AGHARTAN: Compartir – Kryon ~ El Final del Año.- V.B. Anglada ~ El Reino Dévico.

Origen: AGHARTAN: Compartir – Kryon ~ El Final del Año.- V.B. Anglada ~ El Reino Dévico.

miércoles, 20 de enero de 2016

Compartir – Kryon ~ El Final del Año.- V.B. Anglada ~ El Reino Dévico.

 
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Kryon ~ El Final del Año.





Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

Para quienes están escuchando: estamos en posición relajada. Los humanos tienen muchas preguntas acerca de sus vidas, sobre lo que está teniendo lugar, sobre la energía, sobre la injusticia… y está de acuerdo a lo previsto. Esta es la última canalización que se publicará en 2015, de modo que quiero que sea un mensaje; no solo para quienes escuchan más tarde y aquí; es el mensaje del año para las almas antiguas.

Podría dar una lista de la que podrían tomar nota, pero quiero que este mensaje sea sentido. No una lista intelectual, no una lista política; y lo primero que quiero que hagan es reconocer que no están solos. En este salón ahora mismo, con ustedes, almas antiguas, están las energías que no pueden explicar. Son benévolas. Hay una energía hermosa que los conoce. Es la Fuente Creadora; pueden llamarla Dios, pueden darle toda clase de nombres; es mucho más grande que cualquiera de ellos. Muchos la han sentido toda su vida; algunos nunca la sintieron, no así. No es sentir a un padre; es sentir una ayuda benévola que es su hermano, su hermana, parte de ustedes, que inunda este salón para darles algo: la paz de saber que no hay error en el hecho de que estén aquí.

Si me están escuchando más tarde, quiero que sepan que este entorno también es suyo, y podrían decir:”Bueno, ¿cómo puede ser eso si están escuchando más tarde y estás hablando ahora?” Y repito: ese es un sesgo tridimensional de ustedes, porque no pueden sintonizar una energía que no está en su tiempo. Pero sí pueden. Pregunten a quienes me escuchan más tarde si oyen mi voz. La respuesta es sí. Entonces ¿por qué no sienten lo que está aquí? Porque esta pieza multidimensional de Dios Creador que está en este salón sabe que están escuchando más tarde. Somos más grandes de lo que ustedes creen.

Ustedes están en una encrucijada. Muchos están frustrados con las nimiedades. Eso se debe a que este cambio las está haciendo surgir. Las preguntas que hacen son buenas; muy buenas. Pero también conducen a frustraciones porque el ser humano individual, que quiere cambiar la sociedad, no es muy paciente. Ustedes a veces se retuercen las manos de frustración. “¿Por qué las cosas son como son? ¿No pueden ser mejores? ¿Por qué otros no lo ven?” Les digo por qué: porque el alma antigua en esta energía es futurista.

Esto es lo que quiero decir: Imaginen ahora mismo a todos los que los miran de este modo benévolo, que les están dando la paz, el hecho de que no están aquí por accidente, que están aquí por una razón. Quiero que imaginen algo. Imaginen que están mirando los planos de la arquitectura de un futuro edificio. Miran estos planos y dicen, “¡Ajá, ajá! Lo sabía. Esto es bueno, esto otro es bueno, esto también.” Se dan cuenta de que están mirando un edificio que produce su propia electricidad, su propia agua, ¡que hace todo! Un edificio ecológicamente sano y justo, que honra a Gaia y honra a la humanidad, donde ustedes podrían estar, y con el que se sentirían bien. Ahora bien, ¡hay algunos planos de arquitecturas que los frustran! Pueden verlos, y ver que todo a su alrededor se erigen esos edificios viejos. “Lo están haciendo mal, no es justo. No es justo para las personas en el edificio, ¡están construyendo el edificio y lo están haciendo en forma equivocada! ¡Tienen los planos para uno nuevo!” ¿Qué hacen ustedes con esto? Aquí está el futurista frustrado, ¡porque aquello que llamamos su akasha, lo que viene con ustedes, su lección de vida, que es ustedes, puede ver de pronto que hay formas mejores! Y es por eso que están aquí.

¿De qué sirve estar frustrado? ¿Cómo ayuda a alguien? Existe un método viejo: sales afuera, llevas carteles, les gritas a los que están construyendo los edificios viejos, si lo deseas. Te diré algo: te barrerán a un costado. No servirá de nada.

Quiero que te concentres en el plano frente a ti; es la razón de estar aquí. Y el plano frente a ti puede ser inasible, ¡pero tú sabes que hay formas mejores! Quiero que te concentres solo en construir el primer piso del rascacielos. Solo los materiales, solo reunir a otros de mentes afines con ideas mejores, que comprendan a nivel visceral que esto va a requerir un tiempo, y que la frustración no sirve a menos que te haga proactivo. Fija tu mirada en aquello para lo que naciste; no para frustrarte, porque sabes a qué atenerte, sino para concentrarte en ese plano. Ahora bien, esto es metafórico, ¿no? No hay ningún plano frente a ti, pero puedes ver mejores formas de hacer todo; puedes ver formas mejores de manejar el planeta; puedes ver consciencia más elevada en todo lo que es tu sociedad. ¡Es tu karma el cómo construir tu gobierno, cómo estructurar las cosas! Es asunto tuyo, no es asunto del Creador. Pero la consciencia que hoy tienes, que es más alta que nunca antes, empieza a revelar formas mejores. Entonces te transformas en el nuevo sistema.

Tendrás a otros que estarán de acuerdo, no en salir a detener lo viejo, ¡sino en construir lo nuevo! Entonces los que lo vean dirán: “¡Vaya! Lo haremos a tu manera.” Puede que te quedes allí y digas: “Soy una persona, no soy un constructor; no puedo cambiar esto, no puedo cambiar aquello.” Entonces no estuviste prestando atención a lo que puede hacer la consciencia. Puede afectar a la tierra a tu alrededor, a las personas que te rodean; los mismos pensamientos que tienes, que son equilibrados, para crear ese primer piso del nuevo plano de arquitectura para que llegue a hacerse, con constructores, con personas a cargo, con oficiales, no porque te quejas, no porque estás frustrado, sino por un nuevo paradigma que está presente debido a que estás concentrado en cambiar la realidad de esta Tierra. Tu lo ves, te relajas con ello, y empiezas a mirar a tu alrededor buscando otros como tú. Pronto se llega a un consenso.

Queridos, esto es diferente de lo que solía ser. Están en un lugar que ha marcado una diferencia en su país por su libre pensamiento, y ustedes marcaron diferencias porque las personas los miraban ¡y veían que funcionaba! Están en un gran lugar, queridos, no para frustrarse sino para mostrar el futuro, construir el edificio, y aquí va lo que quiero que sepan, todos ustedes: En este mensaje, tienen apoyo. ¿Cuántas veces tendré que decírselo? En tanto en la vieja energía les destrozaban todas las ideas, ¿no se dan cuenta de que ahora son pegadizas? ¿No lo notan? ¡Es pegadizo! O sea que otros adhieren a lo que ustedes proponen y dicen: “Tienes razón, propondremos lo mismo. Lo haremos aquí y allá, y más allá.” Y en tanto antes estabas solo, trabajador de luz, alma antigua, en aparente batalla con tu familia, con la Tierra, esto está cambiando, es contagioso, otros lo verán y dirán: “Sí, tienes razón, es una idea mejor. Qué bien, encontremos a algunos otros.” Esto encuentra su camino para llegar a todos los elementos de la sociedad con los que estás frustrado. Con la energía, con los laboratorios, con las finanzas y el gobierno, encuentra su camino por tu actitud pacífica y benévola de construir el futuro y dejar de quejarte por lo viejo. ¿Frustración? ¡Eso no construye!

En este lugar hay un entorno; un entorno, llámenlo como quieran, que los está mirando ahora mismo. Quiero que sientan, ya, en este lugar, la realidad de una energía benévola que sabe quiénes son, que está aquí. Quiero que sientan la consistencia del amor; ¡llámenlo amor! Llámenlo aprecio, llámenlo energía sonriente. No los presiona, no los empuja, no los compele a querer hacer algo, simplemente les dice: “Quiero que descanses y te relajes en mis brazos,” eso es lo que dice. ¡Y ustedes sienten que están bien, en el lugar correcto, en el momento justo, y que las batallas que librarán este próximo año, y el siguiente, y el otro, son batallas que pueden ganar por fin! ¡Al fin! Un poco a la vez, construyendo el primer piso de esa obra maestra de arquitectura llamada Paz en la Tierra. Tienen que hacerla lentamente, sucede de a poquito. La sincronicidad les traerá todas las piezas, las partes y las personas, a menos que se revuelvan en la frustración. Y entonces estarán solos en su cuarto mientras los demás construyen el edificio. Es un paradigma nuevo, una forma nueva de reaccionar: ¡Es la maestría! ¡La madurez!

¿Es posible que el Creador del Universo sepa quiénes son ustedes? Sí, queridos, los ojos de la galaxia, el centro mismo de la Fuente Creadora del Universo, están mirándolos ahora. Son los únicos que están pasando por esto en este momento en la galaxia. Quiero que observen todo en el planeta. Sean prudentes; verán que hay una transformación en curso. Las personas empiezan a despertar y revelar cosas que no son apropiadas y que se ocultaron en el pasado; empiezan a abrir latas y a encontrar cosas feas adentro. Algunos verán las cosas feas como una excusa para quejarse. Pero las cosas feas se van a ver, y las latas llevan los nombres de cada aspecto de su sociedad. Lentamente, van a empezar a pedir integridad. Llegará un tiempo en que sus políticos sabrán que no serán elegidos si ustedes observan lo que hacen. Llegará un tiempo en que habrá un sistema por el cual ustedes vean lo que ellos hacen y ellos lo sabrán, pero tendrán que limpiar sus acciones, porque serán vigilados de un modo que ni siquiera puedo explicar, porque será con nuevas tecnologías de vigilancia que ni siquiera conocen aún.

Si veinticinco años atrás les hubiera dicho que habría algo llamado redes sociales y hubiera tratado de explicárselo, no hubiera podido. No se pueden explicar cosas que todavía están cinco pasos más allá de lo que entienden. Cuando no se tiene el número 2 y el número 3, no se puede entender un sistema que funciona con el número 4. Y existe un sistema que funciona con el número 4 que les permitirá ver, examinar y vigilar todo lo que hagan sus líderes, y ellos lo querrán así.

Llegará un día en que la integridad sea una insignia de honor y algo de qué estar orgulloso, y de lo que ellos estén orgullosos; cuando no se trate de cuánta codicia pueden tener, de cuánto pueden ocultar, ¡va a parecerles tan viejo y tan feo! Una costumbre del pasado. Les dije que la historia lo mostrará: literalmente una vuelta de página, de un método viejo a uno nuevo.

Algunos inventos nuevos llegarán para ayudar. En los Estados Unidos ustedes tienen estructuras que los impedirán, de modo que puede que sucedan en otros países donde no esté esa estructura. Quiero que se preparen para eso. Tal vez su estructura cambie algún día cambie, porque otros países lo han hecho mejor. Quiero que se preparen para eso. Hay paradigmas que ustedes no esperan; no cierren la caja tan apretadamente. Ustedes creyeron saber dónde está todo, de dónde viene y qué va a pasar. Pero sepan esto: Va a pasar. Y cuando empiece, va a aportar las piezas de construcción para ese primer piso; ¡no se frustren! Estén en paz, por el hecho de que están en el lugar correcto en el momento apropiado, pensando las cosas correctas por las razones correctas. Y ya no se las destrozarán, no se las van a suprimir, no habrá dedos señalándolos y diciendo que están descontrolados. Las personas empezarán a encontrarle sentido a lo que ustedes dicen.

Otra vez les estoy dando una visión futurista, porque ustedes son futuristas. Su akasha despierta a ideas mejores, almas antiguas. Son los señaladores del camino en el planeta. La sabiduría del planeta, alma antigua; eres lo que se esperaba que fueras. Son buenas noticias, muy buenas noticias; pero ¿cómo las recibirás? Te diré esto: Ese viejo sesgo, o sea, vivir en la vieja energía y pensar que esta siempre fue la forma en que funcionan las cosas, la forma en que funcionaron en el pasado, si tú eres así, estás en una caja y la has sellado. Existe una nueva caja (se ríe) que no tiene costados, ni fondo, ni tapa. En esa caja te pedimos que estés, si necesitas una. Pensamiento ilimitado; formas de hacer las cosas y de encontrar ayuda para hacerlas. Nada de frustración.

Está llegando el 2016: su numerología es un 9. Eso es completar ciertas cosas que van a tener lugar, y revelaciones que no esperan sobre otras cosas. Si se topan con una revelación escandalosa, no se revuelquen en ella; espérenla. Y construyan cosas nuevas debido a ella, en lugar de castigar a los que la hicieron. ¿Comprenden la diferencia? ¿Dónde van a poner su energía? ¿Van a construir sobre los errores, o se van a revolcar en ellos? Es parte del nuevo paradigma avanzar en lugar de detenerse a castigar. Es una idea muy nueva donde debería estar su energía. ¿Saben que esto va a acelerar su futuro si empiezan a cambiar los paradigmas de lo que sucedió al descubrir los errores y equivocaciones? En el planeta pasa algo que es feo y ustedes ven en los medios qué fue. Insisten. Está en la noticias, y reciben las mismas noticias al día siguiente, y al otro, y las repercusiones de esas noticias; el asunto que sucedió una vez, sucede cientos de veces. Una consciencia que continúa y se perpetúa; de eso estoy hablando. En lugar de avanzar y ver qué hay adelante que es más hermoso, dan vueltas alrededor de lo que sucedió y de cuánto miedo habría que tener.

Queridos, ustedes son los señaladores del camino y tienen ayuda. Quiero que ahora mismo sientan este entorno, quiero que sientan que les dicen: “Momento justo, lugar correcto.” Realmente es así. Todos ustedes tienen caminos diferentes, ¡todos! Y nosotros sabemos cuáles son. Ustedes tienen en sí una pieza del Creador, y cada Maestro que caminó por el planeta se lo dijo. Los Maestros les han rogado que descubran en sí mismos aquello que es maduro y pacífico, que no reacciona con ira, ni con una acción a menos que sea hermosa y benévola. Una y otra vez se ha sugerido, y muchas veces no ha funcionado, pero esta vez lo hará, porque su luz será vista en el planeta, y el paradigma de la reacción pacífica en avance y de las ideas proactivas será visto como hermoso y correcto por muchas más personas que nunca antes. Están listas para lo que ustedes tienen. Y hablo para muchos más que los presentes en el salón.

Ese es el mensaje; no podría ser más claro. Los tiempos han cambiado pero, sobre todo, empezó a moverse la proporción entre la luz y la oscuridad, de modo que la luz está ganando y lo que estás tratando de hacer, trabajador de luz, será visto de manera muy distinta de lo que fue antes. ¡Tienes mucha ayuda! Habrá quienes se acerquen y te financien; están listos y vas a descubrirlos. Esto va a estallar en la cara del viejo paradigma que dice: “Eso no puede ser porque el gran capital está secuestrado y corrupto.” Esperen a verlo: dinero donde ustedes no pensaban que hubiera dinero para apoyar ciertas cosas que antes nunca se apoyaron, porque ustedes dirigen la luz hacia ellas. Y tiene sentido; tiene sentido económico. Tiene sentido en cuanto a integridad. Tiene sentido para un planeta que está cambiando.

Están llegando cosas que los sorprenderán. Afírmense; no todo va a estar bien; habrá algunos reveses; no se den por vencidos al verlos. El lado oscuro va a oponerse más fuerte cuando ustedes lo empujen. No se ha terminado, queridos, pero terminará. Afírmense; necesitamos su luz y la fuerza de su luz, ahora más que nunca. Hemos observado antes los planetas en el espacio, sabemos qué ha de venir. La batalla está cerca y ustedes la van a ganar; deben sostener firmemente esa luz y no permitan que se la saquen. Tienen ayuda, queridos, estamos a sus espaldas y también millones de otros que aún no se han presentado y que van a conocer a lo largo del camino, y se sorprenderán y asombrarán al saber que están con ustedes.

Este es el futuro, ese es el mensaje. Quiero que se vayan pensando en forma distinta de cuando llegaron. Quiero que busquen las pruebas de lo que estoy diciendo. Formas diferentes de hacer las cosas. Van a ver informes de cosas que no esperaban y entonces recordarán mis palabras. Es real, está sucediendo. Y no necesariamente es esotérico.

¡Bienvenidos a la nueva Tierra!

Y así es.

Kryon


Traducción del Audio – Canalización de Kryon por Lee Carroll
San Rafael, California – 13 de Diciembre de 2015
http://www.kryon.com
Lee Carroll http://audio.kryon.com/en/SanRafael-15-2nd-day.mp3
Desgrabación y traducción: M. Cristina Cáffaro
http://www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar





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El Reino Dévico. ILa Obra Creativa Hombre-Deva

Vicente.- En nuestra actividad de servicio, la obra de los devas, de los agentes creadores en los mundos invisibles, actúa por doquier. Bastaría decir que constituyen no sólo el alma en la vida de los cuatro elementos de la naturaleza, por medio de los cuales se estructura toda forma objetiva de no importa qué plano o nivel dentro del Universo, sino que además y, esencialmente, son la fuerza viva que anima el éter, esta sustancia sutil en la cual vivimos sumergidos y de la cual extraemos el propio principio de vida en todas sus posibles densidades y cualidades.

A medida que la evolución avance y el hombre vaya siendo consciente de los niveles subjetivos del plano etérico, del plano emocional y del plano mental, la obra de los devas será reconocida como el aspecto complementario de la vida de los seres humanos en la ruta gloriosa de la evolución.

En una de mis conversaciones pasadas había afirmado que la vida de los devas estaba tan entrañablemente unida a la nuestra como el sistema nervioso y el sanguíneo lo estaban dentro del organismo humano. Ambas evoluciones —la dévica y la humana—, vienen a constituir, miradas con la visión de un gran Adepto, como el corazón y la mente del Ser planetario que rige los destinos de nuestro mundo. En un aspecto más elevado, tienen idéntica misión las gloriosas potestades dévicas y las altamente evolucionadas humanidades de otros mundos —dentro de nuestro Sistema Solar—, en relación con el Dios del Universo. Justificadas están pues, sobradamente, una atención especial del aspirante espiritual de nuestra época y un profundo estudio acerca de las relaciones humano-dévicas cada vez más conscientes e imperiosas a medida que nuestro planeta vaya adentrándose por la luminosa franja de los cielos donde se proyecta la energía de la Constelación de Acuario. Evidentemente, (hoy por hoy) no puede hablarse de un verdadero equilibrio de la mente y el corazón de un ser humano, sin el cual no puede hablarse del verdadero tipo de inteligencia para la cual está programado el hombre desde las alturas, a menos que haya realizado éste un definido contacto con el mundo dévico en uno u otro nivel de su constitución psicológica, (a menos que este) se haya configurado de una manera que constituye la clave del contacto dévico y es de esperar que la moderna psicología dirija sus atenciones hacia el mundo invisible que rodea constantemente al ser humano y trate de descubrir allí el misterio oculto que constituye la causa de todo conflicto, problema o complejo individual y social.

No puede existir un tipo radical de solución a la crisis psicológica de la humanidad, de la índole y en el nivel que sea, sin haberse logrado como grupo una aproximación consciente al mundo de los devas. El estudio científico de la llamada cuarta dimensión, con la constatación actual de la existencia del cuerpo etérico —el doble etérico de los ocultistas—, y que científicamente se le denomina ya el cuerpo bioplásmico, va aproximando progresivamente la humanidad al mundo etérico, y desde el centro de luz de la Jerarquía son tomadas ya eficaces medidas y resoluciones para que ese contacto sea no sólo efectivo, como un reconocimiento previo a una visión de más profundas y extensas perspectivas, sino también absolutamente práctico a fin de que la humanidad pueda solucionar algunos de los grandes problemas que siempre le han aquejado: la enfermedad física, el desequilibrio emocional y la falta de visión mental.

Vean ustedes cómo progresivamente nos hemos ido acercando al tema de base, el que constituye la materia principal de nuestro estudio acerca de los devas, o sea, el proceso de curación y redención que desde hace unos meses constituye la preocupación y el esfuerzo de muchos y leales estudiantes que desde un buen principio iniciaban los trabajos preliminares del contacto dévico a través de las sentidas invocaciones de luz, de fuerza y de energía, que provenientes de las alturas celestiales de nuestra resolución transmitimos a nuestros hermanos los devas. Dense cuenta también, que una obra como la que conjuntamente hemos emprendido tiene una máxima justificación de acuerdo con el valor esencial del momento que estamos viviendo, no sólo porque Acuario, el gran escrutador de los cielos, nos está ya observando desde su elevado trono sino porque a ello nos inclina nuestra propia condición de seres humanos conscientes, que de una manera u otra queremos ayudar al Señor en su obra de redención universal. Esto es lo que
hicieron Buda, Cristo y todos los elevados seres de la Jerarquía, y esto es lo que realizan todas las potestades cósmicas que rigen el proceso de la evolución y el cumplimiento del karma.

Al hablarles, pues, de los devas en relación con nuestro trabajo, no voy a fundamentarles argumentos en inútiles teorías sino en verdades esencialmente prácticas que tienen su analogía en un solo y definido punto o centro de atención: ccoollaabboorraacciióónn ccoonnsscciieennttee ccoonn llaa OObbrraa ddee DDiiooss. ¿Se dan cuenta ustedes de las amplias perspectivas abiertas ante nosotros en relación con nuestro trabajo, con nuestro decidido empeño de hacer y de realizar? Se trata, como decimos, de un desafío absoluto a nuestra mente y a nuestro corazón. El resultado de aceptar este desafío con la absoluta honradez que caracteriza al discípulo y con el inmenso sentido de responsabilidad que esta obra desentraña es simplemente voluntad, el poder resolutivo que rige toda expresión de vida en el Universo. Así, progresivamente, y a través de las sencillas prácticas de invocación de las entidades dévicas que cooperan en nuestro trabajo y a través del cual pueden establecer contacto con nosotros, vamos adentrándonos
sin darnos cuenta en zonas de vida ocupadas por la voluntad dinámica del Señor, y empezamos también a ser grandes pese a nuestra aparente pequeñez en el sentido interno. Les hablo de servicio, de servicio como norma de vida del discípulo, con esta parte consustancial de su progreso en el sendero y como el principio y el fin de todo su noble intento de vida espiritual. Es a través del servicio que nos hacemos grandes y empezamos a avizorar las elevadas cumbres donde moran aquellos que nos precedieron en el intento y en la búsqueda. Pese a su aparente sencillez de procedimiento, que no exige virtudes apreciables sino simplemente buena voluntad, nuestro trabajo puede acercarnos un poco más a la meta presentida y a hacernos sensibles a la influencia superior.

Yendo al aspecto práctico de nuestro trabajo, debemos ir reconociendo progresivamente que los devas en sus distintas jerarquías pueblan los éteres, desde el subplano gaseoso-físico del planeta hasta el más elevado plano del Sistema Solar. Su vida lo llena todo, y su acción más objetiva en relación con nuestros sentidos desarrollados de percepción se refleja en los cuatro elementos conocidos, anteriormente aludidos: el fuego, la tierra, el aire y el agua, constituyendo el cuaternario objetivo, que es la base o soporte de la estructura entera de la evolución universal. Hay que tener en cuenta también a los devas como agentes vinculativos dentro del cuerpo social de la humanidad. Ninguna reacción psicológica humana, desde la más leve actividad física hasta el más elevado pensamiento místico, está desligada de la actividad natural de los devas, por el motivo por todos los estudiantes de esoterismo reconocido y aceptado ya: por la comprobación científica, de que el éter es la sustancia que lo impregna todo y que sin él no existiría vinculación alguna entre Dios y su Universo. Por lo tanto, estamos invocando funciones dévicas cada vez que realizamos un acto o evocamos un sentimiento o formulamos pensamientos, ya que toda actividad física, emocional o mental, para ser reconocida como tal debe afectar los éteres, siendo la respuesta a estas impresiones la expresión psicológica o social de los devas como una respuesta a la necesidad humana. Debemos tener en cuenta también que el deva es, por su propia naturaleza etérica, un agente vinculativo dentro del cuerpo social de la humanidad que halla precisamente en los éteres el campo expresivo de cualquier actividad psicológica. Y si la acción del deva no es objetivamente percibida como tal dentro de un espacio vital que según la sabiduría esotérica contiene todas las dimensiones, es debido a la limitación de nuestros sentidos, encerrados en un estrecho marco que sólo contiene tres, y que desde allí, desde este reducido espacio, intentamos glosar la obra divina en su conjunto,
perdiéndonos entonces constantemente en maravillosas hipótesis y descabelladas teorías que nos apartan cada vez más y más de la verdad esencial que por su carácter de absoluta sencillez contiene la medida de lo eterno.

El ser humano, programado desde un buen principio para ser receptor y transmisor de verdades eternas, contiene en sí la semilla infinita de las más elevadas percepciones, siendo una de las más inmediatas el reconocimiento del mundo dévico. Esotéricamente, se asegura que el ser humano vivió en un remoto pasado la gloria del contacto angélico, y que se apartó de sus hermanos, los devas, a medida que -de acuerdo a las leyes de involución que preceden siempre a las de evolución como las sombras preceden a la luz- fue densificando sus cuerpos sutiles hasta llegar al cuerpo más denso, el físico conocido, y que su misión en la ruta evolutiva es recobrar la sutilidad de percepción que haga posible en un nuevo y más elevado estado de conciencia, reconocer el mundo invisible de los devas y establecer contacto consciente con él. Esta afirmación contiene un tremendo desafío para el aspirante espiritual de nuestros días, a quien la evolución técnica de la vida ha privado de una considerable parte de sus dotes sutiles de o
bservación y percepción. La evolución mental del hombre moderno debe tender forzosamente hacia nuevas áreas de luz o de entendimiento superior y reconocer que la evolución técnica es únicamente el soporte, o quizás sería mejor decir, el vehículo, de las verdades abstractas o arquetípicas que se agitan en el mundo superior de los significados y de las causas. La sutilización de la mente, el paso progresivo de lo concreto a lo abstracto, de lo intelectual a lo intuitivo, debe procurarle al hombre la sutilidad requerida para ver, oír y comprender en todos los planos posibles de su compleja constitución psicológica y espiritual, y a medida que ello se vaya realizando será consciente del mundo de los devas y adquirirá el poder de invocarlos para ultimar, de acuerdo con el gran programa cósmico, el proceso de evolución planetaria que conduce a la Fraternidad Universal.

No estoy formulando, pues, nuevas hipótesis que puedan servir de soporte para la fe de los creyentes o la fervorosa devoción de los místicos sino que estoy presentando el cuadro actual de una realidad presentida por todos los verdaderos videntes e intuitivos de la Raza. Me preguntarán ustedes por qué no fue dada en el pasado, durante el proceso de entrenamiento de los discípulos, una mayor información acerca de los devas, puedo decirles que siempre hubo información sobre los mismos y que hubo siempre discípulos más sensibilizados que los demás que contactaron aquel soberbio e indescriptible mundo y que dieron fe del mismo en sus obras poéticas o místicas, musicales o artísticas. Ahora bien, la presión o exigencia de los tiempos modernos, rigurosamente técnicos, debe presentar el mundo dévico dentro de los cánones estrictos exigidos por la ciencia, con lo cual, si bien se pierden algunos de los elementos místicos tan queridos y apreciados por los aspirantes de tipo devocional, se gana fuerza, solidez y objetividad realmente científica, es decir, (el mundo angélico) puede ser presentado ante la investigación rigurosa como un hecho que sucede aquí y ahora. Nadie se asombra evidentemente hoy día de esos descubrimientos científicos tan realmente prodigiosos como la desintegración del átomo, los aviones supersónicos, las computadoras electrónicas o la televisión en color, citando solamente algunos dentro de la gran profusión de los existentes, sin embargo, nos asombraríamos y hasta quizás dudaríamos, si se nos presentara a consideración la intervención de ciertos elevados devas que presiden la actividad oculta causa de tales descubrimientos. Afortunadamente, y siguiendo el proceso de la evolución, cuando la mente humana haya alcanzado cierto nivel de percepción superior, comprenderá la razón que guía la expresión del proceso técnico de la vida moderna y percibirá la actividad oculta que lo motiva. Los devas manipulan siempre la energía oculta que los hombres convierten en fuerza y movimiento a través de las actividades normales y corrientes de la vida cotidiana. Esta verdad, la primera y la última, sometida al profundo análisis esotérico, preside eternamente el drama de la evolución -desde la enunciación de la voz sagrada, el AUM, por parte de cualquier Logos creador, y cuyos ecos retumbando en el gran vacío cósmico ponen en actividad a las grandes jerarquías dévicas para crear las estructuras de los mundos, hasta la voz de liberación, el OM, que el Logos pronuncia al final del proceso objetivo del Universo, cuando retorna al indescriptible silencio del gran Pralaya- , es la que debe regir constantemente la razón de los verdaderos discípulos espirituales, pues esta verdad contiene en su esencia —cuando es debidamente interpretada—, la Gloria de la Iniciación.

Avizorando ya el ángulo esotérico pero absolutamente práctico de nuestro estudio, vemos que la objetividad de nuestro trabajo y la absoluta clave de su éxito reside en nuestro fervoroso sentimiento de buena voluntad y deseo de bien. A través del mismo invocamos tres tipos definidos de devas que cooperan en nuestra actividad de servicio: primero, ciertos poderosos devas del plano mental especialmente vinculados con la actividad de los Ángeles Solares; segundo, unos devas del plano emocional o astral, fuertemente polarizados con la energía de un glorioso deva planetario de 2º Rayo, cuya misión es reestablecer el equilibrio psicológico de los seres humanos y crear armonía en la naturaleza; tercero, hay finalmente la actividad de aquellos devas cuya sustancia constituye la energía etérica del plano físico y están dotados del poder de producir en los mismos ciertas radicales transformaciones.

De los devas del plano mental poco puedo decirles, salvo que su sustancia es de origen solar y están directamente relacionados con la evolución espiritual del hombre, incluida la actividad del fuego serpentino o de Kundalini. Trabajar con este grupo de devas exige una gran solidez de principios espirituales, una mente muy clara, sencilla y altamente flexible, el firme propósito de servicio y la indomable determinación de cooperar inteligentemente con el Plan de Dios que caracteriza la vida del discípulo, (estos aspectos) constituyen un punto de atención y de invocación con respecto a estos elevados devas. La misión de los mismos es esclarecer el camino, comunicar visión y evocar comprensión amorosa en la mente y corazón de aquellos que consiguen invocarles. Son, sin embargo, un peligro más grande de lo que la gran mayoría de aspirantes espirituales se figuran, si son invocados sin la debida preparación y sin una gran base de meditación o de experiencia espiritual. Siguiendo las líneas seguras del correcto sentido humano que desarrolla el verdadero discípulo, tales devas constituyen, con la sustancia de luz que irradian de su propia vida, el luminoso puente o Antakarana que va de la mente inferior, intelectual, o concreta del discípulo, hasta el más elevado nivel mental. El Yo Superior de cada ser humano, su Ángel Solar, que constituye el alma del proceso de la evolución humana, se halla en el centro mismo de esta actividad de los devas solares y del crecimiento espiritual de las almas en el sendero, y dirige conscientemente desde su alto lugar de observación el proceso conjunto de la voluntad del discípulo y de la actividad dévica. Es, pues, muy importante para aquellos que se sientan llamados o capacitados para trabajar en un nivel mental superior, o que estén debidamente entrenados en el proceso técnico de la meditación esotérica, tener muy en cuenta la participación de los devas solares en todos y cada uno de sus intentos de realización espiritual.

Extracto de Conferencia
VICENTE BELTRÁN ANGLADA
Barcelona, 2 de Diciembre de 1975
Digitalizada por el Grupo de Transcripción de Conferencias (G.T.C.) el 21 de Agosto de 2006

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V.B. Anglada ~ El Reino Dévico. II

Paulatinamente se irá apreciando que la acción de los devas en sus múltiples cualidades y funciones forman parte consustancial de nuestra vida, cosa que hasta aquí no había entrado en el aspecto práctico de la investigación esotérica. Deberemos descender, sin duda, del elevado pedestal en que nuestros conocimientos esotéricos nos habían situado y empezar a reconocer humildemente la participación del mundo dévico y de la evolución angélica en cada uno de los hechos familiares, sociales y espirituales que ocurren en nuestro mundo y constituyen nuestro karma. Este reconocimiento humilde y agradecido a la actividad de los devas debe constituir para el esoterista, para el verdadero discípulo, la línea de acción principal para el futuro, ya sea en relación con el propio progreso individual como con todas y cada una de sus actividades en servicio de la humanidad de cuyo organismo vital debe sentirse cada vez más una pequeña aunque bien definida y organizada pieza. Comprenderán ustedes también que el conocimiento y la decisión que imparten los devas solares no puede ser adquirido a través de los libros y manuales esotéricos en uso, eso equivaldría a admitir que a cualquier irresponsable curioso dotado de una poderosa mente intelectual le es posible acceder al poder y al conocimiento implícitos en la Mente de Dios, cuya expresión es el fuego creador del cual todos los seres y todas las cosas poseen su pequeña parte.

Afortunadamente, las reglas que rigen el conocimiento divino son sabias, y absolutamente drásticas, analícese si no, a través de la historia, el peligro de aquellos que como verdaderos aprendices de brujo quisieron emplear el fuego del conocimiento y el poder de Dios sin estar debidamente preparados. Sodoma y Gomorra, Nínive y Babilonia, el drama de la Atlántida, etc., son ejemplos vivos o dramatización psicológica y social de aquel gran peligro al que todos estamos propensos. Los colaboradores que decidan trabajar en el plano mental para contribuir con su ayuda a la iluminación espiritual del planeta, se hallarán bajo la directa protección del Señor Buda y dentro del área de luz de los devas solares.

Me pregunto cuántos de ellos serán capaces, no obstante, de resistir la terrible presión de las energías ígneas que producen el aliento vivo de todo verdadero conocimiento y de toda profunda determinación, su apertura mental deberá ser en todo caso muy amplia así como muy exquisita y profunda su capacidad de silencio. En última instancia habrá de reconocerse que el valor efectivo del conocimiento no se mide por la capacidad intelectual de retener muchos y muy variados temas esotéricos sino que radica fundamentalmente en la limpidez, claridad y tersura de la mente. Considero pues muy interesante que dichos colaboradores dejen de preocuparse en demasía por el estudio esotérico, no digo que dejen de leer o de meditar, y empiecen a trabajar creativamente en sus mentes para producir en ellas aquella actividad natural de distensión que produce intuición y es la luminosa avenida por medio de la cual y, a manera de escalera de Jacob —he ahí otro símbolo altamente esotérico—, ascienden y descienden los devas solares.

Nos referiremos brevemente, también, ya que el objeto principal es resaltar las vinculaciones dévicas con nuestro trabajo, a los devas del plano astral. Hallamos los devas del plano astral en cada uno de los siete subplanos que constituyen este plano, y naturalmente, estas huestes dévicas constituyen distintas gradaciones o jerarquías que se extienden desde el mundo del deseo más material al sentimiento de integración más elevado. Se comprenderá también que su vinculación con nuestra obra de servicio dependerá mayormente de la calidad de nuestras intenciones y de la buena voluntad depositada en el trabajo. La mayoría de los devas del plano astral responden al aspecto devocional y debo hacer resaltar de nuevo el hecho de que actualmente toda la jerarquía dévica del plano emocional se halla regida por un poderoso deva del 2º Rayo cuya misión apreciable, según la ordenación jerárquica del Plan para la Nueva Era, es sublimizar y dignificar el deseo humano y enaltecer hasta las más elevadas cúspides espirituales el aspecto sentimiento de la humanidad.

Su participación como impulsor de las leyes que regulan la evolución planetaria en la naturaleza se hace sentir también en el reino vegetal, el reino más avanzado en nuestro planeta, con el cual está estrechamente vinculado el mundo emocional de los hombres. Hago estas referencias, que serán ampliadas más adelante, para estímulo de todos aquellos trabajadores que por predisposición natural hayan decidido trabajar específicamente en el mundo psíquico e instaurar en el mismo la armonía y el equilibrio psicológico de los seres humanos. Los devas del plano astral trabajan por medio de sonidos inaudibles y de colores invisibles, una aparente paradoja para nosotros que forzosamente debemos atenernos todavía a reglas concretas de objetividad, pero en estas frases se halla un nuevo desafío para el inteligente investigador espiritual, quien deberá sutilizar constantemente sus sentidos perceptivos para poder captar las sutilísimas vibraciones provenientes de ciertos subplanos del plano astral.

He dicho en alguna parte de mis escritos, y voy a repetirlo ahora, que existen ciertos devas, conocidos esotéricamente bajo el nombre de “ángeles del silencio”, que acuden solícitos allí donde un ser humano da evidentes pruebas de sutilización de los vehículos a través de los cuales su alma se expresa, así tendrán explicado de nuevo el hecho de la participación dévica en todo intento del ser humano de purificación y perfección. En lo sucesivo, y ya como una enseñanza esotérica para la Nueva Era, habrá que contar con el mundo dévico en todos y cada uno de nuestros intentos de llegar a Dios. Los devas del plano astral, a partir del cuarto subplano, tienen la misión de contrabalancear las actitudes humanas con los móviles divinos. Se les llama pues, los ángeles del equilibrio, y son precisamente ese tipo de devas los que invocamos en nuestra actividad de servicio en el plano astral. Cuando el equilibrio es perfecto y hay una perfecta armonía entre la actitud humana y el móvil o plan divino, surge como expresión natural la música. La música es la más elevada expresión del equilibrio cósmico; pero, para el esoterista, o para el discípulo, no existe otro tipo de música que la que proviene de ciertos discípulos exaltados, tales como: Mozart, Wagner, Beethoven, Bach, etc. No se considera música el ruido discordante de la llamada música moderna, que en su mayor parte es una regresión histórica a la vida primitiva y no constituye mensaje dévico alguno para la humanidad. Pasando por alto estas consideraciones, hay que afirmar el hecho de que sutilidad es una palabra clave que para nosotros deberá tener cada vez más un valor de síntesis. No podemos invocar a los devas del equilibrio sin haber sutilizado hasta cierto punto nuestro sentido devocional y sin estar henchidos de grandes ideales en favor de la humanidad. El hecho de que parte de ustedes se haya adherido con buena voluntad a esa tarea de equilibrar psicológicamente a las personas que tienen dificultades en el aspecto astral o psíquico, es una garantía de que ya están en cierta medida conectados o han atraído ya la atención de los devas del equilibrio, el efecto subsiguiente ha de ser paz e integridad. No hay mejor yoga, evidentemente, que el espíritu de servicio y hay que reconocer y afirmar que practicar el yoga, de la clase que sea, pensando sólo en la propia perfección o liberación, es separarse del camino espiritual cuya sutilidad y transparencia se basan en la iinntteeggrriiddaadd ddee pprriinncciippiiooss,, eenn llaa ssoolliiddeezz ddeell pprrooppóóssiittoo yy ((eenn)) eell mmááss aabbssoolluuttoo ddeessiinntteerrééss.. EEstas tres reglas constituyen el sendero de servicio y en su luminoso recorrido nos acompañarán siempre nuestros hermanos los devas.

Como ustedes se habrán apercibido, mis referencias sobre el mundo dévico en relación con nuestro trabajo son de orden universal, y no es necesario penetrar en el mundo particular o del detalle para que sea comprensible cuál ha de ser nuestra actitud invocativa. Lo que se intenta mayormente es el estímulo que estas referencias puedan aportar en el ánimo de los colaboradores, como predisposición del alma hacia el equilibrio natural de la naturaleza dévica. Hay que practicar la distensión y el silencio. De ambas actividades, que constituyen una base de armonía, se eleva un sutilísimo clamor que llega a los atentos oídos de los devas del equilibrio, ellos responden inmediatamente al mismo con generosa adhesión y exquisita simpatía. El color preponderante que surge del alma en silencio es el verde pálido, brillante, y los devas del equilibrio responden al mismo con su vibración de armonía de color amarillo intensísimo y claro, con un tono que no tiene ninguna medida, no tiene ningún apoyo ni ninguna comparación con los colores que nosotros conocemos en el mundo físico, pero en la base de ese color, junto con el verde que se eleva del alma silenciosa, existe la garantía absoluta de la curación psíquica de la raza.

Vamos a hablar de los devas del plano etérico-físico. Ellos constituyen en su totalidad aquello que esotéricamente llamamos Prana, se mueven en éteres físicos de distintas densidades y su vida constituye, tal como dije anteriormente, la expresión de los cuatro elementos conocidos: el fuego, el agua, la tierra y el aire, tal como podemos percibirlos físicamente a través de nuestros cinco sentidos corrientes hay que decir que cada plano del Sistema Solar está constituido también por esos cuatro elementos, aunque en unas expresiones de increíble sutilidad, que es más pura conforme se va ascendiendo o profundizando, de subplano en subplano desde el plano físico al monádico.

Las características de los devas del plano físico en sus distintas densidades o evoluciones son innombrables, pero responden invariablemente a las leyes de actividad con la naturaleza física; tenemos así a los devas de la tierra, del agua, del aire y del fuego, y en una síntesis de actividad tenemos a los devas más sutiles del subplano atómico, cuya belleza es realmente indescriptible, así como indescriptiblemente poderosa es su participación en la vida oculta de la naturaleza y en la vida espiritual del hombre.

Como no es mi objetivo extenderme mucho sobre estas existencias dévicas por cuanto el interés principal radica en el estímulo creador y no en las curiosas descripciones dévicas que serán tratadas más adelante, nos referiremos aquí a nuestro inteligente contacto con los devas que pueden más fácilmente ayudarnos en nuestra actividad de servicio de curación física. En cierta ocasión, el Maestro nos dijo que la curación física de las enfermedades es un asunto puramente mental y está relacionado con un empleo inteligente de los éteres. Esto quiere significar que nuestras invocaciones de los devas que constituyen los éteres sutiles del plano físico, la más potente expresión de prana, tienen una importancia trascendente en nuestros trabajos de curación física. No podemos acercarnos, esotéricamente hablando, al problema de la curación partiendo de los viejos principios o de las atávicas tradiciones que utilizaban pócimas, ungüentos o medicinas, aunque todavía tengan su validez. La curación podría ser directa a través del éter sutil o prana, operando directamente sobre la causa de la enfermedad que siempre puede ser localizada en el cuerpo etérico de los seres humanos. La comprensión de este hecho nos inducirá seguramente a trabajar con renovada fuerza en pro de la redención física de la humanidad, cuyas viejas enfermedades provenientes como fatal herencia de las primitivas razas, nos mueven a compasión y son el acicate al más noble de nuestros empeños. He hablado de compasión, es el más grande de los elementos invocativos para la curación física, es el poder máximo de la humanidad en el aspecto servicio y la más elevada muestra de fraternidad humana. La más elevada forma de virtud. Hay que tratar de sentir compasión si queremos atraer a los agentes dévicos, señores de la curación universal, no podemos invocar su fuerza si nuestro corazón está reseco y son áridas las avenidas de nuestros sentimientos en favor de los demás.

Recuerden ustedes que Cristo no curaba con pócimas ni medicamentos sino simplemente con la imposición de manos y con el más elevado sentimiento de compasión universal. Tratemos de imitarle en ese sentido si de veras queremos curar, los elevados devas que acudían a su pura invocación también acudirán a nosotros, nosotros debemos realizar aquellas cosas más grandes a las que Él se refirió: vamos a tratar de curar con prana puro, utilizando la esencia de los devas que habitan en las más elevadas regiones. Me pregunto si se darán cuenta de la oportunidad cíclica a nuestro alcance, al incidir sobre todos los éteres planetarios la augusta potencia del Señor de Acuario: es más fácil, dada está divina situación, que podamos sentir compasión y fraternidad, cosa que resultaba realmente difícil, casi inaccesible, en los tiempos de Jesús de Nazaret. Tenemos a nuestro alcance la promesa de Cristo y en nuestras manos un tremendo poder que podemos utilizar conscientemente, el de los devas. Seamos pues consecuentes y tratemos de aprovechar hasta máximo el privilegio a nuestra oportunidad cíclica. Nuestra tarea en orden al trabajo de curación física de enfermedades es puramente radioactiva, empleando aquí la conocida expresión científica que define nuestros tiempos, y en la medida que podamos rasgar los éteres con nuestros luminosos intentos de curación, nos será posible constatar éxitos apreciables en orden a nuestro trabajo. Aconsejé visualizar el color dorado, símbolo del sol, al tratar a los enfermos, porque este color en distintos y muy variados matices es el color etérico del prana, y pueden a través de éste color ser invocados los devas que en ellos viven y realizan su evolución. El éxito final para el buen practicante es así seguro, pero no depende como ustedes comprenderán, del tiempo y del resultado inmediato sino de la persistencia en una actitud que unida a muchas otras puede preparar eficazmente el campo, el cuerpo físico de los seres humanos, para convertirlos en verdaderos tabernáculos del Espíritu Santo.

Como habrán podido apreciar, he seguido en la conversación de hoy una técnica precisa y premeditadamente estructurada de estímulo y de cordialidad de relaciones humanas, y he hablado así de los devas de tres planos definidos, del plano mental que deben producir comprensión espiritual; del astral que infundirán armonía y equilibrio psíquico; y del físico, cuya sutilización creciente determinará la curación de todas las enfermedades físicas de la raza humana. Comprendan ustedes que no se trata de forzar a nadie a seguir determinada regla de conducta tendiente a la noble expresión de los fines expuestos, mi aportación al trabajo de invocación de energías es sencilla y humilde, tal como pueden serlo las actitudes de cada uno de ustedes, pero estoy seguro de que la suma de nuestros esfuerzos y voluntades puede crear algo realmente grande para un próximo futuro, tal es al menos mi pleno convencimiento y el renovado estímulo de mi oración constante.

Extracto de Conferencia
VICENTE BELTRÁN ANGLADA
Barcelona, 2 de Diciembre de 1975
Digitalizada por el Grupo de Transcripción de Conferencias (G.T.C.) el 21 de Agosto de 2006

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