sistema a través de otro acto, otra realización de la parte de sí mismo que es tridimensional.

Durante su existencia tridimensional ha ayudado a otros que no podrían haber sido ayudados de otra manera, y se ha beneficiado a sí mismo y desarrollado hasta un extremo que habría sido imposible de otro modo.

Os sugiero un descanso.

(22.55. El trance de Jane había sido profundo. Continuamos a las 23.02.)

Por consiguiente, poseéis en vuestro interior el significado de la obra. Es sólo vuestra porción consciente la que actúa tan bien, la que está enfocada firmemente dentro de los decorados de la producción.

El propósito de cualquier vida concreta está disponible para vosotros: es el conocimiento que yace bajo la superficie del ser consciente que conocéis. También tenéis a vuestra disposición todo tipo de pruebas y señales, y el conocimiento de la totalidad de la personalidad multidimensional. Cuando os dais cuenta de ello, ese conocimiento os permite resolver rápidamente vuestros problemas o enfrentar los retos que os habéis marcado, y también os abre otras áreas de creatividad con las que puede enriquecerse la totalidad de la obra o de la producción.

(23.08.) Por tanto, en la medida en que permitáis que las intuiciones y el conocimiento del ser multidimensional fluyan a través del ser consciente, no sólo actuaréis en vuestro papel con más eficacia, sino que añadiréis nueva energía, intuiciones y creatividad a la totalidad de la dimensión.

Por supuesto, ahora os parece que vosotros sois la única parte consciente de vuestro ser, porque os identificáis con el actor de esa producción concreta. Sin embargo, también lo son otras porciones de vuestra personalidad multidimensional que actúan en esas otras obras de reencarnación. Y, debido a que sois una consciencia multidimensional, «vosotros» también sois conscientes en otras realidades.

Vuestra personalidad multidimensional, vuestra verdadera identidad, vuestro “yo” real es consciente de sí mismo, por sí mismo, en cada uno de esos papeles.

Final del dictado. Concededme un momento.

(Después de una pausa, Seth continuó dándonos la respuesta a dos preguntas personales.)

¿Tenéis alguna pregunta más?

(–No, supongo que no. Se está haciendo tarde.)

Entonces daré por terminada la sesión, con mis más cariñosos saludos para ambos, por supuesto.

(–Buenas noches, Seth, y gracias.)

(23.24. La producción del libro de Seth formaba parte natural de nuestra estructura de trabajo ahora. Él estaba comenzando a desviarse un poco del esbozo que nos había dado en la sesión 510 del 10 de enero de 1970, pero eso era algo que esperábamos. «Seth estaba a sus anchas», dijo Jane. Mucha gente había oído hablar del libro ahora.)

(Una nota añadida posteriormente: Excepto en una ocasión, Seth transmitió muchos más capítulos después de esta sesión antes de que Jane volviese a leer el libro otra vez.)


SESIÓN 521, 30 DE MARZO DE 1970 – 21.08 LUNES
Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS





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Seth ~ Dramas de reencarnación. II

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Continuemos.

Estas «obras periódicas» tienen, sobre todo, un propósito especial. Debido a su propia naturaleza, la consciencia busca materializarse a sí misma en tantas dimensiones como le sea posible, para crear nuevos niveles de consciencia a partir de sí misma, nuevos retoños. Al hacerlo, crea toda la realidad, por lo cual la realidad está siempre en desarrollo. Por ejemplo, los pensamientos que tenéis en vuestros papeles de actor son completamente únicos y llevan a una nueva creatividad. Ciertos aspectos de vuestra propia consciencia no podrían realizarse de ninguna otra manera.

Cuando pensáis en la reencarnación, suponéis que se trata de una serie de progresiones, en lugar de comprender que las distintas vidas brotan de la esencia de vuestro ser interno. No os las arroja encima ningún agente externo. Son un desarrollo material, a medida que vuestra consciencia se va expandiendo y se expresa a sí misma en todas las maneras posibles. No está restringida a una sola vida tridimensional, ni tampoco está restringida a una sola existencia tridimensional.

Así pues, vuestra consciencia adopta muchas formas, y esas formas no necesitan parecerse unas a otras, digamos, no más de lo que se parece una hormiga a una mariposa. El alma o entidad tiene total libertad de expresión. Cambia de forma para adaptarse a su expresión, y crea entornos –como una puesta en escena– y mundos que se adaptan a sus propósitos. Cada puesta en escena trae consigo nuevos desarrollos.

(Jane hacía muchas pausas.) El alma o entidad es una energía espiritual altamente individualizada. Puede dar forma a cualquier cuerpo en el que quisierais habitar, y es la fuerza que está detrás de vuestra supervivencia física, ya que es de ella de donde obtenéis la vitalidad. La consciencia no puede permanecer tranquila, sino que siempre busca una creatividad mayor.

(21.28.) Por tanto, el alma o entidad posee la realidad tridimensional y el ser tridimensional con todas sus propiedades. Las capacidades de la entidad están dentro del ser tridimensional. El ser tridimensional, el actor, tiene acceso a esta información y a estos potenciales. Aprendiendo a usar este potencial y redescubriendo su relación con la entidad, el ser tridimensional eleva aún más el nivel de realización, comprensión y creatividad. El ser tridimensional progresa mucho más de lo que él supone.

No sólo se refuerza la entidad, sino que sus porciones, habiéndose realizado en la existencia tridimensional, ahora pueden elevar la naturaleza y la capacidad de esa existencia. Sin esa creatividad la vida planetaria sería siempre estéril. Así pues el alma o entidad da aliento al cuerpo y al ser tridimensional que contiene. El ser tridimensional puede entonces dedicarse a su propósito de explorar nuevas áreas de creatividad.

En otras palabras, las entidades o almas envían fuera nuevas porciones de sí mismas para que abran nuevos caminos en la realidad, que de otro modo no existirán. (Larga pausa a las 21.39.) Cuando los seres tridimensionales existen en esas realidades, deben enfocar totalmente su atención en ellas, y es la ciencia interna la que les da energía y fuerza. Sin embargo, como actores deben llegar a comprender sus papeles y así «finalmente», gracias a esos papeles y mediante otro acto de comprensión, vuelven a la entidad.

Esos son los que aparecen totalmente despiertos en las obras. Esas personalidades asumen esos papeles de buena gana, sabiendo que son papeles, para poder guiar a otros hacia su necesaria realización y desarrollo. Sirven de guía a los actores para que vean más allá de sus seres y de los decorados que ellos mismos han creado. Esas personalidades vigilan la obra desde otros niveles de existencia, por así decirlo, y aparecen entre los actores. Su propósito es abrir en los seres tridimensionales esas puertas psicológicas que los ayudarán a lograr un mayor desarrollo en otro sistema de realidad.

Ahora podéis hacer un descanso y luego continuaremos.

(21.50. El trance de Jane había sido relativamente ligero. Continuamos a las 21.58.)

Bien. Estáis aprendiendo a ser creadores conjuntos. Estáis aprendiendo a ser dioses tal y como entendéis el término ahora. Estáis aprendiendo la responsabilidad, la responsabilidad de toda consciencia individual. Estáis aprendiendo a manejar la energía que sois, con propósitos creativos.

Estaréis atados a aquellos que amáis y a aquellos que odiáis, aunque aprenderéis a perder, a soltar y a disolver el odio. Incluso aprenderéis a usar el odio creativamente y a conducirlo a fines más elevados y a transformarlo finalmente en amor. Aclararé todo esto en capítulos posteriores.

Estas puestas en escena de vuestro entorno físico, esa parafernalia encantadora a veces, los aspectos físicos de la vida tal y como la conocéis, son todos camuflajes, y por eso llamo camuflaje a vuestra realidad física. Sin embargo, esos camuflajes están formados por la vitalidad del universo. Las rocas, las piedras, las montañas y la tierra son camuflajes vivientes, redes psíquicas entrelazadas formadas por consciencias diminutas que vosotros no podéis percibir como tales. Los átomos y moléculas de su interior tienen su consciencia propia, al igual que los átomos y las moléculas de vuestro cuerpo.

(22.07.) Dado que vosotros habéis intervenido en la creación de vuestro escenario físico, y que estáis cómodamente instalados en la forma física, cuando usáis los sentidos físicos sólo percibís ese fantástico decorado. La realidad que existe tanto en su interior como más allá de él os eludirá. No obstante, el actor no es enteramente tridimensional, sino que forma parte de un ser multidimensional.

En su interior hay métodos de percepción que le permiten ver a través de los decorados de camuflaje, más allá del escenario. Usa constantemente sus sentidos internos, pero su parte de actor está tan concentrada en la obra, que todo esto se le escapa. De una manera más amplia, los sentidos físicos realmente crean la realidad física que sólo parecen percibir. Ellos son también parte del camuflaje, pero son como lentes que cubren vuestras percepciones internas naturales y que os fuerzan a «ver» como materia física el campo de actividad disponible; por eso, sólo se puede confiar en ellos para que os cuenten lo que sucede pero de manera superficial. Podéis saber la posición de otros actores, por ejemplo, o la hora que marca el reloj, pero esos sentidos físicos no os dirán que el tiempo es en sí mismo un camuflaje, o que es la consciencia la que crea a los otros actores, o que hay realidades que no podéis ver más allá de la materia física que es más aparente que real.

Sin embargo, usando vuestros sentidos internos, podéis percibir la realidad tal y como existe fuera de la obra y de vuestro papel en ella. Desde luego, para poder hacer esto, deberéis apartar vuestra atención de la actividad constante que la ocupa –apagar los sentidos físicos, podríamos decir– y centrar vuestra atención en aquellos acontecimientos que se os escaparon anteriormente.

(22.20.) El efecto sería algo parecido a cambiar un juego de vasos por otros, pues, básicamente, los sentidos físicos son tan artificiales para el ser interno como lo sería un juego de vasos o un audífono para el cuerpo físico. Los sentidos internos, por tanto, raramente se usan con total consciencia.

Os sentiríais totalmente desorientados, e incluso bastante aterrorizados, si entre un momento y el siguiente desapareciese el entorno familiar que conocéis y fuese reemplazado por otra serie de datos que no pudieseis entender; por tal motivo, mucha de la información de los sentidos internos debe ser traducida a términos que os sean comprensibles. En otras palabras, tal información debe tener sentido para vosotros como seres tridimensionales.

Vuestra serie particular de camuflajes no es la única que existe, como veis. Otras realidades tienen sistemas totalmente distintos, pero todas las personalidades tienen sentidos internos que son atributos de la consciencia, y a través de esos sentidos internos se establecen comunicaciones de las que el ser normalmente consciente conoce poco. Parte de mi propósito es dar a conocer esas comunicaciones.

(10.29.) Por tanto, el alma o entidad no es el ser que lee este libro. Vuestro entorno no consiste solamente en el mundo que os rodea tal y como lo veis vosotros, sino que también está constituido por entornos de vidas pasadas sobre los que no estáis enfocados. Vuestro entorno real está compuesto de pensamientos y emociones, con los que constituís no sólo esta realidad, sino cada una de las realidades de las que formáis parte.

(Larga pausa.)

Vuestro entorno real carece de espacio y tiempo tal y como vosotros los conocéis. En él no tenéis necesidad de palabras, pues la comunicación es instantánea. En vuestro entorno real creáis el mundo físico que conocéis.

Los sentidos internos os permitirán percibir la realidad que es independiente de la forma física. Os pido a todos que momentáneamente olvidéis vuestros papeles e intentéis hacer este simple ejercicio.

Ahora podéis tomaros un descanso.

(22.36. Esta vez el trance de Jane había sido más profundo. «Sé que no ha sido tan profundo como la primera vez –dijo–, porque oí la sirena.» A las 21.30 había pasado un camión de bomberos a unas dos manzanas de la nuestra; sólo ahora recordó Jane decirme que la había oído. «Me preocupa oír cosas como ésa mientras Seth escribe su libro. No quiero enredar las cosas…»)

(Continuamos a las 22.53.)

Bien. Supongamos que estáis sobre un escenario iluminado, y que el escenario es la habitación en la que estáis ahora. Cerrad los ojos e imaginad que las luces están apagadas, los decorados han desaparecido y estáis solos.

Todo está oscuro. Permaneced tranquilos e imaginad tan vívidamente como podáis la existencia de los sentidos internos. Por el momento imaginad que corresponden a vuestros sentidos físicos. Apartad de vuestra mente todos los pensamientos y preocupaciones. Sed receptivos. Escuchad con calma, no los sonidos físicos, sino los sonidos que os llegan a través de los sentidos internos.

Empezarán a aparecer imágenes. Aceptadlas como visiones tan válidas como las que veis físicamente. Imaginad que hay un mundo interno y que os será revelado cuando aprendáis a percibirlo con esos sentidos internos.

(22.58.) Imaginad que toda la vida habéis sido ciegos a ese mundo, y que ahora vais ganando lentamente su visión. No juzguéis todo el mundo interno por las imágenes distorsionadas que quizá recibáis al principio, o por los primeros sonidos que oigáis, pues aún usáis vuestros sentidos internos de una manera imperfecta.

Haced este sencillo ejercicio durante unos minutos antes de dormir o en estado de descanso. Puede hacerse incluso en medio de una tarea ordinaria que no requiera toda vuestra atención.

Simplemente aprenderéis a concentraros en una nueva dimensión de consciencia, y a tomar fotos instantáneas, por así decirlo, de un nuevo entorno. Recordad que sólo estáis recibiendo pequeños atisbos. Sencillamente aceptadlos, pero no intentéis hacer juicios de conjunto o interpretaciones prematuras.

Diez minutos al día son suficientes para empezar. La información de este libro está dirigida en cierto sentido por los sentidos internos de la mujer que está en trance mientras lo escribo. Una labor tal es el resultado de una precisión interna altamente organizada y de un entrenamiento. Ruburt no podría recibir información de mí, y ésta no podría ser traducida o interpretada, si ella estuviese enfocada intensamente en el entorno físico. Así pues, los sentidos internos son canales que nos proporcionan la comunicación entre las distintas dimensiones de existencia. Pero, aún así, la información debe ser distorsionada hasta cierto punto para traducirla a términos físicos. De otra manera no se la podría percibir.

Final del dictado. ¿Tenéis alguna pregunta?

(–Ninguna en particular, supongo.)

Cuando queráis una sesión más íntima, o tengáis alguna pregunta, hacédmelo saber.

(–Así lo haré.)

(Divertido.) Estoy deseando descansar un poco de mi tarea de escritor.

(–Ya lo sé.)

Entonces, mis mejores deseos y que tengáis buena noche.

(–Buenas noches, Seth. Muchas gracias. –23.10.)

21.13 MIÉRCOLES

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Terminaremos el capítulo cuatro.

(–De acuerdo.)

Bien. He dedicado cierto tiempo a destacar el hecho de que cada uno de nosotros forma su propio entorno, porque quiero que os deis cuenta de que sois responsables de vuestra vida y de vuestro entorno.

Si no lo creéis así, os estáis limitando. Vuestro entorno representa la suma total de vuestro conocimiento y experiencia. Pero, mientras creáis que es objetivo e independiente de vosotros, en cierta medida os sentiréis incapacitados para cambiarlo, para ver más allá de él o para imaginar otras alternativas menos evidentes. Más adelante explicaré varios métodos que os permitirán cambiar vuestro entorno de una manera drástica y beneficiosa.

También he hablado de la reencarnación referida al entorno, porque muchas escuelas de pensamiento hacen excesivo hincapié en los efectos de las existencias de reencarnación, y a menudo explican las circunstancias de la vida presente como el resultado de patrones rígidos e inflexibles determinados por una vida «pasada». Si sentís que estáis a merced de unas condiciones que no podéis controlar, os sentiréis bastante incompetentes para manejar la realidad física actual, para alterar vuestro entorno, para afectar y cambiar vuestro mundo.

Las razones con que se justifican tales subyugaciones poco importan a largo término, ya que las razones cambian con el tiempo y la cultura. No estáis sujetos a una sentencia que os condena por el pecado original, por un acontecimiento de la infancia, o por una experiencia de una vida pasada. Por ejemplo, puede ser que vuestra vida sea menos llena de lo que pensáis que os gustaría. Puede ser que seáis menos cuando preferiríais ser más, pero vuestra psique no está comprimida por la carga del pecado original, de los síndromes freudianos de la infancia, o de las influencias de las vidas pasadas. Trataré de explicar aquí las influencias de las vidas pasadas un poco más claramente. Os afectan como lo haría cualquier otra experiencia. Sin embargo, el tiempo no es cerrado; es abierto; y ninguna vida yace enterrada en el pasado, desconectada del ser presente o del ser futuro.

(Durante esta transmisión el ritmo de Jane era considerablemente lento.)

Como he explicado anteriormente, todas las vidas u obras de teatro suceden simultáneamente. La consciencia y la creatividad no son nunca logros lineales. En cada vida escogéis y creáis vuestros decorados y entornos propios, y en ésta escogisteis a vuestros padres y los incidentes de infancia necesarios para vuestra experiencia. Vosotros escribisteis el guión.

(21.35.) No obstante, el ser consciente olvida todo eso, como un profesor despistado, de modo que cuando en el guión aparecen tragedias, dificultades o retos, el ser consciente busca a alguien o algo a quien culpar. Antes de que este libro esté terminado espero poder enseñaros exactamente cómo creáis cada minuto de vuestra experiencia, para que podáis ejercitar la responsabilidad creativa a un nivel consciente… o casi.

Mientras leéis este libro, mirad de vez en cuando a vuestro alrededor en la habitación en la que os halláis. Las sillas y las mesas, el techo y el suelo, pueden pareceres muy reales y sólidos, casi permanentes, aunque vosotros, por el contrario, os sentís extremadamente vulnerables, apresados en un momento entre el nacimiento y la extinción. Puede que os sintáis celosos cuando pensáis en ello, al imaginar que el universo físico continuará existiendo durante mucho tiempo cuando hayáis partido. Aún así, cuando hayamos llegado al final del libro, espero que os habréis dado cuenta de la eterna validez de vuestra propia consciencia y de la falta de permanencia de los aspectos físicos de vuestro entorno y vuestro universo, que ahora parecen tan seguros. ¿Tienes todo esto?

(–Sí.)

Este es el final del capítulo cuatro. Podéis tomaros un descanso.

(De 21.44 a 22.02.)

SESIÓN 522, 8 DE ABRIL DE 1970 – 21.13 MIÉRCOLES
Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS

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Nov
24
 

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Seth ~ Mi trabajo y aquellas dimensiones de la realidad …





MI TRABAJO Y AQUELLAS DIMENSIONES DE LA REALIDAD A LAS QUE ME CONDUCE.

(21.43.) Bien. Yo también tengo amigos al igual que vosotros, aunque podríamos decir que los míos son de mayor duración. Debéis entender que nosotros experimentamos nuestra realidad de una manera bastante diferente de como lo hacéis vosotros. Nosotros tenemos consciencia de lo que vosotros llamaríais seres pasados, que son esas personalidades que hemos adoptado en existencias distintas.

Debido a que usamos la telepatía poco podemos ocultar al otro, incluso si lo deseáramos. Estoy seguro de que os parecerá una invasión de la privacidad, pero puedo aseguraros que, incluso ahora, ninguno de vuestros pensamientos permanece oculto, sino que vuestros familiares y amigos los conocen con bastante claridad (y debo añadir que, desgraciadamente, también aquellos que consideráis vuestros enemigos). Lo que sucede es que no sois conscientes de este hecho. No quiere decir que todos seamos un libro abierto para los otros; muy al contrario, existe una especie de etiqueta mental, de modales mentales. Nosotros somos más conscientes de nuestros pensamientos de lo que lo sois vosotros. Nos damos cuenta de que somos libres de elegir nuestros pensamientos y los elegimos con discernimiento y finura.

(Pausa a las 21.49.) Hemos comprendido el poder de nuestros pensamientos gracias a las pruebas y los errores de otras existencias. Hemos descubierto que nadie puede escapar de la enorme creatividad de la imagen mental ni de las emociones. Eso no significa que no seamos espontáneos o que tengamos que meditar para escoger un pensamiento u otro por miedo a ser negativos o destructivos. Eso, como decís vosotros, ya lo hemos dejado atrás.

Nuestra estructura psicológica nos permite comunicarnos de una manera mucho más variada de la que os es familiar. Digamos, por ejemplo, que os encontráis a un amigo de la infancia que habíais olvidado hace tiempo. Puede que tengáis pocas cosas en común, pero aún así podéis pasar una agradable tarde charlando sobre vuestros antiguos profesores y compañeros de clase y establecer una cierta comunicación.

Igualmente, cuando yo me «encuentro» a otro, me puedo relacionar con él mucho mejor sobre la base de una experiencia de vidas pasadas, aunque en mi «ahora» tengamos poco en común. Podríamos habernos conocido tal vez como personas totalmente diferentes en el siglo XIV, y nos comunicaríamos estupendamente charlando sobre esas experiencias, de la misma manera que vosotros y vuestro hipotético amigo conseguiríais una buena relación al recordar el pasado.

Nosotros, en cambio, seríamos conscientes de que somos nosotros mismos: las personalidades multidimensionales que compartieron un entorno más o menos común en un nivel de nuestra existencia. Como veréis, ésta es una analogía simple que nos sirve sólo de momento, porque pasado, presente y futuro no existen en esos términos.

Nuestra existencia no incluye las divisiones del tiempo que os son familiares. Tenemos muchos más amigos y compañeros que vosotros, simplemente porque conocemos las distintas conexiones de lo que por ahora llamaremos «encarnaciones pasadas».

(22.00.) Indudablemente, nosotros tenemos muchos más conocimientos a nuestra disposición, por así decirlo. No existen períodos de tiempo –tal como vosotros los concebís– de los que podamos hablar, pero alguno de nosotros los hemos conocido y llevamos en nuestra memoria la experiencia indeleble aprendida en ese contexto particular.

No sentimos la necesidad de esconder nuestros pensamientos o emociones a los otros, porque conocemos la naturaleza cooperativa de todas las consciencias y realidades, y cuál es la parte que nos toca desempeñar en ellas. Estamos enormemente motivados (divertido), pero ¿es que acaso un espíritu podría no estarlo?

(–Supongo que no.)

Como podemos controlar el uso total de nuestra energía, sencillamente no la desperdiciamos en conflictos. No la disipamos, sino que la utilizamos para aquellos propósitos únicos e individuales que son parte básica de nuestra experiencia psicológica.

Bien. Todo ser total, o personalidad multidimensional, tiene sus propias metas, misiones y esfuerzos creativos que constituyen una parte inicial y básica de su ser, y que determinan aquellas cualidades que lo hacen eternamente válido y lo motivan a buscar eternamente. Somos totalmente libres de usar nuestra energía en esa dirección. Debemos hacer frente a muchos retos de naturaleza trascendental, y nos damos cuenta de que nuestras metas no sólo son importantes en sí mismas, sino por las sorprendentes ramificaciones que se desarrollan en nuestros esfuerzos por cumplirlas. Cuando trabajamos en nuestras metas, comprendemos que somos sendas brillantes que también pueden ser utilizadas por otros.

También sospechamos –yo ciertamente lo hago– que las metas en sí mismas tendrán resultados sorprendentes, consecuencias increíbles que desconocíamos, y que nos van a conducir a nuevas sendas. Este conocimiento nos ayuda a conservar el sentido del humor.

(22.11.) Cuando uno ha nacido y muerto muchas veces creyendo que cada muerte supondría la extinción, y luego a esa experiencia sigue el conocimiento de que la existencia aún continúa, entonces le embarga la sensación de la divina comedia.

Estamos empezando a comprender la alegría creativa que hay en el juego. Yo creo, por ejemplo, que toda creatividad y consciencia nace con la cualidad del juego como opuesta al trabajo, con una espontaneidad intuitiva que veo como constante en todas mis existencias y también en la experiencia de aquellos que conozco.

Por ejemplo, yo me comunico con vuestra dimensión, no porque desee estar en vuestro nivel de realidad, sino porque imagino que estoy allí. Todas mis muertes habrían tenido carácter de aventura, si yo hubiese sabido lo que sé ahora. Por un lado, os tomáis la vida demasiado en serio y por otro no os tomáis la alegre existencia lo suficientemente en serio.

Nosotros gozamos de un sentido del juego enormemente espontáneo, aunque creo que vosotros lo llamaríais juego responsable. Indudablemente se trata de juego creativo. Jugamos, por ejemplo, con la movilidad de la consciencia, comprobando cuán «lejos» la podemos enviar. Constantemente nos sorprenden los productos de nuestra consciencia, las dimensiones de la realidad en las que podemos jugar a la pata coja. Podría parecer que usamos nuestra consciencia inútilmente en esos juegos, pero las vías que abrimos continúan existiendo y pueden ser utilizadas por otros. Dejamos señales a cualquiera que pudiera pasar por allí, señales mentales.

Sugiero que toméis un descanso.

(22.25. Jane salió de trance con facilidad. Había transmitido el material uniformemente, sin largas pausas y con voz regular. Sin embargo, quedó sorprendida de que hubiese pasado una hora. Mientras dictaba el material, no había recibido imágenes o visiones que pudiera recordar. Continuamos a ritmo más lento a las 22.35.)

Así pues, estamos muy motivados, y no sólo hacemos un uso creativo del juego como método para conseguir nuestros propósitos y metas, sino también por el sorprendente esfuerzo creativo que conlleva.

Bien. En mi trabajo como profesor viajo a muchas dimensiones de existencia, al igual que un profesor viajero daría conferencias en distintos estados y países. Aunque la similitud termina ahí, pues para poder comenzar a trabajar debo crear estructuras psicológicas preliminares y aprender a conocer a mis alumnos incluso antes de que empiece la enseñanza.

(Ahora la transmisión de Jane se hizo más lenta.)

Debo tener un conocimiento profundo del sistema de realidad particular en que operan mis alumnos, de cuál es su método de pensamiento y cuáles son los símbolos que conocen. También debo calibrar correctamente la estabilidad de la personalidad del alumno, y no puedo pasar por alto sus necesidades.

He de alentar al alumno mientras continúa su desarrollo, pero sin sobrepasarme, y presentar mi material de tal manera que tenga sentido en el contexto en que el alumno comprende la realidad, especialmente al principio. Debo tener mucho cuidado incluso antes de comenzar la verdadera enseñanza, para que todos los niveles de la personalidad se desarrollen a un paso más o menos constante.

A menudo presento el material inicialmente sin dar signos de mi presencia, de modo que aparece como una sorprendente revelación. Pero, por muy cuidadosamente que lo presente, seguro que cambiará ideas muy arraigadas en la personalidad del alumno. Lo que yo le diga es una cosa, pero no cabe duda de que el alumno se verá impulsado a conductas y experiencias psicológicas y psíquicas que podrán parecer bastante extrañas a su pensamiento consciente.

(Pausa a las 22.51.) Los problemas varían según el sistema en el que discurre la existencia de mi alumno. En vuestro sistema, por ejemplo, y hablando de la mujer a través de la que escribo este libro, inicié el contacto mucho antes de que comenzaran nuestras sesiones.

Su personalidad no fue nunca consciente de nuestro primer encuentro. Repentinamente comenzó a experimentar nuevos pensamientos y, como ella es poetisa, creyó que eran inspiraciones poéticas. Hace algunos años en un congreso de escritores, se vio envuelta en circunstancias que podrían haberla conducido al desarrollo psíquico antes de que estuviese preparada. En aquel momento el clima psicológico de los asistentes creó las condiciones adecuadas y, sin darse cuenta de lo que pasaba, nuestra amiga (Jane) entró en estado de trance.

(Larga pausa a las 23.01. En 1957, después de que Jane hubo publicado sus primeras historias cortas, fue invitada a un congreso de escritores de ciencia ficción en Milford, Pennsylvania. Mi trabajo me impidió asistir, y Jane fue al congreso con Cyril Kornbluth [ya muerto], amigo y escritor famoso que vivía cerca de nuestra casa de Sayre, Pennsylvania.)

(Jane entró en trance una noche durante una charla. A partir de ese episodio –que no entendimos como estado de trance hasta varios años después– se formó un grupo de escritores, entre los que se contaba Jane, que se llamaban a sí mismos «Los Cinco». Los miembros de Los Cinco intercambiaban largas y complicadas cartas firmadas en rueda. Los otros cuatro escritores miembros del grupo eran mucho más conocidos que Jane.)

Yo conocía sus dotes psíquicas desde su infancia, pero la intuición necesaria la iba canalizando a través de la poesía, hasta que su personalidad alcanzó la formación necesaria para este tipo de experiencias. En el caso mencionado, por supuesto, fui informado de lo sucedido y me ocupé de poner fin al episodio y de que no se repitiera.

Sin embargo, no fue una actuación accidental. Casi sin darse cuenta, su personalidad decidió poner sus alas a prueba, hablando figuradamente. Así es que, como parte de mi trabajo, he estado entrenando a esta joven desde su infancia de una manera u otra, como tarea preliminar al trabajo serio que empezó con nuestras sesiones.

Eso forma parte normal de la actividad que desarrolló en muchos otros niveles de existencia. Se trata de un trabajo diversificado, ya que las estructuras varían según las personalidades. Y, mientras que en los sistemas en que trabajo existen similitudes fundamentales, en algunos yo no podría ser profesor, sencillamente porque los conceptos básicos de su experiencia serían extraños a mi naturaleza y los procedimientos de aprendizaje en sí mismos están también fuera de mi experiencia.

Podéis tomaros un descanso.

(23.09. Jane tuvo un buen trance. «No tengo ni idea de qué trataba», comentó. Su ritmo había acelerado un poco. Continuamos a las 23.20.)

Bien. Continuaremos el libro en la próxima sesión.

(Seth transmitió algunos párrafos para una mujer que había perdido recientemente a su marido, y que nos había solicitado una sesión.)

Ahora os deseo que paséis una buena noche.

(–Buenas noches, Seth.)

Mis más efusivos saludos… y, si no tuvieseis que tomar notas, podría hablar con vosotros mucho más tiempo.

(–Gracias.– Fin a las 23.30.)



– SESIÓN 519, 23 DE MARZO DE 1970 – 21.10 LUNES

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth)

Bien. La idea que vosotros tenéis del espacio es totalmente errónea. En mis contactos con vuestra esfera de actividad no tengo que atravesar cielos dorados y brillantes como si fuera una especie de superhombre espiritual, para entrar en vuestro dominio físico.

Volveré a tocar este tema en un capítulo posterior, pero, realmente, el espacio tal y como lo percibís vosotros sencillamente no existe. La ilusión del espacio no sólo está causada por vuestros mecanismos físicos de percepción, sino también por los patrones mentales que habéis aceptado, patrones que adopta la consciencia en vuestro sistema cuando alcanza cierto grado de «evolución».

(21.16. Como en la última sesión, indicaré periódicamente la hora, para mostrar a qué velocidad transmite Seth el material.)

Cuando llegáis, o emergéis a la forma física, vuestra mente no está en blanco, en espera de las inscripciones que la experiencia almacenará en ella, sino que viene equipada con un banco de memoria que sobrepasa en mucho a un ordenador de vuestro tiempo. Cuando os encaráis a vuestro primer día en el planeta, poseéis habilidades y capacidades ya establecidas que pueden ser usadas o no, y que no son meramente el resultado de una herencia, como creéis vosotros.

Podéis imaginaros a vuestra alma o entidad –aunque sólo brevemente y para esta analogía– como una computadora viviente, consciente y dotada de inspiración divina, que programa sus propias existencias y tiempos de vida. Pero esta computadora está dotada de una creatividad tal que todas las personalidades que programa brotan a la consciencia y crean a su vez realidades que ni siquiera el propio ordenador podría soñar.

(21.25.) Sin embargo, cada personalidad llega con una idea incorporada de la realidad en la que va a operar y cuenta con un equipo mental totalmente adaptado a los entornos especializados con que se encontrará. Tiene total libertad, pero debe operar en el contexto de existencia para el que ha sido programada. Aún así, en el lugar más secreto y recóndito de la personalidad está condensado el conocimiento que reside en la computadora como un todo. Debo señalar que no quiero decir que el alma o la entidad sean una computadora, sino que os pido que consideréis la situación desde esa óptica para comprender ciertas cuestiones.

Toda personalidad tiene la capacidad no sólo de alcanzar un nuevo tipo de existencia en su entorno –la realidad física, en vuestro caso–, sino de aumentar creativamente la calidad de su propia consciencia y, de ese modo, abrirse camino a través de ese sistema especializado, rompiendo las barreras de la realidad a medida que la conoce.

(21.30.) Bien. En todo esto existe un propósito del que también hablaremos más adelante. He mencionado este tema aquí, porque quiero que veáis que vuestro entorno no es real en el sentido que pensáis que lo es. Cuando nacéis estáis ya «condicionados» para percibir la realidad de un modo particular y para interpretar esa experiencia de una manera muy limitada aunque también muy intensa.

Debo explicar todo esto antes de poder daros una idea clara de mi entorno, o de aquellos otros niveles de la realidad en los que opero. No hay espacio entre mi entorno y el vuestro, ni límites físicos que nos separen. Y, hablando de una manera muy real, el concepto de la realidad tal y como la perciben vuestros sentidos físicos o vuestros instrumentos científicos, o al que llegáis por deducción, tiene muy poco que ver con los hechos. Y los hechos son difíciles de explicar.

(21.34. Seth–Jane se inclinó hacia adelante gesticulando para dar más énfasis; tenía los ojos oscurecidos y muy abiertos.)

Vuestros sistemas planetarios existen todos a la vez, simultáneamente, tanto en el tiempo como en el espacio. El universo que creéis percibir visualmente o a través de instrumentos parece hallarse compuesto de galaxias, estrellas y planetas que están a distancias diversas de vosotros. Sin embargo, eso es, fundamentalmente, una ilusión. Vuestros sentidos y vuestra propia existencia como criaturas físicas os programan para percibir el universo de esa manera. El universo como lo conocéis no es más que vuestra interpretación de los acontecimientos tal y como se introducen en vuestra dimensión tridimensional. Los acontecimientos son mentales. Eso no significa, por ejemplo, que no podáis viajar a otros planetas de ese universo físico, ni tampoco que no podáis usar una mesa para mantener libros, copas y naranjas (que era. lo que contenía nuestra mesa de centro en aquel instante), aunque la mesa no tenga cualidades sólidas por sí misma.

(21.42. El ritmo de Jane empezó a hacerse mucho más lento después del rápido comienzo.)

Cuando yo entro en vuestro sistema, me muevo a través de una serie de acontecimientos físicos y mentales. Vosotros interpretáis que esos acontecimientos están dentro del espacio y el tiempo, y por eso a menudo tengo que utilizar esos términos, ya que debo usar vuestro lenguaje y no el mío.

Vuestras creencias fundamentales son esas ideas preconcebidas de las que os hablé, esos acuerdos en los que basáis vuestras ideas de existencia. Espacio y tiempo, por ejemplo, son creencias fundamentales. Todo sistema de realidad tiene su propia colección de estos acuerdos. Cuando me comunico con vuestro sistema, debo usar y comprender las creencias fundamentales en las que se basa. Forma parte de mi trabajo como profesor el comprenderlas y usarlas, y he vivido varias existencias en muchos de esos sistemas como parte de lo que podríamos llamar mi entrenamiento básico; aunque mis compañeros y yo teníamos otros nombres para ellas.

Podéis tomaros un descanso.

(21.52. Jane salió casi inmediatamente del trance. «Me siento igual que los de ese programa de televisión», dijo, refiriéndose a un programa de ciencia ficción que habíamos visto esa tarde. Trató de explicar una imagen que había recibido justo antes de que Seth empezase a transmitir, a la vez que decía que no era fácil explicarla con palabras. Vi… un campo que contenía algo parecido a estrellas. Nosotros proyectamos una idea hacia ese campo y luego éste parecía explotar aunque realmente la idea está justo aquí», dijo haciendo un gesto hacia sus manos, bajo su mandíbula.)

(Durante la pausa Jane recibió un mensaje de Seth corto, pero claro: debíamos cambiar nuestra cama para que el cabezal estuviese de nuevo en dirección norte, en lugar de oeste como estaba ahora.)

(Continuamos con ritmo lento a las 22.02.)

La entidad o alma tiene una naturaleza mucho más creativa y complicada de lo que incluso las religiones han supuesto.

Utiliza innumerables métodos de percepción, y tiene bajo su mando muchas otras clases de consciencia. Vuestra idea del alma está realmente limitada por vuestros conceptos tridimensionales.

El alma puede cambiar el enfoque de la consciencia, y utiliza la consciencia al igual que vosotros utilizáis los ojos de la cabeza. Ahora en mi nivel de existencia, y por muy raro que pueda parecer, sencillamente soy consciente de que yo no soy mi consciencia. Mi consciencia es sólo un atributo que puedo usar. Eso se aplica a todos los lectores de este libro, aunque ese conocimiento permanezca escondido. El alma o entidad es mucho más que una consciencia.

Por tanto, cuando entro en vuestro entorno, enfoco mi consciencia en vuestra dirección. De alguna manera traduzco lo que soy en un acontecimiento que vosotros podáis entender hasta cierto punto. De una manera mucho más limitada, un artista hace lo mismo cuando trata de expresar lo que es, o una parte de lo que es, en un cuadro. He aquí, al menos, una analogía sugestiva.

Cuando entro en vuestro sistema me introduzco en la realidad tridimensional, y vosotros debéis interpretar lo que pasa a la luz de vuestras creencias fundamentales. Ahora bien: pese a que no os deis cuenta, todos vosotros entráis en otros sistemas de realidad en estado de sueño, aunque sin la total participación de vuestro ser consciente normal. En vuestras experiencias subjetivas dejáis atrás la existencia física y actuáis con un propósito claro y validez creativa, en sueños que olvidáis en el momento de despertar.

Cuando reflexionáis en el propósito de vuestra existencia, lo hacéis con respecto a vuestra vida diaria de vigilia; pero también cumplís vuestro propósito en esas otras dimensiones del sueño. Estáis entonces en comunicación con otras porciones de vuestra identidad, y el trabajo y esfuerzo realizados en ellas son tan válidos como los que hacéis en vuestra vida de vigilia.

(22.17.) Por tanto, cuando entro en contacto con vuestra realidad, es como si estuviese entrando en vuestros sueños. Yo puedo ser consciente de mi ser mientras dicto este libro a través de Jane Roberts, y ser también consciente de mí en mi propio entorno; esto es así porque sólo proyecto aquí una parte de mi ser, así como quizá vosotros proyectáis sólo una parte de vuestra consciencia cuando estáis escribiendo una carta a un amigo y seguís conscientes de la habitación en la que estáis. Yo proyecto mucho más de lo que lo hacéis vosotros en una carta, ya que una parte de mi consciencia permanece ahora dentro de la mujer en trance a la que dicto, pero la analogía se aproxima bastante.

Mi entorno, como dije antes, no sería el que corresponde a una personalidad que acaba de morir, pero más tarde os describiré lo que podéis esperar en esas circunstancias. Una gran diferencia entre vuestro entorno y el mío es que vosotros estáis obligados a materializar físicamente vuestros actos mentales como materia física. Nosotros entendemos la realidad de los actos mentales y reconocemos su genial validez; los aceptamos tal como son y, consecuentemente, no necesitamos materializarlos e interpretarlos de una manera tan rígida.

Vuestro planeta Tierra me ha sido muy querido. Ahora puedo enfocar mi consciencia hacia ella y, si así lo decido, experimentarla de igual modo que vosotros; pero también puedo percibirla de muchas otras maneras que vosotros no podéis en vuestro tiempo.

Ahora algunos de los que estáis leyendo captaréis enseguida intuitivamente lo que digo, porque ya habréis comprendido que veis vuestra experiencia a través de unas lentes figuradas que distorsionan la visión. Recordad también que, si la realidad física es en un amplio sentido una ilusión, es una ilusión causada por una realidad aún mayor. Esa ilusión tiene en sí misma un propósito y un significado.

Podéis descansar ahora.

(22.31. Jane salió rápidamente del trance otra vez, pero no pudo recordar nada del material.)

(Aunque no esperaba una contestación esa misma noche, hice una pregunta que pensé que Jane consideraría, en caso de que fuese ella la que iba a escribir la introducción del libro: ¿Podría ella transmitir la totalidad del libro de Seth, por ejemplo, en un mes de sesiones diarias, o era necesaria cierta cantidad de experiencias y vivencias diarias en un período de meses, quizá, a fin de estar preparada para servir como canal?)

(Continuamos al mismo ritmo lento a las 22.45.)

Quizá sería mejor decir que la realidad física es una forma que toma la realidad. Sin embargo, en vuestro sistema estáis intensamente enfocados en un aspecto relativamente pequeño de la experiencia.

Nosotros podemos viajar libremente a través de muchas de esas realidades, y en este momento, nuestra experiencia incluye nuestro trabajo en cada una de ellas. No pretendo con esto minimizar la importancia de vuestra personalidad actual, ni de la existencia física: todo lo contrario.

La experiencia tridimensional es un valiosísimo lugar de entrenamiento. La personalidad que conocéis ahora perseverará sin duda, y también sus recuerdos, pero sólo es una parte de vuestra entidad total, al igual que vuestra infancia de esta vida es una parte importante de vuestra personalidad actual, aunque ahora seáis mucho más que un niño.

Seguiréis creciendo y desarrollándoos y llegaréis a ser conscientes de otros entornos, incluso si habéis dejado ya la casa de vuestra infancia. Pero los entornos no son cosas objetivas, conglomeraciones de objetos que existen independientemente de vosotros. Por el contrario, sois vosotros los que los formáis y son literalmente extensión vuestra, actos mentales materializados que se expanden de vuestra consciencia.

Os voy a decir exactamente cómo formáis vuestro entorno. Yo formo el mío siguiendo las mismas reglas, aunque el vuestro se compone de objetos físicos y el mío no.

Bien. Continuaré con este punto en la próxima sesión.

(–Muy bien.)

(Pausa a las 22.56.) En relación con tu pregunta, el libro podría escribirse tanto en noches consecutivas como con nuestro método actual. Aunque dejo cierto margen a la espontaneidad y a la sorpresa, de manera que podamos usar cualquier cosa de vuestra experiencia como ejemplo, o como tema sobre el qué entablar una discusión que en cualquier caso yo ya tenía programada.

Meramente sugiero que Ruburt pruebe durante una semana el cambio de la cama y luego veremos lo que piensa al respecto.

(–De acuerdo. –Nuestro dormitorio es pequeño y resulta difícil orientar la cama norte–sur; además, en ese caso Jane no podría mirar a través de la única ventana que tiene. Nunca llegamos a orientar la cama de la manera sugerida por Seth.)

Mis más cariñosos deseos para ambos, y os deseo una buena noche.

(–Buenas noches, Seth. Gracias.)

(23.00. «Siento cosas raras –dijo Jane cuando salió del trance–. Siento como si no hubiese pasado mucho tiempo desde que Seth comenzó el libro. Pero subjetivamente creo que hasta el momento hay una gran cantidad de información; que de alguna manera estoy transmitiendo una cantidad acumulada, o una riqueza, de experiencia. Puede ser que esté buscando una expresión disparatada como “riqueza concentrada”…»)

(Jane utilizó entonces la analogía de una biblioteca, sin sugerir con ello que estuviese recibiendo todos esos datos «de una biblioteca perdida en algún lugar».)

– SESIÓN 520, 25 DE MARZO DE 1970 – 21.09 MIÉRCOLES

(Según creíamos) Seth iba a continuar el dictado del capítulo tres. Unos minutos antes de que empezase la sesión. Jane me dijo que tenía una «vislumbre» de Seth: dos o tres frases. «Normalmente –dijo– me instalo y espero a que empiece la sesión. Pero sigo sin poder explicar cómo lo hago.»)

Buenas noches.

(–Buenas noches, Seth.)

Volvamos a nuestro libro.

(Con pausas.) Finalmente vuestros científicos están descubriendo lo que los filósofos han sabido desde hace siglos: que la mente puede influir sobre la materia. Aún tienen que descubrir el hecho de que la mente crea y forma la materia.

Ahora vuestro entorno más próximo, físicamente hablando, es vuestro cuerpo. No es una especie de maniquí en el que estéis apresados, o algo que exista aparte de vosotros como si fuera una carcasa. Vuestro cuerpo no es bello o feo, saludable o deforme, rápido o lento, porque ése sea el cuerpo que se os dio indiscriminadamente al nacer: vuestra forma física, vuestro entorno corpóreo personal, es la materialización física de vuestros pensamientos, emociones e interpretaciones.

Literalmente, el «ser interno» forma el cuerpo transformando mágicamente pensamientos y emociones en su homólogo físico. Vosotros hacéis crecer vuestro cuerpo, de tal modo que su condición refleja en todo momento vuestro estado subjetivo. Usando átomos y moléculas, construís vuestro cuerpo, y con estos elementos básicos configuráis una forma que llamáis propia.

Intuitivamente sois conscientes de que configuráis vuestra propia imagen y de que sois independientes de ella. No os dais cuenta de que creáis vuestro entorno más amplio y el mundo físico que conocéis, impulsando a la materia vuestros pensamientos y emociones: un progreso en la vida tridimensional. Por tanto, el ser interno, individualmente y en masa, envía fuera su energía psíquica y crea tentáculos que se incorporan a la forma.

(21.23.) Cada emoción y pensamiento tiene su realidad electromagnética propia, completamente única, y está totalmente equipada para combinarse con otras, de acuerdo con los distintos grados de intensidad que podáis darle. Por así decirlo, los objetos tridimensionales se forman de modo semejante a como se forman las imágenes que veis en vuestras pantallas de televisión, pero con grandes diferencias. Y, si no estáis sintonizados en esa frecuencia particular, no podéis en manera alguna percibir los objetos físicos.

(Jane–Seth se inclinó hacia adelante mientras hablaba, para enfatizar sus palabras. Su transmisión era algo distinta esa noche. Pensé que reaccionaba al entorno. Había ruido abajo y sobre nosotros. Jane transmitía una frase, luego hacía una pausa más larga de lo habitual, y su ritmo era más lento que de costumbre.)

Actuáis todos como transformadores y, de manera inconsciente y automática, transformáis unidades electromagnéticas altamente especializadas en objetos físicos. Estáis en medio de un «sistema de materia concentrada» rodeados, por así decirlo, de unas áreas más débiles en las que persiste lo que vosotros llamaríais «pseudomateria». Todo pensamiento y emoción existe espontáneamente como una unidad electromagnética simple o compleja, no percibida aún por vuestros científicos.

(21.27.) La intensidad determina tanto la fuerza como la permanencia de la imagen física en la que el pensamiento o emoción serán materializados. Explico esto en profundidad en mi propio material. Aquí sólo quiero que entendáis que el mundo que conocéis es un reflejo de la realidad interna.

Básicamente estáis hechos de los mismos ingredientes que una silla, una piedra, el cogollo de una lechuga o un pájaro. Todas las consciencias se unen en una labor cooperativa gigantesca, para crear las formas que percibís. Dado que nosotros conocemos eso, podemos cambiar nuestro entorno y nuestra forma física a nuestro antojo y sin confusión alguna, ya que percibimos la realidad que subsiste en ella.

También sabemos que la permanencia de la forma es una ilusión, ya que toda consciencia debe estar en estado permanente de cambio. Nosotros podemos –hablando en vuestros términos– estar en distintos lugares a la vez, pues somos conscientes de la verdadera movilidad de la consciencia. Ahora bien: siempre que pensáis emocionalmente en una persona, enviáis fuera de vosotros un homólogo vuestro, con una intensidad inferior a la de la materia, pero con forma definida. Esta forma que vuestra consciencia proyecta hacia afuera escapa totalmente a la atención del ego. Cuando yo pienso emocionalmente en otra persona, sucede lo mismo, pero envío una parte de mi consciencia dentro de la imagen y puedo comunicarme a través de ella. Podéis tomaros un descanso.

(21.37. Jane salió rápidamente del trance. Los ruidos continuaban en la casa. Le habían molestado durante la transmisión y habían interferido en mis notas. A pesar de todo, quedó sorprendida de que hubiese pasado casi media hora.)

(A las 21.56, cuando estaba esperando para volver a entrar en trance. Jane dijo: «No sé si es porque esta noche estoy cansada o porque los ruidos pueden conmigo, pero me está costando empezar de nuevo…» Continuamos a las 21.58.)

Los entornos son primordialmente creaciones mentales de la consciencia empujadas a distintas formas. Yo tengo un despacho del siglo XIV, que es mi preferido y en el que hallo gran complacencia. No existe en vuestros términos físicos, y sé muy bien que es una producción mental mía. A pesar de todo me gusta mucho, y a veces tomo forma física para sentarme en el escritorio y mirar el paisaje por la ventana.

Ahora vosotros hacéis lo mismo cuando estáis sentados en vuestro salón, pero no sois conscientes de ello; por el momento estáis restringidos, por así decirlo. Cuando me encuentro con mis compañeros, a menudo solemos convertir nuestros pensamientos a diversas formas, por el simple goce de la práctica. Tenemos lo que vosotros llamaríais un juego que requiere cierta experiencia, en el que, por pura diversión, vemos cuál de nosotros puede traducir un pensamiento en el mayor número de formas. (Pausa.)

Existen tales cualidades sutiles que afectan la naturaleza del pensamiento, tantos grados de emoción, que ninguna forma puede ser jamás igual a otra (sonrisa), así como no hay un solo objeto en vuestro sistema que sea la copia exacta de otro. Los átomos y las moléculas que componen cualquier objeto tienen una identidad propia que colorea y califica todo objeto que forman.

Vosotros aceptáis y percibís la continuidad y la similitud cuando percibís un objeto físico de cualquier clase, y hacéis caso omiso de la desemejanza de un campo dado de realidad. Por ejemplo, vuestros cuerpos no sólo cambian completamente cada siete años, sino que también lo hacen constantemente con cada respiración.

(22.12.) Los átomos y moléculas que componen la carne mueren constantemente y luego son reemplazados. Las hormonas están en estado constante de alteración y movimiento. Las propiedades electromagnéticas de la piel y las células cambian continuamente e incluso se invierten a sí mismas. La materia física que componía tu cuerpo hace un momento es significativamente diferente de la materia que forma tu cuerpo en este instante.

Si pudierais percibir el cambio constante de vuestro cuerpo con la misma persistencia con la que atendéis a su naturaleza aparentemente permanente, os sorprenderíais de haber considerado alguna vez el cuerpo como una entidad más o menos constante, más o menos integrada. Incluso subjetivamente fabricáis la idea de que el ser consciente es relativamente estable y permanente, y os concentráis en ella. Centráis vuestra atención en esas ideas, pensamientos y actitudes que recordáis del «pasado», como si fueran vuestras, y pasáis por alto otras que os fueron «características», desvanecidas ahora, pasando también por alto el hecho de que no podéis apresar el pensamiento. El pensamiento de hace un momento se desvanece enseguida.

Vosotros tratáis de mantener a un ser físico, subjetivo, constante y relativamente permanente, para así poder mantener un entorno relativamente constante y relativamente permanente. Eso os permite poneros siempre en la posición de hacer caso omiso de ese cambio. Esto que no queréis reconocer es precisamente lo que os daría una mayor comprensión de la verdadera naturaleza de la realidad, de la subjetividad individual y del entorno físico que aparentemente os rodea.

(22.23. Los párrafos anteriores se transmitieron a un ritmo más rápido.}

¿Qué es lo que le sucede a un pensamiento cuando abandona nuestra mente consciente? No se limita simplemente a desaparecer. Podéis aprender a seguirlo, pero normalmente os asusta el hecho de apartar vuestra atención de su intenso enfoque en la existencia tridimensional. Por consiguiente, os parece que el pensamiento desaparece. También os parece que vuestra subjetividad tiene una cualidad desconocida y misteriosa, y que incluso vuestra vida mental tiene una especie de precipicio subjetivo por el que caen los pensamientos y recuerdos para desaparecer en la nada. Así pues para protegeros, para evitar que vuestro pensamiento vaya a la deriva, levantáis barreras psicológicas en los puntos que suponéis peligrosos. En cambio, podríais seguir esos pensamientos y emociones simplemente dándoos cuenta de que vuestra realidad continúa en otra dirección, además de aquella con que os identificáis principalmente. Entonces esos pensamientos y emociones que ya han dejado vuestra mente consciente os conducirían a otros entornos.

(22.29.) Esas aberturas subjetivas a través de las cuales parecen desaparecer los pensamientos son de hecho una especie de urdimbre psíquica que conecta el ser que conocéis con otros universos de experiencias, otras realidades donde los símbolos cobran vida y donde no se niega el potencial del pensamiento.

Durante vuestros sueños esas otras realidades y la vuestra se comunican, y hay también una interacción constante entre ambos sistemas. Si hay algún punto en el que vuestra consciencia parezca eludiros o escaparse de vosotros, o si hay un punto donde parece que termine vuestra consciencia, ésos son exactamente los puntos donde habéis edificado vuestras barreras psíquicas y psicológicas, y son precisamente esas áreas las que deberíais explorar. De lo contrario os sentiréis como si vuestra consciencia estuviese encerrada en vuestro cráneo, constreñida e inmovilizada, lo que hace que cada pensamiento perdido o recuerdo olvidado parezca, al menos simbólicamente, una pequeña muerte. Y ése no es el caso.

Sugiero que toméis un descanso.

(22.36. Esta vez el trance de Jane había sido más profundo, y no hubo ningún ruido que la perturbase. Continuamos a las 22.52.)

Bien. Éste es el final del dictado por esta noche.

(Luego Seth estuvo tratando brevemente una experiencia fuera del cuerpo que había tenido Jane en la tarde de ayer.)

Terminaré la sesión con mis más efusivos deseos para ambos, y me gustaría recordar a Ruburt otra vez la sugerencia que le hice sobre su cama.

(–Buenas noches, Seth.)

(23.05. Véase la sesión 519, en que Seth sugiere a Jane que trate de poner su cama orientada norte–sur. Aún no lo hemos hecho.) (Jane continúa leyendo el libro de Seth, pero es evidente que ya no está preocupada por él, aunque su interés sigue tan vivo como siempre.)



Extracto de LA ETERNA VALIDEZ DEL ALMA – HABLA SETH por JANE ROBERTS





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Madre Divina ~ El cerebro.Yo Soy la Madre Divina y vengo en el nombre de la verdad y en el nombre del amor.

El cerebro es uno de sus órganos más preciados.

 
 
 Es parecido a un computador – tiene conductividad eléctrica y neuro trasmisores.
 
 
 Está conectado a la memoria etérica por los chakras, los nodis y el campo energético de la Madre Tierra.
 
 
 
 A demás el cerebro regula las funciones de sus otros órganos.
 

La sanación espiritual de su cerebro, requiere elevar la vibración de sus chakras; corona, tercer ojo y chakra de la garganta, de las células y átomos de su cerebro, con luz y energía sanadora de la Madre Divina.
 
 
 
 Primero en su cuerpo etérico y luego en Su cuerpo físico.
 
 
 
 Yo quiero que sanen su cerebro para que no esté envuelto de toxinas y la sangre que circula por el cerebro esté limpia.
 
 
 
 Ustedes y yo, estamos sanando su cerebro para evitar las enfermedades degenerativas como el Parkinson y el Alzheimer, y para que les sea más fácil recordar quienes son ustedes realmente.
 

Estamos disolviendo los nudos energéticos en sus centros receptores cerebrales, con nuestras meditaciones. Los bloques disminuyen su capacidad de gestión, creatividad, ingenio y memoria.
 
 
 
 Sus pensamientos y su memoria ocurren en su cuerpo etérico, no en su cerebro.
 

El estrés y la angustia que producen las enfermedades crónicas, son muy perjudiciales para su cuerpo físico, ya que liberan hormonas glucocorticoides que dañan las conexiones de su cerebro.
 
 
 

 Mis queridos niños, tienen que tomarse las cosas con calma y no sobrexcitarse demasiado.

Si el hipotálamo no está sano; ustedes se sienten muy cansados, sin motivación, y sin iniciativa. Su cerebro necesita entre 7 y 8 horas de sueño, y entre 7 u 8 vasos de agua al día, para que pueda borrar todos aquello que no sea importante para ustedes, y afianzar lo que sí es de interés para ustedes. Durante el sueño se reparan los tejidos que pudieran estar dañados y el agua lo lava de las impurezas y residuos tóxicos. Si su hipotálamo está envuelto, usted no va a sentir ganas de hacer mucho de nada, usted no tendrá el entusiasmo, y se sentirá débil, exhausto. Además, una hipotálamo envuelto puede causar: La incapacidad para liberar la grasa de su cuerpo, metabolismo lento ya que este órgano regula el metabolismo, incapacidad para pensar por una mente nublada para centrarse.La incapacidad para razonar, sentirse indefenso, desmotivado y no tiene ganas de hacer nada.

A lo largo de su vida, es necesario buscar aquellas cosas que les gusten, que les provoquen emociones saludables, ya que éstas son las que les proporcionan la fuerza y las ganas de vivir. Son el motor de su organismo, las que les hacen seguir adelante. Los sentimientos deben de ser libres para que ustedes puedan ser creativos y estar motivados.

Oxigenar su cerebro

Las vitaminas para el cerebro son la K y la B6. Ustedes necesitan una dieta especial para oxigenar su cerebro. Alimentos con flavonoides como por ejemplo el salmón y los arándanos. Las nueces y otros alimentos. Alimentos ricos en potasio como los plátanos, las papas y los tomates. Tomen cloruro de magnesio, vegetales verdes como el brócoli y las espinacas, ya que ayudan al crecimiento de las células nuevas del cerebro. La cafeína que contiene el café y el chocolate negro, contribuyen al buen flujo de la sangre en el cerebro. Póngale un poco de sal marina al agua. Su cerebro necesita minerales.

Respiren contrayendo el estómago y relajándolo. Van a llenar una botella de agua por la mitad y con una pajita o pitillo, van a soplar por media hora, cada día. Recomiendo las caminatas y la natación.

La digitopuntura, está relacionada con la acupuntura, utilizando sus mismos puntos o meridianos, con los dedos se realiza una presión que estimula y desbloquea las energías. Permítanse saber los puntos de su cuello y su cabeza que están bloqueados. Pongan sus manos sanadoras detrás del cuello, cubriendo la médula oblongada. Digan: “Permito que el flujo de la luz de Dios, elimine los bloques y me sane”.

Ahora les pido que llenen de luz y energía, los dos lados de su cerebro, especialmente el derecho y la parte posterior superior de su cerebro comenzando en el chakras raíz y subiendo la energía por la columna vertebral hasta que llegue al cerebro – visualice su columna como una vara de luz blanca fluorescente. Noten que su percepción despierta cuando respiran profundamente. Están reconectando su tejido cerebral con su percepción.

Su cerebros han estado en modo de piloto automático durante mucho tiempo. Sientan ahora el área de su cerebro poniendo su atención ahí y luego expandan su cerebro en la Totalidad Infinita para recibir la sanación de la luz divina.

El cerebro es un órgano de percepción sensible. La atención en su tercer ojo, en su cuello, en su cráneo, en su mandíbula, en su boca, en sus oídos, en su nariz, en su hipotálamo, en su glándula pineal, en su pituitaria. Permitan una purga energética, en todos estos lugares, conectándose a través de todos sus circuitos con la Fuente. Con esta intención, noten que su conciencia se ha expandido. Ahora es más suave, está más elevada. Hay una sensación de ligereza o de mayor percepción con su yo superior y su ser divino, con el campo energético de la Madre Tierra.

Ahora relájense y observen su cerebro en blanco, en el vacío cuántico. Luego verán su portal abierto en la parte posterior superior y en su chakra corona. Estamos trabajando en el proceso de oxigenar su cerebro, para que mejore su memoria, su mente, su conciencia, sus canales de percepción. El cerebro y el corazón deben de estar unidos, para realizar un trabajo conjunto. Sean conscientes de todo su cuerpo para que se conecte con su cerebro. No hay separación entre sus cuerpos inferiores y superiores. Cada célula de su cerebro se está conectando con todos los canales que están abiertos para ustedes y en ellos se está derramando luz divina. La capacidad de sentir multidimensionalmente está creciendo. Es como si ustedes fuesen una antena, siguiendo satélites todos a la vez.

Ahora ustedes han crecido en estatura por decirlo de alguna manera. Son capaces de sostener a su Divina Presencia – su mente ya no es el gobernante sino su corazón. Así que ahora den permiso a su cerebro para que despierte a todas las dimensiones, a todos los aspectos del saber, como una computadora. Noten que están anclados y sin embargo se pueden sentir holográficos. Se pueden sentir que están presentes en muchas realidades a la vez, Se está conectando con todas las dimensiones. Sientan la energía de la fuerza de vida dentro de ustedes, la vasta inteligencia dentro de su cuerpo. La inteligencia de su cuerpo se ha subordinado a la dominación de su mente razonadora. Ahora ustedes van de regreso al tipo de sabiduría que hace que las aves sepan lo que tienen que hacer, que las plantas sepan cómo producir. Van de regreso a ese conocimiento multidimensional – físico, infinito y suyo. Sientan que pueden confiar en ustedes mismos. Pueden confiar en lo que siente su cuerpo.

Re-calibración del cuerpo etérico y de su merkabah

Estas ondas de energía con sus códigos de luz, cada vez más fuertes que están recibiendo desde los portales, afectan su cuerpo físico, mental y emocional, y se manifiestan en miedo, angustia, ansiedad, palpitaciones, estrés, perdidad del control, depresión, dudas, inseguridad, cansancio, dolores y molestias corporales, especialmente en las partes que ustedes ya tienen problemas de salud. La relajación, la meditación y confiar en ustedes mismos los ayuda. Ustedes están eliminando todo lo que los ha mantenido alejados de mí con su auto-maestría.

Ustedes se concentran en esos puntos de malestar y la totalidad infinita los encuentra y los disuelve. Ustedes tienen el poder de Dios, no sólo creativo sino también sanador. Aprendan cómo es su relación con Dios y no se rindan.

Siempre que estén confusos o fuera de equilibrio, respiren desde el corazón, trabajen con el corazón.

La energía nueva está fluyendo por todas partes. Ahora quisiera que supieran que importante es su pensamiento en estas re-calibraciones. Su pensamiento cambia todo. Utilicen su atención sabiamente. Estoy haciendo ajustes en su sistema para que reciban todo lo que se les está proporcionando.

El amor es todo lo que somos. Mi propósito aquí; es el de traerlos a los movimientos de la Creación. La Creación es un flujo infinito que manifiesta en los que participan en su conocimiento.

Cuando el corazón y el cerebro son suaves, ustedes están más libres, tienen más acceso a su Fuente Infinita, la sabiduría, la voluntad, el amor; pueden fluir en cada situación.

Ustedes son seres divinos, que están aquí para asistir a la Madre Tierra en su proceso de ascensión y lo están haciendo muy bien con la ayuda de los avatares de Sirio y de Saint Germain el nuevo avatar.

Porque los amo; quiero decirles que la Tierra va a cambiar. Habrá un cierto acontecimiento muy grande en la Madre Tierra. Ustedes saben que estas cosas tienen que suceder y que todo estará bien en el planeta. Hijos, Hijas los llevo debajo de mis alas, y están bajo mi protección, bajo la protección de la Madre Divina. Ustedes pueden confiar en esto para su bien más alto. Quisiera que supieran que estar aquí es seguro, y que todos los cambios que van a experimentar son buenos. Cuando pasan a través de estos cambios, deben saber que están sentados en mi regazo. Yo Soy la que los sostiene. Ustedes están seguros. Usted son seres divinos magníficos que viven en un planeta que necesite de su amor. De su amor vienen todos los recursos para cambiarlo todo. Ustedes no pueden haber experimentado el amor del que les estoy hablando, así que deben confiar en él. El cerebro no sabe de lo que estoy hablando, el corazón lo sabe. Nosotros estamos resucitando esta Tierra. Son responsables del bienestar de sus vidas internas y del bienestar la Madre Tierra. No se caerán si permanecen seguros en mi corazón y en su corazón. El corazón es la estabilidad en nuestras vidas. El amor creará todos los milagros.

Los amo muchísimo.

Madre Divina vía Susannah

 

COMENTARIO DE SUSANNAH

EL TABACO Y EL ALCOHOL

Los principales enemigos del cerebro son el tabaco y el alcohol.

Cuando usted fuma, las toxinas y los venenos del cigarrillo entran en la sangre. Hacen que su sangre sea más espesa, y aumenta las posibilidades de formación de coágulos. Aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca, lo que hace que el corazón trabaje más duro de lo normal. Anuda las venas, rompe los vasos capilares y reduzca las arterias, así que hay poca cantidad de sangre rica en oxígeno que circula a sus órganos, lo que puede causar un ataque al corazón o un derrame cerebral.

Fumar daña otros órganos como el corazón y su circulación sanguínea, aumentando el riesgo de enfermedades coronarias, infartos, accidentes cerebrovascular, enfermedad vascular periférica (vasos sanguíneos dañados) y la enfermedad cerebrovascular (arterias dañadas que suministran sangre al cerebro). Otros productos químicos en el humo del cigarrillo dañan el revestimiento de las arterias coronarias. Tienen una mayor probabilidad de contraer cáncer de estómago o úlceras. Fumar puede debilitar el músculo que controla el extremo inferior de la garganta (esófago) y hacer que el hiato no cierre bien, entonces el ácido del estómago al viajar hacia arriba daña sus dientes, sus encías y su garganta. Esta enfermedad es conocida por ustedes como reflujo gástrica y es crónica. El tabaco contribuye al cáncer de riñón, así como el alcohol contribuye al cáncer del hígado. Con el alcohol y el tabaco, su piel envejece más rápidamente, se ve gris y amarilla. Las toxinas en su cuerpo causan la celulitis. Las mejillas se hunden, salen ojeras y la mirada se ve demacrada y triste, por la ansiedad que produce una adicción. Von el alcohol y el tabaco, dobla su riesgo de desarrollar un aneurisma cerebral. Se trata de un bulto en un vaso sanguíneo causada por una debilidad en la pared del vaso sanguíneo. Esto puede explotar o reventar lo que conducirá a una condición que es un accidente cerebrovascular, y puede causar un daño cerebral y la muerte.

La tos, los resfriados, la sinusitis y el asma son sólo el comienzo de los problemas de los pulmones y las vías respiratorias de un fumador. El fumar puede causar neumonía, enfisema y cáncer de pulmón. Fumar causa el 84% de las muertes por cáncer de pulmón y el 83% de las muertes por enfermedad pulmonar obstructiva crónica, incluyendo bronquitis. Más del 93% de cáncer en la garganta son causados ??por el tabaquismo. Los huesos del fumador o del alcohólico son débiles y quebradizos, porque se cansan muy pronto al hacer deportes o ejercicio.

DIGITOPUNTURA

Para los dolores en la cabeza; en un punto que hay entre el pulgar y el dedo índice aplicar una presión durante dos minutos. También, podemos presionar ambos lados de las sienes. Para calmar los nervios y mejorar la digestión, presionar el punto que hay cuatro dedos por encima del ombligo. Realizar una presión suave, durante varios minutos. Para estimular el sistema inmunológico, buscar un punto que hay en la parte posterior del antebrazo, dos dedos pulgar encima de la muñeca. Aplicar presión circular en el sentido de las agujas del reloj durante dos minutos en cada brazo. Para aliviar los dolores de cabeza por tensión, en el centro de la base del cráneo, presionar en circular sobre este punto durante dos minutos. También en el centro de la frente entre las cejas, presionar suavemente para despejar la mente.

Con amor y luz, Susannah

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Kryon ~ ¿Es esto Real?Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

 

Estoy contando:

 
 
 veintiséis años 
 
 

he estado con mi socio de esta manera. Y este año que llamamos Año Dos de la nueva energía, él me oye más claramente que antes. La canalización puede parecerte rara, extraña. ¿Cómo funciona? ¿Puede ser posible y real? ¿Qué sucede con mi socio ahora, dónde está? Queridos, es un sistema hermoso, no es raro, no es extraño ni fantasmal, es un sistema benévolo, natural y normal, y les pertenece.

Querida alma antigua, la historia está llena de esto y no lo ves. Los seres humanos han avanzado con profundidad y escrito melodías que permanecen para siempre en tu corazón, canalizadas directamente desde su Yo Superior y una fuente desde la pineal. Parte del arte más excelente que puedes ver, es tan bueno que parece moverse, es profundo de la misma manera.

Te hemos dicho que algunas de las escrituras más conmovedoras que puedes leer en cualquier lugar del planeta, que son significativas, fueron canalizadas. Y cualquier cosa que dices que viene de Dios, ha venido de hombres y mujeres que estaban bajo la influencia del Espíritu, incluso podrías decir que en un estado alterado – ¡eso es lo que aparenta ser para ti! Dices, “Bueno, es un ser humano en un estado alterado, igual es un ser humano; están usando todo lo que es humano, pero alterado de alguna manera.” Este es el sesgo que tú tienes: la idea de que un humano pueda literalmente apartarse por apenas un momento y dejar que algo proveniente de la Fuente Creadora en su interior te hable con su voz y su consciencia, dices que no parece correcto. Te he dicho: ¿Es esto real? ¿O es que el hombre en la silla lo está inventando?

Él tuvo que hacerse estas preguntas cuando empezó con esto, porque iba a un lugar que lo asustaba. Pensó que estaba perdiendo el juicio, porque nunca había visto algo así. ¿Cómo puedes salirte de tu cuerpo? ¿Cómo puedes permitir esta clase de cosas? No le salía muy bien. Llegábamos a él con hermosos pensamientos benévolos y para su mente eran incoherencias. Le llevó un largo tiempo poder traducir un mensaje multidimensional que llegaba desde un lugar en su cerebro ¡que ni siquiera sabía que tenía! Mi razón para decir esto, es que tú estás descubriendo la misma cosa. Estás a punto de usar lugares en lo que llamas tu cerebro, que no son tu cerebro. Lugares que te resultarán nuevos.

El cerebro es un facilitador de energía: no todo se origina en él. Lo que viene desde la pineal no se originó en el cerebro, pero es servido por el cerebro y de allí sale, usando el cerebro y el pensamiento sináptico y el lenguaje; no se originó allí. El cerebro por lo tanto es el instrumento que permite que eso sea dicho, dibujado, compuesto, esculpido. Canalizado.

Una conexión con el espíritu que en la vieja energía causó problemas a muchas personas. Sabemos dónde estamos (N. Tr.: En Salem se llevaron a cabo en 1792 juicios por delito de brujería). Si abres la boca y das una profecía y luego se cumple, ¿quién eres? ¿Eres un chamán, o una bruja? ¿Y qué pasa en una humanidad de baja consciencia con eso en su espacio? Ha cambiado. Y el cambio continúa, y nos sentamos contigo en este lugar, y te decimos, alma antigua, que estás a punto te expandirte también.

Diré esto otra vez: ¿Es esto real o es un hombre en la silla simulando? Querido ser humano: depende de ti. Estás en tu caja y no vas a permitir que salga, no vas a examinarlo, no te darás permiso, porque todo lo que te enseñaron dice que él no está canalizando. Pero si abrieras la puerta, como hemos dicho muchas veces, y le dieras una oportunidad para que sea real para ti, podrías descubrir que es diferente.

Déjame hacerte la gran pregunta otra vez. Pregunto esto una y otra vez, con todo amor y benevolencia: ¿Tu realidad está limitada a lo que te dijeron y lo que has visto? Si es así, esto no tendrá sentido para ti. Porque aquí hay un hombre en una silla haciendo algo natural y disponible para todos los humanos del planeta. Oh, tal vez no para sentarse con otras personas, hacerlo para otras personas; ¡hacerlo para ti! ¡Hay tanto por venir!

Queridos, han salido de la vieja energía, la llamaremos energía del mundo viejo. Han estado en ella la mayor parte de sus vidas, sus padres, sus antepasados; ha sido estática, sin cambios. Ya les hemos dicho que si miran la historia humana, verán que repite una y otra vez la misma energía. Nunca creció; nunca mejoró. Cuando se había terminado una conquista, venía otra. Un país era rey de la Tierra por un tiempo, luego otro y luego otro distinto, y luego volvía el primero, y luego otro y otro. Y el sistema era tan estático que ustedes incluso lo llamaron naturaleza humana. Y esto se vuelve el modelo de tu realidad, y lo que todos esperan. Y así las profecías de la vieja energía todavía permanecen en algunos que esperan lo peor. Aun cuando te has graduado y pasado el marcador, tan significativo para todos los indígenas en la historia, conocido como precesión de los equinoccios y rastreado durante siglos, milenios, escrito y grabado en los muros de las pirámides en Sudamérica, América media y central y del norte. Es la profecía en la que estás. Sin embargo, todavía persisten viejas energías diciendo que lo que haces va hacia un desastre, que se va a terminar, y yo te digo: no es así.

Llegué en 1989, dos años después de la Convergencia Armónica. La Convergencia Armónica fue una energía de pasaje, un reconocimiento de un giro, de una nueva profecía. Cuando llegué te dije que no habría Armagedón, que no se cumpliría ninguna profecía de las antiguas escrituras que tenías. Te dije que Nostradamus representaba una profecía vieja que nunca sucedería. El año 2000, que se suponía sería el tiempo del desastre, vino y se fue sin incidentes. Contra todo lo esperado, la Unión Soviética se cayó por sí misma, como dijimos, descartando la idea de una Tercera Guerra Mundial que se había predicho. Y todavía algunos siguen prediciendo la catástrofe.

Estás viendo un cambio en la consciencia, y en este proceso hay negatividad, oscuridad, confusión, desolación y malos entendidos. Lo hemos explicado tantas veces, antes de 2012 te dijimos que observaras cómo vendría la oscuridad y haría lo posible por horrorizarte. ¿Lo has visto?

Te dijimos que era su último intento; no les quedaba otra cosa que el miedo. Los conquistadores vinieron y se fueron, lo habrás notado. Durante 50 años la humanidad ha unido las cosas en lugar de hacerlas pedazos. Los conquistadores ahora son una minoría, no la mayoría. ¿Será posible que la misma naturaleza humana empiece a ajustarse a un nuevo paradigma? Te diré esto: si no lo sientes, pregúntale a los niños. Los que tienen nietos saben que no son como fueron sus hijos, lo saben. Pueden mirarlos a los ojos y ver una sabiduría más grande y grandiosa, algo diferente; ¡ellos entendieron! Muchos niños están objetando la vieja energía y apartándose por eso. Esto es un cambio de consciencia que les anunciamos que vendría. Imaginen la confusión de los líderes que sólo tuvieron una profecía toda la vida: miseria y desolación. ¿La van a abandonar? ¿O se adaptarán ahora que la nueva energía ya está aquí? ¿Qué tienen que perder? Tal vez su reputación. Van a oír a los charlatanes durante años. Y al mismo tiempo observarán a la Tierra cambiar como nunca creyeron que lo haría.

Hay quienes han dicho: “imposible. Miren lo que está aquí. Miren las alianzas de los países, miren lo que representa, lo que está sucediendo, Kryon, esto nunca mejorará.” Quiero que lo revisen; quiero que retrocedan conmigo 50 años. Y luego hablen con alguien que dijo, “Es imposible, la guerra fría es terrible, es imposible. Será el final; tienen 50.000 armas nucleares apuntándose uno a otro; es imposible librarse de eso, no importa qué digas, Kryon.”

Entonces apareció el comodín, la carta que nadie había previsto, nadie en el planeta, no había ninguna predicción de que la Unión Soviética se caería; ninguna. Era una carta inesperada, sucedió contra todas las probabilidades. Queridos, ¿están demasiado fijados en sus costumbres viejas para esperar un comodín? Todo lo que requiere es un cambio en una consciencia, en un líder, para que todo se dé vuelta. La consciencia empieza a cambiar; la paz se empieza a ver como un poder. Y los líderes quieren poder.

El comodín podría estar ya preparado: alguien que nunca se te ocurrió. Ese alguien sería un sistema y un liderazgo político que creías que era de cierta manera y de pronto ve la tendencia a que la posibilidad de paz se convierta el asiento de su poder para siempre. ¿Puedes imaginar lo que sucedería si ellos se reacomodaran a lo que realmente les diera esta capacidad? Y de repente hubiera un vuelco, contra todas las posibilidades, diríamos. Un comodín, diríamos. Ya tenías uno, y todavía no lo crees. Tal vez en lugar de miseria y desolación, confusión, vas a tener una sorpresa mayúscula con otra carta inesperada. Estas cosas son posibles en tu futuro.

Hace muchos años te hablamos sobre esta época. Alma antigua, te dijimos que te prepararas, que vendría; y ahora está aquí. No permitas que la oscuridad en este planeta te desvíe. Mírala como lo que es, mírala a la cara y dile: ¡No tienes ninguna oportunidad! Todo lo que quiere es hacerte retroceder, lo sabes, ¿no? Tiene miedo de la luz. Hay demasiada paz proliferando, no se puede tener codicia cuando todos saben qué estás haciendo. No se puede tener misterios cuando los secretos se escapan de la caja diariamente. Y tiene miedo.

Alma antigua, es a ti a quien hablo en este salón. Yo sé quién está aquí. Mi socio dice que vienes por arrastre (se ríe); no conoce tu sabiduría. Tal vez te traen por obligación porque nunca quisiste comprometerte en ninguna cosa que suene rara o extraña, fantasmagórica, mística, misteriosa. ¿Pero qué te parece esto, qué te parece la lógica de lo que te estoy diciendo, y de la historia que has presenciado, y el linaje de la paz? ¿En eso te comprometerías? ¿Podrá ser que haya más, y que haya razones para ello? ¿Te comprometerías?

Sin volverte raro ni extraño ni misterioso, vas a tener lógica y sabiduría espiritual, alma antigua, y eso te conducirá a saber quién eres.

¿Es esto real? ¿O lo estamos inventando? ¿Dónde está mi socio ahora? Qué tal si les cuento que allí donde está, ya se ha acostumbrado, y cada vez le gusta más. Está en un lugar que yo llamaría enlazado. Si quieren saber más, él ha escrito sobre eso, pero aun en su forma desprolija, nunca podría describirlo como es. Él está lejos de mí, lejos de ustedes, en un lugar donde ustedes han estado muchas veces. Está mirando a una luz a la que no puede ir, porque está enlazado. Siente allí el viento del nacimiento, siente todo allí; en ese lugar no hay tiempo, ya se ha acostumbrado. Mientras canaliza, no envejece. Dentro de él hay una multidimensionalidad que pueden ver los que son sensitivos y pueden ver los colores.

¿Es esto real o no? ¿Cuál es tu percepción de todo en este momento? Cierro con esto: no es un misterio el porqué estás aquí. O por qué te llamo alma antigua. No hay confusión respecto a la benevolencia del amor de Dios en tu vida; todo lo que has atravesado es conocido por el Creador. Esta es la configuración: hay una pieza de la divinidad en ti. Incluso puedes decir que en el nivel corpóreo, en todo tu ADN, hay una cualidad angélica. Es el diseño del alma del ser humano que te dieron los pleyadianos, que a su vez tuvieron las suyas diseñadas por los anteriores, y éstos por los precedentes. Hay un sistema de creación de consciencia en esta galaxia; hablaremos más de eso esta noche, y eres parte de esto; siempre lo has sido. Puedes pensar que estás confundido y no sabes qué viene ahora; tal vez estás tambaleando, pero es solo porque empiezas a crecer. ¿Te acuerdas de la pubertad? (se ríe) Madurar era tan confuso, tener pensamientos que nunca se te habían ocurrido, que la mano del Creador se acerque y se vaya rápido, y no sabes si tomarla o no, no sabes qué es. Esa es la transición que ocurre ahora.

Pero a través de todo esto, esa benevolencia es sólida. Vemos mucho mejor que tú lo que sucede en el planeta, porque tenemos la visión completa; lo que sucede en las trastiendas, los planeamientos, las reacciones. Puede que no mejore tan rápido como tú lo quieres, pero mejorará.

No desesperes; mira a la oscuridad a la cara y recuerda que el tiempo se encargará de todo, alma antigua, con el libre albedrío que tienes – libre albedrío – cambiarás la naturaleza humana para siempre.

Volveré.

Y así es.

Kryon

Lee Carroll http://audio.kryon.com/en/Salem-1-15.mp3
Desgrabación y traducción: M. Cristina Cáffaro
http://www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar
http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
Canalización de Kryon por Lee Carroll
Salem, Massachusetts, 16 de Mayo de 2015
http://www.kryon.com

Pag. Anterior: Kryon – La Tríada – Las tres partes de la consciencia humana.
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